domingo, 30 de junio de 2019

El peronismo

Roberto Arlt y el amor y la Literatura como ocio y algo inútil

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Roberto Arlt en El amor brujo, quizás su novela más jugada, narra la historia de amor entre un ingeniero y una chica de 19 años. Un amor pasional y de desesperación. Es la última novela de Arlt, de 1932, y después escribiría teatro y aguafuertes. Vendría el Arlt periodista, ese Arlt que todos citan. Pero el Arlt con impronta rebelde es el Arlt novelista, todo lo demás es el Arlt institucionalizado por los medios de su época. El Juguete Rabioso y El amor brujo, son sus grandes novelas. Las mejores. Los siete locos y Los lanzallamas son novelas jugadas, pero siempre me gustaron más sus otras novelas. En El juguete rabioso se juega el rencor y el odio de la marginalidad hacia la burguesía. Y la traición, algo propio de la condición humana. Nietzsche escribió: "todos somos traidores en algún momento de nuestras vidas". Así que hay dos tópicos en Arlt que importan: traición y amor. La vida se rige por la traición y el amor. Estos son los condimentos de la obra de Roberto Arlt. Arlt escribe su primer novela siendo un veinteañero sin educación institucional: tenía tercer grado. Escribía con errores ortográficos y una gramática pésima. Pero escribía como los dioses. Más que escribir vomitaba, y al igual que Céline en Viaje al fin de la noche Arlt no usaba puntuación formal. Céline, ese francés nazi y genio de la literatura, en Un castillo a otro, su novela nazi, escribió de corrido mezclando todo y no usando punto y aparte. Esta novela está considerada una obra maestra de la Literatura. Bueno, Arlt escribía así. Pero lo corrigieron y lo publicaron con puntuación. He visto escritos de Arlt sin puntuación. Son muy buenos. Pero nunca se publicaron. El lector "necesita Literatura de formas más que de contenido".
Arlt en El amor brujo se mete con el amor burgués, ese amor que siempre está atravesado por las formas. El ingeniero se cuestiona el matrimonio y los ideales burgueses, porque él ama y desea a una joven de 19 años. Es mucho más chica que él, y por eso la ama y la desea. Debe luchar por ese amor, contra las normas del deseo sexual y contra sus propios prejuicios de clase. En El juguete rabioso, el cual pública en 1926, la traición es el tema principal. Hay traidores, pero el mayor traidor es el adolescente que traiciona "por el gusto de traicionar". El amor brujo es otro tópico: el amor pasional. Y la desesperación por ese amor burgués. Arlt se complementa como escritor en su última novela. Quizás Endorsain tendría que haber sido el personaje de El amor brujo, pero se decide por un ingeniero. Arlt era inventor sobre todas las cosas. Un inventor fracasado, que invertía tiempo y dinero en inventos inútiles. Quizás esa fama de inventor de "objetos inútiles" resuma a la Literatura como condición del escritor maldito: la literatura es algo inútil para la mayoría de la gente. Esa inutilidad de la Literatura le da a la Literatura su condición "de hecho maldito de la creación del escritor". Porque en definitiva escribir "es algo inútil y una pérdida de tiempo"(sic)
La literatura es el goce y el ocio de la razón.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 30 de junio de 2019, mientras corrijo mi novela escribo algo corto para distraerme)

sábado, 29 de junio de 2019

Mi amigo

Mi amigo el sacerdote

Uno de mis mejores amigos es sacerdote en Lanús. Hicimos juntos la secundaria y mantenemos esa amistad desde hace años. Hemos compartido todo, desde mujeres y libros a viajes en la adolescencia. Fuimos catequistas en la misma parroquia. Y hemos estudiado la biblia juntos. Después al terminar el secundario él se sintió llamado a servir a la Iglesia. Yo a la Historia y me alejé de la parroquia. Mi amigo es un tipo muy inteligente y muy culto. Lo respeto mucho. No usa Wassap ni Facebook. Escribe cartas todavía. Cuando viajo a Capital vamos a comer a un bar de Quilmes, a ese bar pituco al lado de la estación del Ferrocarril. Y hablamos de fútbol (es fanático de Central) y de política (es muy Peronista ) y de mujeres. Es muy mujeriego mi amigo. He conocido a pocos hombres con tantas hembras y tan bellas. Y a su vez muy católico. Me gusta eso de un sacerdote, que tenga sexo y le guste la política. Es muy crítico de las jerarquías eclesiásticas. Está en contra del aborto, pero no condena el aborto. Cosa que muchos no comprenden.
Hace dos semanas comimos juntos y me dijo: "sabés Fabián estoy pinchando con una viuda. Está muy buena. Y vamos a bailar. Dios no me puede condenar, porque yo amo a Dios y le soy fiel". Ese pensamiento es digno de respeto. Mi amigo es más Cristiano que cualquier garca del Opus Dei que va de putas y golpea a la mujer y después se confiesa. A tipos como mi amigo los respeto mucho. Y eso que soy ateo y no creo en el Cristianismo.
Pero lo mejor de mí amigo que todas las noches hace una oración para que en octubre ganemos y volvamos. El es muy Peronista, y ama a Kristina como yo la amo.
¡Vamos a volver!!!

Fabián Ariel Gemelotti

El peronismo

El Peronismo esa cosa maldita del país analfabeto

(Por: Fabián Ariel Gemelotti )

El Peronismo nace maldito. El 17 de octubre es un hecho maldito de nuestra Historia, porque ese día se rompe con la tradición nacionalista conservadora. Ese día "las patas sucias" son lavadas en la fuente. El pecado original de las clases expoliadas es limpiado por el agua. Heráclito tenía razón. Y Nietzsche también: "el agua de los malditos se limpia con la sangre derramada". Muy Zaratustra es el Peronismo. Evita santificada. Perón ídolo de "los negros patas sucias". La oligarquía odia a Perón porque el Peronismo le da comida en abundancia a los estómagos desclasados. El 55 es la venganza de los dueños del país. Y los fusilamientos de León Suárez son la Justicia divina de un dios que siempre jugó para los amos. El Peronismo nace maldito. El Kirchnerismo también nace maldito. Las zapatillas, el celular y los viajes a Europa "del negraje de clase media" es el hecho maldito del Kirchnerismo revolucionario. Kristina es una revolucionaria: es la revolución del consumo. Sin consumo no hay patria y sin patria no hay pueblo. 2015 es la teoría de Heráclito: "nadie se baña dos veces en el mismo río". O sea Macri no es la Libertadora. Macri llega con otra fuerza más poderosa que los aviones del bombardeo, porque Macri llega con los tanques de la internet y la TV: dos armas nucleares al servicio de los amos.
El Peronismo es el hecho maldito del país analfabeto, porque el Peronismo es el hecho antropológico del analfabetismo de la clase media. Nace con el Peronismo "el pata sucia desagradecido de tener papel higiénico perfumado para limpiar su culo sucio".
El Peronismo es un hecho maldito de nuestra Historia.
Gracias a mis abuelos por hacerme Peronista.
Amén.

Fabián Ariel Gemelotti

viernes, 21 de junio de 2019

El sexo

El sexo y las clases dominantes

(Primera parte: de la Antigüedad al
Feudalismo)

(Revisada y ampliada)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

1) ¿Quiénes son las clases dominantes?

Toda sociedad se divide en clases sociales, tanto en la Antigüedad como en la actualidad. Las clases dominantes son las poseedores de los medios económicos y dueñas de la producción de una sociedad. Y esas clases dominantes son las que estructuran la moral de un pueblo, y mediante esa moral pueden dominar al conjunto social. La moral la determina la religión de un pueblo y los preceptos jurídicos y las costumbres sociales. Mediante leyes y un aparato estatal Judicial se determina el castigo a la transgresión social. Y mediante la religión se inculca la culpa en la población. Leyes y culpa determinan una moral a seguir para no quedar en falta ante la sociedad. Estos ejes sociales determinan la sexualidad de un pueblo. Un pueblo no es libre, es esclavo de su moral.

2) Los reyes herederos del mandato de los dioses

En la Antigüedad el Sumo Sacerdote oficiaba de juez y juzgaba "las faltas" de la población. Los reyes respondían a la clase sacerdotal, porque el Rey era heredero del mandato divino. En Egipto el Faraón era un dios para el pueblo. El sacerdote era el intermediario de los dioses del politeísmo. Los dioses eran suaves a veces y severos otras veces. La cultura egipcia tenía preceptos de clase muy determinados: los escribas y sacerdotes y la Corte del Faraón eran la clase dominante. En la cultura faraónica el incesto estaba permitido y no era un tabú social: para continuar la sucesión faraónica se casaban entre hermanos o madres con hijos. El incesto entre padre e hija no estaba bien visto, pero hubo. En el pueblo llano el incesto no era algo común, pero no se condenaba ni penaba con leyes las relaciones incestuosas en la población. El esclavo era un objeto, y la clase dominante disponía de su cuerpo y su vida. Las pirámides se construyen a fuerza de sangre y muerte: miles de esclavos murieron para construir las tumbas de los Faraones (también hombres libres que ofrecían su trabajo por comida). Hubo rebeliones, pero todas eran aplacadas por los ejércitos imperiales. La rebelión del pueblo hebreo con Moisés como líder, quizás sea una de las grandes rebeliones sociales de la Antigüedad. La Biblia habla de plagas y del ángel de la muerte. Pero ese relato bíblico se adorna con preceptos de fidelidad a Jehová, pero en realidad fue una rebelión armada donde los esclavos hebreos luchan a sangre y muerte y luego huyen de sus amos.

3)Prostitución sagrada

En las ciudades de la Antigüedad los templos eran una especie de prostíbulos religiosos. Las sacerdotisas mesopotámicas, griegas y romanas ofrecían sus cuerpos a sus miembros para oficiar de puente con los dioses. La religión en esos tiempos estaba muy ligada al sexo. Un sumario, para tomar un caso de esos tiempos, iba al templo a adorar a sus dioses y mantenía relaciones sexuales con las jóvenes que oficiaban de servidoras de Somás (el dios de la guerra). Un GUERRERO en el mundo antiguo era una especie de "dios sexual" y esos cuerpos musculosos eran objeto del deseo de las mujeres y hombres de la población. Estaba muy difundida la adivinación y toda guerra era sometida al mikos, o sea al deseo de los dioses que presagiaban el destino de la batalla. Ese sexo "libre" era exclusivo de las clases dominantes y el pueblo medio. Pero también el pueblo llano tenía sexualidad con cierta libertad y podían en cierto modo escabullirse del mandato dominante. El campesinado tenía cierta libertad. Una libertad que se daba en poblados alejados de las metrópolis mesopotámicas. Pero siempre terminaban siendo conquistados e incorporados al Imperio. El sexo lo determinaba la posición de poder dentro del estado antiguo. Un sexo determinado por los dioses, el cuerpo y la superstición religiosas. No muy diferente a la actualidad, pero en un contexto donde la Corte de los reyes y la clase sacerdotal disponían de los cuerpos de sus subditos como si fueran objetos de consumo. En la actualidad el mandato religioso sobre el sexo puede ser transgredido sin recibir pena en leyes, pero sí la pena de la culpa y el pecado. Eso todavía persiste en la cultura de la humanidad.

4)El saqueo y el Imperialismo en la Antigüedad

En la Antigüedad más que por producción un estado crecía mediante la guerra y el saqueo de las riquezas de otro estado. Así Egipto se hizo poderoso mediante el saqueo. Y fue una fuerza imperialista de su tiempo. Las guerras territoriales posibilitaban que Estados poderosos se apropien de Estados débiles. Quienes más oro tenían compraban ejércitos mercenarios e invadían Imperios y asi nacieron grandes Imperialismos: Egipto, los Hititas y Espartanos. No poseían grandes ejércitos, pero podían pagar guerreros con oro. Y las alianzas eran comunes. Alianzas, oro y mercenarios conquistaron poblados enteros y dieron nacimiento a Imperialismos que duraron siglos.

5)Lupanares, sexo y dioses carnales

En Roma unos cincuenta años antes de Cristo surgen los lupanares: prostíbulos de los suburbios para el pueblo. Las costumbres romanas prohibían el sexo oral en el matrimonio, entonces las prostitutas eran requeridas para esa práctica. Pero las clases dominantes sí practicaban sexo oral. Los patricios más ricos y la clase política no respetaban las costumbres. Cada transgresión se limpiaba con contribuciones a los templos en dinero. O simplemente no sentían culpa. La mujer de clase baja eran incultas y sin posibilidades de crecimiento individual. Y terminaban en los lupanares o devotas de cultos místicos. El Cristianismo es seguido por mujeres pobres y prostitutas. Los tabúes sexuales del cristianismo son una liberación a la pobreza. Pero a su vez un cambio de deseo: el deseo del cuerpo de Cristo en la eucaristía. Y la muerte del deseo del cuerpo carnal del sexo.

6)Politeísmo y monoteísmo

Las religiones politeístas eran muy diferentes al monoteísmo hebreo, porque los dioses eran más terrenales y más carnales. Muchas veces descendían a la Tierra y tenían sexo con mortales y de ahí surgían héroes, una mezcla de dioses y mortales. Un dios politeísta gozaba de la carne: eran bellos y musculosos. Había sexo en el Olimpo. La cultura hebrea rompe con esto, y crea un dios único y más severo e invisible. Nadie puede ver a Jehová y este dios severo crea preceptos morales sobre la sexualidad de su pueblo. Pero los reyes transgreden esas leyes y tienen miles de mujeres. David fue un rey "promiscuo" y asesinó por una mujer. Salomón fue un rey pornógrafo y tuvo infinidad de mujeres. Los Cantares son poesía de alto contenido erótico y pornográfico. Pero el pueblo estaba sometido por la culpa y el pecado. Los Diez Mandamientos son el precepto jurídico que determinan la moral de las clases sometidas. Las clases dominantes de Israel eran libres de transgredir los Diez Mandamientos. Jehová es un Dios de las clases dominantes.

7)El paso al Medioevo

Es una creencia errónea pensar que las clases sociales surgen con el capitalismo. Siempre existieron. De diferentes formas, en diferentes estructuras económicas. De la Antigüedad politeísta y carnal se pasa a la Edad Media cristiana de un solo dios. El monoteísmo de Israel lo incorpora el Cristianismo. Y el politeísmo es destronado en un proceso de cristianización de la cultura romana. Constantino y los emperadores posteriores persiguieron y destruyeron todo lo que sea politeísta. En un proceso que duró casi un siglo se pasa a un monoteísmo universal. La creencia en un solo dios queda plasmada como eje cultural de la sociedad. Y ese eje pasa a ser el que determinará la estructura jurídica política de los estados.
El rey y el Señor Feudal eran los jueces morales y políticos del campesinado. Mediante el miedo y la fuerza física manejaban a la sociedad feudal. El campesino era el esclavo que trabajaba el campo para mantener mediante los impuestos a la clase ociosa dominante.
Religión, superstición, miedo y enfermedades son lo que determinan el poder en la Edad Media. ¿Fue obscura? Ese concepto de obscuridad no sirve porque es un concepto del siglo 17 sobre la Edad Media. La humanidad siempre vivió en una obscuridad para los sectores sometidos. Y luminosidad para los sectores dominantes.

8) Continuará

En el próximo capítulo se abordará el proceso de transformación de la Edad Media a los estados nacionales europeos.

Fabián Ariel  Gemelotti

jueves, 20 de junio de 2019

El deseo

El Cristianismo y el sexo

(f.a.g.)

El miedo es el arma más importante. Muchos deben pensar que soy muy Cristiano. Nooooo. Soy muy ateo. No creo en ningún dios y no práctico ninguna fe religiosa ni política. Tengo miedo de lo que está pasando, terror y le tengo más miedo a la gente que al virus mortal. Tengo miedo, terror de la piel de este mundo que ha girado a un fascismo muy grave. Miedo y terror a hablar de política, miedo y terror a muchas cosas. El miedo produce dos cosas: encerrarse en uno mismo o exponerse escribiendo. Todo esto da miedo. Y escribir da miedo en un mundo fascista y no digo más nada. No quiero hablar de la "realidad". Voy a lo mío, la Historia y la Filosofía que son más placenteras que las estupideces que escucho de la gente. Da miedo escuchar tanto fascismo y oler tanta porquería en el ambiente poblacional.

El Cristianismo
Si hay algo obtuso y determinante de las conciencias de las personas ese es el Cristianismo, con toda esa carga emocional y moralizante que obstruye el pensamiento libre. El Cristianismo surge como una necesidad de moralizar las conciencias. No estoy de acuerdo con los que plantean al Cristianismo como un movimiento de "libertad". Los que leyeron mi libro La puerta de entrada al Infierno (2016) y el capítulo sobre Jesús saben de lo que hablo. Jesús fue un profeta más de su tiempo. Un ser ignoto que ningún historiador contemporáneo lo tuvo en cuenta. Josefo le dedica dos líneas nada más, y lo nombra como un ser obscuro y sin predicamento. Y otros pensadores contemporáneo no lo nombran.
El Cristianismo trabaja dos cuestiones sobre la conciencia: la culpa y el pecado. La culpa es consecuencia del pecado. La persona al ser pecadora entra en culpa. Y el amor es en las conciencias un proceso de culpa. Culpa o culpas, da lo mismo singular que plural. Hay una culpa originaria: la culpa por desobedecer el mandato de Jehová. El primer amor puro de Adán y Eva y la desobediencia al mandato del fruto prohibido es la culpa originaria de la humanidad. El hombre está en pecado. El hombre entra en la culpa. Para el Cristianismo, heredero del mandato de Israel, el amor es monogámico. "No fornicarás a la mujer de tu prójimo", la primer regla monogámica. El Cristianismo no surge en el siglo uno, surge tardíamente en el siglo tres o cuatro. Tres siglos es el proceso del Jesús ignoto a una religión universal y moralizante. Lo lacerante, la familia como eje de la moral, y el amor único de pareja son las bases de una religión que se expande con el látigo y el horror por el mundo Occidental. Las religiones y la cultura de la Antigüedad anterior al Cristianismo no laceraban los cuerpos, porque los dioses griegos y mesopotámicos no eran determinantes del deseo de los cuerpos. El Cristianismo viene a aplacar el deseo y crea la fantasía del amor único y lo impone como dogma moral. Y toda la literatura de Occidente estará atravesada por esta moral monogámica. "Te amo y muero por vos y nunca amaré a otra mujer que no seas vos", frase encarnada en nuestra conciencia a fuego por ese amor único que el Cristianismo metió en nuestra conciencia. El Cristianismo es la muerte del deseo. El Cristianismo es la muerte del cuerpo y de la carne que sucumbe ante ese amor único y universal.
Nadie está condenado a un solo amor. Nadie está condenado a amar a una sola persona en toda su vida. Hay muchos amores, y amores dobles y triples. Y múltiples. Se termina un amor y empieza otro. Hoy amamos a alguien y mañana amamos a otros. Es egoísta y determinante pensar que no hay amor después de haber amado intensamente a alguien. Y tambien es egoísta creerse poseedor del cuerpo de alguien como si sería una propiedad privada y uno el dueño del deseo del Otro: el amor es libre. Eso lo lindo de la vida, que seamos libres para amar muchas veces en nuestra vida; amar diferentes estilos de personas. Hoy amamos a una rubia y mañana a una morocha. O la amamos a las dos al mismo tiempo. Y la rubia ama a otro hombre. Y la morocha a otro o a otra. Porque el amor no tiene género. Y no tiene límites de ningún tipo. El Cristianismo es todo lo contrario a lo que dije, porque aplaca y reprime la libertad de amar libremente un cuerpo.
El Cristianismo es la condena del presente. 2000 años de estupidez.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 20 de junio de 2019, diez de la mañana/corregido lunes 26 de abril de 2020, una de la madrugada)

miércoles, 19 de junio de 2019

K

El amor es una construcción social y del imaginario. Barthes lo entiende. Es más amplio que Freud. Eso de único amor o ese amor que nadie puede reemplazar es parte del discurso dominante del Cristianismo. El Cristianismo ha marcado nuestro pensamiento y limitado todo. Estoy escribiendo sobre el tema. A mi entender el Cristianismo es lo más nefasto de nuestra cultura, porque rompe con la tradición hedonista de la Antigüedad. El Cristianismo es introducir los conceptos monogámicos en el pensamiento occidental. Es ponerle límites al deseo. Yo al Cristianismo y a esa idea de un Dios que restringe con mandatos y órdenes la vida íntima de las personas lo detesto. La culpa y el pecado es el primer síntoma de una sociedad enferma de una neurosis de sumisión al mandato divino.

K

No es difícil de entender la unidad del Peronismo. Que Massa y Perotti se incorporen al Frente popular es una proyección nacional. ¿Qué quieren algunos militantes dejar librado todo a la división del Peronismo y que en octubre gane nuevamente el macrismo? No hay que buscarle tanta vuelta. El voto del domingo, más allá que nos guste o no nos guste Perotti, es la unidad del Peronismo y hay que verlo como proyección nacional. Y que Massa se incorpore al Kirchnerismo es un logro de Kristina. El Peronismo es sobre todo lealtad. Y la lealtad tiene un costo, guste o no guste. No es difícil de entender. Acá hay que dejar a un lado pasiones ideológicas. Todos unidos triunfaremos.
No hay otra forma ni otros métodos  posibles en la coyuntura 2019.
Así que dejemos la pavada para una mesa de café.

Fabián Ariel Gemelotti

lunes, 17 de junio de 2019

P

El Peronismo es el hecho literario de nuestra literatura

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Ayer ganó el Peronismo en Santa Fé. Y lo festejé con bombo y calor. Pero muchos compañeros peronistas no apoyaron a Perotti, y siguen todavía influenciados por el discurso de la seudo izquierda rgentina. Ese discurso que racionaliza todo, hasta el sentimiento popular. He escrito mucho sobre la izquierda, muchísimo. Me gusta más escribir sobre nuestra izquierda que sobre nuestra derecha. De la derecha sabemos todo y es fácil distinguir al opositor fascista. Pero desnudar a la izquierda es complicado, porque es como decir que el feto no es persona y por eso estoy a favor del aborto. Nadie me apoyaría en esta postura. Yo creo que el feto no es persona. Pero no voy a hablar del aborto ahora. No es un tema para este escrito. Osvaldo Lamborguini, nuestro escritor maldito nacional, el autor del mejor cuento argentino (El niño proletario), decía siempre cuando le preguntaban por qué era Peronista: "soy peronista porque soy un sentimental". Osvaldo escribía como los dioses y era un "degenerado" como alguna vez le dijeron en una lectura en la Facultad de Derecho de Rosario. Había venido a leer poemas. Y era ese poema que habla de "la verga en el culo de la puta". Fue un escándalo en la ciudad. Osvaldo era Peronista. Osvaldo era libre, y no encajaba en los círculos intelectuales. Después de muerte se lo reivindicó y ahora de editó su obra completa (cuatro mil pesos los tres tomos) y la izquierda quiere apropiarse de Osvaldo y los intelectuales dicen que leen a Osvaldo. Pero Osvaldo era Peronista y escribía sobre vergas, conchas y culeadas y hombres peteros y mujeres muy putas. Osvaldo era Peronista. Osvaldo era libre.
Para entender al Peronismo hay que leer mucha ficción, no racionalizarlo. El peronismo no es racional. En el Peronismo no se aplica la fórmula de Descartes: "pienso luego existo". En el Peronismo uno existe porque existe y piensa porque hay que pensar. El Peronismo es "el hecho maldito del país burgués" decía Cooke, que era marxista y Peronista. Pero el peronismo no es marxista, ni tampoco de izquierda ni de derecha. El Peronismo es el Peronismo a secas. Un Peronista es peronista, no es un seudo pensador ni racionalizador del pensamiento. El Peronismo es literatura de la buena. Es una novela maldita de Jorge Asis. En Flores robadas en los jardines de Quilmes se habla de Peronismo, pero desde el amor. Desde la insatisfacción sexual y la pasión sexual, Asis nos habla del Peronismo Asis. Eso es Peronismo: un hecho maldito ligado a lo sexual. El Peronismo es sexo. Y como en el sexo no hay explicación posible al deseo de los cuerpos.
El Peronismo es muy raro, porque los peronistas somos fanáticos, intolerantes, populistas, sentimentales y a veces traidores. El Peronismo es El juguete rabioso de Arlt. El Peronismo es El amor brujo de Arlt. Y también Los siete locos. Pero sobre todo el Peronismo es una novela de Emilio Salgari. El peronismo, parafraseando a Cooke, "el peronismo es el hecho maldito de la literatura".
Y no me vengan ahora con querer racionalizar unas elecciones. Acá lo que importa es la proyección nacional. El socialismo está destruido. Macri tambalea, pero todavía puede ganar. Y el Peronismo entra en carrera. Y hay que meterle pata al acelerador para llegar a octubre y volver a ser parte del poder. Después de octubre nos agarraremos  todos a puñetes, porque en el fondo los Peronistas somos peleadores. El Peronismo es El Martín Fierro. Y también es una novela de Salinger.
¡Viva Perón, carajo!!!!

Fabián Ariel Gemelotti
(Lunes 17 de junio de 2019, una y veinte de la tarde)

domingo, 16 de junio de 2019

K

Leo a grupos de izquierda en la red

No comento en esos grupos. No comento porque no me sirve a mí involucrarme en esos pensamientos obtusos de nuestra mal denominada "izquierda", y porque son grupos cerrados de opinión. Tienen todo el derecho del mundo de odiar al Peronismo y de hablar barbaridades del Peronisno. La izquierda siempre fue anti Peronista y gorila en Argentina. He recorrido América y en Chile, Ecuador, Colombia, Bolivia y cualquier país de América la izquierda es otra cosa: no tiene ese "no se qué intelectual" que tiene acá. Son simples y sus militantes salen de las clases populares, no de la burguesía como en Argentina. Acá nuestra izquierda son seudos marxistas románticos que no leen la realidad del país. Reivindican la Revolución Rusa (la cual yo también reivindico pero no desde lo romántico) y a Cuba (la cual como Peronista defiendo) desde esa visión puramente bolche. El bolche nacional es un trosko con una mezcla rara de lectura de un gorila como Cortázar y alguna salpicadura teórica de Lacán. Nuestra izquierda usa un lenguaje totalmente alejado de lo popular. A nuestra izquierda no se le entiende nunca nada, porque abusa de la metáfora y lo figurativo. En el discurso de izquierda no hay imágenes, ni palabras simples de la calle. No hay giros lingüísticos obreros y barriales.
Nuestra izquierda es vueltera y pavota, porque hasta he escuchado a muchos seudos marxistas subestimar al Kirchnerismo y a la JP. Se creen superior a todo el mundo.
Debo tener unos 300 libros de marxismo. Y unas 500 revistas marxistas y anarquistas. Me gusta el marxismo. Lo leo desde mis años de estudiante. Pero la realidad económica del país es otra. Sin Peronismo no es posible la Argentina. Esa realidad la vemos los Peronistas, más allá que muchos tengamos una formación universitaria y marxista.
Somos peronistas y ante todo populistas. Y queremos bienestar y salarios altos para disfrutar de la vida.
¡Viva Perón, carajo!!!!

Me gusta el bombo y el choripán

Me gusta el bombo y el choripán
Nos gusta el bombo y el choripán

Me gusta el bombo y el choripán
y los picantes y la mortadela.
Me gusta la cancha y tomarme un vino.
Nací en un hogar obrero
y me crié en un barrio,
entre pibes de ropa pobre y cabello largo.
Me gusta el bombo y comer salado
y el vino en caja y el cigarrillo.
Yo soy Peroncho.
Yo soy de abaja.
Me crié entre piedras, gomeras y figuritas
y algún robo en mi adolescencia.
Nos hicimos hombres a cadenazos
y a trompadas.
Me gusta el bombo y el choripán.
Yo soy Peroncho
porque el barrio siempre fue mi impronta.
Yo no leía a Cortázar
ni admiraba al Che Guevara,
yo leía a Nippur y a Julio Verne.
Yo soy de Sumo y de Ataque
no soy de Soda ni de Charly.
Nosotros éramos ander
y le pegábamos a los punk del Centro
y a los maricas y a los finolis.
Nos gustaban los boliches de música en inglés y pendejas borrachas
y de conchas suaves y bien húmedas;
y las tiradas de goma en los reservados.
Nosotros éramos salvajes
y nos gustaban las peleas callejeras.
Después crecimos.
Nos hicimos adultos.
Nos civilizamos.
El sistema nos chupó.
Nos hicimos cultos y correctos.
Nos hicimos civilizados
para ser como vos y como todos.
Adoptamos la moderación
y nos acobardamos.
¡Pero siempre algo queda en tu alma!!!
Me gusta el bombo y el choripán.
Nos gusta el bombo y el choripán.

¡Viva Perón, carajo!!!

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 17 de junio de 2019)

martes, 11 de junio de 2019

H

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Elcistianismo

El Cristianismo y el pecado (lección 3)

Jesús muere por los pecadores, ese es el concepto supremo del cristianismo. ¿De qué nos salva Jesús? Del pecado "primero". Jesús tiene razón de ser por la culpa del pecado. Sin pecado no tiene sentido Jesús como "salvador". El Cristianismo se transforma de este modo en "el salvador de los pecadores".
Quizás Jesús heredero de David viene a continuar la culpa eterna. Esa culpa sustentada en el pecado original.
Si Jesús es Dios, es el heredero de la dominación.

miércoles, 5 de junio de 2019

Aquella mujer

Aquella gorda aladañ
de chocho oloroso y carne caída,
un día encontró un consolador
en la casa de su hermana.
La gorda lo miró soñadora
y se sacó la ropa
y la bombacha manchada de regla.
Y se recostó en el sofá mugriento
y se metió el consuelo en un suspiro
Y un grito agudo y tierno
se escuchó en todo el vecindario.
La gorda alada y de carnes caídas
así perdió su virginidad sagrada

Fabián Ariel Gemelotti
(De: La carne pide pija; inédito. Página 20. 1992)

sábado, 1 de junio de 2019

Macri y ls reverenda concha de tu madre y a todos los putos macristas y la puta madre que lis pario

Mauricio Macri y la reverenda concha de tu madre

Abran las puertas de las Iglesias, la gente de la calle se muere del frío. Y hay que darles comida, abrigos y agua limpia para bañarse. Mauricio Macri pelotudo vos que prometiste al pobre bienestar, vos que sos un reverendo guacho puto merecés la muerte. Sí, la muerte.

Contrsdictorio

¿Contradictorio?

Me han dicho muchas veces que soy contradictorio. Y sí, en muchas cosas lo soy y me pone bien serlo. Tengo un laburo burgués, que me agrada pero no el ambiente que lo sufro mucho. Tengo propiedad. Tengo moto deportiva. Tengo una novia joven. Tengo dinero, no mucho, pero no me muero de hambre. Hasta acá no veo contradicción, a no ser que quieran algunos que me muera de hambre, que ame mi ambiente laboral, que ande en bicicleta, que tenga una novia vieja y aburrida, que viva sufriendo por el prójimo (soy ateo, no sufro. Pero a su vez sufro por mi prójimo). Odio al comunismo, pero amo al marxismo. Me considero un marxista. Soy Peronista de cuna. Pero he escrito un libro cuestionando al Peronismo. Estoy a favor del matrimonio igualitario, pero me molestan los afeminados. Y no comprendo la homosexualidad. No quiero tener amigos putos. No me interesan. Pero sí apoyo el matrimonio entre ellos. Es la Ley.
Soy muy contradictorio. Y me gusta serlo. Disfruto ser así. Pero en algo no lo soy y nunca discuto esto: soy fanático de Newell's y lo llevo en el alma. Contra eso nunca seré contradictorio. Podré contradecirme en muchas cosas, pero al Rojinegro lo llevo adentro y daría mi vida entera por la Lepra.

Fabián Ariel Genelotti