miércoles, 23 de septiembre de 2020

La ficción nada más que la ficción.

Realidad y ficción

(f.a.g.)

A la ficción le queda poco ruedo en el carretel. Le queda nada, diría más que nada que la ficción agoniza y vive sus últimos días. Cuando estudiaba Historia chusmeaba las clases de Letras. Tiempos que se leía mucho y se leía todo. Tiempos que no existían las redes sociales y no estábamos tan chupados por lo mediático. Y no hace tantos años de esto. O por lo menos eso me parece. La ficción vive una agonía desde hace un par de años. El cine y la Literatura están condenados al olvido. El lugar que ocupaba el cuento lo está ocupando las redes. ¿Qué sentido tiene el cuento y el relato corto cuando todo se resume en un meme? ¿Qué sentido tiene la ciencia ficción cuando estamos sumergidos en una realidad de ciencia ficción con un virus que ni el mejor novelista podría haber ficcionado? Estudiantes de Historia queríamos meternos a escuchar clases de Letras, queríamos ficción. Queríamos teoría. Amábamos lo teórico. Queríamos leer El Quijote y leerlo desde la ficción, no nos interesaba lo "real" ni meter a Cervantes en la "realidad" del presente. Cervantes escribe El Quijote porque la ficción era una realidad necesaria del siglo 16. Pero el siglo 21 crea su propia ficción, una ficción que sale de las redes sociales y de los medios televisivos. ¿Qué sentido tiene el periódico cuando cada media  hora la "realidad" cambia y los paradigmas de realidad tienen códigos propios que quiebran la realidad de hace media hora? Te acostá la siesta a la una y te levantas a las cinco y el mundo es otro. El que era "bueno" a la una a las cinco es "malo". Hace una semana Robertito era el malo y ahora es el bueno. Y Pepito era el bueno el lunes y hoy jueves es el malo. La teoría es tirada por la borda porque la "realidad" es más veloz que el campo teórico. Una "realidad" de bandos en lucha y de fanáticos y repetidores de ideas robadas y esas ideas transformadas en "verdades absolutas". Tiempos de misticismo mediático, donde los medios masivos y las redes sociales cumplen una función religiosa. Todo es santificado y quien no comulga con las "verdades establecidas" queda fuera de esa realidad creada por los medios.
El otro día le digo a un amigo que los medios te hacen bolsa y mi amigo me dice: "TN, Clarín". Le digo "los medios", y me vuelve a decir "TN, Clarín". Para él lo mediático es un canal de televisión. Medios son medios, no interesa a quién representen. Y el otro día le digo a otro amigo de años lo mismo y me dice: "C5N, Página/12". Cada cual ve a los medios como una unidad perteneciente a una idea. Yo quería hablar de los medios masivos como un todo alienante. Pero no se puede, ese es el logro de los medios, lograron matar la teoría sobre medios masivos. Estamos hiperinformados, pendientes de la "realidad" como el comulgante está pendiente del sermón del párroco de la iglesia para luego cumplir con el catecismo católico. Los medios se han transformado en una religión. Lo que dice tal periodista es palabra sagrada. Hay un fanatismo y una ceguera tan grande que es imposible mantener un diálogo teórico con alguien. Antes te preguntaban de qué cuadro eras, ahora qué pensás. Y nos vivimos cuidando de nuestras ideas. Nadie quiere dar el paso en falso. Nadie quiere opinar fuera de lo establecido por los medios masivos. La "realidad" del siglo 21 es creada por los medios y sobre todo por las redes sociales. El Poder de las redes quizás dentro de diez años creará una realidad donde dejemos de vivir la "realidad" como conocemos lo real.
Si Julio Verne escribía sin ser riguroso, con miles de errores técnicos y geográficos y matemáticos y no chequeaba fechas exactas, ahora la literatura habla de "perfección" cuando la literatura es del campo de lo impefecto. Los escritores actuales de novelas parecen periodistas escribiendo ficción desde lo "real" y cuidando encajar dentro del orden establecido por lo mediático. Así las novelas nuevas son un reflejo de lo que dicen los medios. Los medios masivos están destruyendo la vida como la conocemos. Un periodista de un canal de TV es mucho más destructivo que un periodista de un periódico. Los medios son una fábrica a destajo de ideas para vender esas ideas al público. El público compra ideas elaboradas por los medios y las repite como ideas propias. Un simple recorrido por las redes y te das cuenta que el 95% son ideas elaboradas por los medios. Crean "realidades" a partir del discurso mediático. No miro noticieros de ningún tipo. No consumo programas políticos. No consumo nada donde haya un locutor o un periodista opinando. Eso es contaminante. Hace mal a la salud. Pero sé lo que dicen los medios porque la gente que veo a diario son los transmisores de lo que dijeron los medios. Hoy a la noche hubo una marcha contra la Justicia. No tenía idea, nunca estoy pendiente de lo que pasa. Pero ya cinco personas me hablaron del tema. Cinco personas. Yo vi una película, prefiero la ficción a ver un programa político. No me interesa, no son teóricos. No me interesa lo que ocurre en la pantalla de TV.
Como plantea Orwell en 1984, ese libro que amo y que es una de las novelas más grandiosas que se hayan escrito, lo "real va a matar a la ficción". La ficción agoniza y la Literatura está viviendo sus últimos años. Quizás el futuro sea muchos aparatos de TV en las calles y gente agolpada escuchando a un locutor hablando de "verdades".
Pero seguramente a nadie le va a interesar lo que escribí, no interesa porque yo no soy un periodista de TV ni un escritor de los medios masivos. Soy un desconocido que nadie lee. Y cuando sos un desconocido todo va a parar a la basura.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 24 de septiembre de 2020, dos y cuarenta y ocho de la madrugada)

martes, 22 de septiembre de 2020

La nausea

La náusea

(f a g.)

Que los intelectuales son sucios, pendencieros, egoístas, malcriados, solitarios, les gusta la plata, viven a contramano de todo es lo que dice Paul Johson en Intelectuales. Un libro que hay que leer porque divierte, y la finalidad de un libro es que divierta. Se despacha sobre Rousseau y sobre Shelley y sobre Marx y sobre Tolstoi y sobre Hemingway y sobre Bertolt Brecht y sobre Russell y sobre Sartre y sobre Wilson y sobre Gollancz y sobre Orwell. Se despacha sobre la náusea de los consagrados. Johson es un católico norteamericano especialista en Historia Antigua, pero el libro que lo consagra es Intelectuales. Escribió un excelente libro sobre la historia de la Iglesia, imprescindible para comprender al Cristianismo. Y también un libro muy bueno sobre el Judaísmo. Sus libros son polémicos y cuestionados por los intelectuales de izquierda. La izquierda siempre cuestiona todo, siempre a la luz de la razón de la no razón.
A Marx le tira con torpedos. Lo deja mal parado. Intelectuales no se detiene en lo meramente teórico, porque la finalidad del libro no es un exámen de la teoría. El libro se mete en la cama del intelectual y lo destroza. Es como esos programas de la tarde donde uno quiere saber quién se acuesta con Pampita. Pero acá no habla de Pampita, habla del sucio de Sartre que con un metro cincuenta y la cara llena de granos y los dientes podridos seducía a sus alumnas para echarles un polvo. Sartre hablaba tanto que la gente se dormía en sus conferencias y tenía granos con olor en el culo. Siempre fue lindo leer la correspondencia de los intelectuales. En las cartas de Brecht leemos que se tiraba pedos y envolvía a sus mujeres en las sábanas para que el olor penetre y sea vomitivo. Marx se bañaba poco, siempre con olor a huevos y a culo. No era alcohólico pero tomaba. Rousseau un pedante que abandonaba a sus hijos en hospitales del Estado.
Un libro divertido. Es como saber si a mi vecino Alberto se le para todavía. O si la gorda del octavo se tira pedos mientras se la chupan. Un libro que hay que tener en cuenta y sobre todo usar jabón y desodorante para no tener olor a chivo.

Fabián Ariel Gemelotti

domingo, 20 de septiembre de 2020

Dustópicos corregidos

Cine y literatura de ciencia ficción

(f.a.g.)

En 1914  George Méliès filma Viaje a la Luna, creando el gran inicio y la teoría moderna de ciencia ficción. El filme explota en lo utópico. El hombre quiere ir a otro planeta. El hombre triunfa y los viajeros al regreso son galardonados con medallas en forma de Luna. Este filme de 14 minutos impulsa un cine de ciencia ficción, pero desgraciadamente se queda en el olvido. Y Méliès muere olvidado y anónimo. En 1927 Fritz Lang filma Metrópolis. Es un filme distópico, donde la sociedad está dividida en dos clases sociales bien diferenciadas: los ricos y propietarios que viven en la superficie y una casta de trabajadores que viven abajo de la ciudad. Un mundo de opresión y explotación laboral. Pero el filme es muy complejo. María es el personaje principal, una pacifista que quiere unir a los dos mundos. Un robot, un joven rico y María son los personajes principales. El filme es distópico pero conduce a un mundo mejor. El final es la apertura a una conciliación de las dos clases sociales. El filme fue duramente criticado por los materialistas y es aclamado por los populistas y nacionalistas, tanto de la izquierda como de la derecha. Los nazis lo tildaron de marxista y los marxistas de filme nazi. El  muestra un mundo quebrado en dos mundos. Y es un referente del cine distópico.
Blade Runner de Ridley Scott y basada en la novela de Philip Dick: Do Androids Drean of Electric Sheep? es la metáfora de lo distópico. El filme está hablado en inglés, alemán, cantonés y japonés y tiene mucho del cine negro, lo que diríamos es un filme neo noir. Acá vemos una ciudad negra, sucia y donde un blade runner persigue a un replicante fugitivo. Lo interesante del filme es la ambientación de un mundo distópico. El filme fue criticado por la izquierda que lo vio muy nihilista y con referencia a lo distópico en Nietzsche y también se le reprochó mostrar sentimientos en un replicante, esa especie de no humano que es un homenaje al Frankenstein de Mary Shelley.
Un novelista muy distópico fue Philip José Farmer, ese genio que usa al sexo y lo mete en la ciencia ficción. Sus personajes son históricos y religión, sexo y fantasía se unen para crear el monstruo Farmer, ese monstruo de culto de la literatura maldita de ciencia ficción. En Riverworld and Other Stories y en Jesus on Mars el personaje es Jesús. Muy criticado por ese aporte literario. Farmer crea un mundo de fantasía donde juega con lo distópico y lo utópico. Es considerado el escritor maldito de la ciencia ficción.
Escape de Los Ángeles y Escape de Nueva York de Johon Carpenter son filmes donde lo distópico se hace carne para mostrar un mundo quebrado y hundido en las tinieblas del caos y la dominación. Tildados de filmes contra el comunismo y también muy obscuros, los dos filmes marcan ese cine distópico que veremos en Matrix y Distric 9.  En cambio en Avatar vemos un mundo más utópico y de Salvación. Encuentros cercanos nos acerca a la utopía de "amor a la humanidad" y "esperanza". Y Gattaca de Andrew Niccol nos sumerge en un mundo de experimentos y selección del más perfecto. El filme Invasión de Paul Verhoeven encarna ese sentimiento de una humanidad en constante lucha para sobrevivir. El mismo director de Invasión nos deleitó en 1987 con el filme de la distopía: RoboCop. Y Esta Isla Tierra de 1955 es otro clásico de la distopía. Un mundo explotado y los recursos para transformar y crear.
Cine, literatura, religión e historia están a la orden del día en este juego llamado filosofía. Si la Teología cristiana hace su aporte a la Literatura con Santo Tomás de Aquino y la Biblia crea el concepto de ficción literaria y el Apocalipsis es un referente de lo distópico, podemos decir que la vida es un camino que transita hacia el Inframundo de la fantasía. ¿Qué es el futuro y a qué le llamamos futuro?

Fabián Ariel Gemelottii

Diez filmes resunido

Diez filmes de culto

(f.a.g.)

1) El nacimiento de una nación, de D.W. Griffih. Cuando en 1915 se filmó tuvo muchas críticas. Primero el director no usa actores negros y los personajes negros del filme son interpretados por blancos pintados de negros. El filme es único, primero por el movimiento de la cámara. La cámara se transforma en el personaje principal y va buscando cada movimiento actoral y le da vida. Es la Guerra, y la maestría de Griffih no es tolerante con la mediocridad. Nace el cine como lo conocemos. Uno de mis filmes preferidos de todos los tiempos.

2) Olympia, de Leni Riefenstahl. Esta directora de cine fue muy cuestionada por este documental. Después de terminada la Guerra no obtuvo más trabajo. No filmó más y se hundió en la soledad. Es un documental sobre las Olimpiadas nazis de 1936. El documental eleva al nazismo y la cámara juega con las imágenes y la publicidad nazi logra plasmar una ideología como pocas veces se ha logrado. Este documental está considerado el mejor documental de la historia del cine. Es una obra maestra. Es tan pero tan bueno que emociona. Filmado en 1938 ganó muchos premios internacionales. En la actualidad está considerado como el nacimiento del documental moderno.

3) 12 monos, de Terry Gilliam. Este filme de 1995 nos mete en un tema muy actual. La humanidad ha sido destrozada por un virus mortal. Un hombre del futuro (Bruce Willis) es enviado a fines del siglo 20 a descubrir el causante del virus. Y detener a un científico que piensa expandir un virus por el planeta para terminar con la vida humana. Con música de Astor Piazzolla y actuaciones geniales de Brad Pitt y Madeleine Stowe el filme muestra una pandemia planetaria. Inspirada en el filme La Jefée de Chris Markel donde se narra el fin de los tiempos por un virus mortal donde se contagia por contacto con las manos. Cualquier semejanza con la realidad no es pura coincidencia.

4) Expreso de medianoche es mi filme preferido de todos los tiempos. Por empezar amo la música del filme, el tema principal de Georgio Moroder. Creo que la he visto más de 50 veces o más. Ya perdí la cuenta. En Estambul un joven es detenido por tenencia de drogas. Billy Hayes es confinado a una prisión donde la tortura de la convivencia entre extranjeros y turcos hace la vida muy dura. El filme es magistral, especialmente las actuaciones de Brad David y de Jhon Hurt. Peleas, tortura y locura, tres elementos que se conjugan en este filme único. El rostro del personaje es perfecto, ese juego entre locura y sufrimiento nunca fue superado en el cine. La película está prohibida en Turquía y países árabes. Está considerada una burla a la cultura islámica. No creo que sea así, más bien el filme es un cuestionamiento al sistema carcelario y a la Justicia y a la corrupción del Estado. Pero más allá de eso emociona este filme. Y eso es lo que importa.

5) En 1979 Franco Zeffirelli filma en Estados Unidos El campeón. Este filme interpretado por Jon Voight es grandioso. Un boxeador que sabe que va a morir si sube a pelear nuevamente decide pelear por dinero. Divorciado y en problemas con su esposa por la tenencia de su hijo, es despreciado por una ex esposa rica y todo lo que eso significa para un boxeador fracasado y pobre. La relación con el hijo, la última pelea y el boxeador tendido en la camilla y los llantos del niño son conmovedores. Un filme que amo y lo vuelvo a ver cuando puedo.

6) El exorcista de Willian Friedkin es mi filme de terror preferido. Las actuaciones de Linda Blair y de Max Von Sydow son la cúspide del cine. Este filme de 1974 marca un antes y un después en el género terror. Una chica poseída por el demonio, un sacerdote que lucha con sus demonios internos y una escenografía nunca antes lograda en cine. Nunca fue superada en su género.

7) La noche de los muertos vivientes, de Romero. En 1968 se filma esta grandiosa película, en blanco y negro y con muy poco dinero. Romero recurre a familiares y amigos porque no había dinero para actores. Es el comienzo de un nuevo género en el cine: el género de zombies. Romero fue al cine lo que fue Cervantes a la Literatura mundial. Su cine es una crítica social al sistema de consumo, al individualismo capitalista y a la clase política. El filme narra un apocalipsis zombie. Los muertos se levantan de sus tumbas y te atacan. En 1985 Dan O'Bannen filma El regreso de los muertos vivientes. Es un homenaje al filme de Romero. Acá vemos al Estado que manipula el virus zombies en provecho de políticas estatales. Romero dijo en un reportaje: "alguna vez la humanidad va a sufrir un virus a nivel mundial. Ese será el fin de la vida como la conocemos".

8) Terminator 2. En 1984 James Cameron filma la primera parte de esta genialidad del cine de ciencia ficción. Pero la segunda parte es la mejor, a mi entender. Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton le dan vida a una historia donde la humanidad está a punto de desaparecer tal cual la conocemos. Del futuro es enviada una máquina para proteger a un niño que será  el líder de la resistencia en un futuro cercano, pero un futuro de máquinas y de guerra y muerte. Una obra maestra, quizás es el futuro que le espera a la humanidad.

9) Melody. Este filme británico tiene algo que me llega al corazón. Viví una historia muy parecida en la primaria con una chica. El filme es una historia de amor, donde dos chicos se enamoran y se escapan del hogar y van a un parque de diversiones. Ahí viven un amor puro como solamente los chicos saben tenerlo. El filme es de 1971 y lo dirigió el genial director de cine Waris Hussein. El cine británico es uno de mis preferidos y no podía faltar este filme que adoro con todo mi corazón. La actriz Tracy Hyde es igualita a mi primera novia de infancia.

10) Las minas de Salomón Rey. Este filme de Gerardo Sofovich me hace atornillar de risa. El filme es de 1986 y tiene ese humor chabacano y esa picaresca barrial que lo considero de culto. Tenía una novia en los noventa que era muy intelectual y me decía siempre: "nunca voy a entenderte que te guste el cine argentino chabacano". El mejor cine nacional es el que se considera Z o B. Rolo Puente y Tristán son mis preferidos. En este filme un empresario tiene dos amantes, la bella Susana Traverso y a Reina Reech. Estas mujeres eran el sueño de todo adolescente en los ochenta. Es una comedia donde Tristán sobresale con sus gestos y Ana María Giunta lo tortura con su gordura para enamorarlo. Aparte tuve una novia igualita a Susana Traverso, tan parecida que una vez en Capital le pedían autógrafos. Mi actriz preferida. Como diría Rolo Puente: "cuidado con la palomita, que vos sos mi nenita". No podía faltar este filme. Lo veo siempre que lo pasan por Volver.

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 19 de septiembre de 2020

Diez dexterrir resunidos

Diez filmes de terror (cine)

(f.a.g)

1) Psicosis: en 1960 Alfred Hitchcock filma la que será la película de suspenso/terror más grandiosa de la historia del cine. El filme apunta a un terror psicológico, donde la tensión da paso al miedo. A un hotel carretero llega una mujer escapando de la policía. Un robo y dólares. Un hombre es el dueño del hotel. Jane Leigh es la protagonista y Anthony Perkins el hombre que clavará el cuchillo en la bañadera. Una cortina, sangre y muerte. Una madre que es un esqueleto. Un policía. Una hermana que busca a su hermana. Y un final muy logrado.
Psicosis es una obra maestra del cine de todos los tiempos.

2) Rose Mary's baby: en 1968 Román Polanski nos mete en una historia satánica. Escribe el guión basado en una novela de Ira Levin. Elige como protagonistas a la bella Mia Farrow y al genial Johon Cassavetes. A un departamento llega una pareja. Ella está embarazada. Sus vecinos son raros e invitan a la pareja a tomar el té. Empiezan a surgir sucesos muy raros en el embarazo de la chica. La chica cree que hay algo morboso. Tiene un sueño. Despierta rasguñada. Una secta satánica espera a Satanás. El niño nace. La chica se acerca a verlo. No se ve el niño, y el llanto del bebé es la tensión que juega con el espectador.
Este filme fue muy criticado en su momento por el tema abordado. El tiempo lo ha convertido en un filme de culto.

3) Nosferatu: el director alemán Friedrich Wilhelm Murmau filma en 1922 esta historia, basada fielmente en la obra de Stoker de 1897. El vampiro de Murmau es terrorífico. Asusta y mucho. El filme fue censurado en muchos países y la viuda de Stoker demandó al director por usar la historia de Drácula sin permiso. Ganó la demanda y por orden judicial se destruyeron muchas copias. Por suerte para el cine ya había sido distribuida y quedaban otras copias. Es una obra que marcará al cine de terror. Es un referente del cine. El director juega con la cámara y enfoca el rostro del vampiro y los detalles sobresalen.

4) En 1932 el cine estaba incursionando en el sonido. Y Karl Freund filma La momia. Este filme marca un comienzo en las imágenes cinematográficas. Boris Karloff interpreta a un sacerdote del antiguo Egipto resucitado al leer un arqueólogo un pergamino en una tumba egipcia. Hay tensión, terror y sobre todo una historia de amor. Filme que consagra a Boris Karloff, un actor que terminará sus días en la pobreza y con una adicción a la morfina y en la más oscura soledad y olvido.
Un filme de culto.

5) El exorcista: no me canso de verla mil veces. Es mi filme de terror preferido. En 1973  William Friedkim filma una obra maestra del cine. La historia está narrada en un decorado que da miedo. Una niña empieza a comportarse en forma extraña. La madre siente ruidos en su casa. La chica habla extraño. El director nos va metiendo poco a poco en una curva que no tiene respiro. Linda Blair y el actor Max Von Sydow le dan vida a una historia que dará un giro al cine de terror. Hay un antes y un después de El exorcista. Nunca fue superada.

6) Scream, grita antes de morir. En 1996 Wes Craven filma la película de los cuchillos y la máscara. Este filme es el comienzo del cine actual de terror. En una universidad de Estados Unidos empiezan a ocurrir muertes de estudiantes. Un enmascarado te llama y te acosa. Y el cuchillo filoso se mete en tu carne y la sangre sale y salpica la pantalla. Neve Campbell es la actriz elegida, una elección muy acertada. El director juega con la espera y la tensión llega al espectador cuando no espera el golpe. Sangre, cuchillos y muerte.

7) Corazón satánico. Mickey Rourke es mi actor preferido. Creo que es único. Me gusta su postura, sus gestos y su impronta. En 1987 Alan Parker filma esta película de terror psicológico. Un detective busca a una persona, y nada es lo que parece. El vudú, el satanismo. Y muertes que se suceden unas tras otras. Robert de Niro también es parte del elenco.

8) La productora británica Hammer ha dado muchos filmes de culto. En 1958 filma Drácula, quizás la mejor versión después de Nosferatu. Christopher Lee personifíca a un Conde Drácula insuperable. El director Terence Fisher toma la novela de Stoker y le saca frutos a la historia original. Muy bien filmada. Muy buenas actuaciones. Un filme para verlo mil veces.

9) El cine italiano me gusta muchísimo. Es difícil elegir un filme entre tantos de terror que nos ha brindado Italia. Voy a elegir un filme que me impresionó cuando lo ví en el cine Capiitol de Rosario. Soy cinéfilo, vivo y respiro cine. Y en los ochenta después de la facultad iba al cine Radar, Capitol o Imperial. Ahí vi todo, todo lo que sé de cine se lo debo a esas salas hermosas de Rosario. En El Capitol vi por 1986 La hija de Satanás. Un filme corto, de 75 minutos (del año 1983) El director Mario Bianchi incursionó en el cine pornográfico y de terror berreta. Un director clase Z. La Historia se desarrolla en un convento, donde una mujer es espiada por una novicia. Hay rituales satánicos, terror burdo y la cámara juega con los cuerpos en orgias entre monjas y novicias. Es muy buen filme. Muy buena la fotografía y sobre todo muy aterrador. Un filme que es parte de los manuales de cine. Solamente para cinéfilos.

10) Halloween de John Carpenter  El filme es de 1978, pero llega a la Argentina unos años después. La Historia inagura el sudgénero scasher, donde la sangre es protagonista y las muertes se hacen bellas a los ojos del espectador. Un filme que quiero mucho, y tengo el afiche original colgado en mi biblioteca.

Fabián Ariel Gemelotti

Cine sexo resumido

Diez filmes eróticos de todos los tiempos

(Cine)

(f.a.g.)

1) Malizia. El cine italiano siempre tiene esa cosa tan hermosa que es la picaresca y el sexo. En 1973 Salvatore Samperi filma esta película que es de culto. Un viudo y sus tres hijos adolescentes desean a la nueva ama de llaves. Es miradas, masturbación y deseo. También el filme plantea el acoso sexual de un mozo a una mujer adulta. Tema inédito en cine en los setenta. Laura Antonelli despierta el deseo y todos salen del cine con la mente en el sexo. Un filme muy bueno. En Argentina no se pudo ver durante la dictadura.

2) Garganta profunda. En 1973 el estadounidense Gerard Damiano filma esta comedia pornográfica. Es un filme que recaudó 600 millones de dólares en todo el mundo. Un filme que siendo pornográfico fue exhibido en el circuito comercial. Una comedia muy lograda en el tema y las risas y la/s calentura/s suben a la cabeza. La película primeramente se pasaba en cines clandestinos y de ahí saltó (por el éxito que tuvo) a salas "serias". Y no paró de recaudar dinero. La protagonista, Linda, no siente satisfacción en el sexo. No puede excitarse. Y su amiga Helen la lleva de un ginecólogo, el doctor Young. Este médico descubre que Linda tiene un clíroris en la garganta. Y así Linda se da cuenta que la única forma de excitarse es el sexo oral. Los penes llegan a la garganta y ella así goza del sexo.
El filme es controvertido. Fue calificado de machista y denigrante a la mujer. Linda Lovelace escribió un libro años después donde cuenta maltrato laboral y se transforma en una activista feminista. Lo que no se puede negar es que el filme es parte de la historia del cine erótico de todos los tiempos. El filme no es muy bueno, es vulgar y chabacano. Pero el tema es muy interesante, el sexo oral como satisfacción y no el sexo vaginal. Un filme que hay que ver y después opinar.

3) Lolita. Stanley Kubrick fue un director único. Sus filmes fueron transgresores y apuntaron a romper el orden establecido. En 1962 nos deleita con la adaptación de la novela de Vladimir Nabokov, una película transgresora para la época. James Masson y Sue Lyon dan vida a los personajes de Nabokov. Un escritor y docente alquila una habitación en casa de una mujer que tiene una hija adolescente. La mujer, Charlotte, se enamora de él. Pero el profesor siente deseos por la hija; Lolita lo provoca, lo hace sufrir y le mueve el deseo. Un filme de histeria, provocación y deseo contenido. Finalmente se casa con Charlotte y así logra estar cerca de su deseada Lolita.
El filme consagra a Stanley Kubrick y está considerada una muy buena adaptación cinematográfica de la obra de Nabokov.

4) Los perros de paja. En 1971 Sam Peckinpah nos deleita con un filme provocador. Es un filme de violencia cruda, y sexo violento al extremo. Un matrimonio estadounidense se traslada a un pueblo inglés, huyendo de la "violencia" urbana. Pero ahí los pobladores del pueblo también son violentos. Sus vecinos son raros y miran con deseos a su esposa. Un día su esposa está sola en la casa y un grupo de albañiles que trabajan al lado de su casa ingresan y violan a su esposa. Le hacen sexo anal y la escena no pudo verse en Argentina durante la dictadura. Después al enterarse su esposo desata una caza de muerte a los albañiles. Los va matando uno a uno en escenas de muchísima violencia. Es un filme de hostilidades. Un filme de culto. Las tetas de Susan George pasarán a la historia del cine como las mejores tetas del cine. Dustin Hoffman en uno de sus mejores papeles.

5) Joven y bonita. Filme francés/belga del director Francois Ozon, un director especialista en provocar con filmes muy fuertes. El filme ganó muchos premios en Europa. Una joven de 17 años de buena familia y sin problemas económicos se prostituye con hombres adinerados. La joven busca en el sexo la sensación de dominio de los hombres y despertar el deseo y el placer sexual es explícito en la pantalla. El filme es de 2013, y en Rosario se vio en el cine del Centro nada más. Un filme crudo, donde el cuerpo de la joven juega en movimientos captados por la cámara en forma lenta. La fotografía es excelente. Charlotte Rampling única. En Argentina llegó con una prohibición para 18 años, muy pocos filmes tienen esta calificación en la actualidad. 

6) Las colegialas. La Cicciolina, Llona Staller nació en Hungría, Budapest en 1951. Siendo muy joven conoce a un italiano y se traslada a Italia a trabajar de modelo. Su belleza única, su impronta y sus ganas de hacer cine la llevaron a convertirse en una actriz porno de culto. Su nombre está asociado al cine pornográfico, ese cine que también llegó al cine comercial en los ochenta. Michele Massino en 1975 la dirige en un filme de colegialas. En un colegio el sexo despierta entre estudiantes. Y la moral burguesa queda en evidencia al sufrir la persecusión de los profesores, que también desean sexo pero esconden sus deseos ocultos. Un filme muy bueno. Lo que ocurre con este tipo de cine es que para la crítica no es cine. El cine de sexo es cine pese a quien le moleste. Ese mismo año Cicciolina filma La ingenua, una joven seducida por un hombre mayor muy atractivo. Y en 1986 filma Banana a la Cicciolina. Un filme que en Rosario se vio en El Capitol y la Liga de la Decencia amenazó con romper el cine si no cortaban la proyección.

7) Emmanuelle. En 1974 el mundo conoce la belleza de Sylvia Kristel. Just Jaeckin dirige este filme que con el paso del tiempo se ha convertido en referente de la literatura erótica de todos los tiempos. La Historia está basada en diarios personales de una adolescente (Emmanuelle Arsan). Esta es la primera, de una serie de muchos filmes sobre Emmanuelle. Se la ha imitado, copiado y plagiado miles de veces. El filme de 1974 es el mejor de todos. Emmanuelle es sensual, tiene sexo tanto con hombres como con mujeres. Es todo explícito. Es un filme que Tato, el censor de la dictadura, decía: "este filme perturba la moral de la juventud". En Argentina se pudieron ver recién en 1986.

8) Último tango en París. Bernardo Bertolucci en 1972 toma a Marlon Brando y a María Schneider y filma una obra maestra del cine erótico. Sobre este filme hay muchas cuestiones. Schneider dice que fue forzada en la escena de la manteca. Marlon Brando dijo que se dejaron llevar por el deseo. Y Bertolucci negó las acusaciones. Pero Schneider siempre sostuvo, hasta el último día de su muerte, que fue violada. La película es muy buena. Un viudo de 45 conoce a una joven de 20 años. Y tienen sexo ocasional en un departamento. Sexo y nada más que sexo. Es un amor desesperado, un escape a la locura del mundo. Paul (Brando) es una persona que sufre por su esposa muerta. Y Jeanne (Schneider) una joven vulnerable que siente un atractivo muy grande por este hombre de 45 años. La música es del talentoso Gato Barbieri.
El Último tango en París es de esos filmes donde cuesta hablar porque más allá de la obra hay cuestiones que hacen difícil el tema. Pero yo la considero en lo estético y como filme (dejando a un lado todo lo demás, pero nunca ignorando nada) una obra maestra del cine de todos los tiempos.

9) Holocausto caníbal. Ruggero Diodato dirige este filme italiano/colombiano. Es de 1980. Es de esos filmes muy pero muy cuestionados. Mucho gore, violencia al extremo. Un grupo de reporteros viajan al Amazonas a filmar un documental sobre caníbales. Los jóvenes no dan noticia de vida y un antropólogo viaja a buscarlos. Forma un grupo de expedición. Se encuentran con una tribu salvaje y los asustan con los fusiles y así logran reducir a los salvajes. Y así descubren las cámaras de los reporteros en poder de los indios. Estaban intactas. Las llevan a la cadena de televisión. Y las proyectan para ellos y los ejecutivos. Y ahí ven que los jóvenes fueron asesinados y  previamente violados salvajemente. Las escenas son muy asquerosas. Y dan vómitos. El filme fue prohibido en su momento. Pero con el tiempo se transformó en un referente del documental y del cine transgresor. En Argentina nunca fue habilitado el filme en salas de cine comercial.

10) Porky's. ¿Cómo no hablar de esta cinta fundamental? Un grupo de adolescentes quieren perder la virginidad yendo a un establecimiento nocturno para contratar a una prostituta. Y ahí son engañados por el dueño del local. Y ahí empieza la acción. En el imaginario de todo adolescente de los ochenta el sexo estaba primero. Quienes vinos este filme sabemos de lo que hablamos. Un filme del deseo de la adolescencia y del despertar sexual. La dirige Bob Clark en 1981. En Argentina se la calificó para 18 años. Es excelente. Un filme que marcó el comienzo del cine del despertar sexual de los adolescentes.

Fabián Ariel Gemelotti

Y

Diez Wéstern para disfrutar

(Cine)

(f.a.g.)

1) Un dólar marcado. Este Spaghetti Wéstern es el filme preferido de mi padre. Giorgio Ferroni en 1965 filma este filme de culto. Giuliano Gemma es el protagonista. Y acompañan la hermosa y sensual Ida Galli y Pierre Cressoy. Un ex pistolero que había luchado en la Guerra de Secesión regresa a su pueblo. La muerte de su hermano lo hace volver a las andanzas de pistolero y la venganza es su único objetivo. Un filme que consagra a Giuliano Gemma, el gran actor del spaghetti.

2) Dios perdona, yo no. Es el primer filme donde trabajan juntos Bud Spencer y Terence Hill. Giuseppe Collizi filma en 1967 esta genialidad en España. La mayoría de los spaghetti italianos fueron filmados en Taberna, una localidad española donde daba todas las características naturales del Oeste Norteamericano. Es una historia muy buena, donde los habitantes de un pueblo esperan la llegada del nuevo juez de paz. Llega el tren, pero lleno de cadáveres. Y ahí empieza todo. Acción, malos y buenos. Y un final inesperado. Descolla la actuación de Frank Wolff.

3) La diligencia. Nunca habrá otro director que lo pueda superar, John Ford filma en 1939 este Wéstern tan Norteamericano. En una diligencia viajan un criminal, una prostituta y un médico alcohólico. Y atraviesan territorio indígena. John Waine y la bella Claire Trever y Andy Devine dan vida a un filme de vaqueros e indios. ¿Son malos los indios? En este filme no hay respiro, y la tensión y las características típicas del Wéstern te dejan prendido a la pantalla con los ojos rojos de ver un filme único.

4) El bueno, el malo y el feo. Sergio Leone en 1966 nos deleita con este Wéstern spaghetti de culto. Una caja con doscientos mil dólares está escondida en una tumba. Es un botín de la guerra de Secesión. Tres pistoleros deben ayudarse mutuamente, pese a odiarse, para localizar la tumba. Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef dan vida a este spaghetti. Lo mejor del cine de Leone. Un clásico de todos los tiempos.

5) Los irrompibles. Un Wéstern nacional del director Emilio Vieyra. Dos detectives estadounidenses son contratados por una empresa de diligencia para descubrir robos de cajas con oro que son transportados por la empresa. Una mina de oro. Cuatro jinetes misteriosos que no hablan y ayudan a los detectives cuando están en peligro y una bella propietaria de tierras donde hay una mina sin explotar. Jorge Martínez y Emilio Spalter y Graciela Alfano dan vida a este filme nacional. Una película cómica y dramática y una historia de amor. Un Wéstern argentino con la impronta de nuestro cine pero respetando la tradición y los tópicos del género. 1975.

6) A la hora señalada. Un alguacil espera. Unos asesinos planean venganza por ajustes de cuentas. El pueblo entero deja solo al alguacil ante la eminente llegada de los asesinos. Es un filme donde se plantea la soledad y la valentía y el pasado que nos persigue y no puede borrarse. Dirigida por Fred Zinnemann en el año 1952 con las actuaciones de Gary Cooper y Grace Kelly. En 1995 se hizo una remake, muy mala. Una falta de respeto a este filme que tanto amo.

7) Hang em Heigh. Es el mejor filme de venganza que haya visto. Un pistolero jura vengarse de los hombres que una vez trataron de colgarlo. Ted Post, un gran director estadounidense, juega con los nervios del espectador. Clint Eastwood y la hermosa y única Inger Stevens dan piel a este Wéstern de 1968. Lo he visto miles de veces. Era el preferido de mi abuelo.

8) Demasiados jóvenes para morir. Un Wéstern después de la edad de oro del género. En 1988 Christopher Cain filma esta genialidad. Un grupo de jóvenes pistoleros viven protegidos por un abogado bondadoso y muy inteligente. Matan al abogado. Y la venganza se desata. Un asesino hace sangre de un pueblo. Los picos de qué es bueno y qué es malo están en este filme. Jack Palance insuperable. Y Diamond Phillips y Kiefer Sutherland dan vida a este Wéstern tan Norteamericano.

9) Cowboys versus aliens. Es un filme moderno, con las características del cine actual. Es excelente, pero no aceptado por los críticos. A mí me gustó mucho. Jon Favreau dirige este Wéstern con mezcla de ciencia ficción. En un pueblo del Oeste dos bandos pelean las tierras, pero llega una nave extraterrestre y deben unirse para combatirla. Daniel Craig y Harrison Ford dan vida a esta historia. ¿Qué esconde el brazalete extraño del vaquero que llega al pueblo?

10) Django. Es el primer protagónico de Franco Nero. Un pistolero en una ciudad fronteriza. El Ku Klux Klan. Balas a montones. Y la muerte, y el honor. Sergio Carbucci, ese director genial del spaghetti nos deleita. La sangre y la acción sin respiros nos enamoran. Destaco la belleza de Loredana Nusciak y la actuación de José Bódalo.

Fabián Ariel Gemelotti

Diez Wéstern para disfrutar (Cine) (f.a.g.) Si bien el cine de ciencia ficción y el terror son mis preferidos, tengo también una pasión muy grande por el cine del Oeste norteamericano. El Wéstern tiene una característica que no lo tiene ningún género: su impronta no tiene nada que ver con otro género. El cine de cowboys no se satura y no se sirve de otros géneros, porque nace como algo muy diferente en la historia del cine. El cine spaghetti italiano hizo su aporte a este género, y de ahí parte un cine del Oeste muy particular. El cine Wéstern juega con las imágenes y lo sucio, lo feo y lo malo son la belleza de ese género. La moral burguesa no juega en este cine. Como en todas mis reseñas elijo mis gustos personales. 1) Un dólar marcado. Este Spaghetti Wéstern es el filme preferido de mi padre. Giorgio Ferroni en 1965 filma este filme de culto. Giuliano Gemma es el protagonista. Y acompañan la hermosa y sensual Ida Galli y Pierre Cressoy. Un ex pistolero que había luchado en la Guerra de Secesión regresa a su pueblo. La muerte de su hermano lo hace volver a las andanzas de pistolero y la venganza es su único objetivo. Un filme que consagra a Giuliano Gemma, el gran actor del spaghetti. 2) Dios perdona, yo no. Es el primer filme donde trabajan juntos Bud Spencer y Terence Hill. Giuseppe Collizi filma en 1967 esta genialidad en España. La mayoría de los spaghetti italianos fueron filmados en Taberna, una localidad española donde daba todas las características naturales del Oeste norteamericano. Es una historia muy buena, donde los habitantes de un pueblo esperan la llegada del nuevo juez de paz. Llega el tren, pero lleno de cadáveres. Y ahí empieza todo. Acción, malos y buenos. Y un final inesperado. Descolla la actuación de Frank Wolff. 3) La diligencia. Nunca habrá otro director que lo pueda superar, John Ford filma en 1939 este Wéstern tan norteamericano. En una diligencia viajan un criminal, una prostituta y un médico alcohólico. Y atraviesan territorio indígena. John Waine y la bella Claire Trever y Andy Devine dan vida a un filme de vaqueros e indios. ¿Son malos los indios? En este filme no hay respiro, y la tensión y las características típicas del Wéstern te dejan prendido a la pantalla con los ojos rojos de ver un filme único. 4) El bueno, el malo y el feo. Sergio Leone en 1966 nos deleita con este Wéstern spaghetti de culto. Una caja con doscientos mil dólares está escondida en una tumba. Es un botín de la guerra de Secesión. Tres pistoleros deben ayudarse mutuamente, pese a odiarse, para localizar la tumba. Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef dan vida a este spaghetti. Lo mejor del cine de Leone. Un clásico de todos los tiempos. 5) Los irrompibles. Un Wéstern nacional del director Emilio Vieyra. Dos detectives estadounidenses son contratados por una empresa de diligencia para descubrir robos de cajas con oro que son transportados por la empresa. Una mina de oro. Cuatro jinetes misteriosos que no hablan y ayudan a los detectives cuando están en peligro y una bella propietaria de tierras donde hay una mina sin explotar. Jorge Martínez y Emilio Spalter y Graciela Alfano dan vida a este filme nacional. Una película cómica y dramática y una historia de amor. Un Wéstern argentino con la impronta de nuestro cine pero respetando la tradición y los tópicos del género. 1975. 6) A la hora señalada. Un alguacil espera. Unos asesinos planean venganza por ajustes de cuentas. El pueblo entero deja solo al alguacil ante la eminente llegada de los asesinos. Es un filme donde se plantea la soledad y la valentía y el pasado que nos persigue y no puede borrarse. Dirigida por Fred Zinnemann en el año 1952 con las actuaciones de Gary Cooper y Grace Kelly. En 1995 se hizo una remake, muy mala. Una falta de respeto a este filme que tanto amo. 7) Hang em Heigh. Es el mejor filme de venganza que haya visto. Un pistolero jura vengarse de los hombres que una vez trataron de colgarlo. Ted Post, un gran director estadounidense, juega con los nervios del espectador. Clint Eastwood y la hermosa y única Inger Stevens dan piel a este Wéstern de 1968. Lo he visto miles de veces. Era el preferido de mi abuelo. 8) Demasiados jóvenes para morir. Un Wéstern después de la edad de oro del género. En 1988 Christopher Cain filma esta genialidad. Un grupo de jóvenes pistoleros viven protegidos por un abogado bondadoso y muy inteligente. Matan al abogado. Y la venganza se desata. Un asesino hace sangre de un pueblo. Los tópicos de qué es bueno y qué es malo están en este filme. Jack Palance insuperable. Y Diamond Phillips y Kiefer Sutherland dan vida a este Wéstern tan norteamericano. 9) Cowboys versus aliens. Es un filme moderno, con las características del cine actual. Es excelente, pero no aceptado por los críticos. A mí me gustó mucho. Jon Favreau dirige este Wéstern con mezcla de ciencia ficción. En un pueblo del Oeste dos bandos se pelean las tierras, pero llega una nave extraterrestre y deben unirse para combatirla. Daniel Craig y Harrison Ford dan vida a esta historia. ¿Qué esconde el brazalete extraño del vaquero que llega al pueblo? 10) Django. Es el primer protagónico de Franco Nero. Un pistolero en una ciudad fronteriza. El Ku Klux Klan. Balas a montones. Y la muerte, y el honor. Sergio Carbucci, ese director genial del spaghetti nos deleita. La sangre y la acción sin respiros nos enamoran. Destaco la belleza de Loredana Nusciak y la actuación de José Bódalo. Esta reseña es muy pero muy personal. Tengo muchos afiches y fotos de Wéstern. Miles. Pero elijo como foto una de John Wayne. ¿Por qué? Porque en este actor se resume la esencia de un género, y porque es el típico vaquero del cine norteamericano. Espero que les haya gustado. Fabián Ariel Gemelotti (Jueves 26 de marzo de 2020, cinco de la tarde)

Diez Wéstern para disfrutar

(Cine)

(f.a.g.)

1) Un dólar marcado. Este Spaghetti Wéstern es el filme preferido de mi padre. Giorgio Ferroni en 1965 filma este filme de culto. Giuliano Gemma es el protagonista. Y acompañan la hermosa y sensual Ida Galli y Pierre Cressoy. Un ex pistolero que había luchado en la Guerra de Secesión regresa a su pueblo. La muerte de su hermano lo hace volver a las andanzas de pistolero y la venganza es su único objetivo. Un filme que consagra a Giuliano Gemma, el gran actor del spaghetti.

2) Dios perdona, yo no. Es el primer filme donde trabajan juntos Bud Spencer y Terence Hill. Giuseppe Collizi filma en 1967 esta genialidad en España. La mayoría de los spaghetti italianos fueron filmados en Taberna, una localidad española donde daba todas las características naturales del Oeste Norteamericano. Es una historia muy buena, donde los habitantes de un pueblo esperan la llegada del nuevo juez de paz. Llega el tren, pero lleno de cadáveres. Y ahí empieza todo. Acción, malos y buenos. Y un final inesperado. Descolla la actuación de Frank Wolff.

3) La diligencia. Nunca habrá otro director que lo pueda superar, John Ford filma en 1939 este Wéstern tan Norteamericano. En una diligencia viajan un criminal, una prostituta y un médico alcohólico. Y atraviesan territorio indígena. John Waine y la bella Claire Trever y Andy Devine dan vida a un filme de vaqueros e indios. ¿Son malos los indios? En este filme no hay respiro, y la tensión y las características típicas del Wéstern te dejan prendido a la pantalla con los ojos rojos de ver un filme único.

4) El bueno, el malo y el feo. Sergio Leone en 1966 nos deleita con este Wéstern spaghetti de culto. Una caja con doscientos mil dólares está escondida en una tumba. Es un botín de la guerra de Secesión. Tres pistoleros deben ayudarse mutuamente, pese a odiarse, para localizar la tumba. Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef dan vida a este spaghetti. Lo mejor del cine de Leone. Un clásico de todos los tiempos.

5) Los irrompibles. Un Wéstern nacional del director Emilio Vieyra. Dos detectives estadounidenses son contratados por una empresa de diligencia para descubrir robos de cajas con oro que son transportados por la empresa. Una mina de oro. Cuatro jinetes misteriosos que no hablan y ayudan a los detectives cuando están en peligro y una bella propietaria de tierras donde hay una mina sin explotar. Jorge Martínez y Emilio Spalter y Graciela Alfano dan vida a este filme nacional. Una película cómica y dramática y una historia de amor. Un Wéstern argentino con la impronta de nuestro cine pero respetando la tradición y los tópicos del género. 1975.

6) A la hora señalada. Un alguacil espera. Unos asesinos planean venganza por ajustes de cuentas. El pueblo entero deja solo al alguacil ante la eminente llegada de los asesinos. Es un filme donde se plantea la soledad y la valentía y el pasado que nos persigue y no puede borrarse. Dirigida por Fred Zinnemann en el año 1952 con las actuaciones de Gary Cooper y Grace Kelly. En 1995 se hizo una remake, muy mala. Una falta de respeto a este filme que tanto amo.

7) Hang em Heigh. Es el mejor filme de venganza que haya visto. Un pistolero jura vengarse de los hombres que una vez trataron de colgarlo. Ted Post, un gran director estadounidense, juega con los nervios del espectador. Clint Eastwood y la hermosa y única Inger Stevens dan piel a este Wéstern de 1968. Lo he visto miles de veces. Era el preferido de mi abuelo.

8) Demasiados jóvenes para morir. Un Wéstern después de la edad de oro del género. En 1988 Christopher Cain filma esta genialidad. Un grupo de jóvenes pistoleros viven protegidos por un abogado bondadoso y muy inteligente. Matan al abogado. Y la venganza se desata. Un asesino hace sangre de un pueblo. Los picos de qué es bueno y qué es malo están en este filme. Jack Palance insuperable. Y Diamond Phillips y Kiefer Sutherland dan vida a este Wéstern tan Norteamericano.

9) Cowboys versus aliens. Es un filme moderno, con las características del cine actual. Es excelente, pero no aceptado por los críticos. A mí me gustó mucho. Jon Favreau dirige este Wéstern con mezcla de ciencia ficción. En un pueblo del Oeste dos bandos pelean las tierras, pero llega una nave extraterrestre y deben unirse para combatirla. Daniel Craig y Harrison Ford dan vida a esta historia. ¿Qué esconde el brazalete extraño del vaquero que llega al pueblo?

10) Django. Es el primer protagónico de Franco Nero. Un pistolero en una ciudad fronteriza. El Ku Klux Klan. Balas a montones. Y la muerte, y el honor. Sergio Carbucci, ese director genial del spaghetti nos deleita. La sangre y la acción sin respiros nos enamoran. Destaco la belleza de Loredana Nusciak y la actuación de José Bódalo.

Fabián Ariel Gemelotti

jueves, 17 de septiembre de 2020

Batman

Batman y el sexo

(f.a.g.)

Que Batman la quiso poner estoy seguro. O por lo menos eso creíamos mientras tomábamos la leche mirando el serial. Gatúbela siempre estuvo caliente con Batman y despertaba calenturas en Batman. Pero aparecía Robin, flaquito y tímido. Gatúbela rondaba los treinta años o un poquito más y Batman la cuarentena. Pero no estaban de cuarentena, Batman se encerraba en su cueva y jugaba a la cuarentena. Se ponía el traje y agarraba su auto negro transformado en batiauto y se camuflaba de paladín de la justicia de Ciudad Gótica. Siempre los villanos eran ridículos, con algo de malos inteligentes rodeados de pánfilos idiotas, el idiota de manual de psiquiatría de medicina. Pero cuando Gatúbela aparecía todos se calentaban. Se la querian coger, eso se notaba en sus miradas lascivas. El Pingüino se la quería acomodar a la mala. El Acertijo jugaba y si Gatúbela se ponía en cuatro patas (recuerdo escenas de la gata caminando en cuatro) la hubiese ensartado. Pero esas escenas no eran convenientes para las tardes de chocolatada y churros con dulce de leche. La manteca vendría después, acompañada del último tango. Batman no sabía de mantecas y Gatúbela estaba muy buena. Robin era tímido y también se la quiso poner. La Batichica también estaba ahí. Y podrían haber hecho un trío, un cuarteto o un quintupleto incorporando a algún villano de verga carnosa. El más apropiado era el Guasón. Las buenas lenguas dicen que la tenía muy larga y gorda. La tía de Batman no era una solterona de Iglesia. Dicen que en la vida no de serie se la montaña el mayordomo. Malas o buenas lenguas recibió su lengua. La Batichica parecía una novicia, una novicia rebelde enjaulada con su traje que no marcaba muy bien sus tetas. Gatúbela siempre con su traje marcando ese culo hermoso y esas tetas bien marcadas. Sacaba la lengua como una gata en celo y Batman ahí para atraparla y cogerla. Robin miraba, con esas piernas de ternero y ese rostro de virgo. Nunca hubo sexo explícito en el serial, nunca se hubiese permitido por los sensores de los sesenta. Batman era la serie para la chocolatada y la bananita dolca. Nos quedamos con las ganas de ver una escena de besos y lenguas y a Gatúbela mostrando su cuerpo perfecto montado sobre la verga de Batman.

Fabián Ariel Gemelotti
(18/08/2020)

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Idiocracia

Idiocracy, un filme muy actual sobre un mundo distópico.

(f a.g.)

En 2006 Mike Judge filma esta genialidad del cine Estadounidense de ciencia ficción. El director es el creador de otra genialidad Norteamericana, los Beavis And Butt Head, una serie de dibujos animados minimalistas y muy críticos de la cultura de Estados Unidos. Este director nacido en 1962, doctorado en Historia y Filosofía, pasa rápidamente al cine de ciencia ficción y de humor ácido. Pero su gran logro es haber puesto frente a su cámara una genialidad del cine como Idiocracia. Es un filme que se anticipa a muchas cosas, pero sobre todo un ensayo posmoderno que rompe con los esquemas de muchas corrientes del pensamiento. El filme es una crítica ácida a la Humanidad, a la tecnología y sobre todo a la falta de cultura de la clase media. Una crítica abordada desde el humor casi humillante a la falta de inteligencia y de cultura de los sectores medios. El filme recibió muchas críticas negativas. Por empezar el filme no fue estrenada en un circuito comercial amplio, solamente en pocos cines. De ser un filme de pocos espectadores y mala crítica con los años se transformó en un referente del cine moderno distópico.
El filme cuenta una historia muy rara. En Estados Unidos el Ejército tiene un proyecto de congelar personas. Joe (Luke Wilson) es un oficial de alto rango y muy capacitado. Es seleccionado para el proyecto. Y Rita (Maya Rudolph) es una prostituta también seleccionada. Son invernados y por falta de presupuesto se desmantela la instalación. Pero se olvidan de ellos y en 2505 se descongelan por accidente. Ahí encuentran un mundo de idiotas, gobernado por idiotas. El nivel intelectual de la población es cero. La gente no comprende conceptos mínimos, no sabe Historia no sabe de Ciencias y todo el mundo vive una vida superficial. Muchísimo humor con escenas excelentes.
¿Es un filme político? El mundo moderno encasula a todo pensamiento en "político". ¿Qué es la política? El mundo moderno reduce todo a lo chabacano, la vulgaridad mediática está transformando a la vida en una vulgaridad que mata. En tiempos de virus y soportes mediáticos que hablan todos los días de lo mismo: peleas a ver quién va preso, sentimentalismo por un hecho callejero, fútbol, peleas de amor... el mundo se va transformando en una distopía abrumadora. No nos damos cuenta, estamos muy chupados y pendientes de las redes sociales, la internet e invadidos de noticias e hiper informados. Estamos pendientes de si vamos a agradar a alguien con lo vamos a decir, todos nos cuidamos en nuestro pensamiento. Los medios lograron anular nuestra pausa necesaria de vida. No es raro que la ciencia ficción siempre plantea este tema y se anticipa a un futuro muy distópico y de cero intelecto. Leer no se lee nada de nada o lo que se lee también tiene que ver con la hiper información. Nunca se leyó mucho, la lectura siempre fue de círculos minoritarios pero se leía algo antes. Ese no sería el problema, pero la información tan abundante y tan llena de "dudas" y estar siempre pendiente de "ser correcto" es el gran problema del futuro.
El filme es una genialidad de 2006 cuando empezaba el proceso histórico a la hiper información. El director es un visionario. Y el final del filme es clave. Y como dirían (en ese lenguaje que no se entiende muy bien) los personajes de los dibujos de Mike Judge: "me voy a hacer un paja porque estoy aburrido". Pero los medios masivos ya invaden hasta la soledad de la masturbación.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 17 de septiembre de 2020, dos de la madrugada)

martes, 15 de septiembre de 2020

El día de la bestia

Satanás un condimento para el cine de terror clásico

(f.a.g.)

El día de la Bestia es uno de mis filmes preferidos de parodias y comedia con todo el condimento del buen cine de terror clásico. Alex de la Iglesia se despacha con todo. Hay escenas memorables como la de Satanás caminando en forma de animal con cuernos o la escena de la muerte de la madre del personaje del filme. El cine español no es mi preferido, pero tiene un par de filmes muy buenos. Atame, Matador y El día de la Bestia son de antología. Atame es la "locura" y las drogas y la ternura en el sexo que de salvaje se transforma en la expresión del amor. Matador es la fantasía, es la obsesión de todo escritor, vivir obsesionado con la muerte y ese pensamiento que nutre la literatura de todos los tiempos. Un torero retirado sustituye la muerte de toros matando a sus amantes mientras hace el amor. Un filme muy incorrecto para la actualidad y de culto para la década del ochenta donde había más libertad creativa y el cine tenía otra forma de expresar el arte.
El día de la Bestia es un filme que juega con dos cuestiones: ¿por qué no creemos en el Mal y por qué la vida tiene que ser tan normal? El filme no es místico, no trata temas religiosos y no hay una cuestión moral en el director. Simplemente muestra los hechos en forma de humor pero respetando los códigos del buen cine de terror. Un cura descubre el 666 y el día que la Bestia vendrá (Satanás nacerá en la modernidad) y va de un mediático que habla de Ocultismo. Pero este ocultista es un chanta, un tipo que pregona mentiras. El filme juega con esa cosa que los medios son: una diversión de ideologías. Después aparece un Gordo con algo de psicópata que vive con su madre. El mediático al final se convence. Y juntos van por la Bestia. Satanás ha nacido y deben matarlo para salvar al mundo. Un filme excelente, tensionante, divertido, con muchas escenas crueles que producen risa porque la crueldad es parte del humor.
Vi el filme el día del estreno (1995) en el Gran Rex (cerrará dos años después) y me gustó muchísimo. Fui con una novia que amaba el cine de terror. Y lo comprendía. No todo el mundo gusta del género. Es un género que lleva muchos espectadores al cine pero que no todo el mundo puede comprenderlo. El cine de terror no es fácil de digerir y no es facil de filmar. Ante todo debe convencer que lo que nuestra es terror y debe asustar. Si no asusta no sirve. Es como hacer de malo o filmar un homicidio. Debe convencer. El cine, la ficción buena debe ser real. Psicosis convence porque la tensión previa lleva a la cortina. La cortina crea la escena. Ahí está la genialidad de ese filme. El exorcista trabaja los silencios, la oscuridad y los miedos de los personajes crean el ambiente necesario para llegar al miedo a Satanás. El miedo está adentro del espectador, sin miedo no hay tensión.
La violencia en el cine es ficción. Pero esa violencia debe transmitir la idea que lo que ocurre es real. El cine y la Literatura son un juego de ideas y de imágenes. La lectura juega con la fantasía y las imágenes son creadas por el lector en su cabeza. El cine es imágenes, mucho más difícil de transmitir. Esas imágenes deben transmitir la idea de tiempo real.
El cine de terror es al igual que el cine de ciencia ficción los únicos géneros literarios que tienen plena libertad y códigos propios para expresar ideas que otros géneros no pueden expresar.

Fabián Ariel Gemelotti
(miércoles 16 de septiembre de 2020)

Azcuénaga corregido

Barrio Azcuénaga

(crónica)

(f a.g.)

Barrio Azcuénaga es la Estación Oeste, la librería de Ariel, el bar la Pirunia, la Zapatillería El Ñandú, el Club Libertad, Oscar el peluquero, el Pito Loco, la Muñeca, la calle Mendoza y el trolebús y la cultura del bondi y la Pompeya y la Escuela 120 y el carrito de hamburguesas y el busto de Evita donde se unen San Juan y Mendoza. Barrio de obreros Ferroviarios y clase media trabajadora. Barrio inglés en un principio allá por los años 20/30/40 cuando los gerentes y jerárquicos del Ferrocarril Inglés construyen las propiedades que van de Montevideo a Mendoza por Felipe Moré. Casas de construcción inglesa con techos altos, paredes gruesas y el arco bien estilo londinense. Casas de dos pisos en su mayoría y sótano y patio amplio. Ahí vivieron los ingleses en esas mansiones que la arquitectura de Rosario debe reivindicar como parte del patrimonio histórico. En 1947 el Gobierno de Perón al nacionalizar los Ferrocarriles esas propiedades son abandonadas por el personal jerárquico y pasan a ser ocupadas por obreros jerárquicos del Ferrocarril. Mi abuelo compra una casa ahí, técnico mecánico de locomotoras de Ferrocarriles Argentinos. Mi bisabuela fue guarda barreras y mi bisabuelo trabajó también en Ferrocarriles, bajo dominio inglés. Fue jerárquico y en el 45 se hace Peronista.
Barrio Azcuénaga nace con el Ferrocarril Inglés. Y toma impulso proletario al ser nacionalizado por el General Perón. Un barrio no es el Centro ni Barrio Martin donde la idiosincrasia es muy diferente a la cultura barrial. Barrio Azcuénaga es un barrio bien de trabajadores. Un barrio donde la plata nunca sobró y tiene su casco céntrico con negocios muy bellos que parten de las vías del Ferrocarril de Mendoza y Paraná hasta la otra vía donde comienza Barrio Belgrano, aunque siempre hubo discusiones por los límites barriales. Cosa de lucha barrial e idiosincrasia proletaria.
Rosario es una ciudad de barrios, Zona Sur, Norte y Zona Oeste. Rosario nace en lo que es la zona pituca y se hace ciudad importante con la impronta barrial. Rosario tiene una mitología religiosa pero no nace con la Virgen como dicen sus historiadores. Rosario no tiene fecha de fundación y nace como poblado de descanso para las carretas que iban de Córdoba al puerto de Buenos Aires. Se va poblando despacio con gauchos e inmigrantes con las oleadas inmigratorias de los años 70/80 del siglo 19. Rosario va tomando forma con sus periferias, sus barrios le van dando esa identidad de ciudad que la hará próspera en las primeras décadas del siglo 20. Si uno lee documentación de Rosario e investiga un poco se da cuenta que nos contaron otra historia, que Rosario no es la Rosario que narran los historiadores oficiales. Pero eso ya es tema para otro ensayo o para otra crónica de la ciudad.
Enfrente de la Estación Oeste están las dos plazas, una plaza dividida en dos donde se supo hacer carnavales y ferias de comidas y de artesanías (todavía se hacen carnavales ahí) Pero lo más lindo es el bar de la esquina sobre Paraná bien enfrente de la parada del 148 y del 138. Un bar viejo que ocupa una esquina con sifones y tazones para el café con leche. Mesas de madera y sillas de las de antes. Ahí te podés comer un familiar de milanesa y tomarte el vino de la casa, sin soda. Una delicia barrial. Medialunas de las panaderías del barrio, de manteca o de grasa y el bizcocho crocante.
Enfrente del bar hay un carrito que desde las cinco de la mañana vende facturas y café con leche. El carrito del Viejo, abundante café para los obreros y barrenderos que se reúnen ahí a tomar las delicias del café con leche y pirulines de dulce de leche o el alfajor de chocolate casero. Ahí por la zona vivía el pizzero de la popular de grasa de las canchas de fútbol. Un Ferroviario que los sábados y domingos vendía con el tradicional carrito rojo las pizzas cuadradas de tomate y bien grasientas. Esas pizzas que te dejaban las manos con grasa y un olor para chuparte los dedos.
Barrio Azcuénaga también tiene su culto a la odontología. La cuadra antes de llegar a Mendoza por Felipe Moré es una cuadra de odontólogos. Uno al lado del otro en casas viejas de dos pisos. Ahí tiene el consultorio mi vieja odontóloga, una casa vieja con un patio enorme lleno de perros, gatos y hasta un mono y un gallo y gallinas y víboras. Me gusta ir a ese patio y ver a los animales sueltos  jugando. El mono me mira y se acerca y me toca y retrocedo y la odontóloga se ríe. Es una de las mejores de Rosario con una cátedra de estética en la Facultad. Una amiga más que mi odontóloga.
Barrio Azcuénaga, el barrio que ya no tiene más al peluquero Oscar muerto en 2015 ni a Ariel y su librería de anarquistas cerrada hace diez años al morir el viejo Ariel. El barrio ya no tiene más la Zapatillería El Ñandú cerrada en los noventa gracias al saqueo menemista. Ahí compré mis primeras topper y las pamperos y las zapas botitas. Ya no está más el bar la Pirunia en Mendoza al 5300, enfrente estaba Oscar y al lado el Ñandú. Ahí en ese bar bien ochentoso se comía hamburguesas grasientas con el porrón bien frio y la fichita para el pool era un culto de los sábados y había dos maquinitas de flipper. Una vieja casa que fue tirada abajo en los noventa y ahora una granja ocupa su lugar. Bar hermoso.
Un viejo del barrio hace años me contaba historias muy buenas y tomé apuntes en una libretita: "había una puta llamada la Rosita, eso por los años veinte pibe" ("puta" ahora en desuso en el lenguaje pero de impronta de lunfardo de las generaciones de antes) Me gustan estas historias porque son de la crónica oral. "Yo tendría unos quince años y cada tanto me daba una vuelta por ahí con algo de plata ganada en la cigarrería de calle Felipe Moré", "cuando cierran los prostíbulos de Pichincha se trasladan al barrio, ahí viene la Rosita. Una polaca hermosa de ojos verdes y cabello rubio hasta la cintura. Tenía mi edad, vino con la madre a hacer la América." Le pregunto qué fue de la Rosita: "me casé con ella, pero se me murió a los años y ahí lo tenés al Martín mi hijo que siempre llora por la madre". Una historia muy bella de amor y ternura. La trata de blancas y las polacas y alemanas que vinieron a buscar "riqueza" engañadas por la mafia de Pichincha, después se van a Zona Oeste. Muchas forman familias y otras mueren en la indigencia y o van a parar a pensionados donde la vejez las encuentra solas y sin familia. La prostitución en Rosario no tuvo nada de romanticismo (como muchos historiadores nos hicieron creer) por eso me conmueve esta historia tan tierna de amor. El viejo murió hace unos quince años y una vez le pregunté: "¿por qué tantas rubias en Zona Oeste?", "porque son la descendencia de ingleses, polacos e italianos del Norte". Siempre me quedó eso y fui a la hemeroteca y revisé diarios y confirmo sus dichos. La crónica oral es Historia y quizás la mejor documentación para un historiador.
Barrio Azcuénaga todavía conserva esa impronta de barrio. Si uno alza la vista ve todavía el nombre del cine Mendoza y si recorre las vías ve la vieja estación Oeste con su fachada histórica también ahí el cartel que dice Estación Oeste, se conserva majestuoso pintado por muchachos del barrio con los colores rojo y negro de Ñuls. Barrio Azcuénaga es un barrio Leproso. Si uno camina por las plazas ve todavía esos bancos tradicionales y llega al bar y te metés en un túnel del tiempo. Si uno agarra por Felipe Moré desde Montevideo hasta Mendoza todavía se conservan esas mansiones de ferroviarios. Si uno empieza a caminar por Mendoza va mirando las edificaciones que todavía conservan la impronta de antaño. Si uno llega al busto de Evita ve que ahí se recuerda a Capobianco, un Peronista de la Resistencia Peronista. Si uno llega a Mendoza y dobla por Teniente Agneta yendo para Cordoba, ahí nomás a media cuadra de Mendoza nació la marcha de Ñuls con letra de Francisco Sapietro. Su sobrino mi amigo de la infancia. Y si uno avanza hasta San Luis (estamos al 5600) ahí había una plaza donde se jugaba al fútbol. Ahí nació el mítico equipo La Naranja Mecánica (camiseta naranja en homenaje a Holanda del 74, ese equipo que fue sensación en el Mundial de Alemania. Compraron camisetas blancas y una pintura para teñirlas de naranja, mi vecina María se ocupó de ese procedimiento barato y bien de fútbol de potrero) que ganaba todos los picados barriales y fue leyenda en los setenta. Llegué a mezclarme con esos pibes más grandes y jugué un partido.
Zona Oeste cuna de miles de jugadores de Ñuls y de Central. Cuna de escritores barriales. Cuna del club de básquet más grande de Rosario: Libertad. Cuna de la mítica escuela 120. Cuna del pasaje más angosto de Rosario entre la 120 y la Iglesia Pompeya.
Por Mendoza al 5400 había una básica Peronista. Mis abuelos estaban a cargo y me crié ahí. Siempre la marcha Peronista que la puedo cantar de memoria pero la escuché tanto que ahora me aburre. Mis abuelos peronistas, yo más anarquista que Peronista. Dicen que si te meten tanto Peronismo en la infancia te asquea. Puede ser. Yo no soy tan devoto Peronista, siempre le encontré cosas que no me cierran. Pero me crié en esa básica. Recuerdos hermosos. A media cuadra de ahí supo haber un gimnasio. Se practicaba boxeo. Me gustaba ir a medir mis músculos.
Fiambrerías, pollerías, queserías, todo para el estómago. Dicen que el barrio es un barrio de gente que come mucha carne. Por eso tantas carnicerías. La verdulería de la esquina de Mendoza y Teniente Agneta, un clásico del barrio. Enfrente supo estar la disquería de Bigotes. Un clásico de la ciudad.
Pito Loco. Víctor recorriendo con su bicicleta el barrio todas las noches. De mañana acompaña a los trabajadores a tomar el trolebús o el 142 y cuando alguien saca su auto del garaje ahí aparece Víctor como un Batman nocturno a proteger a la gente de los robos en motos y entraderas. Pito Loco es Barrio Azcuénaga y un tipo de lo mejor. Hace unos veinte años que es el paladín de la justicia barrial.
La librería Mar del Plata y sus revistas y literatura de aventuras, cerrada hace casi dos años. Los bares y los carritos de hamburguesas. El negocio de anillos y juguetes y paraguas enfrente de la Pompeya. Cristian y su fiambrería por Mendoza llegando a teniente Agneta. Y el negocio de bibliotecas de madera y estantes por Mendoza al 5600, un local único en Rosario. El kiosko de diarios del Cordobé, sin "S" como dice el cartel que adorna el frente del kiosko. El Cordobé un hincha de Talleres mezclado con LEPROSOS y canallas en Barrio Azcuénaga. El busto de Evita. Y lo más importante de Barrio Azcuénaga es que es la cuna de mi infancia.
El tren y su ruido. Uno siempre sabía que a las cinco de la madrugada pasaba el tren. Estación Oeste y ese ruido de locomotoras rompiendo el silencio de la noche. Todavía pasan los trenes, cargueros con vagones repletos de azúcar y otras mercaderías. Y los árboles y sus hojas. Barrio Azcuénaga un barrio de trenes y arboleda abundante. Un barrio único en la ciudad.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 12 de septiembre de 2020, una de la madrugada)

lunes, 14 de septiembre de 2020

El país está nuy mal

¡Qué mal está el país!!!!!

(f.a.g.)

Nunca lo vi tan mal al país. Y nunca en mi vida la vi tan muerta a la ciudad de Rosario. La ciudad está destrozada. Una vuelta por el Centro y lo único que se ve es "se vende" o "cerrado". Los negocios no dan más. Los pocos abiertos no venden. No hay plata, no hay efectivo. La gente paga con tarjeta y ya están endeudados por un año y se terminó el crédito. ¿A dónde vamos? ¿De quién es la culpa? La culpa es una sola: el endeudamiento de 2018. Muchos no acusaron culpa en ese año, pensaron que era una cosa más que pasaba en el país. Y no es así, toda esa deuda se arrastra ahora y la pandemia y cuarentena lo único que hace es desnudar el cuerpo del endeudamiento. No hay más plata en el país. Provincia le saca a Capital para el aumento a la Bonaerense, un aumento justo. Larreta putea y es un tira y afloje. Pero los recursos de la ciudad son muchos y Provincia necesita plata. Así está el país. Ya no hay plata para paritarias, aumentos de salarios es una utopía mía y de dos o tres personas más. Ya nadie habla de ese tema, porque ese tema no es tema de los medios y lo que no es mediático nadie lo habla. O sea, la gente habla lo que los medios quieren que hablen. Pero eso es otro tema, ahora lo que me preocupa es el desastre del país.
Los salarios de la gente son muy bajos, $30.000 ó $40.000 ó $50.000 con mucha suerte. Nadie vive con esa plata con dignidad. Eso no cubre alimentos ni alquiler ni vestimenta. Cubre lo básico: impuestos y alimentación pésima. Se está comiendo mal en el país. La gente se está alimentando muy pero muy mal. Un jubilado con $20.000 come mal, no compra remedios y encima no tiene diversiones encerrado todo el día. O sea, le acortan la vida. El otro día me dice una jubilada "como no hay colectivos voy a cobrar al Piano caminando desde el Cementerio al Centro". La verdad no lo podía creer, muchos jubilados van caminando 50 cuadras o más porque no pueden pagar $400 pesos un taxi que son $800 ida y vuelta para cobrar $20.000 o menos. Un diez o veinte por ciento de sus ingresos se lo lleva el taxi del día del cobro. Eso es real, no hablo por hablar. No estoy haciendo una crítica al Gobierno actual. Estoy hablando de la realidad cotidiana. De algo que vemos todos los días y yo personalmente no puedo ignorar y me hace mal verlo.
Hoy me decía un muchacho que tiene un carrito de ventas de golosinas: "estoy vendiendo doscientos o cien pesos por día. Me voy caminando a mi casa y me trae un tachero amigo. Ya no pago más el teléfono y me lo quieren cortar". Una locura eso, un laburante que es un pan de Dios. Un chico que está frente a su carrito diez horas o más para ganar doscientos pesos por día. Un empleado de comercio está ganando en Rosario $30.000 por mes. Ese es el salario y sé de trabajadores de comercio que ganan quince mil pesos al mes. Un abuso patronal en tiempos de pandemia. Los trabajadores de muchos comercios cerrados por la cuarentena están cobrando diez mil pesos al mes de sus patrones. O sea están muriéndose de hambre. Me decía un taxista el otro día: "hago a veces tres viajes por día y un día me llevé a mi casa de ganancias cincuenta pesos y me puse a llorar" No hay plata para taxis y si algo trabajaron fue gracias al paro de transporte.
La pobreza se está agravando, ya no es una cuestión de villas y pobres estructurales mal alimentados. La clase media está mal alimentada ahora. Hay gente que come arroz nada más. Y jubilados que compran el pan sobrante del otro día. En una panadería de mi barrio están vendiendo en bolsitas el sobrante del pan viejo y facturas viejas cincuenta pesos la bolsita. Ayer una señora anciana se llevaba una bolsita y al pagar le faltaban diez pesos y era un tira y afloje porque la panadera no quiere perder y tampoco puede perder (es pobre también) y la mujer dejó la bolsita. Agarré y llevé tres bolsas y un kilo de pan fresco y la alcancé a la mujer y se lo puse en el bolso. Lo cuento porque todos tenemos que hacer esto con el que menos tiene. Hay que empezar a sacar plata de nuestros bolsillos y repartir. Hay comedores que necesitan alimentos. Hay Iglesias. Hay gente que necesita de uno.
Ya no es solamente el desempleado, el asalariado está pasando hambre. Y cuando eso ocurre está muy feo todo. Miraba el otro día a la gente que se queja de la cuarentena. Miraba a un señor reivindicando a la dictadura. Un pobre tipo, un tipo grande. Más que odio me da lástima esa gente, porque actúan de payasos de los ricos y del poder financiero que endeudó al país. Lo hacen para llamar la atención. No por ideología. Se hacen los vivos. Cuatro locos en el Obelisco no son un golpe de Estado ni desestabilizan nada. El verdadero Golpe de Estado lo dio Macri al contraer el endeudamiento con el FMI. Ese día perdimos todos y ahora tenemos las consecuencias. Macri fue y es un payaso, un soldadito del poder financiero internacional. La Sociedad Rural son unos payasos y pelotudos que tipos grandes todavía se vistan de gauchos y se suban a un caballo para cantar las canciones patrias de Estados Unidos. Infelices al servicio del capitalismo financiero.
Un país que no da más. La pobreza va a seguir creciendo. Sin plata no hay industria. Sin plata no hay consumo. Sin plata quiebran los negocios porque los clientes no tienen para consumir. Sin paritarias quiebra la clase trabajadora. Con pandemia se agrava porque el virus mata y hay que ir a cuarentena y cerrar negocios.
¿La solución? Creo que es una sola. Es hora que el Gobierno actúe rápido y firme. Expropiación industrial y agraria. Impuestos al capital  y distribución de las riquezas a la gente. Es hora que el Peronismo sea bien Peronista y no se quede en el mero discurso de barricada para la TV de la noche.
Me resulta estúpido y muy mediocre ver a compañeros peronistas actuando como chicos histéricos viendo quién la tiene más grande, quién es más Peronista de todos. Eso no sirve cuando hay hambre. La gente necesita respuestas hoy mismo y necesita dinero. El principio básico del Peronismo es el dinero y la distribución. Sin distribución no hay peronismo y sin bienestar económico no hay consumo y sin consumo no hay dignidad. Y el Peronismo es sobre todas las cosas dignidad. El Peronismo nace y se hace fuerte cuando los estómagos están llenos y el salario es la esencia del Peronismo de Perón y de Evita y de Néstor y de Kristina.

Fabián Ariel Gemelotti
(martes 15 de septiembre de 2020, dos y diez de la madrugada)

domingo, 13 de septiembre de 2020

Cine de terror

Hellraiser

(f.a g.)

Si te gusta la sangre, el cine que salpica la pantalla con gotas de esa cosa bien roja que se mete en tu mente y el masoquismo se hace carne en tu fantasía, entonces tenés que rendirle culto a Hellraiser. Si de cine de terror hablamos este filme inglés es el que más te va a perturbar. Amo el cine de terror, es mi preferido. Y veo cine de terror de muy chico. El exorcista, Psicosis y Hellraiser son una trilogía que he visto miles de veces. Son filmes para cualquier manual de cine. Si querés tener un referente del buen cine de terror tenés que ver estos filmes. Todo lo demás filmado desde los noventa hasta el presente tiene una mención a estos filmes. Es como la literatura, todos quieren escribir como escribía Céline. No hay otro. Hay un antes y un después.
El cine gore, perturbador y de sangre tiene su cosa ahí en este filme de Clive Barker. Es una adaptación de una novela del mismo Barker. La novela es muy densa, asusta y no deja dormir. La leí dos veces y sentí miedo de verdad. Aparte yo vivo en una casa con fantasmas, eso me dijo una novia "hay fantasmas en tu casa". Me gustan las casas de construcciones antiguas y estilo inglesas. Quizás sea verdad, y viva con fantasmas. Y los fantasmas estén esperando el momento para llamar a los demonios de ultratumba. Yo no quisiera sentir el dolor del personaje de la novela. Pero sí me gustaría tener esa caja metálica que abre las puertas a un mundo distinto (tengo la caja, pero es un secreto) Es la fantasía de alguien que ama el terror. Dicen que los que escribimos estamos perturbados y somos solitarios y por eso escribimos. Bueno, el filme de Barker de 1987 habla de eso. La soledad, el sexo, el alcohol y los demonios, el componente de la Literatura.
Un hombre joven en un mercado en un país exótico compra una caja, un reliquia muy rara. Aseguran que esa caja te conecta con el Poder de los demonios. Ahí empieza todo. Empieza el dolor, la sangre y el sadomasoquismo. Del dolor se llega al placer, pero del dolor no se regresa "sano". Los demonios están ahí esperando atraparte.
Mi ex novia del año pasado era amante de las Ciencias Ocultas. A mí también me gustan. Me decía: "veo fantasmas en tu casa". Yo no veo nada, no tengo la mente abierta al más allá. Me gusta las Ciencias Ocultas como lectura, pero no soy creyente. Pero el otro día compré de un anticuario una caja metálica, tipo cubo mágico. La dejé sobre la mesa en el comedor.  A veces de noche siento ruidos que vienen del comedor. No quiero mover la caja porque el vendedor me dijo "esta caja es la puerta al mundo de los demonios, dinero, placer y fama". Pero sé que tendré que entregar mi alma a los demonios, al poder de las Tinieblas.
Bueno, miren este filme y después hablamos. Que tengan una noche placentera.

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 14 de septiembre de 2020, una de la madrugada. Mi gatita duerme a mi lado asustada)

Salarios un tema tabú

Salarios un tema tabú

(ensayo/Economía)

(f.a.g.)

Que ya nadie habla de salarios es una realidad. Pareciera que es un tema que "el progresismo pensante" no toca, no les interesa e hicieron un tabú de la cuestión. Cuando era adolescente me molestaba Raúl Alfonsín, no soportaba a los progresistas. Nunca los soporté a los intelectuales del progreso que vienen por izquierda pero son un resorte del sistema de acumulación. La palabra progresismo viene de "progreso", o sea el "progresista" es un socialdemócrata liberal que tiene una concepción de la vida que parte de los conceptos de lo más autoritario de Rousseau. El progresismo es un positivismo agiornado a la modernidad capitalista. Pero lo peor de la cuestión salarial es que la clase trabajadora está convencida de que no hay que hablar de salarios. Y sus Gremios parecen empresarios que en la actualidad más que defensores del sistema de distribución que es el salario se han convertido en "progresistas liberales". Eso es el salario: una distribución de las ganancias. Mientras más cae el salario más se empobrece el trabajador y más acumula el capitalista.
Brasil, que es el país industrial y con impronta imperialista de América, tiene en su bandera la palabra "progreso". "Orden y Progreso", el lema del positivismo del siglo 19. Brasil nace como país independiente de Portugal como país del "progreso". El progreso lo hace país imperialista. Pero Brasil es un país pobre, de trabajadores mal pagos y de pésimas condiciones de trabajo. Pero a su vez es un país rico y capitalista en su estructura de país. La Socialdemocracia europea parte del progreso y del orden. Una concepción primitiva que tiene sus elementos teóricos en los pensadores positivistas. ¿Qué es el positivismo? Lo voy a hacer simple, no voy a teorizar. El positivismo parte de lo positivo tirando los muros del pensamiento crítico. O sea, todo lo positivo ordena al mundo en un orden de capital. Es el capitalismo en su esencia más práctica, la forma de darle sentido a la explotación y practicidad a la acumulación de capital.
En Economía "progresa y orden" son los postulados del pensamiento liberal. Pero el liberalismo tiene sus raíces en el "progreso" de la vida. Sin "progreso" no hay orden capitalista. No me gusta la palabra "neoliberalismo". ¿Qué es eso? El capitalismo es uno solo, que va tomando diferentes formas según la coyuntura histórica. Decir "neoliberalismo" es como decir "volvamos al capitalismo en su esencia". Pero usemos la palabra neoliberalismo, la voy a utilizar porque es un vocabulario moderno y así se entenderá los conceptos que estoy virtiendo. Los "progresistas" ven al viejo "orden" capitalista con nostalgia, porque ese "orden de progreso" creó el sistema industrial que es el sistema de capital. David Ricardo a fines del siglo 18 y principios del 19 plantea que el salario no debe ser ganancia y es una pérdida para el acumulador de capital. Crea la teoría cuantitativa, "el salario debe ser bajo para que la acumulación sea progresiva". Salario y capital entran en disputa. Surge el capitalismo industrial y Ricardo pone los postulados teóricos en salario y acumulación. La macroeconomía, un tema que todos los economistas liberales y no liberales hablan, tiene su origen en Ricardo. "El salario es un obstáculo al crecimiento económico". El llamado neoliberalismo tiene mucho de Ricardo. Los setenta y ochenta postulan estas teorías: "la baja paulatina del salario creará orden y progreso en un mundo moderno", dijo un teórico del capitalismo moderno en un artículo en una revista de Economía publicada en los noventa. El fin de la historia es lo que plantean, el fin de lo "viejo" para avanzar por el camino a lo "nuevo". Nace otra concepción del mundo del capital. Nace "la acumulación sin salario". La forma de diferenciar a la esclavitud de cadenas a la esclavitud industrial es el salario. El salario crea "condiciones humanas" para la nueva esclavitud que es el trabajo asalariado. Ricardo decía: "en tiempos de crisis al trabajador hay que pagarle lo mínimo para su subsistencia y el pan y el agua deben ser lo único y así tendrán la fuerza necesaria para ir de su casa a la fábrica". Las "crisis" caen sobre el salario. La primer variante de ajuste del sistema de acumulación es el salario.
El mundo moderno crea crisis del capital y esas crisis la pagan siempre los asalariados. Salario es la primer variante que tocan progresistas y no progresistas. En tiempos de "crisis del capital" el progresismo vuelve a los "viejos" postulados del "orden y el progreso", porque ahí está "el camino para salir de las crisis".
No tiene sentido hablar ahora de "plusvalía", porque es un término que la modernidad no comprendería. Entonces hablemos de "distribución", algo más aplicable a los tiempos modernos. El asalariado debe pelear salarios en tiempos "normales" y también en tiempos de "crisis". El salario regula la explotación. Salarios bajos crean malas condiciones de vida, hace caer el sistema de consumo y la economía se transforma en un mero sistema líquido de capital financiero. El asalariado que no pelea salarios está condenado a lo que dijo Ricardo: "de la casa a la fábrica y de la fábrica a la casa".

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 13 de septiembre de 2020, tres y cuarto de la tarde)

sábado, 12 de septiembre de 2020

Los malos y muy malos

Los malos y muy malos

(f a.g.)

Hoy a la tarde me enganché por TV con una película moderna "clase B" Norteamericana. Un filme que me atrapó al instante. Aburrido buscando cine veo el rostro de Danny Trejo (el actor del filme de culto Machete) y detrás de él a una morocha con unas piernas hermosas. El filme tiene esa fotografía casera como sacada por un aficionado y los movimientos de la cámara son rápidos. Me gusta esa forma de filmar. La película narra una historia que atrapa y crea tensión. Una pareja de norteamericanos van a Punta Cana de vacaciones y conocen a un joven negro de la isla. El joven ofrece diversión a cambio de dólares. Uno piensa que habla de sexo y que el negro se va a echar un polvo con la yanqui o va a haber una orgía. Eso atrapa, porque el filme juega con la fantasía del "turismo en el Caribe" ¿A qué van los ricos al Caribe si no van a coger? Esa fantasía la tenemos todos los que pertenecemos a cierta clase media acomodada. El muchacho nativo de dominicana lleva a la pareja a hacer turismo aventura y el esposo de la chica se lastima una pierna y queda inconsciente. Viene una ambulancia y se lo lleva. A la chica no la dejan subir con su esposo a la ambulancia y le dicen que van al hospital de la isla. Cuando la chica llega al hospital nadie sabe nada de su esposo. Ha desaparecido, chupado por la nada. Es una búsqueda frenética de la chica buscando al esposo por toda Punta Cana. Hay artes marciales, golpes, sangre y muerte. La chica es una experta en peleas y sabe defenderse y emprende ella sola la búsqueda. Hay policías corruptos, dos grupos de mafiosos y el joven negro que al final resulta ser un aliado asexuado de la chica en la búsqueda del esposo. El final es el correcto para estos filmes: encuentra al esposo luego de haber destrozado la isla en su búsqueda y matado a miles de mafiosos.
¿Tenemos todos una concepción racista de la vida? Creo que algo de eso hay en todas las personas. Por más progresista o de izquierda que sea alguien tiene conceptos arraigados que desnudan una educación burguesa. El Caribe es pobre, la gente ahí vive prácticamente en la indigencia. ¿Por qué decimos que es un paraíso cuando hay tanta pobreza? Cuando uno va al Caribe contrata una excursión con hoteles cinco estrellas, vista al mar y playas exclusivas. En el hotel te aconsejan "no vayas solo a la ciudad porque roban". En la ciudad está la pobreza y el hambre. En el hotel el turismo de clase media. Después el turista a la vuelta muestra las fotos, tomando sol y de fondo el mar y un hotel de lujo. "¿Comiste bien?", "de lo mejor", "¿la pusiste?", "fui con una chica", "me contaron que hay orgías nocturnas con mucha merca y negras y negros y mucho alcohol", "no me interesa, fui con una chica", "yo fui con mi mujer y compartimos con una pareja de holandeses, gente bien como uno", "vi tus fotos que mostraste en la oficina, en la playa con tu esposa". Las conversaciones sobre el Caribe son para una novela corta. Todos los veranos escucho miles de gente conocida. La clase media viaja para luego mostrar fotos. La foto es un trofeo y una forma de estatus de clase media.
El escritor haitiano Dany Laferrière es el referente del filme de 2005 Bienvenidos al paraíso. Un filme que muestra el turismo sexual en los países pobres. Dos mujeres maduras de más de cuarenta y cincuenta años viajan a Haití a acostarse con negros adolescentes. El turismo sexual funciona como una industria en el país. Los jóvenes se venden por dinero y el Estado lo permite porque es la fuente de ingresos de los nativos del país. El filme es muy fuerte, tuvo críticas severas y otras muy buenas. Eso pasa también en Tailandia, donde la mafia maneja la prostitución para el turista europeo y norteamericano. Pero no empecé este artículo para hablar de esto. Empecé a escribir para hablar de racismo.
El blanco "progresista" de clase media es racista, prejuicioso y sobre todo se siente superior racialmente. Por eso funciona el mundo tan bien en el orden de la acumulación de capital. Volvamos al filme que vi a la tarde. La película desnuda muchas cosas sin ser el propósito del director hacer una denuncia. El filme desnuda que la mafia maneja todo en la isla y con el consentimiento de la policía. No creo que el director quisiera hacer una denuncia, pero era necesario mostrar la "superioridad" blanca sobre el nativo para atrapar al espectador. El cine es un producto para ser vendido a la clase media, que son los que pueden pagar plataformas de internet y cable.
Me asombra a veces escuchar a "progresistas" de izquierda hablar como si fueran empresarios capitalistas. Hablan de dólares, de viajes a Europa y defienden a Messi con fanatismo del peor. Es típico de la clase media "pensante" adherir a ideologías por el simple hecho de modas mediáticas. La clase media es formada en su pensamiento por los medios, la escuela y universidad y por la posición social dentro del sistema de trabajo.
El final del filme de la tarde es muy bueno: al malo muy malo lo mata otro grupo de malos pero malos con conciencia de "clase". El malo que mata al otro malo dice: "no queremos matar turistas sino protegerlos porque son nuestra fuente de ingresos"  Danny Trejo es el malo que mata al más malo. La isla sobrevive gracias al turista y se lo protege para poder sacarles dólares.
Me sorprendió siempre el progresismo de clase media. No pueden comprender la pobreza porque nunca fueron de clase obrera. Y están empapados de un fanatismo que los llevan a discriminar a la clase obrera.
Yo no soy progresista, no me gusta el progresismo de izquierda. Soy de izquierda, de clase trabajadora y tengo mi cuota de "racismo" lógicos. Para mí es más importante la pertenencia a la clase trabajadora que la pertenencia a un partido político determinado.
Pero me gusta Batman, pero por una cuestión monetaria me tendría que gustar el Jocker.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 13 de septiembre de
2020, dos y 55 de la madrugada)

viernes, 11 de septiembre de 2020

Barrio Azcuénaga

Barrio Azcuénaga, un barrio de trabajadores

(crónica)

(f a.g.)

Barrio Azcuénaga es la Estación Oeste, la librería de Ariel, el bar la Pirunia, la Zapatillería El Ñandú, el Club Libertad, Oscar el peluquero, la Muñeca y la prostitución barrial, la calle Mendoza y el trolebús y la cultura del bondi y la Pompeya y la Escuela 120 y el carrito de hamburguesas y el busto de Evita donde se une San Juan Y Mendoza. Barrio de obreros ferroviarios y clase media trabajadora. Barrio inglés en un principio allá por los años 20/30/40 cuando los gerentes y jerárquicos del Ferrocarril Inglés construyen las propiedades que van de Montevideo a Mendoza por Felipe Moré. Casas de construcción inglesa con techos altos, paredes gruesas y el arco bien estilo londinense. Casas de dos pisos en su mayoría y sótano y patio amplio. Ahí vivieron los ingleses en esas mansiones que la arquitectura de Rosario debe reivindicar como parte del patrimonio histórico. En 1947 el Gobierno de Perón al nacionalizar los Ferrocarriles esas propiedades son abandonadas por el personal jerárquico y pasan a ser ocupadas por obreros jerárquicos del Ferrocarril. Mi abuelo compra una casa ahí, técnico mecánico de locomotoras de Ferrocarriles Argentinos. Mi bisabuela fue guarda barreras y mi bisabuelo trabajó también en Ferrocarriles, bajo dominio inglés. Fue jerárquico y en el 45 se hace Peronista.
Barrio Azcuénaga nace con el Ferrocarril Inglés. Y toma impulso proletario al ser nacionalizado por el General Perón. Un barrio no es el Centro ni Barrio Martin donde la idiosincrasia es muy diferente a la cultura barrial. Barrio Azcuénaga es un barrio bien de trabajadores. Un barrio donde la plata nunca sobró y tiene su casco céntrico con negocios muy bellos que parten de las vías del Ferrocarril de Mendoza y Paraná hasta la otra vía donde comienza Barrio Belgrano, aunque siempre hubo discusiones por los límites barriales. Cosa de lucha barrial e idiosincrasia proletaria.
Rosario es una ciudad de barrios, Zona Sur, Norte y Zona Oeste. Rosario nace en lo que es la zona pituca y se hace ciudad importante con la impronta barrial. Rosario tiene una mitología religiosa pero no nace con la Virgen como dicen sus historiadores. Rosario no tiene fecha de fundación y nace como poblado de descanso para las carretas que iban de Córdoba al puerto de Buenos Aires. Se va poblando despacio con gauchos e inmigrantes con las oleadas inmigratorias de los años 70/80 del siglo 19. Rosario va tomando forma con sus periferias, sus barrios le van dando esa identidad de ciudad que la hará próspera en las primeras décadas del siglo 20. Si uno lee documentación de Rosario e investiga un poco se da cuenta que nos contaron otra historia, que Rosario no es la Rosario que narran los historiadores oficiales. Pero eso ya es tema para otro ensayo o para otra crónica de la ciudad.
Enfrente de la Estación Oeste están las dos plazas, una plaza dividida en dos donde se supo hacer carnavales y ferias de comidas y de artesanías (todavía se hacen carnavales ahí) Pero lo más lindo es el bar de la esquina sobre Paraná bien enfrente de la parada del 148 y del 138. Un bar viejo que ocupa una esquina con sifones y tazones para el café con leche. Mesas de madera y sillas de las de antes. Ahí te podés comer un familiar de milanesa y tomarte el vino de la casa, sin soda. Una delicia barrial. Medialunas de las panaderías del barrio, de manteca o de grasa y el bizcocho crocante.
Enfrente del bar hay un carrito que ya a las cinco de la mañana vende factura y café con leche. El carrito del Viejo, abundante café para los obreros y barrenderos que se reúnen ahí a tomar las delicias del café con leche y pirulines de dulce de leche o el alfajor de chocolate casero. Ahí por la zona vivía el pizzero de la popular de grasa de las canchas de fútbol. Un Ferroviario que los sábados y domingos vendía con el tradicional carrito rojo las pizzas cuadradas de tomate y bien grasientas. Esas pizzas que te dejaban las manos con grasa y un olor para chuparte los dedos.
Barrio Azcuénaga también tiene su culto a la odontología. La cuadra antes de llegar a Mendoza por Felipe Moré es una cuadra de odontólogos. Uno al lado del otro en casas viejas de dos pisos. Ahí tiene el consultorio mi vieja odontóloga, una casa vieja con un patio enorme lleno de perros, gatos y hasta un mono y un gallo y gallinas y víboras. Me gusta ir a ese patio y ver a los animales sueltos  jugando. El mono me mira y se acerca y me toca y retrocedo y la odontóloga se ríe. Es una de las mejores de Rosario con una cátedra de estética en la Facultad. Una amiga más que mi odontóloga.
Barrio Azcuénaga, el barrio que ya no tiene más al peluquero Oscar muerto en 2015 ni a Ariel y su librería de anarquistas cerrada hace diez años al morir el viejo Ariel. El barrio ya no tiene más la Zapatillería El Ñandú cerrada en los noventa con la crisis menemista. Ahí compré mis primeras topper y las pamperos y las zapas botitas. Ya no está más el bar la Pirunia en Mendoza al 5300, enfrente estaba Oscar y al lado el Ñandú. Ahí en ese bar bien ochentoso se comía hamburguesas grasientas con el porrón bien frio y la fichita para el pool era un culto de los sábados y había dos maquinitas de flipper. Una vieja casa que fue tirada abajo en los noventa y ahora una granja ocupa su lugar. Bar hermoso.
Un viejo del barrio hace años me contaba historias muy buenas y tomé apuntes en una libretita: "había una puta llamada la Rosita, eso por los años veinte pibe" ("puta" ahora en desuso en el lenguaje pero de impronta de lunfardo de las generaciones de antes) Me gustan estas historias porque son de la crónica oral. "yo tendría unos quince años y cada tanto me daba una vuelta por ahí con algo de plata ganada en la cigarrería de calle Paraná" "cuando cierran los prostíbulos de Pichincha se trasladan al barrio, ahí viene la Rosita. Una polaca hermosa de ojos verdes y cabello rubio hasta la cintura". Le pregunto qué fue de la Rosita: "me casé con ella, pero se me murió a los años y ahí lo tenés al Martín mi hijo que siempre llora por la madre". Una historia muy bella de amor y ternura. La trata de blancas y las polacas y alemanas que vinieron a buscar "riqueza" engañadas por la mafia a Pichincha, después se van a Zona Oeste. Muchas forman familias y otras mueren en la indigencia y o van a parar a pensionados donde la vejez las encuentra solas y sin familia. La prostitución en Rosario no tuvo nada de romanticismo, por eso me conmueve esta historia tan tierna de amor. El viejo murió hace unos quince años y una vez le pregunté: "¿por qué tantas rubias en Zona Oeste?", "porque son la descendencia de ingleses, polacos e italianos del Norte". Siempre me quedó eso y fui a la hemeroteca y revisé diarios y confirmo sus dichos. La crónica oral es Historia y quizás la mejor documentación para un historiador.
Barrio Azcuénaga todavía conserva esa impronta de barrio. Si uno alza la vista ve todavía el nombre del cine Mendoza y si recorre las vías ve la vieja estación Oeste con su fachada histórica también ahí el cartel que dice Estación Oeste. Si uno camina por las plazas ve todavía esos bancos tradicionales y llega al bar y te metés en un túnel del tiempo. Si uno agarra por Felipe Moré desde Montevideo hasta Mendoza todavía se conservan esas mansiones de ferroviarios. Si uno empieza a caminar por Mendoza va mirando las edificaciones que todavía conservan la impronta de antaño. Si uno llega al busto de Evita ve que ahí se recuerda a Capobianco, un Peronista de la Resistencia Peronista. Si uno llega a Mendoza y dobla por Teniente Agneta yendo para Cordoba, ahí nomás a media cuadra de Mendoza nació la marcha de Ñuls con letra de Francisco Sapietro. Su sobrino mi amigo de la infancia. Y si uno avanza hasta San Luis (estamos al 5600) ahí había una plaza donde se jugaba al fútbol. Ahí nació el mítico equipo La Naranja Mecánica que ganaba todos los picados barriales y fue leyenda en los setenta. Llegué a mezclarme con esos pibes más grandes y jugué un partido.
Zona Oeste cuna de miles de jugadores de Ñuls y de Central. Cuna de escritores barriales. Cuna del club de básquet más grande de Rosario: Libertad. Cuna de la mítica escuela 120. Cuna del pasaje más angosto de Rosario entre la 120 y la Iglesia Pompeya.
Por Mendoza al 5400 había una básica Peronista. Mis abuelos estaban a cargo y me crié ahí. Siempre la marcha Peronista que la puedo cantar de memoria pero la escuché tanto que ahora me aburre. Mis abuelos peronistas, yo más anarquista que Peronista. Dicen que si te meten tanto Peronismo en la infancia te asquea. Puede ser. Yo no soy tan devoto Peronista, siempre le encontré cosas que no me cierran. Pero me crié en esa básica. Recuerdos hermosos. A media cuadra de ahí supo haber un gimnasio. Se practicaba boxeo. Me gustaba ir a medir mis músculos.
Fiambrerías, pollerías, queserías, todo para el estómago. Dicen que el barrio es un barrio de gente que come mucha carne. Por eso tantas carnicerías. La verdulería de la esquina de Mendoza y Teniente Agneta, un clásico del barrio. Enfrente supo estar la disquería de Bigotes. Un clásico de la ciudad.
La librería Mar del Plata y sus revistas y literatura de aventuras. Los bares y los carritos de hamburguesas. El busto de Evita. Y lo más importante cuna de mi infancia.
El tren y su ruido. Uno siempre sabía que a las cinco pasaba el tren. Estación Oeste y ese ruido de locomotoras rompiendo el silencio de la noche. Y los árboles y sus hojas. Barrio Azcuénaga un barrio de trenes y arboleda abundante. Un barrio único en la ciudad.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 12 de septiembre de 2020, una de la madrugada)