viernes, 10 de enero de 2020

Texto de Verguita

Te das cuenta cuánta hipocresía y caradurismo!!!
Lo que con Macri era genocidio de los abuelos ahora es solidaridad entre jubilados que están mejor con los que están peor.
Lo que antes era grieta entre Peronismo y Macrismo, ahora es apoyar leyes en conjunto y que la grieta se produzca entre familias, amigos o militantes. Porque ganar más está mal y así igualados para abajo.
Muchos que marcharon contra el ejército nazi que rodeaba el Congreso para protejer a los insensibles que  iban a votar la Ley Previsional, hoy llaman solidaridad a otro ajuste que pagan los mismos sectores más desprotegidos.
Los que declamaban contra el FMI, las Corporaciones Multinacionales, las Empresas prestadoras de Energía, Mineras y Petroleras o se callan o aplican tibias medidas que no las afectan demasiado.
Los que condenaban la ineficiencia en Seguridad, hoy observan atónitos como la inseguridad continua y crece como en Pcia. de Santa Fe.
Con las banderas pro aborto o de políticas culturales, que no pongo en esta discusión, digo sí, que se han tapado todas las banderas de liberación nacional y social que supo levantar el Movimiento Nacional Peronista, para lograr el ascenso de las clases más postergadas.
Hoy, clase media baja, trabajadores y jubilados, son nuevamente los artífices del esfuerzo para salir de una crisis no provocada por ellos, sino por políticas nefastas que se vienen aplicando hace años de transferencias de fondos a sectores concentrados de la economía que en lugar de invertir se la llevan del país, evaden impuestos y quieren hacer creer que los asalariados y jubilados a los que llaman "privilegiados", son los culpables de esta nueva crisis. Los sectores dominantes, los medios de comunicación y ahora también el Peronismo, con sus modernas variantes, que van del Menemismo, Kirchnerismo, Cristinismo o Albertismo, contribuyen para planchar la razonabilidad y aceptar sin críticas, una realidad que se ha quedado sin banderas de lucha por justicia, soberanía o liberación.
Todo se acepta, y si hablás podés ser un nuevo gorila o traidor. La obsecuencia o falta de debate, se aplaude o se premia. Y ser crítico, es mucho peor que ser vendepatria o entrevista.
Carlos Vega.
Enero 2020.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario