lunes, 31 de diciembre de 2018

La patria es el consumo

LA PATRIA ES EL CONSUMO (CIVILIZACIÓN O BARBARIE)

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

(CUARTA PARTE, SEGUNDA Y ULTIMA PARTE DE LA CUARTA)

Oligarquía, siempre la oligarquía tuvo la manija en el país. Esa clase ociosa dueña de nuestros presentes y futuros. Ya hemos visto mucho en este ensayo. Un poco desordenado. Es un ensayo, y el desorden es parte del orden en el pensamiento. El ensayo es pensamiento, no hay una verdad absoluta en los ensayos. Ni tampoco nos interesa esa verdad autoritaria que muestran los manuales escolares de Historia. Bueno, ahora se abordará lo que falta de esta cuarta parte. Se dividió en dos, y ya verán el por qué. Cuesta mucho llegar al presente, llegar a lo que estamos viviendo en este 2018/9. Hay que desgranar la Historia, limarla y sacarle lustre. Se escribe desde el conocimiento, pero también se escribe desde el pensamiento. Las dos cosas van unidas.
Sebreli es un ensayista único. Hijo de proletarias llega a la escritura desde las clases expoliadas. Al igual que Sarmiento, no comprende lo popular. Ese odio a todo lo popular está volcado en su obra; obra exquisita y quizás de un estilo sarmientino en su impronta. Sebreli desgrana el mito, para él el Peronismo nace del mito. Perón para Sebreli era un fascista, un gran constructor de idearios populares. Sebreli dice: "Perón se asienta en el poder con el mito del héroe, porque el 17 de octubre es el primer mito popular del siglo 20". Para Sebreli Perón conduce un rebaño hacia la tragedia (sic). Sebreli escribe Los oligarcas desde el pensamiento de Echeverría. Los dos son hijos del intelectualismo de Mayo. Si para Echeverria la "civilización " era "violada" por "la barbarie", para Sebreli "con Perón triunfa la barbarie". Sebreli construye un ideario filosófico que será las bases de cierta izquierda y de cierta derecha. La derecha actual tiene mucho de Sebreli.
José Pablo Feinmann dice del peronismo: "Perón incorpora al desclasado al reparto capitalista". Y agrega: "Sin Peronismo no hubiese surgido el pensamiento de izquierda en Argentina". Para Feinmann sin Peronismo la torta nunca hubiese sido repartida en el pueblo. Perón reparte y crea una clase social que recibe los beneficios de la acumulación capitalista. El Peronismo para Feinmann "es reparto y dignidad", mientras que para Sebreli "es la construcción del héroe mitológico que usa a la clase expoliada en beneficio propio". El pensamiento de Sebreli lo toma la izquierda y lo hace propio. Por eso escuchamos a la izquierda siempre decir: "el Peronismo reparte mucho", y la derecha también piensa igual. En Sebreli tanto la izquierda y la derecha se unen en la misma crítica al Peronismo. Cuando se habla de "izquierda" no se está hablando de "izquierda", porque izquierda es otra cosa. Y no hace falta explicarlo. El Peronismo es la izquierda, no la llamada "izquierda".
El Peronismo pone al sujeto hombre en el entramado social, le da identidad y lo hacer respetable para la sociedad. Sin Peronismo el asalariado sería un esclavo a tiempo completo. El Peronismo crea tiempo libre y ese tiempo libre lo hace pensar al asalariado.
El golpe del 55, aplaudido por "la izquierda hija el pensamiento oligarca", es tratar de eliminar ese estado de reparto, para volver al viejo orden oligarca de acumulación sin reparto.
Y acá finalizamos esta cuarta parte. Y se viene la quinta, y ahora sí hablaremos de Kirchnerismo y de los 90. Veníamos prometiendo este tema, y es hora de cumplir.

Fabián Ariel Gemelotti.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Cuarta parte

LA PATRIA ES EL CONSUMO (civilización o barbarie)

(cuarta parte) (primera parte de esta cuarta parte)

(por: Fabián Ariel Gemelotti)

Venimos hablando de cómo se construye el pensamiento de la oligarquía en nuestra Historia. Esta cuarta parte será más de definiciones teóricas que de coyunturas históricas, aunque lo coyuntural va a estar muy presente. Se abordarán dos autores, y al igual que en las otras partes del ensayo, veremos cómo desde la Literatura se construye un pensamiento. Empecemos.
Oligarquía suena a palabra "aburrida y repetitiva". Todos hablan de oligarquía y oligarcas, pero nunca se dice qué es ser oligarca. José Pablo Feinmann en su ensayo sobre pensamiento nacional define el término: "el oligarca es el dueño del capital y el que decide si vos comés o no comés". Es muy simple su respuesta. Juan José Sebreli la amplia: "el oligarca no solamente se construye desde lo económico, sino que es una clase social donde hasta los modismos idiomáticos se diferencian de los de las clases inferiores". Acá tenemos dos cuestiones para ver: el capital (o sea, los dueños de la mercancía que es transformada en dinero) y el modismo idiomático. La oligarquía como clase dominante nace con la patria misma. La Revolución de Mayo tiene oligarcas y Rivadavia será en los años 20 del 19 un oligarca que llega al Poder. Rivadavia será el representante de la clase "finoli" dueña del "Capital" que pedirá un préstamo a Inglaterra para que la oligarquía se asiente como clase. Ese primer endeudamiento empobrecerá a la clase "bárbara". Los "civilizados" serán de aquí en adelante los dueños absolutos del capital. Civilización o barbarie será el futuro de los territorios del Río de la Plata.
En La Filosofía y el barro de la Historia Feinmann se mete en la Historia desde la Filosofía y define muy bien los procesos históricos que llevan al capital. Y nos dice: "la Historia del mundo es acumulación de capital, y el capitalismo lo que logra es privatizar la mercancía para una clase dominante". O sea, el capitalismo privatiza el dinero y lo hace propio. Marx nos dice: "la finalidad de las clases dominantes es apoderarse de los recursos naturales de un país para transformarlo en mercancia. La mercancía genera el capital y así se genera la acumulación". El capitalista es la clase dominante, nos dice Marx y José Pablo Feinmann. Esa clase dominante será la dueña de la mercancía, del fetiche mercancía que servirá para generar capital. Hegel plantea la dialéctica como lucha de contrarios. Y Marx y Engels usan esa dialéctica de contrarios para plantear la lucha de clases. El capitalismo es una lucha por el capital, por la mercancía que genera dinero. El dinero dará poder a la clase dominante para someter al asalariado. Acá tenemos que detenernos y ver qué es un asalariado. El que vende su fuerza motriz (su único bien es su cuerpo) al dueño del capital. El asalariado tiene un solo bien: su fuerza de trabajo y lo vende para poder comer. O sea, el capitalismo sería esa venta de fuerza de trabajo al dueño de la maquinaria. El que vende se transforma en un esclavo pago y es la fuerza que produce mercancía. Esa mercancía no es del asalariado (no lo es porque recibe un salario por su trabajo), es del capitalista que gracias al asalariado produce el bien de consumo y acumula capital. Es muy fácil de explicar este concepto y muy fácil de asimilar. No es necesario recurrir a un vocabulario difícil y confuso. Yo acumulo (el dueño de la maquinaria) porque vos (el asalariado) me das tu cuerpo para que los recursos naturales del suelo se transforman en mercancía.
Ahora sí podremos entender qué es oligarca: el oligarca es el dueño de la maquinaria y acumula por la explotación del cuerpo (fuerza de trabajo) del asalariado. Como decíamos Rivadavia pide un préstamo y ese préstamo es un capital (dinero) que se usará para construir una clase social dirigencial en Argentina. El rosismo fue un paréntesis en nuestra Historia. Un hecho de distribución de ese capital, y una forma. La Argentina capitalista se construye después de la caída de Rosas, pero la clase oligarca ya estaba construida con anterioridad. Urquiza y Mitre serán los pilares de esa construcción. La oligarquía se asienta y se fortalece como clase dominante con Roca en 1880. Roca es el Macri del siglo 19. La "civilización" se impone dialécticamente sobre la "barbarie". En Juvenilia Miguel Cané pone los lineamientos de la cultura oligarca: la clase dominante adquiere la cultura europea y desprecia lo "bárbaro" mediante la educación en buenos colegios creados para crear una clase dominante culta. José Hernández en el Martín Fierro reivindica al gaucho y su forma de hablar. El gaucho tiene otra impronta que viene de la pobreza y el hambre. La oligarquía quiere exterminar al gaucho y traer inmigrantes porque necesita una clase trabajadora para generar capital. Asentada la oligarquía como clase dominante queda una sola cosa que necesita para no caer en los abismos: unirse al capitalismo mundial que lo protegerá de la clase sometida y su posible rebelión. La clase sometida debe ser adoctrinada por la clase oligarca. El oligarca la somete con valores de vida y la sumerje en la alienación ideológica. La clase dominada de identifica con el que la domina. Los mecanismos de adoctrinamiento son varios: los periódicos y la educación primaria y la literatura popular.
Esta cuarta parte está dividida en dos, porque es muy larga para ser leída de un tirón.  En la segunda parte veremos el proceso que lleva al presente, todo visto por dos autores fundamentales: Sebreli y Feinmann.

Fabián Ariel Gemelotti

La pattia es el consumo

LA PATRIA ES EL CONSUMO

(CIVILIZACIÓN O BARBARIE)

(Tercera parte)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

En la primera parte de este ensayo hemos analizado a Sarmiento y a Esteban Echeverría, y cómo sus obras delinearon el país en el siglo 19. La segunda parte ha abordado El Eternauta de Oesterheld y Mafalda de Quino, y cómo una manifiesta la cuestión armada y otra es escrita desde el antiperonismo. No se analizan cuestiones estéticas en este ensayo (este ensayo va a ser publicado en enero en formato libro, con una tirada de 200 ejemplares). La tercera parte abordará a dos autores significativos para comprender la dictadura y todo el proceso previo y a la Argentina después de 1983. Rodolfo Walsh y Ernesto Sábato serán los escritores que analizaremos en esta tercera psrte, porque para comprender ese periodo histórico hay que ver dos escritos fundamentales para el análisis historiográfico.
En 1977 Rodolfo Walsh escribe su Carta abierta de un escritor a la Junta Militar. Esa carta es redactada a máquina de escribir y enviada a todas las redacciones periodísticas del mundo. Y por supuesto a la Junta Militar. Walsh se inicia en la escritura como traductor del inglés de novelas policiales. Es un excelente conocedor del inglés, y por eso se gana la vida traduciendo. Y después incursiona en el cuento corto policial. Walsh de la literatura abordará la política. Pública Operación Masacre y ese libro policial basado en hechos reales de los fusilamientos de Peronistas transforman la literatura Argentina. Walsh empieza en los 60 a militar en Montoneros y llega a ocupar cargos dirigenciales en la organización armada. A mediados de los 60 tiene conflictos ideológicos con las centrales obreras, y Montoneros se abre de los sindicatos. El sindicalismo se estaba transformando en una organización patronal, y Montoneros le quita apoyo. Walsh sigue traduciendo y viviendo de eso, y participa en golpes comandos contra Onganía. En 1974 lidera  el repudio a Perón, a ese Peronismo de derecha que  respondía a López Rega. Al producirse el golpe queda en la clandestinidad. Le matan a la hija que también era militante de Montoneros, y eso lo afecta mucho. Dicen quienes lo conocieron que estaba muy depresivo. Era de por sí una persona muy introvertida y tenía periodos de mucha depresión. Con una cultura única, y muy generoso con sus escritos donde nunca buscaba lucro económico. Pero vayamos a la Carta de Walsh. En esa carta se reclama por los desaparecidos, pero sobre todo se habla de economía. Walsh dice que al país lo están entregando al capitalismo mundial y que el Golpe es solamente para saquear el país y transformarlo en una colonia para robar los recursos naturales de la Argentina. Acá Walsh pone sobre mesa el objetivo del Golpe: económico. Después de esa carta los días serán contados para Rodolfo. Lo interceptan un día y lo revientan a tiros y su cuerpo nunca más es recuperado. En 1997 el militar Rolón que participó de ese operativo contra Walsh confiesa que le pegaron diez tiros y que Rodolfo tenía un arma y tiraba y decía: "hijos de putas. ¡Viva Montoneros!!!" Eso está en el expediente judicial contra los militares involucrados en su muerte y desaparición. ¿Qué quiere decir Walsh? Rodolfo marca una cosa muy clara: el estado es el genocida que saquea y planifica un plan económico para entregar el país. El demonio es el estado, no los que resisten. El pueblo se defiende como puede. Naciones Unidas dice que los pueblos al ser invadidos pueden defenderse como puedan, y que no hay delito en un pueblo armado. El delito está en el estado o el invasor que mata y saquea. Acá hay que detenerse y ver un punto fundamental: ¿Quién inicia la agresión, el estado o el pueblo? El golpe del 55 inicia un periodo histórico de agresión y muerte. Ese periodo se hace fuerte en 1976 y pone la Junta Militar la palabra "subversión". El "subversivo" debe ser desaparecido y asesinado, porque pervierte el orden económico y el objetivo del estado (sic). Los "subversivos" son "el demonio"(sic). Nos vamos acercando a otro autor y a otra obra fundamental para analizar la dictadura.
Ernesto Sábato se inicia en la física. Y era militante del Partido Comunista, y todos sabemos que el Comunismo en Argentina es antiperonista. Sábato escribe El Túnel y Sobre Héroes y Tumbas. Obras muy bien escritas y de una calidad estética única. No vamos a denigrar la estética literaria, sino que vamos a analizar la ideología detrás de Sábato. En 1984 se pública El Nunca Más, el informe sobre desaparecidos que es un testimonio literario sobre el juicio a la Junta Militar. Lo redacta y le da estilo propio Sábato. Ernesto dice esa frase que marcará la Historia Argentina futura: "Montoneros y la guerrilla de izquierda cometió delito y mató igual que la Junta, pero la Junta cometió exceso"(textual de un reportaje a Sábato en la revista Humor). Sábato crea la doctrina de "los dos demonios": "los militares fueron agredidos y respondieron en exceso con muerte y desaparición de personas"(así piensa gran parte de la sociedad). Esta teoría de los dos demonios circuló por años y es reflotada nuevamente por el macrismo. Los 60/70 fueron tiempos de violencia (sic) nos dice cierto periodismo que reflota esta teoría. El Nunca Más es una obra importante, pero está presente en ese informe "los excesos" de la "subversión".
Si Walsh dice que "el estado es genocida y tiene un plan económico concreto", Sábato dice "hay dos demonios y hay culpas de las dos partes". La Teoría de los dos demonios parte del antiperonismo de Sábato y de su visión nefasta de la Historia Argentina. El Informe sobre ciegos de Sábato (desprendimiento de una obra) es una obra que se anticipa a la teoría: los ciegos matan por odio y vienen a destruir el orden (sic) ¿Quienes eran los ciegos? Montoneros eran los ciegos, así se desprende de un comentario de Sábato en la ciudad  de Rosario en los 90. Otro escritor antiperonista también pone en un libro la cuestión de los demonios. Adolfo Bioy Casares en El diario de la Guerra del Cerdo. Acá se plantea que los jóvenes quieren destruir el orden. Novela escrita desde la ideología de la oligarquía. Excelente obra, muy bien escrita; pero pone en palabras y en ideas esta cuestión que "el demonio se subvierte contra el orden"(sic).
Hasta acá se ha abordado a cuatro escritores fundamentales de nuestra Historia. Se ha abordado la Historia desde la Literatura. La cuarta parte abordará un tema fundamental: ¿Qué es el Kirchnerismo? Y se abordará analizando dos libros de dos autores contemporáneos que ponen en palabras a nuestro presente: Juan José Sebreli y Juan Pablo Feinmann. Se abordará el antiperonismo del siglo 21 y el Peronismo moderno mutando de estado de bienestar a estado revolucionario con el Kirchnerismo.

Fabián Ariel Gemelotti

La Historia

La Historia es mi gran pasión. Algo que viene de chico. En la primaria me fascinaban las charlas magistrales de mi maestra Elba. Una tipa única, que contaba la Historia Antigua como si hablara de un cuento de hadas. Una tipa que todos la queríamos, menos la directora que era una bruta fascista. Después en el secundario me leí todo. Amaba las ciencias sociales. Y odiaba las matemáticas y contabilidad y física y biología. Era un desastre. Me las llevaba a marzo siempre.No soy práctico y muy distraído. No sirvo para cosas prácticas. Eso me ha traído problemas en la vida laboral, donde hay que concentrarse mucho en el trabajo alienado. Yo siempre estoy en otra parte.  Pero en Historia y Derecho y Castellano era el mejor, sobre todo en Historia. Recuerdo haber escrito un pequeño ensayo sobre San Martín para un examen y me llamó el director y me dijo si yo era zurdo. Le dije que era Peronista, y me dijo: "nunca más diga esa palabra subversiva". Mi profesor de Historia cuando le conté me dijo que tenga cuidado. Siempre "el tener cuidado". Ese día comprendí que escribir es muy riesgoso y uno expone su vida y su intelecto a la crítica de todo el mundo. Al terminar el secundario quería estudiar Educación Física, pero como me quedaba lejos me anoté en dos facultades: Humanidades y Derecho. Me gustaban las dos. Quería ser historiador y escribir libros. Y empecé a publicar en una revista mecanografiada de Humanidades. Mis textos eran muy largos y se me enojaban porque ocupaban tres o cuatro páginas y la revista era de diez páginas para todo un curso. (Siempre escribí textos largos. Y leo libros de más de 500 páginas en tres días. Un libro de 200 páginas es muy chico para mí, no se puede resumir un pensamiento en dos frases) Pero me los publicaban igual. Todavía guardo esos ensayos en una carpeta. Son 29 números de esa revista mecanografiada. Textos que hablan de Historia Antigua sobre todo. Uno especialmente fue muy polémico en la Facultad, fue el comentario de todos: LOS ROMANOS Y EL SEXO ORAL. A mí me gusta como está escrito, con mucha bibliografía y documentación. Un texto de cinco páginas.
La Historia siempre fue mi gran amor. Y compraba todo lo que sea Historia. Me gustaban textos raros y difíciles. Y me leía todo. Pero a veces me doy cuenta que mi pasión por la Historia la heredé de mi abuela, mi abuela leía muchísimo. Pese a haber nacido en un hogar de clase media obrera siempre había libros en mi casa. Mi padre amaba a Salgari y compraba las revistas de historieta de Editorial Columna. Me hice fanático de Nippur. Así empecé a amar la Antigüedad.
Cuando uno lee de muy chico no puede dejar de leer nunca. Las primeras lecturas te marcarán para toda la vida. Quienes no leen de chico serán adultos que no leerán de grande. La lectura sobre todo debe entretener y producir placer. Y ese entretenimiento te hará aprender todos los días de tu vida algo nuevo, porque mientras más leamos más dudaremos de "las verdades del mundo".

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 29 de diciembre de 2018

La patria es el consumo (civilización o barbarie))

La patria es consumo (civilización o barbarie)

Segunda parte

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

En la primera parte se habló de Sarmiento y de Echeverría, dos escritores que delimitan el país capitalista. Y en esta segunda parte se hablará de dos obras que delimitan la Argentina después del 55. El Eternauta de Oesterheld y Mafalda de Quino. El Eternauta es una obra que se escribe en varios periodos históricos, pero que mantiene linealidad y coherencia ideológica. Mafalda se escribe en los 60 y todavía se sigue reeditando en Clarín. Oesterheld se inicia como narrador de cuentos infantiles. Y en los 50 forma su editorial Hora Cero. Desde ahí escribe su obra maestra, la cual determinará el futuro de la Argentina. El Eternauta se inicia en un domicilio, en una reunión de amigos. Y una nevada que cae sobre Buenos Aires une a esos amigos en una lucha sin fronteras. Acá tenemos la nevada mortal y la amistad de gente simple. Esa nevada es una invasión extraterrestre. El enemigo invasor viene de afuera. Y el pueblo se une contra ese enemigo. Cuando cae Perón en el 55, la oligarquía le achaca a Perón la destrucción del agro. Según la oligarquía "Perón le dío a la gente mucho y descuidó la producción en el campo". Acá volvemos a esa Argentina agraria y oligarca que se comía toda la torta y no daba nunca una porción. La oligarquía derroca a Perón para apoderarse de la torta entera. El Eternauta habla de lucha y esa lucha es para que la torta no sea llevada por el invasor. La oligarquía invade, viene a llevarse el reparto y dejar a la población sin su torta. Pero, ¿qué es el mal? Oesterheld habla de un poder invisible, y ese poder no se ve y lo llama "la fuerza de destrucción". El Poder no está en la oligarquía, porque la oligarquía es el esclavo de ese poder destructivo invisible. Los amos son esclavos también, el que aplica el látigo es esclavo del poder invisible. Oesterheld culmina su primera parte con la pérdida de la familia de Juan Salvo (el Eternauta) y de los amigos de éste transformados en hombres robot (un dispositivo les quitaba la memoria y los hacia hombres rebaño que luchaban para el invasor). Juan Salvo se queda solo, la soledad es el futuro nos dice Oesterheld. En 1976 Oesterheld escribe la segunda parte, una segunda parte que reivindica la lucha violenta. Oesterheld era hijo de la "civilización" no era la "barbarie Peronista", pero en los sesenta se hace Montonero y se suma a la lucha armada (la barbarie). El Eternauta anticipa esa lucha contra el poder. Esa lucha solamente es posible si un pueblo se une. En la segunda parte el invasor es mucho más violento, y viene por el mundo entero, y nadie estará a salvo. Juan Salvo tiene una decisión importante que tomar: o salva a su familia (la había vuelto a encontrar en un viaje cósmico) o destruye al enemigo y salva al pueblo. Esa dicotomía es el pensamiento de la lucha armada. Se lucha a muerte contra el enemigo, no hay otra forma. Los secuestradores de Aramburu lo matan, no lo perdonan. Había que matar al enemigo, porque el enemigo venía por la torta. "Enemigo" es una palabra que usa mucho "el enemigo", porque la Triple A y los militares llamaban enemigo a los que subvertían el orden. La dictadura desaparece y mata porque "el enemigo estaba adentro". Para Montoneros el enemigo era el saqueador de la torta. Uno es el estado y otro "el pueblo defensor de la invasión". Montoneros es destruido por el enenigo visible que obedece órdenes del enemigo invisible(el poder real). El Eternauta es quizás el mejor texto literario para comprender el por qué de la dictadura. A Oesterheld lo desaparecen, y también a sus cuatro hijas. El Poder no se podía permitir que esa obra sea visible a la población. Empezaba el saqueo del país, esa era la finalidad de la dictadura.
Mafalda es otra cosa. En la obra de Quino vemos los ideales de la clase media, vemos esa clase que se hace fuerte gracias al Peronismo. Sin Peronismo el país no hubiese tenido una clase media pensante, porque el Estado distributiva educa al trabajador pequeño burgués (clase media)  y lo inserta como determinante en la Historia del país. Mafalda expresa ese pensamiento que después del 55 se hace gorila. Se usa esa palabra porque es importante en el vocabulario de nuestra Historia, no por otra cosa. Hay dos tipos de gorilas, la oligarca que lo determina su dinero y su posición patronal; y un amplio sector de clase media que admira todo lo extranjero, o sea, admira "lo civilizado" y odia "la barbarie".Y Mafalda delimita este pensamiento gorila de clase media. En Mafalda se hacen planteos de ridiculización del pensamiento de la lucha armada. Entre líneas hay una crítica gorila a Montoneros. Sabemos que Quino escribe su obra desde el antiperonismo. Y que su obra sigue siendo reeditada en los medios masivos que responden a la oligarquía. Acá no se plantean cuestiones estéticas de la obra, se plantean cuestiones ideológicas.
Si en el siglo 19 los positivistas hablan de "ciencia para hacer un mundo moderno" (civilización); Marx plantea el fetiche de la mercancía. El capitalismo es mercancía y ciencia. Eso nos dice sus pensadores. El siglo 20 es otra cosa. El Peronismo toma ese fetiche que es la mercancía y crea un estado igualitario y "el bárbaro" se incorpora al capitalismo. No se plantea en este escrito si está bien o mal el capitalismo, no serviría plantear eso. Sería como plantear si es bueno o malo el amor. Es así y punto. Hegel en su dialéctica habla de contrarios. Sin dialéctica no hay mundo. Sin Peronismo y sin lucha armada no hay país posible. El país se hace posible con el "fetiche" convertido en bienes de consumo.

Fabián Ariel Gemelotti

viernes, 28 de diciembre de 2018

La patria es el consumo

LA PATRIA ES EL CONSUMO (civilización o barbarie)

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Para entender a la Argentina hay que leer al Facundo de Sarmiento y también a Esteban Echeverría y su cuento El Matadero. No se puede entender un país como Argentina si no se entiende esa disyuntiva sarmientina de civilización y barbarie. Sarmiento no nace en las clases pudientes del país, nace en San Juan de madre soltera y pobre. Pero Sarmiento desde su origen pobre define en su obra cumbre los lineamientos de la clase dirigente y dominante del país. Sarmiento define al país en el orden capitalista, y pone los lineamientos ideológicos que harán un país para unos pocos.
La Revolución de Mayo no fue una revolución, simplemente fue un negociado de los sectores burgueses porteños para delinear sus intereses económicos y de clase. Salvo Mariano Moreno que tiene una visión más amplia de integración, a los "revolucionarios" burgueses de Mayo no les interesaba integrar al país en una nación para todos. Moreno no tiene una clase revolucionaria que lo acompañe en su ideología de clase.  A Moreno lo matan, era necesario para la clase dominante sacarse de encina a semejante ideología de la integración. Pero Sarmiento pone los lineamientos, y desde el Facundo traza los límites que demarcaran el futuro del país. Esteban Echeverría corre por el mismo camino, pero agarra otros atajos de clase. Nace en la clase dominante, hijo de patricios. Por eso para Echeverría "los gauchos rosistas son violadores salvajes". Echeverría quizás escribió el mejor texto literario del siglo 19 (El Matadero, 1838), donde plantea esa cosa clasista que da el color de la piel: el salvaje gaucho rosista curtido y bruto contra el niño bien Intelectual. El niño bien es violado por el falo del "bruto". Rosas es "el bruto" para Sarmiento y para Echeverría, pero cada cual lo ve desde su origen de clase. Sarmiento delinea un país para pocos pero desde la educación: "hay que educar la barbarie" y trae maestros del país capitalista en desarrollo (Estados Unidos). Echeverría no habla de educación, solamente describe a la barbarie con su pluma exquisita de niño bien educado en la abundancia de las clases dominantes. Aquí tenemos dos formas de ver al país en nuestra Historia: la integración sarmientina de ideología capitalista para crear "una nación capitalista y agraria contra una nación bárbara bruta"; y la visión de Echeverría de "la Argentina es patricia e intelectual". En definitiva las dos visiones delinean al país y lo hacen capitalista. Recordemos que El Matadero recién se publica veinte años después de la muerte de Echeverria. En 1871 su cuento era necesario para las clases dominantes y Echeverría adquiere fama (en vida fue ignorado como escritor, se lo podría llamar "el escritor maldito de los sectores dominantes"). Veamos la coyuntura en la cual se escribe el cuento y en la cual Sarmiento escribe su Facundo. Rosas integra a las clases expoliadas "brutas" y su impronta es inclusiva. Esa inclusión de clase le molesta a "los niños bien" como Echeverría. Pero no se entiende ese odio de Sarmiento viniendo de la pobreza. O sí se entiende si uno ve que Rosas no avanza en su integración al interior de la patria. De ahí los conflictos coyunturales de Rosas con el caudillo del interior. Facundo es un ejemplo. ¿Quién mató a Facundo? Eso no importa, lo que importa es el conflicto. Desde ese lugar se puede entender ese odio de un integrante de la clase expoliada a su misma clase. Ahí nace un conflicto permanente en nuestra Historia: el odio del pobre a su clase. Pero avancemos en la Historia.
En 1880 la oligarquía (ya construida como clase dominante después del derrocamiento de Rosas) se constituye como partido institucional y llega al Poder. Nace la Argentina potencia, y con los años nace la séptima potencia mundial. Esa Argentina donde su clase dominante llevaba la vaca en el barco y "esa Argentina que tanto nos metieron en la cabeza en la escuela primaria y secundaria". Pero esa Argentina era "la Argentina de unos pocos". Era el país oligarca agrario y no industrial. Ese país es el que delimitan Sarmiento y Echeverría desde sus libros: la civilización triunfó sobre la barbarie inclusiva.
La clase media nace con Yrigoyen. El Radicalismo es un desprendimiento de clase de esa dusyuntiva de "civilización o barbarie". El Radicalismo nace en la "civilización" y se arrima a "la barbarie" pero sin dejar de ser "civilización". Por eso Yrigoyen se queda a mitad de camino en la inclusión de las clases expoliadas. Nace una clase media integrada por "mi hijo el doctor" y el empleado público radical (serán los primeros en gozar con jubilación dentro de los trabajadores). La oligarquía ve el avance de esos sectores como un peligro a "su civilización" y el golpe de 1930 pone límites al "avance de la clase media chusma"(sic). Avancemos en la Historia.
El Peronismo nace en las entrañas de la clase media yrigoyenista. Recordemos a FORJA y su impronta intelectual. Pero si nace en los sectores medios tiene su condimento en los expoliados. El cabecita negra (la barbarie) pasa a ocupar un lugar de poder (los sindicatos) dentro del entramado social. La inclusión se hace posible. Perón incorpora al pobre al consumo capitalista. Es verdad que era un país rico en 1945, pero la torta de la abundancia se reparte para todos por igual. Sin riqueza no hubiese sido posible el Peronismo ni la integración. Perón reparte, y crea un país industrial. La industria posibilita la integración, y que el pobre tenga vacaciones y aguinaldo y derechos laborales. El pobre ya es parte del capitalismo. El capitalismo se hace social y aplica la justicia de distribución. Eso es el Peronismo. Después la izquierda lo criticará, porque la izquierda en Argentina es hija de Esteban Echeverría: odia la barbarie.
El país nace desde esa disyuntiva entre "barbarie y civilización o barbarie o civilización". Esa es nuestra Historia. No le busquemos la vuelta a la tuerca, la patria es el consumo.
Sin consumo no hay patria posible.

Fabián Ariel Gemelotti

miércoles, 19 de diciembre de 2018

La mujer

La mujer y los países pobres y Christine Lagarte

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

  En Tailandia hay turismo sexual, al igual que en el Caribe y en los países pobres del África. Mujeres ricas y hombres ricos hacen viajes a esos paraísos naturales con la sola finalidad de consumir menores y tener "la aventura sexual" que en los países occidentales está penado por la Ley. Mujeres conservadoras en sus "ideas", pacatas, gordas feas, casadas insatisfechas, o simplemente adineradas con ganas de sexo hacen esos recorridos sexuales. También hombres que en sus países ocultan su homosexualidad o heterosexuales con patologías perversas que no pueden manifestar en sus países por la posición de clase que ocupan, y que son ricos en Occidente caen alguna vez a los llamados "paraísos del sexo'. El sexo es un negocio y una fuente de ingreso de la pobreza. En los países donde la pobreza está naturalizada el sexo se transforma "en su mayor recurso natural"; y al igual que los países ricos en recursos fueron saqueados por los Imperialismos para asentar y afirmar el capitalismo, estos lugares bellos en naturaleza se transforman en centros de degradación y saqueo de los recursos humanos: mujeres con belleza nativa e infantes idefensos caen en manos de los ricos del planeta. En Tailandia los padres entregan a los hijos a proxenetas que los inician en la prostitución infantil. Es común en esos lugares que mujeres cuarentonas tengan sexo con niños de once o doce años. Mujeres que en Occidente defienden a la Iglesia y están en contra del aborto y van a misa todos los domingos o son de la derecha más conservadora. El sexo es transformado en el único ingreso de las familias pobres de esos lugares. Infantes caminan por las playas de los lugares paradisíaco buscando clientes para obtener unos dólares o sexo a cambio de comida. Hay un filme francés muy bueno sobre el tema. No me pregunten el título ni el director, no lo recuerdo ahora. Veo unos quinientos filmes al año y leo unos cien libros al año. No se puede recordar todo al momento de escribir, es imposible. Ese filme muestra a un matrimonio que va al Caribe y la mujer una cuarentona se acuesta con un menor y se enamora. La escena de sexo es muy violenta. Años después la mujer ya más vieja y separada del marido regresa. Y encuentra a "su amante juvenil" y este amante le quiere entregar a su hermanito menor. El ya tiene unos 26 años y es considerado "viejo" para el turismo sexual. Excelente filme. Muy logrado y es una denuncia sobre el abuso de los ricos a la minoridad.
La pobreza al naturalizarse se transforma en un hecho donde da lugar al abuso de menores y a la prostitución. Los soldados norteamericanos consumían vietnamitas muertas de hambre en La Guerra. Las usaban y muchas veces las mataban. Estados Unidos nunca hizo denuncia pública o pidió perdón desde el estado. En el norte Argentino hay abusos a menores. Eso lo sabe todo el mundo. Y en las ciudades de Argentina también padres pobres entregan a sus hijas a ricos para el abuso. Eso es pobreza. Eso es explotación de los cuerpos producto del saqueo y de los ajustes monetarios de esos países emergentes o sumidos en la miseria total.
Christine Lagarte es mujer, y esa mujer es la dueña de muchas vidas. Una mujer rige los destinos económicos de la pobreza y el organismo capitalista del ajuste crea pobres a medida que endeuda a los países que caen en sus garras.
El abuso, la degradación y la explotación de la mujer y de menores no es solamente una cuestión de "género" (como el poder nos quiere hacer creer para beneficio propio y desviar la atención de la pobreza y los ajustes), es una cuestión de clase y de dominio de los ricos del planeta sobre las poblaciones más vulnerables.
Los pueblos deben luchar por la liberación de los sometidos y después recién podremos plantear la liberación sexual y las igualdades de género. Antes es caer en el discurso de los Imperialismos y de los progresismos surgidos en la burguesía y sus intereses clasistas. Y sobre todo del discurso de los dueños de la manija.

Fabián Ariel Gemelotti
(Miércoles 18 de Diciembre de 2018, 5 de la madrugada))

martes, 4 de diciembre de 2018

Lo mesianico

Lo mesiánico y el Capitalismo

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Las religiones monoteístas son mesiánicas: siempre esperan al Salvador del mundo, esperan algo que venga de los Cielos. Las religiones del mundo Antiguo mesopotámico no esperan, y los dioses del piliteísmo son más carnales, y adquieren vida propia. El héroe es hijo de un dios y de un humano. Esa forma de darle vida carnal al dios hace a las religiones de la Antigüedad más prácticas y menos espirituales. El judaísmo rompe con esos modelos, y el monoteísmo entra en conflicto con el piliteísmo; y el monoteísmo de surgir de la esclavitud poco a poco se va haciendo imperialista. Moisés expande al judaísmo, lo hace fuerte y le da impronta propia. Salomón termina esa obra. Y el Cristianismo crea un mundo de"espera". Lo mesiánico transforma los vínculos y las estructuras sociales del mundo después de Cristo. Es la larga "espera", esa "espera" que nos hablan los cantares de las lenguas romance. La muerte es una "espera", y a diferencia del mundo Mesopotámico, el muerto del Cristianismo para llegar al Paraíso debe tener en vida ciertas virtudes morales y cierta conducta espiritual. El hombre antiguo pasaba "al mundo donde no se regresa" simplemente al morir, y tanto el "malo" como el "bueno" iban a ese otro mundo. Ese modelo "mesiánico de la espera" es lo que le da sustento al capitalismo. El asalariado pasa a ser "un sujeto en la espera". Y el patrón pasa a ser "el látigo de dominio de su individualidad". El Cristianismo y el Capitalismo van por el mismo camino, y los dos confluyen en un punto común: el sustento moral para la explotación. La religión así se transforma en "el opio de los pueblos", porque crea una necesidad espiritual y un placer del cual no se puede salir. Ese placer alienante es lo que hace sustentable la explotación: Dios dispone y el explotado obedece.
El Capitalismo es "obediencia y espera". El explotado "vive en una eterna espera de un mundo mejor", y esa "espera" se transforma en "una espera mesiánica". Lo mesiánico de ese modo se transforma en la "herramienta" para la acumulación capitalista.
No es que sea un hecho voluntario del Cristianismo, pero ese paso del mundo antiguo al moderno se va transformando en un sustento "moral y ético" de la vida del sujeto. Y el siglo 19 lo absorbe como herramienta fundamental del industrialismo.
Cuando escucho a Macri hablar confirmo mi teoría.
Ricardo Tercero de Shakespeare es la exposición más clara de "la espera eterna de los pueblos".
El mundo moderno es una espera eterna: el novio espera, la mujer espera, y los padres esperan el nacimiento del hijo.
Es la espera lo que nos condiciona como "humanos explotados".

Fabián Ariel Gemelotti