sábado, 22 de agosto de 2020

K

"No se puede contar con el hambre o la indignación popular en general. No es lo mismo un asalariado de muchos años de alguien que trabajó de manera independiente o de quienes trabajaron poco o nada."
Siempre se adelanta con su pensamiento. Mi amigo Pablo, compañero de trabajo y militante de base, siempre pega en la tecla cuando hablamos del país, lo gremial y lo salarial.
Ya nadie habla de salarios, de plata y reivindicaciones por salud laboral. A nadie le interesa el tema. El mundo gira hacia la derecha y los trabajadores son de derecha en su gran mayoría, aunque muchos no lo saben. Pero son de derecha. Pelear salarios es una cuestión de lucha de clase. No hay nada más marxista que la lucha salarial. El salario se cae día día, se lo come el mundo moderno. Un asalariado a este ritmo pierde poder adquisitivo y si no se da cuenta es porque los sindicatos y los medios se han derechizado y hablan boludeces engañando a sus afiliados con bellos discursos. La clase trabajadora ya no tiene conciencia de clase.
Mi amigo Pablo le pega en la tecla siempre. Y le digo: Pablo le tengo más miedo a los pobres que a la oligarquía, porque uno sabe quiénes son los oligarcas. Pero los pobres son un problema en toda lucha revolucionaria, porque están completamente alienados y piensan más en el dólar que en las luchas salariales, revolucionarias. Mi compañero laboral Pablo, años de militancia de base con el cual luchamos juntos salarios y movilizarnos a compañeros en muchas luchas gremiales, me larga su frase final:
"Monotributistas, trabajadores con muy bajo nivel de conciencia, lumpenes en general. El lumpenproletariado. Es un grave problema y tan importante a tener en cuenta como la oligarquía"
¡Que lejos estamos en las luchas de base y por salarios!!!!

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 21 de agosto de 2020, cuatro y 45 de la tarde)

lunes, 17 de agosto de 2020

La soledad

Agotado

(ensayo)

(f.a g.)

Me gusta estar solo, disfruto de tiempos prolongados de soledad. Me molestan las multitudes. Leer, escribir, hacer gimnasia y dormir son los placeres que más disfruto. Sobre todo dormir, me gusta mucho dormir. Y agarro un libro de Nietzsche y leo. Y lo disfruto, porque es mi autor de cabecera. Y voy a un libro de Fante, y lo disfruto porque es mi autor preferido. Y voy y agarro un libro de Borges y lo disfruto porque es mi autor preferido. Y voy y agarro un libro de Heidegger y lo disfruto porque amo sus escritos y porque es el pensador que más admiro de la la Filosofía contemporánea. ¿Qué me conecta con estos tipos? La soledad, porque fueron solitarios y odiaban al mundo. No soportaban las multitudes. Yo no las soporto, me siento incómodo en una reunión familiar o en un asado. No me interesan. Nunca voy a cumpleaños, ni a casamientos, ni a asados de mucha gente. Siento que pierdo el tiempo en esos lugares. Trabajo para poder vivir pero lo hago por plata, no me produce placer madrugar. No me interesa conectarme con la gente. ¿Es malo eso? Para nada, es saludable. No tiene sentido estar con mucha gente, es perder el tiempo dialogar con gente que no lee, no tiene los intereses literarios míos y está en otra dimensión de la vida.
Los psicoanalistas se hicieron un festín con Heidegger, pero el viejo también incursionó en el Psicoanálisis y se hizo un festín con los analistas. Los psicoanalistas son muy perversos, disfrutan de las incomodidades del paciente e imponen una moral que parte del inconsciente. ¿,El inconsciente tiene moral? ¿Qué es una virtud? Nadie tiene virtudes que estén ahí para impedir el acto. Heidegger lo sabía y dijo en una conferencia donde la cúpula nazi estaba escuchando: "la totalidad de la vida se disuelve en la totalidad de la mediocridad" Los trata de mediocres a los nazis. Los disuelve en partículas de totalidad.
Todo se fracciona en la modernidad. La vida se reduce a incomodidades, a actos puramente superficiales. Alguien toma un texto y lo corta y saca una frase y la usa como una totalidad. La moral de lo fraccionado impone un concepto. Y ese concepto pasa a ser una totalidad. La vida en el siglo 21 es una vida fraccionada de conceptos. Nada más. Estamos en la enfermedad y no lo sabemos. Estamos en el virus de las multitudes de zombies que totalizan lo fraccionado. Heidegger rompe con la tradición medieval y mete al hombre en el enjambre de la totalidad. El hombre es la totalidad, no un ser abstracto de palabras. La totalidad hace al hombre.
Y no hablo de existencialismo, no es el ser lo que me preocupa. Hablo de totalidad. Hablo de otra cosa. El hombre moderno vive en la superficie de las cosas. Cuando hice el primer año de Filosofía me dieron a leer La pregunta por la cosa. Ahí conocí a Heidegger. ¿En qué pensamos cuando pensamos en una cosa? Después uno se pregunta si la cosa es lo que arma los conceptos. La vida moderna es una vida donde la cosa ya no tiene respuestas. ¿Acaso hay respuestas a todo? La totalidad de las cosas fraccionadas a conceptos. El hombre siglo 21 reduce todo, toma la totalidad y la fracciona en conceptos y la cosa queda reducida y fuera de contexto de la totalidad. Veo a gente que toma una frase de un pensador y la viraliza como una "verdad" absoluta. ¿Qué es la verdad? Heidegger no habla de verdad, habla de la cosa. La totalidad no tiene nada que ver con la verdad. Por eso trata de mediocres a los nazis, porque el nazismo habla de verdades y fracciona la totalidad tomando cosas de autores y de la filosofía occidental.
El siglo 21 es el siglo de lo efímero, de lo rápido y de la enfermedad de lo fraccionado. La Historia a partir de la enfermedad de lo efímero se fracciona y la totalidad queda reducida a la enfermedad contagiosa de la mediocridad. Heidegger dice: "lo medieval fue la respuesta a la antigüedad y la modernidad es la respuesta a lo medieval. Pero no hay que buscar respuesta a todo, porque la cosa no tiene una explicación" No tiene explicación la modernidad. No tiene una respuesta que parta de la cosa. La pregunta sería muy simple: ¿En qué pensamos en el siglo 21 si todo lo que pensamos está fraccionado de la totalidad de la cosa?

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 17 de agosto de 2020, dos y cuarenta de la tarde)

Posdata: apago el celular, descuelgo el fijo. Me desconecto. Necesito estar solo para leer. Que nadie me moleste.

domingo, 16 de agosto de 2020

17 A

17A

(f.a g.)

Sebreli, Brandoni y todos los zombies que el capitalismo saca a las calles hoy 17. Sebreli escribe muy bien, con libros que ha marcado a mi generación. Tipo que alguna vez llegué a conocer personalmente y hacerle firmar un libro. Tipo que escribió libros polémicos, de esos escritores con sangre y pasión. Pero ahora se ha vuelto un viejo descerebrado que defiende los intereses de la gente que él odiaba. Brandoni, me gusta su actuación en La Patagonia Rebelde. Un actor de raza. Pero ahora defiende los intereses de las multinacionales, las corporaciones mediáticas y el capitalismo del desempleo. No los entiendo. Pero allá ellos.
F.a.g.

sábado, 15 de agosto de 2020

La pobreza

Hay gente que es pobre porque nunca aspiró a tener mas, o simplemente porque no le gusta trabajar. Hay mucha gente que no quiere o no se banca un trabajo. Eso hay que decirlo. Gente que siempre esperó que le den todo, viven del mangueo o trabajos marginales que no demandan esfuerzo alguno. Ese porcentaje existe y sería necio negarlo. Pero la gran mayoría es pobre por herencia familiar, por estructura social. Las villas, los barrios periféricos es lugar de hacinamiento y miseria. De eso no se sale. El pibe hijo de desempleado no consigue laburo y vende merca. Entonces lo que dije al principio se debe revisar. Lo que dije que los pobres nunca aspiraron al progreso es un prejuicio lleno de odio de mi sector social. O sea, los medios me dicen que alguien es pobre porque no quiere aspirar al progreso. O sea toda opinión es manipulada y toda opinión es formada por escuchar TV o participar de las redes forma los conceptos de la derecha.
F.A.G)

domingo, 9 de agosto de 2020

Hay que ser hijo de puto

País de gente de mierda

(f.a.g.)

La Argentina es un país con gente sorete, de mierda líquida de esa diarrea mental que tiene el 80% de su población. Rosario es una gran mierda metida bien adentro del país de mierda. Estamos en una pandemia y la gran mierda de la clase media preocupada por comprar dólares, por viajar en enero, por cuidar su quintita y seguir las modas discursivas de los medios soretes de la TV. Un país de una geografía hermosa inundada de mierda en toda su extensión. Pareciera que la población está relajada como una gran ramera bíblica abriendo su argolla para que penetre la gran verga mediática. Todo una mierda. Con bronca y odio hacia todo el mundo. Podrido de esta mierda que me rodea. La gente muy boluda y cada día más boluda; a nadie le importa ya la pandemia. ¿Qué hacen tantos pelotudos en los parques de la ciudad de mierda? Estamos con un virus que mata y de la muerte no se regresa. Y si se regresa es como los zombies de Romero. Pero esto no es ficción, el virus es real y te mata. Y vos pelotudo que salís a la calle a buscar el virus me podés infectar a mí y a mi familia. Pero a los pelotudos no hay palabras que les entre en el cerebro de diarrea que tienen. Esto es el Apocalipsis de la diarrea mental, hemos tocado techo y los transformados en soretes están ya en todas partes. No hay donde escapar. Vayas donde vayas, del bar a la carnicería tenés mierda. Gente de mierda.
Preocupado por la vida de mi familia, de mis seres queridos y la mía. Preocupado porque veo que a nadie le importa ya cuidarse y el que no se cuida expone a los míos a la muerte. El que no se preocupe por lo que pasa tiene alma de genocida, de asesino por omisión. Todo el sorete que está en la calle tiene alma de hijo de puta. Y esto recién comienza. ¿Acaso vos que sos un pelotudo y estas leyendo esto pensás que el virus es una joda o un invento de laboratorio? Leíste mucha ciencia ficción y no supiste interpretarla. O mejor dicho viste mucho Chiche Bombón o te cometiste a TN o leíste la Capital en un día de lluvia. No entendés nada y por eso sos un imbécil que no le preocupa la pandemia. Estamos no en pico (el único pico es el que el amante de tu esposa le da cuando le chupa la concha), estamos en plena pandemia y en pleno esplendor del virus. El virus se mete en tu cuerpo, te infecta y si sos joven quizás te salves y logres vivir la vida de mierda que vivís unos cuarenta años más. Porque la verdad que tu vida es una mierda de mediocridad, sos un mediocre y por eso no te interesa la vida de la gente que te rodea.
La gente se muere y vos sos cómplice de esas muertes. El Gobierno también se ha relajado, presionado por el empresariado nacional. Ese empresariado que cuando le conviene es Peronista y cuando no le conviene apoya golpes de Estado y casi siempre al lado de la oligarquía. Ese empresariado genocida es el que pone la presión y Alberto cede. Quizás no tenga la fuerza del Kirchnerismo más radical, quizás haya otros intereses que no sabemos. Pero cedió, y cometió un error. Pero más allá de eso lo defiendo, porque es lo que hay y las presiones de los medios soretes, de la clase media anti cuarentena y del empresariado gorila son más fuertes de lo que creemos.
Clase media sorete, alcahueta, cagadora siempre, mal cogida, racista, pelotuda, forra vos siempre estuviste en silencio y cuidando tu vida de mierda. Clase media cobarde y mala leche vos siempre tuviste vocación de alcahueta y fuiste pos golpista, menemista y macrista. Algunas veces Peronista, pero por circunstancias que no puedo explicarlas en un escrito para las mediocres redes sociales.
Clase media vos siempre fuiste cómplice de todo, por omisión y por cobarde.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 09 de agosto de 2020)

sábado, 8 de agosto de 2020

El colonialismo

Batman, la fiebre amarilla y la cuarentena y la protección de la vida.

(f.a.g.)

Odio los barbijos, me recuerdan a los villanos de las series norteamericanas. A mí me gustan las cuelleras de colores, sobre todo rojas o verdes o el negro que es mi color preferido. Pero no te dejan entrar con cuelleras en muchos locales comerciales. Es un tapaboca la cuellera, cubre nuca, costados y boca y nariz y es más estético. El barbijo es muy de hospital o de villano. Batman se cubría el rostro y tapaba oreja, frente y cabeza y dejaba boca descubierta o tapada, según la versión o filme que uno elija. El tapaboca no es un invento de cuarentena. A principios del siglo 20 con la gran peste la gente usaba una especie de tapaboca con una nariz puntiaguda. Parecían pájaros. Después el cine de terror toma estos modelos para filmes clase B. Los conquistadores de América se tapaban la boca con pañuelos para recorrer lo selvático de América, por eso los indios americanos describían a los conquistadores como "seres sin boca y sin nariz" Esos seres tapados el rostro pudieron así meterse en la cultura de América y meter terror en la población americana.
El tapaboca fue parte de la conquista, del cine de terror y de aventuras y ahora proteje la vida. En los ochenta surge otro tapaboca, pero este tapaboca tapaba el tronco entero masculino. Es el forro. Forro o Zorro. A Diego de la Vega le quedaba bien el bigotito.
El tapaboca salva vidas. Durante la fiebre amarilla del siglo 19 la gente moría como gusanos. Primero la fiebre no fue tomada en serio, Sarmiento se reía. Sarmiento un gran narrador y un hijo de puta como persona. Cuando empieza el contagio masivo Sarmiento se va de Buenos Aires. Las clases altas abandonan sus estancias. Todos los ricos se van. Quedan la población negra (muchos negros sirvientes en Buenos Aires) y la peonada y los comerciantes y clase media baja. Empieza la gente a caer como moscas. Se mueren y mueren. Empieza el cuerpo a infectarse y la persona cae en cama y muere a los dos días, pasan los cuarenta de fiebre y el cuerpo se convulsiona y se muere la persona. Sarmiento desde su escondite da órdenes: hacen fosas comunes y ahí tiran los cadáveres.
La pandemia del coronavirus avanza día a día. Yo uso cuellera gruesa que proteje mi vida. No confío en los barbijos que dejan al descubierto la nuca, lugar donde el que tose te infecta. Es una locura lo que está pasando, que nada se cierre. El coronavirus vino para quedarse años y años y años. No termina ni en un mes ni en dos ni en tres. Se calcula que la peste puede llegar a matar a la mitad de la población mundial en la expansión que recién comienza. Esto recién empieza, lo que ha pasado hasta ahora es lo previo. Se espera para esta semana 20.000 o 30.000 infectados. Rosario ya está infectada, gente aislada a montones y mucha información que se oculta.
En muchos trabajos están apretando a los trabajadores que sufren amenazas para que no digan que tienen síntomas. Y que no cierren ese lugar, sea comercio o sea otro trabajo. ¿Los sindicatos? En su mayoría cómplices de la patronal.
¿Vieron o leyeron Tiburón? Esto es así, no se cierra la playa porque hay ganancias. Pero los tiburones están pronto a atacar. Así que a cuidarse muchísimo. Usá cuellera gruesa, no salgas a la calle, no vayas a comercios donde va mucha gente y sobre todo exigile a tu Gremio que te proteja.
Es la vida o la muerte. La Guerra ya empezó y estamos en plena lucha y las trincheras serán el depositario de tu cadáver.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 09 de agosto de 2020, dos y cuarenta y cinco de la madrugada)

Salarios y jubilaciones

Salarios y jubilaciones

(f.a.g.)

La jubilación mínima está en $16.000. saquemos cuentas. Impuestos: $6000 como mínimo. Remedios: $5000 como mínimo un jubilado con pocas dolencias físicas. Acá ya tenemos $11.000. Comida unos $5000 mensuales comiendo ordenadamente sin lujos. Acá ya tenemos los $16.000. El jubilado no puede viajar en ómnibus, debe ir al médico en taxi. O sea, en taxi tiene el jubilado al mes como mínimo $4000. Entonces qué hace el jubilado. Come menos, de $5000 que destina a alimentos debe sacar unos $3000, de $5000 le quedan $2000 para destinar a taxis. Pero faltan $2000. ¿De dónde saca los $2000? De los remedios, de los $5000 destinados a remedios. Le van a quedar $3000 para remedios. El jubilado entonces suprime algunos remedios. Si tiene presión alta, dolencias cardíacas o dolencias reumáticas, el jubilado debe elegir entre cuidar su corazón o su presión o sus huesos. ¿Qué hace el viejo? Suprime los remedios reumáticos y cuida su corazón. Así se va deteriorando día a día por estar muy mal alimentado y acorta su vida. El jubilado con la mínima está condenado a la muerte.
Hay otros jubilados con $20.000 o $30.000 o un poquito más. Ese se puede dar un lujito, comer un alfajor o llevarle al nietito un autito. Después hay jubilados con $50.000 o $80.000 o $100.000. ¿Son privilegiados? Noooo, ningún trabajador o jubilado que haya aportado a la Caja y cobre más de la mínima es privilegiado. En el mundo laboral no existen los privilegios. Un aceitero con salarios de $100.000 o $200.000 es un trabajador que puede vivir dignamente y esos son logros gremiales, no privilegios de clase.
Llegamos con esto a una conclusión muy simple. El salario fue saqueado y es saqueado por los formadores de precios y por los comerciantes inescrupulosos que aumentan día a día los precios. Un trabajador y un jubilado deben disponer de dinero para esparcimiento, comida, salud y educación.
Nuestra Constitución garantiza el salario como alimentario, el salario no es un privilegio; es un derecho adquirido por el solo hecho de la venta de la fuerza de trabajo. Alberdi decía: "comer es un derecho que no se le puede negar a nadie".
¿Qué pasa con el salario y las jubilaciones que están congelados y no se mueven? ¿Tiene derecho un trabajador a reclamar salarios? Por empezar todo trabajador tiene la obligación de reclamar lo que le corresponde. Y todo jubilado debe tener garantizado remedios, transporte, vivienda y comida digna.
¿Qué pasa con la CGT y la CTA? Ocurre algo muy simple de explicar, las centrales obreras están burocratizadas y responden a sectores empresariales. Los empresarios lucran, modelan salarios y forman precios. ¿Quienes se perjudican con el congelamiento salarial? Solamente los trabajadores y por rebote los pequeños comerciantes que viven del consumo del asalariado. El almacenero no vive del gran consumidor, vive del obrero o empleado que compra en su comercio. Al haber congelamiento salarial disminuye su venta y se caen sus ingresos.
¿Qué pasará con el salió? No lo sé, pero lo único que sé es que las bases en todos los empleos públicos y privados están disconformes con su dirigencia burócrata y apática. Las dirigencias gremiales están entregando a los trabajadores. ¿Por qué? Muy simple, todos los gremios necesitan elecciones libres y sangre combativa y el desplazamiento de la vieja dirigencia patronal. ¿Por qué? Porque así funciona el clasismo, no de otra firma. Quien no lo entienda o nunca trabajó bajo patrón o es un patrón y defiende sus intereses de clase.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 08 de agosto de 2020, siete y cuarenta y cinco de la tarde)

viernes, 7 de agosto de 2020

El negro

¿La conciencia de clase o el desodorante para los sobacos?

(f.a.g.)

Que la conciencia de clase hace años se ha perdido no es una novedad. Creo que hay dos generaciones que no saben ni definirla, y acá no importa de quién es la culpa. La conciencia de clase no es la conciencia que hablaba Santo Tomás de Aquino ni la conciencia que definía Heidegger como "definición del hombre como ser superior". La conciencia de clase es algo mucho más simple. Si te gusta el choripán y sos un negro sobaquero sin desodorante y vas en bicicleta y a tu lado un rubio anda con su 4x4 y te la tira encima y encima el rubio se coge a tu negra que está muy buena, si vos no explotás y no ves en ese simple acto del salvajisno callejero un acto de lucha de lucha de clase no tenés conciencia de clase. Pero el negro sobaquero no accedió a la educación y ni por asomo puede definir conceptualmente a la conciencia de clase. Quizás el rubio en la 4x4 sea Peronista y sepa en una mesa de exámenes dar una definición de conciencia de clase. Muy simple todo de explicar mis queridos amigos: conciencia de clase es saber que vos sos un negro de mierda explotado y que tu patrón te la pone todos los días y que por más que logres una suba de salario y te compres un buen coche vas a seguir siendo un negro de mierda.
¡Está tan mezclado todo! Es tanta la conciliación de clase que el empresario come asado con el peón y van juntos a misa y el estanciero es padrino de bautismo del que barre la estancia. Así no vale, porque así sos compinche de tu explorador. Si así funciona una vida es imposible la conciencia de clase. "La conciencia de clase la determina la plusvalía", decía un marxista naturalista. Pero sabemos que el naturalismo se queda ahí, y bordea otras cosas. "Extraer la materia prima del suelo y transformarla en un bien de consumo", decía un Marx en una carta. "El obrero vende su mano de obra para poder sobrevivir. Su fuerza de trabajo es su única herramienta con valor de cambio para el capitalista", decís Engel. Pero son teorías, teorías del siglo 19 arraigadas en lo científico. Por eso se le dice científico al marxismo, porque son teorías que parten del naturalismo y tienen una dialéctica con el positivismo emergente. Un siglo de la palabra ciencia, eso fue 19. Pero más allá de lo científico en lo conceptual hay un gran acierto: la fuerza de trabajo es la maquinaria humana para la producción capitalista.
"La fuerza del hombre reside en Dios", decía Santo Tomás de Aquino. Y agrega: "se cree en la divinidad por pertenencia a una historia en común". Acá habla de conciencia de clase sin que la palabra y el concepto de conciencia esté arraigado en la a población del momento.
¿Hay conciencia de clase? Creo que no, pero sí hay conciencia de que el desodorante quita el olor a sobaco. El verdulero de la esquina me dijo hoy: "cuando yo tenga plata me voy a vivir a un barrio privado". Y yo lo escuché con emoción, y me pregunté en silencio por qué ni va al dentista a sacarse el sarro que le pueda asqueroso.
¿Qué es la conciencia de clase? Ayer una compañera de trabajo me dijo: "quiero libertad para viajar. El Peronismo limita la libertad" No hace falta estudiar para comprender que la conciencia de clase no existe más en la clase trabajadora.

Fabián Ariel Gemelotti
08/08/2020)

K

Nunca entendí a los que se quejan por las jubilaciones de personas que no aportaron a la Caja. La jubilación es un derecho universal, como lo es el salario que es alimenticio. Pero escucho cosas así: "yo aporté toda mi vida y se jubila gente que nunca aportó", "se vaciaron las Cajas de jubilación", "las amas de casa no son trabajadoras". Esas frases son repeticiones de los medios masivos y la gente repite sin pensar lo que dice. Aparte ese odio gorila al jubilado es propio de la derecha y la derecha maneja lo mediático.
Otra repetición gorila y de derecha es quejarse de las llamadas "jubilaciones de privilegio". Por empezar ningún trabajador es privilegiado, ya el hecho de ser asalariado dentro del sistema republicano de producción capitalista a todo trabajador lo hace un explotado, sea el rubro que trabaje.
El capitalismo es explotación, alienación y sometimiento. No hay privilegios, no hay diferencias, la jubilación es un logro y un derecho.

domingo, 2 de agosto de 2020

La escritura

Escribir y escribir y nada más que escribir

(f.a g.)

"El conocido traidor o el amigo bien alcahuete son esclavos, perdieron la libertad principalmente. Podrán tener para pagar hasta viajes de placer a sitios remotos pero siguen siendo esclavos. Están amarrados en el plano de la conciencia, alienados, o también puede que simplemente sean unos hijos de una gran puta y ya. Odian la libertad, por eso se pone loco más de uno con algunos de tus textos. Para más de un coso de esos la literatura es tal o el ensayo, sólo si posee ISBN. Transmutan en templarios editoriales. Y en las redes hay que tener paciencia porque abundan los ávidos de chupársela a la corrección política. Las redes están llenas de mediocres, en un 90%. Vos sabés que te amo y te extraño, acá a 300 kilómetros en esta pandemia que nos separa. Seguí escribiendo a pesar de la resistencia que producen tus escritos.
El viernes me llegó por correo tu plaqueta y algunos cuadernitos que editaste"
Escribir y escribir y nada más que escribir. ¿Por qué se escribe o se pinta o se hace música o se hace carpintería? No tiene sentido buscarle respuestas. Unos escriben y otros no pueden ni delinear tres frases seguidas. Yo escribo, no sé pintar, no soy músico ni artesano. Escribo desde los 12 años. Publico textos en papel desde los 19 años. Pero hace dos años empecé a usar el soporte internet. A subir escritos a la red, en plataformas literarias y de Antropología al principio y después en mi página de Facebook. ¿Sirve para algo? Todo lo que subo después me armo un librito y tiro cincuenta ejemplares para repartir. Pienso que el papel es irremplazable, los soportes de internet se pierden. No sirven. ¿Por qué subo a la red global si me leen dos o tres personas nada más? Es la modernidad siglo 21, es inevitable y sería necio de mi parte negar la internet. Aparte escribo mucho, de corrido y rápido. Es tanta mi producción que subo un 40% a la red, y un 60% queda para armar textos y no lo subo. Pero el 100% de lo que escribo lo paso al papel. Es el único soporte que me interesa en serio.
Mi gran amor de 2019/20 me escribe y me da fuerzas. Allá a 300 kilómetros en Vicente López Ella se ha transformado en un gran amor. Hacía años que no conocía a una mujer tan culta y tan inteligente. Y lo sorprendente es que tiene 24 años recién cumplidos. Cuando murió mi gran amor hace once años pensé que nunca más iba a enamorarme. Y ahí apareció Ella un día caminando por Vicente López la veo y nos pusimos a hablar y surgió el amor, así de la nada pude sentir nuevamente la pasión. Y allá Ella me contiene, me alienta a escribir y me da fuerzas. No usa redes sociales Ella, no les interesa. No todo el mundo usa internet. Allá Ella en Capital Federal con su pelo rubio largo, sus pecas y su ropa siempre de marca y su cuerpo tan delgado me habla de Literatura y Antropología, mis dos grandes pasiones. Eso para los que dicen que la mujer bella no es inteligente. Todas las mujeres hermosas tienen una inteligencia especial.
Acá solitario, leyendo y escribiendo y ordenando mi biblioteca. Acá en Rosario con algunos amores furtivos, y gozando de la vida en soledad. Amo mi soledad, no me interesa reunirme con amigos. No creo mucho en la amistad, salvo tres amigos que valoro muchísimo y que confío en ellos. Un ex funcionario jefe mío, jubilado hace poco y una de las personas que más quiero y con la cual puedo hablar librenente. Una persona confiable. Soy desconfiado, no creo en la gente. No confío en la gente que me rodea. Y dos amigos más, de años. A nadie más considero amigo, son conocidos y quizás algo pueda contarles de mi vida. Pero son conocidos nada más.
Allá Ella, con su pelo rubio y yo acá esperando que termine pronto esta pandemia y viajar a Capital Federal y sentir el olor de su piel y recorrer con Ella librerías de usados por calle Corrientes. Las librerías de viejo esperando que yo vuelva a ensuciarme con el polvo de los libros que solamente unos pocos lectores valoramos.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 02 de agosto de 2020)

sábado, 1 de agosto de 2020

Comentarios libros

De las tablillas sumerias al libro comercial

(ensayo: historia del libro)

(f.a.g.)

Desde las tablillas sumerias y los papiros y los rollos de pergamino y los manuscritos al libro impreso pasaron siglos de textos y textos. La Ilíada y la Odisea fueron primero un relato oral de Homero, que quizás no existió o si existió fue un vagabundo narrando la Guerra de Troya y las hazañas de Ulises. Después se le dio forma de texto escrito y circuló en papito y pergamino. De un relato oral nace las dos obras más importantes de la Antigüedad. Homero autor es solamente una circunstancia de los editores o simplemente un nombre para una leyenda oral. En la actualidad cuando se dice Homero se asocia a la Odisea. Pero en el mundo antiguo la Odisea circulaba independientemente de la autoría, hasta que Aristóteles institucionaliza las Ilíada y la Odisea a un nombre, a un autor. Así nace una leyenda literaria, así nace una obra con autor propio. Así nace la Odisea de Homero.
Nietzsche publicaba sus libros en ediciones de autor para la universidad. Tiradas de 100 ejemplares nada más. Kafka editaba sus propios textos y nunca pudo vender un solo libro, los cuales no eran del agrado de sus contemporáneos. Los manuscritos medievales eran ediciones artesanales donde las letras eran dibujadas por especialistas en la gráfica y los colores y copiadas por copistas que dedicaban una vida a un libro. Ediciones de 20 ó 30 ejemplares  para la aristocracia. El pueblo campesino era en un 90% analfabeto. La invención de la imprenta posibilita que el libro circule entre la burguesía emergente. Nacen los editores, los derechos de autor y el libro se hace comercial y de acceso para cualquier persona. Nace otra forma de ver al libro y de asociar literatura al mercado de consumo. De ser la literatura algo para las minorías ilustradas con la imprenta nace la literatura como elemento de consumo masivo. Nace lo que se determina en economía: la literatura de marca.
El siglo 19 le da el toque final a la masificación de la literatura. El industrialismo masifica el texto literario, lo vulgariza y lo asocia a un editor, a una marca y a una tapa. Por algo con el industrialismo nacen las tapas en los libros. Recién a principios del siglo 19 los libros tienen tapas, colores y nombre de autor y la sobretapa con editor, imprenta y tirada. Nace el libro formal, cuidado y asociado a una editorial o editor. 
Pero el libro de autor continua a pesar del soporte masificado. No todos llegan a publicar en editoriales de nombre o simplemente son rechazados, o a nadie les interesa publicarlos. Y entonces queda la opción del libro de autor, impreso artesanalmente y o el autor paga a una imprenta para sacar su propio texto. Milcíades Peña publicaba cuadernitos de su autoría. No era rico y esos cuadernos eran de un papel muy degradable. El libro a partir de los años ochenta adquiere un trasfondo muy político. Las editoriales se manejan por estudios de mercado, y toda publicación previamente estudia la posibilidad de venta. Es un círculo comercial la literatura, escritor famoso, editor, editorial, publicidad en los medios masivos y distribución y venta. No todos los que escriben llegan a las editoriales de venta masiva. Y la edición de autor posibilita que otros textos fuera del circuito comercial masivo puedan circular también, en otro circuito mucho más chico y de menor alcance a los lectores. Pero gracias al libro de autor circulan textos que se perderían para siempre si no son impresos por el propio autor de los textos.
La literatura es parte de la cultura de consumo y un elemento más del capitalismo, como lo es el cine y la música o cualquier expresión artística. Para el capitalismo arte es sinónimo de dinero. Esto no es malo ni tampoco es bueno, es así y punto. Las ideas filosóficas y las ideas en sí mismo son parte de lo que se llama hegemonía cultural. El lector asocia literatura a autores que son una marca como lo es un pantalón o un automóvil. No hay mucha diferencia entre un texto literario y una marca de ropa famosa; tanto el libro como el auto responden a patrones de consumo. La literatura se transforma en una maquinaria de producción a destajo de la palabra. Las ideas pasan a ser una marca de venta y consumo. Es lo que se denomina: el libro para la venta masiva.
El siglo 21 posibilita la difusión en internet, pero ese soporte al texto largo lo aniquila, porque no se lee. Y también todo texto en internet pasa rápido. La vida de un texto en redes sociales o en plataformas literarias es de un día o menos. El papel sigue siendo el soporte de mayor duración. Por eso editar un texto en papel sigue siendo tan importante como cuando Cicerón editaba en pergamino sus textos filosóficos.
La foto que acompaña este texto es un libro de autor. Este libro no círculó en un sistema masivo, pero es un gran libro y también es valioso porque el autor imprime y distribuyó su propio texto, el cual en una red social se hubiese perdido en un día o tres días y sería parte del olvido.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 02 de agosto de 2020, dos y diez de la madrugada)