martes, 30 de junio de 2020

Libros viejos

Libros viejos

(f.a.g.)

Se tiene la idea de que todo libro viejo es aquel libro roto, sucio o que tiene más de cuarenta años. Una idea "convencional" que parte muchas veces de la escuela cuando la maestra decía "comprá un libro viejo". Muchas ideas que se tienen de los "objetos" y de las "ideas" parten de la escuela. La escuela es la primera formadora del "pensamiento". La escuela actúa como "doctrinante". De

lunes, 29 de junio de 2020

Garchate un vino

Garchate un vino

(ensayo de hamburguesa tres)

"Las gordas acá en San Isidro están preocupados porque no van a poder ir al gimnasio. Mi vecina la vieja de cuarenta quiere adelgazar el mondongo, va al gimnasio y después a la panadería a comprar masas. Así son las gordas casadas con guita, acá en Capital no quieren cuarentena", mi amiga siempre da en la tecla. Recién pasaba por un gimnasio y se veía por los vidrios a los hipopótamos de mondongo. Acá también van al gimnasio, pero después compran factura en mi barrio. No les alcanza para las masas. Ayer leía en un suplemento literario un cuento, una ficción sobre las flores. Nunca entendí a los que les escriben a las flores. Prefiero Las flores del mal, la poesía del 19 por lo menos te habla de putrefacción y olores de muertos. El amor muere y el cuerpo larga ese olor que te hace sentir pleno.
"Son ráfagas literarias tus últimos escritos", me dice un amigo hoy. La verdad que sí, no tengo tiempo para escribir cosas de investigación. Entonces me tomo mi Cindor y miro por el ventanal del bar y veo pasar a la gente y ahí el auto duerme. Estoy agotado. Trabajar cansa, estresa, agota y quita ganas de vivir. Decía Bukowski "¡cómo puede un hombre trabajar, coger, cagar, comer y bañarse y después dormir y levantarse para ir a trabajar y volver del trabajo y cagar, comer, bañarse, dormir y volver a la mañana a levantarse para volver a la tarde a cagar, comer, bañarse y dormir y echarse un polvo rápido!!!!", algo así decía. Cito de memoria.
Odio el invierno, odio este frío de mierda. Odio al perro de la gorda de mi vecina que me caga la vereda. Un día de estos le voy a cagar yo la vereda.
Me tomo la Cindor y a mi cucha y a leer tres horas una novela. Estoy leyendo un libro que vos nunca vas a leer, ¿sabés por qué?, porque vos sos un ignorante puto lector de Cortázar y poesía romántica de mierda.

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 29 de junio de 2020, siete y cuarenta y tres de la tarde/noche. Rosario, cuna de mi escritura)

domingo, 28 de junio de 2020

Los garcheros

Garchate un vino

(f.a.g.)

"Sí. No estamos en el mejor momento. Las ratas salen a sus anchas. Tranqui, ya se que es difícil. Yo vengo sin dormir. No me hace efecto ninguna de las píldoras prescriptas. Matate un par de hijos de putas en algún relato o ensayo de los tuyos. Hacé que se los garche un hipopotamo colombiano de los que quedaron de Escobar", me encanta esto que me dice una amiga/novia que vive en Capital Federal. Se murió el papá hace tres días y está muy mal, ahí con la mamá que no quiere comer de la tristeza. Desde el 8 de marzo que no nos vemos. Me encanta leer sus relatos y ensayos. Por supuesto que escribe mucho mejor que yo. Pero Ella no publica, nunca publicó un libro en su vida. Es chica todavía, 24 años y le queda una vida para publicar. Mi primer libro publicado lo publico a los 19 años, una edición del autor. Miles de errores ortográficos, gramaticales. Pero es mi mejor libro, yo lo amo todavía. Otros tiempos, circulaban miles de libros de autor. Ahora parece que nadie quiere publicar libros personales. Solamente publican los escritores consagrados, o sea los que escriben pavadas y cosas que aburren pero todos dicen leer. Me da risa cuando alguien me dice que lee a tal Autor. Yo sé que lo dice porque ese autor es consagrado. No lo leen, lo nombran nada más, esa es la Literatura mediática de la cultura. La cultura también se rige por lo mediático.
Me dice mi amiga: "la cultura es un invento de los medios masivos". Me encanta, es revulsiva y ácida. Y me agrega: "muchos inútiles llegan porque venden su alma a Dios". Me encanta, Ella es de clase alta. Tiene dinero, no es Peronista como yo. No es de izquierda. Se recibió de Antropóloga. Pero no trabaja, no necesita perder el tiempo en un trabajo. Tiene dinero para vivir sin trabajar. Me gusta leer a autores que no son mediáticos. Por eso me gusta tanto Kafka, porque fue un fracasado en vida. Un fracasado para la cultura, más allá que ahora lo lee cualquier ignorante que dice que lee libros. Me gusta Fante, porque escribía con la sangre. Me gusta Nietzsche porque amo sus escritos. Me gusta Céline, porque era de Derecha. Me gustan los escritores revulsivos, con odio en sus corazones y mentes y los escritores solitarios y que odian al mundo en que viven. Me dan asco los escritores de la felicidad, que escriben para agradar al lector. Hay dos clases de escritores, los que venden libros y salen en los suplementos literarios y llenan vidrieras de librerías y los que mueren en el olvido, sus textos se destruyen o quedan en el olvido o si triunfan después de muertos es por codicia de editores que buscan dinero con esos textos.
De 15 libros publicados solamente 2 me lo publicaron editoriales. 13 ediciones de autor, de mi bolsillo. La puerta de entrada al Infierno me lo publica una editorial, fue una lucha de un año entero. Al final nunca vi un centavo. De mil ejemplares se vendieron cincuenta ejemplares. No soy famoso, no tengo chapa editorial y no escribo para agradar a nadie.
¿Por qué escribo? ¿Y vos lector pelotudo que estás leyendo esto decime por qué cagas soretes tan duros? La mejor cagada es para una foto. Me gustan las fotos de soretes, o sea las fotos de pelotudos leyendo libros en los suplementos de Literatura. También tengo una colección de fotos de soretes de baños. Cagar es hermoso. Fumar y cagar. Yo escribo con la misma necesidad que defecar, o sea escribir para mí es tan placentero como echarme un buen cago.
En 2016 se suicidó mi mejor amigo. Escribía mucho, pero publicó dos libritos nada más. Mi amigo decía: "escribo poesías mientras cago" Y sus poesías eran malditas. Allá están en un altillo olvidados llenándose de polvo sus escritos sin publicar.
Estoy corrigiendo mi novela, ya estoy satisfecho. Pero va a salir de mi bolsillo esa publicación. Como casi todo lo que publico, de mi bolsillo. Publicar para que nadie te lea. Eso es lindo y feo. Feo porque no salís en los medios y nadie te considera el texto. Lindo porque eso demuestra que uno no es un corrupto de la Literatura, uno no vende su alma a Dios para ser famoso. Yo prefiero a Satanás, es mucho más humano que Jehová.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 28 de junio de 2020, dos y cuarenta de la tarde. Rosario, cuna de mi escritura)

viernes, 26 de junio de 2020

La cuarentena y el trabajo.

La cuarentena y el trabajo asalariado

(ensayo)

(f.a.g.)

"Hay que pensar una forma de hacer públicos textos sin firma, anónimos, porque en las redes hay un fascismo que da miedo", un amigo de años me dice esto. Hoy no fue un día muy bueno para mí. Y hablando por Wassap con mi amigo siempre tocamos el tema trabajo y política, cosas que no se pueden hablar públicamente. No todo se puede decir y que lo lea todo el mundo. No todo se puede escribir. Escribir es exponerse a muchas cosas, a la burla, al sarcasmo de los ignorantes, al error propio de uno muchas veces en los textos, porque el que escribe está sujeto al error, algo que todos los que escribimos tenemos, y que no se puede evitar. Escribir es jugarse la vida muchas veces. Y también es jugarse el prestigio. Hay escritores convencionales, los periodistas de diarios y TV responden a convenciones, a lo que le marcan que deben decir. No se exponen, acumulan elogios porque escriben lo que todo el mundo quiere escuchar ese día y en esas circunstancias. Son mercenarios de la Literatura. Esos para mí no son escritores, son empleados pagos de patrones mediáticos. Por eso no leo diarios ni miro TV, leer un diario es leer a empleados de los medios. Los medios son corporaciones de la escritura y responden a intereses económicos. Todos los medios, de esto no se salva ni Página/12, por más que haya escritores en El Página y no solamente periodistas.
Siempre odié al periodismo, tengo algo de toda mi vida contra lo mediático. En todo. El periodista es la persona más despreciable sobre la tierra, los alcahuetes de las corporaciones. Siempre hago la separación, escribir no es hacer periodismo pero el periodismo vapulea la escritura y usa a la escritura para hacer periodismo. Algo perverso y muy jodido. Se dicen el cuarto poder, y simplemente son los transmisores de los mandatos de los dueños de las ideologías dominantes.
Hoy a la salida del trabajo veníamos en auto con un amigo y mi amigo me dice: "el trabajo es un invento de los que nunca trabajaron". Suena muy linda esa frase, me gusta. Y es así. El trabajo es un invento de los que no trabajan y crearon una moral y una ética para que el que trabaja se sienta útil, cuando en realidad el que trabaja es un esclavo para los que viven de su trabajo. En todos los órdenes de la vida laboral, acá esta frase se puede aplicar a los trabajadores de trabajos de "cuello blanco" (como decía Jauretche) y a los obreros y a los cuenta propistas, al artesano y hasta al chico que pide una moneda en el semáforo, que también es un trabajador. El trabajo aliena en todas las formas de trabajo. En esto no hay "privilegios", los únicos privilegiados son los dueños de los medios de producción y del capital. El patrón es el único privilegiado en el mundo entero.
A la mañana me llama llorando una chica, su padre murió. Murió durmiendo, cuando lo van a despertar estaba frío. Mi amiga es de Capital Federal, hace tres meses que no la veo. Hablamos siempre por Wassap pero no es lo mismo. La presencia física hace a las relaciones humanas, internet no es algo humano. Me puso mal, porque sé que sufre mucho la pérdida de su padre, más que ella no se hablaba con el papá. Una pésima relación, pero es el padre. Y la culpa es el peor sufrimiento de una persona. Por eso nunca hay que pelear con padres, hijos y hermanos. Uno no sabe si mañana van a estar vivos. O uno se va a morir. Nadie sabe fecha y hora de su muerte ni de los seres amados. ¿Le escribo una poesía? Nooo. Eso no sirve, la poesía no es lo mío. No sé escribir poesías, me aburren. Contra el dolor de una pérdida no sirven las palabras de consuelo. No sirve nada. El dolor es algo individual, muy de uno. Cada uno lleva su dolor y los consejos no sirven. No todos sufrimos de la misma forma. Por eso es estúpido aconsejar a alguien, porque el consejo parte de la proyección subjetiva de uno sobre el Otro. No sirve. El consejo es muy católico, muy de la religión y de las ciencias naturales. Por eso los religiosos y los médicos dan consejos, se asemejan a "padres espirituales" que piensan que tienen la "verdad sobre la vida".
La cuarentena nos demuestra el desprecio de los patrones sobre el trabajador. La pandemia mata y el patrón quiere que se levante la cuarentena y mandar al esclavo laboral al matadero. Para el patrón el trabajador es reemplazable, se muere y como si fuera un objeto de colección es reemplazado por otro esclavo/objeto. Un asco. El patrón no es un hijo de puta, es simplemente el patrón. Hay patrones dueños del capital y hay patrones del látigo, los alcahuetes, los jefes, los capataces, los controladores en supermercados de empleados, los lacayos de la patronal. Esos son peores que el acumulador, porque esos tienen el látigo para hacer cumplir la voluntad del dueño del capital. Y se sienten patrones y  son unos pobres infelices serviles al verdadero patrón.
Siempre desayuno en una Estación de Servicios, me gustan las Estaciones. Y hoy miraba a la gente que entraba al bar de la Estación. Eran las siete de la mañana. "señor, por favor póngase alcohol"; "ya joden con esta pandemia", "por favor, me reta la supervisora", "bien nena, agradecé  que tenés trabajo". Todos los días es así, veo a la chica responder lo mismo y la gente la agrede con la misma frase. La chica tiene 19 años, muy linda y muy servicial. Es servicial porque detrás de ella está la supervisora, una mujer de unos cuarenta años. Una mujer obesa, con delantal y cara de mala. Una vez escuché: "nena, no podés ir al baño tanto". Y la chica está ahí, y otro chico con ella. La chica 19 y el chico 22. Yo los veo y veo el hostigamiento laboral, la explotación y veo lo más sucio del capitalismo. El dueño es un ser "invisible" y para él trabajan los supervisores hostigadores que usan el látigo para que la empleada y el empleado sean serviciales. Todo es dinero, y para acumular revientan a la chica y al chico. Los chicos no saben que son explotados, porque una vez le digo al chico que debería demandar por maltrato laboral. Y me dijo: "lo hace para que no perdamos el tiempo en el baño". Lo peor del capitalismo es que el trabajador justifica el maltrato y la explotación. Contra eso el Derecho y la Ley no pueden hacer nada. Se la convenció a la gente que debe ser explotada "porque así funciona la vida". Esa es la ideología del conformismo del mundo entero. Ese es el logro de los medios, la Iglesia, la cultura y toda la idiosincrasia ideológica de todos los discursos circulantes.
Tengo sueño. Y pienso en mi amiga, todo el día estuve pensando en ella. Pienso que la muerte te sorprende muchas veces y quizás ahora me acueste y apague el velador y mi cuerpo quede frío y nunca más me despierte. O quizás viva veinte años más. O quizás choque con la moto. O quizás la vida me regale un Quini seis y pueda vivir sin perder el tiempo en un trabajo. Pero no creo en la buena o mala suerte, no creo en nada. También la buena y mala suerte es una convención de los exploradores.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 27 de junio de 2020, una y cuarto de la madrugada. Rosario, cuna de mi escritura)

sábado, 20 de junio de 2020

El odio o la vida

El odio o la vida

(ensayo mientras como hamburguesa y vos te tomá tu café con leche)

(f.a.g.)

Durante la Segunda Guerra Mundial en Argentina hubo actos nazis en Capital Federal. Clase alta mezclada con clase baja con banderas del nazismo. Hitler tuvo muchos seguidores en el país. El nazismo tenía un plan de exterminio para América latina, porque el latino y el indígena eran  considerados inferiores por los nazis. Pero muchos cabecitas admiraron a Hitler. ¿Por qué? El nazismo manejó muy bien el tema publicidad y tenía un odio tan grande que ese odio fue carne de cañón para muchos pobres que se identificaban con la simbología nazi. Cuando fui a Bolivia por primera vez en 1995 ví indígenas nazis, se rapaban y usaban remeras con la simbología del nazismo. Esos indios eran dsclasados, marginales y sin futuro laboral. Eran parias del sistema. En Marruecos ví árabes que odiaban ser árabes, identificados con Occidente. En Estados Unidos ví a negros que odiaban a Obama y al votar metían el voto a la derecha reaccionaria. En Chile ví, un país que tengo gran respeto a su clase trabajadora, a trabajadores comunistas. El comunismo allá no es nuestro PC, siempre funcional a la derecha. Allá ser comunista es estar contra la derecha. En Chile la clase obrera es clase obrera en su simbología. Muchas veces los pobres se identifican con la derecha porque la derecha sabe darles contención y los chupa como una esponja de calidad. Es muy normal ver a clase baja en Argentina que le dice "negro" al vecino. En Argentina hay racismo, discriminación y mucha soberbia. En 2008 ví a comerciantes defender al campo; pegaban calcos en sus negocios "yo soy el campo", un terrenito para plantar dos árboles y lechuga los hacia identificar con el sector agrario.
El nazismo prende en los sectores dsclasados, Hitler lo sabía. El Ministerio de Propaganda a eso apuntó. La cruz esvástica es un símbolo milenario de la cultura hindú, y los nazis la incorporan e invierten el orden del símbolo y de ser un símbolo de fuerza y amor pasa a ser un símbolo de fuerza y dominio. El Fascismo italiano tuvo mucha adhesión de los sectores bajos, aunque su impronta apuntó al sector industrial italiano del Norte. Italia se divide, y crece el Norte y el Sur es postergado. En Inglaterra en los setenta las bandas de ladrones mataban pobres, bandas salidas de la misma pobreza que odiaban.
No me gusta entrar en discusión con nadie. Yo escribo, no soy periodista ni comentador ni me interesa el debate público. Este ensayito lo empecé porque hay gente que me hacen comentarios de mala leche a mis escritos. Escribo 300 páginas de cine y no aparecen, no cometan. Escribo tres líneas de política y comentan con mala leche, como rebajando y subestimado el escrito. Aclaro, yo escribo no hago periodismo. No me interesa socializar con un escrito, esa no es la finalidad de escribir. Se escribe y se cierra el escrito, ahí termina un escrito. Al que le guste bien y al que no le guste que escriba otro escrito con su pensamiento. Un escrito no es para debatir, es un texto armado como ensayo. O sea, un escrito.
Ayer miraba a pobres ir al Monumento y al Obelisco, identificados con la clase patronal. No me sorprende eso para nada, es muy común en Argentina y en muchas partes del mundo. Muchas veces por errores de las izquierdas que no saben captar al desclasado y a los sectores pobres de la clase trabajadora. En Argentina el progresismo es muy "fino" y peca de demasiado intelectual. Al obrero no le interesa el intelectual, porque el intelectual de izquierda está casi siempre en un mundo de fantasía y de ficción literaria. El obrero quiere bienestar, dinero, condiciones dignas de trabajo. La izquierda tiene la panza llena, no puede comprender el deseo de la Coca Cola o la zapatilla de marca que desea el tipo de un barrio. Por eso muchas veces la derecha tiene gran adhesión, porque vende otro discurso y la gente compra el lenguaje llano y vulgar de la derecha contra el lenguaje rebuscado y universitario de la izquierda.
No seamos jueces de los pobres, de los dsclasados y marginales del sistema. Primero hay que llenar la panza, las necesidades económicas y el deseo de ser integrado y después recién bajar el pensamiento de izquierda. En Chile la clase obrera sabe que es obrera, pero allá los sindicatos están manejados por las bases. En Argentina la clase obrera está manejada por la burocracia sindical. Las bases cada día más aisladas.
Es muy difícil escribir y satisfacer los deseos frustrados del que lee. El que lee espera siempre de un escrito una caricia y que se le diga lo que quiere escuchar. Repito, yo no soy periodista. No escribo para agradar a nadie y seducir la frustración del que lee. Si te gusta bien y si no te gusta lo que escribo no es mi problema.

Fabián Ariel Gemelotti

(Domingo 21 de junio de 2020, dos y treinta y cinco de la tarde. Rosario, cuna de mi escritura)

lunes, 15 de junio de 2020

Ningunear

Ningunear

(f.a.g.)

Ayer se cumplió 34 años de la muerte de Jorge Luis Borges. Y el 14 de junio también es el día que nació Ernesto Guevara, allá por 1928. Coincide la fecha, uno es muerte y otro es vida. Algo parecido pasa con Cervantes y el autor de Romeo y Julieta, porque cada 23 de abril se festeja no sé qué pavada (el día del escritor es una pavada) El 23 de abril de 1616 mueren los dos, pero no es tan así. Los calendarios ingleses y españoles no eran los mismos en el siglo 17. Pero ese ya es otro tema. No me interesa hacer de docente explicando a gente que no va a entender ni interesarle lo que yo podría explicar. Tengo entendido que cultura homenajeó al Che Guevara. Y ninguneó a Borges. No tengo nada contra el Che, siento aprecio por su figura. Nada más, no es mi ídolo. Ni tampoco nunca reivindico al Socialismo como modelo de Estado. No soy socialista. No me gusta el Socialismo. Soy Peronista por herencia familiar, he militado en el Peronismo Revolucionario muchos años. Pero a esta altura ya no me interesa para nada la política institucional ni me interesa hablar de política con nadie. No me interesa estar pendiente de la información actual. Mi vida pasa por otro lado ahora, tengo otros problemas y otras cosas ocupan mi tiempo. Trabajo para comer, no vivo de renta. No es que no sea socialista, el Socialismo que conocemos no es Socialismo. Pero tampoco tengo ganas de explicar y hablar de Socialismo. El Socialismo es otra cosa a todo lo que conocemos.
Ningunear es despreciar a alguien, ignorarlo. A Borges el Estado ayer lo ninguneó. Eso no tiene importancia para los que amamos a Borges. Pero duele. Es tan estúpida la gente que duele que sea tan estúpida. Estoy acostumbrado al desprecio a mis escritos, por eso estoy dando de baja a todas mis redes sociales. Esta semana le doy de baja a mi última red que me queda, que es Facebook. Todas las demás ya les di de baja y borré todo. Vuelvo al papel impreso, publicar es publicar libros no en redes sociales. Las redes son para subir pavadas de gente que no puede escribir dos frases sin estresarse. Duele tanto desprecio personal y tanto ninguneo. Pero no voy a hablar de lo mío, este escrito que nadie va a leer es para hablar de otra cosa.
¡Mierda!!!!, el humo hace irrespirable Rosario, la ciudad del Che. ¿Ciudad del Che? El Che era cubano, y nació acá por casualidad. No es ciudad del Che entonces. Aclarado.
Cuando Borges murió en 1986 yo estaba en Humanidades. Recuerdo esa alegría y desprecio de muchos compañeros peronistas. Y recuerdo a un compañero que me dijo: "el Peronismo está lleno de ignorantes que desprecian la Literatura". Recuerdo ese día como si fuera hoy. Hoy recuerdo al Borges ensayista, el que más me gusta. Y recuerdo los ochenta y las burlas televisivas a Borges. Siempre fue objeto de burla, conozco a muy poca gente que leyó a Borges. Los podría contar con los dedos de mi mano izquierda. Acá la izquierda siempre fue burlona, despreciativa y mala leche. Y el Peronismo siempre fue burlón. Recuerdo cuando Kristina reivindicó en un discurso por TV a Sarmiento. Unos periodistas escribieron un libro sobre el Sarmiento periodista y Kristina mostró el libro por TV y lo recomendó. Me hizo bien eso. Siempre amé a Sarmiento y Kristina siempre me cayó bien. Alberto no me cae bien, debe ser porque es de aries. La gente de aries me cae muy mal. Soy ateo, pero los signos dicen mucho. Prefiero a los de sagitario y a los de virgo y a las mujeres de capricornio que fue mi gran amor. Yo soy de escorpio, nací un 3 de noviembre, un honor porque es el día de Newell's. No sé de qué signo es Kristina. No estoy hablando de signos, pero es muy entretenido el tema. Es como un juego, y me gusta jugar.
La Argentina se ha convertido en una especie de país de la burla, la chicana barata y la osadía de ningunear a quien no diga lo que todos quieren escuchar. No hace falta ver mucho para darse cuenta de la vulgaridad del país. Un simple recorrido por los muros de internet, también un recorrido por las calles y te das cuenta de lo vulgar e ignorante que es la gente. Todo es chiste en el país. Todo es desprecio. Todo es fanatismo de lo más bajo. Hay otros fanatismos interesantes, pero ese fanatismo fue reemplazado por el fanatismo del ignorante. Así funciona el país y el mundo también.
Ayer ningunearon a Borges. Y bueno, no se puede esperar otra cosa de gente tan mediocre como la que ninguneó a Jorge Luis Borges.
¿La cuarentena? Ese es otro tema. Y creo que se vende humo. Estamos todos al borde del contagio. Mientras tanto por TV se vende humo y el humo es tan oloroso como el humo de mierda que respiramos en Rosario.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 15 de junio de 2020, dos y media de la tarde. Día de mucho humo en la ciudad. Malditos entrerrianos)

domingo, 14 de junio de 2020

El antifaz

Los enmascarados

(f.a.g.)

Batman, el Zorro, Superman, el Llanero Solitario, Robin, La mujer maravilla... enmascarados que nadie reconocía pese a no modificar casi nada del cuerpo. Fritz Lang con su filme Metrópolis le da nombre a muchas cosas del Superman histórico y también se toma de Fritz Lang la abientación de Kyrptón. Todos nos preguntamos alguna vez por qué Lois Lane no reconoce en Clark Kent a Superman. Cuando en 1938 Jerry Siegel escribe la historia original nunca pensó que usaríamos todos tapaboca alguna vez. Si lo hubiese pensado los lentes de Clark Kent no tendrían sentido en la historia del héroe.

La locura

El trabajo asalariado

(f.a.g.)

Entro a un bar y me pido un café con leche y me siento y leo y tomo y como. De tarde es lindo ir al bar. Me gustan los bares de estaciones de servicios (estaciones con nombre, las buenas) Son de mesas grandes y poca gente. Son caros y no no van generalmente familias con chicos que molesten. Eso es bueno para estar tranquilo. El mostrador está a tres metros de la puerta de entrada, las mesas al fondo separadas con distancia. Se arrima un muchacho con un perro y su correa. El muchacho desde la puerta a los gritos pide un Marlboro común y la chica le dice que no puede entrar con perros al local. El chico la manda a la mierda y se va. La chica me mira y me dice: "si saben que no pueden entrar con perros" La chica del bar sufre una agresión, agresiones que sufren todos los trabajadores que atienden público en cualquier lugar del mundo.
Estaba en Roma tomando un café y un español se queja con gesto canchero que el café está frío. La moza me dice en italiano que esto es así siempre. Es Italia, ahí hay mucha agresión a los mozos y a la gente que atiende público.
Estoy en Marruecos y un mozo lleva una bandeja con comida y se le cae. Viene el patrón y lo insulta en un francé muy mal hablado.
Estoy en Bolivia, en La Paz, enfrente de La Casa de Gobierno. En la esquina hay un bar muy fino y muy caro. El mozo es un tipo alto y rubio y el que limpia un indígena. Se arrima el tipo indígena y le dice que se quedaron sin carne en la cocina. El mozo lo mira y le dice: "indio ignorante cómo se van a olvidar de comprar más carne".
Subo al colectivo en Rosario y me siento. Un pesado con cara de malo sube por Oroño, y va va a marcar la tarjeta. Apoya la tarjeta y no le marca. Así un par de veces. El chofer le dice que no tiene saldo. Yo observo desde el fondo qué va a hacer el tipo con cara de malo (ojos de malo, la cara cubierta con un barbijo naranja) El chofer le dice: "te quedaste sin saldo amigo". El tipo le dice: "no soy amigo" Y así empieza el cara de malo a rebajar al chofer con calificativos ofendedores. Va el cara de malo al fondo y se sienta. El chofer le dice que debe bajar o pagarle el pasaje a alguien que le marque. El cara de malo se levanta y va hacia adelante y escupe el protector de plástico. Todos miramos asombrados. Y se baja y le da un puñete a un vidrio. Yo sentado atrás abro la ventanilla y lo miro. El cara de malo me mira y me hace cara de más malo. El colectivo arranca. Miro para atrás y el cara de malo mira feo.
Entro del verdulero y...
Es así en todas partes. ¿El Rosarino es agresivo? Noooo, es así en todo el mundo.
Estoy en Nueva York y entro a un negocio de navajas. Me gustan las navajas. Y atiende una chica negra, muy linda y muy pendeja. Entra un rubio y le pide un limpiador de cuchillos. La chica tarda en buscar el pedido. El rubio le grita bien fuerte: "negra, mové la concha"
Estoy en Santiago de Chile y ahí los mozos trabajan por la propina. No tienen salario. No tienen vacaciones. Los choferes de Ómnibus tampoco tienen salarios, ganan un porcentaje por los boletos que cortan. Una chica chilena que conocí me dice: "acá en Chile el trabajador es un esclavo"
Con la pandemia los comercios adelantaron vacaciones a sus empleados para estos días o se las descuentan de los días que no trabajaron por cuarentena. O sea, el patrón explotador toma la cuarentena como si fuera un descanso. Eso está pasando en muchos lugares del país. ¿El Gremio Mercantil? Jajajajajajajajajajajajajajajaja
Entro a un negocio de ropa. La vendedora muy amable me atiende con mucha amabilidad de esclava. La dueña, una vieja cara de explotadora, no le gusta que su esclava sea amable y le dice: "hay mucha gente, atendé más rápido" La chica se disculpa y se va a atender a un tipo con cara de prepotente que parece un caballo viejo y gordo.
Estoy sentado frente a mi máquina de escribir y se me dio por escribir esto. Lo termino y lo paso en limpio con la computadora y ahí va. No tengo muchas ganas de escribir. Estoy muy agotado de muchas cosas, sobre todo de ver tanta explotación y tanta discriminación en la calle. Y lo peor de todo que en todo el mundo los trabajadores sufren agresiones y son explotados cada día más y más. ¿Y los gremios del mundo entero?Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 20 de junio de 2020, una y veinte de la madrugada)

sábado, 13 de junio de 2020

El sexo en Roma

Spintria

(Hiatoria)

(f.a.g.)

Después del siglo Uno en Roma aparecen unas fichas con símbolos de sexo. No tenían grabado valor monetario. Esas fichas se llaman spintria y en plural sería spintriae. Estas fichas eran de latón o bronce y tenían 20 mm de diámetro. La arqueología las ha encontrado a lo largo del Mediterráneo. ¿Su función? El Imperio Romano no era tan "libertino" como el cine muestra, ni tampoco era tan conservador como marcan algunos historiadores. El sexo "libre" y las orgias existieron, pero también había mucha legislación muy moralizante. El Derecho Romano legisló mucho en materia civil, teniendo una amplia legislación sobre matrimonio y sobre propiedad privada. Plutarco acusa a Roma de valorar más los bienes materiales que la vida misma: "la propiedad privada es un robo", frase que usa Proudhon en el siglo 19 en su dialéctica para sus teorías contra el Estado. También Marx usa esta frase de Plutarco para hablar de la propiedad privada en la Antigüedad. Jesús cuando dice: "dar al César lo que es del César ", circunstancia que habla del pago de impuestos, está diciendo que Roma proteje los bienes 'terrenales" más que la vida misma.
Las spintriae tienen acuñadas posturas de sexo. Hay varias hipótesis, una que fueron usadas en los lupanares romanos para pagar a las prostitutas. Pero los arqueólogos nunca encontraron estas fichas en esos lugares. Estas fichas tenían acuñadas también formas del juego popular romano de la morra (un juego romano de manos que consiste en acertar el número de dedos de una mano. Cada jugador esconde su mano en la espalda y extiende dedos y otro adivina cuantos dedos extendió. Y así se va dando puntuación y gana el que más veces acertó en adivinar los dedos extendidos), y muchos historiadores creen por esto que estas fichas de sexo eran para los juegos romanos como la morra o los dados.
Pero hay otra hipótesis. Estas fichas se regalaban a soldados en las campañas militares. Se cree que pudieron tener esta finalidad porque se han encontrado estas fichas en campos de batalla y enterradas en propiedades de centuriones. Era como las fotos de desnudos que distribuían los Estados Unidos a sus soldados en la guerra de Vietnam. Es una hipótesis muy reapetada por los historiadores modernos.
El Imperio Romano usaba al sexo como forma del poder Imperial. Había esclavos masturbatorios, que eran comprados nada más que para masturbar a senadores en sus propiedades privadas. Había mucha prostitución y trata de mujeres y hombres y mucha violencia sexual. También había libertad sexual, y el romano no tenía los prejuicios sobre sexo que existieron durante la Edad Media. El sexo como forma de poder en un Estado que se expandió con la espada por el mundo conocido. Y un Estado que defendía la propiedad privada más que la vida humana.
Sea el uso que tuvieron las spintriae lo interesante son las fichas en sí mismas como objetos. Las fichas muestran a hombres y mujeres en posturas del goce sexual. Recordemos que los romanos en sus monedas ponían en una cara al emperador y al dorso soldados, cuchillos, gladiadores peleando, símbolos del uso cotidiano y hasta leyendas de batallas. El lobo amamantando era muy común en sus monedas. O como se encuentra en una moneda del siglo cuatro, el emperador agarrando del pelo a un esclavo o a un cautivo de guerra.
Roma siempre nos va a sorprender, sobre todo por sus objetos cotidianos y por su Derecho Civil tan perfecto para la antigüedad, más allá de ese valor sobre la propiedad privada. Pero era un imperio, y los imperios se construyen legislando sobre la propiedad y a fuerza de someter a otros pueblos.

Fabián Ariel Gemelotti.
(domingo 14 de junio de 2020, una y 52 de la madrugada)
 

viernes, 12 de junio de 2020

Sueñan

¿Sueñan los pulpos con cazuelas de náufragos?

(comentario)

(f.a.g.)

Fernando Marquinez, poeta, fotógrafo, músico y conductor del programa radial El Barco Ebrio (Radio Universidad 103.3 Mhz), pero sobre todo mi amigo. Compañero de trabajo hace más de veinte años. Y compañero de militancia de base, allá en los noventa cuando los trabajadores peleábamos todo y no nos dividíamos en grietas fantasmales. Otros tiempos, otra forma de luchar que ya se ha perdido. ¿Qué decir de Fernando? Me prólogo mi libro La puerta de entrada al Infierno (2016), y me armó una plaqueta en los noventa. Compartir en el auto a la salida del trabajo miles de charlas de cine, libros y fútbol. Compartimos la pasión por Newell's. También por la literatura de ciencia ficción. Y por el cine de terror.
Su nuevo libro me gustó mucho
"Los mosquitos eligen
la sangre que van a beber,
discriminan,
perforan,
succionan,

degustan el sabor del líquido
........…...........…......................."
Me gusta esta metáfora, quizás ahí está lo que es escribir, porque cuando se escribe se elige a quien va el texto y succionar la sangre del lector. Yo lo tomo así, y Fernando sabe que yo lo tomaría así.
"¿Y las pirañas?
Pienso en las palometas del Paraná
antes de hundirse en el río,
me lastimo los brazos y las piernas
con una hojita de afeitar."

"Sangrando espero
los títulos."
Estamos ahí, y la poesía fluye desesperada porque

"Teme a dios
te mea dios"

Me gusta. No soy poeta, ni tampoco crítico. No puedo expresar con esa maestría de los críticos de poesía. Pero me gusta. Y eso es suficiente.
Creo que Marquinez es una de las pocas personas que se atrevió a subirse a una moto mía y dejarse llevar por mi forma de manejar. Una vez me dijo alguien "estás loco, no te mataste porque tenés un dios aparte"
"la vitalidad de un epitaño
el viaje disonante
de un huracán en desgracia"
.............................................

"una perseverante búsqueda
de geometrías
en la niebla"

Mi choque más poético fue un día de niebla cuando me fui debajo de un camión. Atrás llevaba a un amigo y quedó pálido y no podía atircular palabras (Raulito) Fue un accidente de una poesía maldita. Hubiese sido lindo morir con tanta dignidad, pero acá estamos.

"de un huracán en desgracia"
....................................................

"anclado en los cimientos del tugurio
el bacán olfatea en la noche
otra conciencia maula"

Me gusta y me gusta esto. Es poesía de la buena. Me recuerda a un Bukowski con mezcla del Martín Fierro.

"... tiene la facha
de un típico batilana"

"si llegaste hasta aquí
es porque estás cocinado."

Poesía de alto vuelo, de la buena poesía pero buena de humanidad buena, poesía buena para vomitar la vida.
En 2007 Marquinez ganó el Primer Premio de Poesía Felipe Aldana de la Municipalidad de Rosario. Un logro que muy pocos pueden atesorar.
¿Qué decir de Fernando? Una vez íbamos en auto y le digo: "estoy al borde del suicidio" y me mira con rostro serio y me dice "los muertos ya no pueden escribir" Y es verdad. ¿Por qué los muertos ya no pueden seguir escribiendo?

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 13 de junio de 2020, dos de la madrugada)

martes, 9 de junio de 2020

Leer

Leer

(quizás sea un ensayo pero no lo es)

(f.ag.)

El olor que viene de las islas es insoportable. Hace años que tenemos que soportar este maldito humo que invade Rosario desde otra provincia. Nunca nadie dice nada, a nadie le interesa nada y si hacen algo lo hacen para aparentar, nada en concreto. Ni el Peronismo ni el Socialismo nunca hicieron nada por evitar el humo de las islas. Un asco, que hace mal a los pulmones y a todo el sistema respiratorio. Pero así estamos en Rosario, donde importa más el shopping y el Casino que la queja jurídica a otra provincia por el humo que invade toda la ciudad vivas donde vivas.
Iba a escribir sobre libros, eso. Leer y leer. ¿Por qué leemos? No lo sé, no hay respuesta. No tendría sentido buscarla. Leer es como cagar, algo natural en todos. Pero no todo el mundo lee, pero todo el mundo defeca. Mi vecina debe cagar con olor a humo, porque siempre tiene la ventana abierta. Y si uno pasa por su ventana escucha que lo caga a puteada al esposo, un gordo con cara de malo y dominado por la esposa. Así son muchos hombres. Leer. No sé para qué escribo esto. El humo invade Rosario, y la gente preocupado por otras boludeces, habría ( el verbo ) que ir a Entre Ríos e invadirla con nuestros mosquitos. En Entre Ríos toman mate, y lo toman con naranja. Nunca soporté a los entrerrianos, siempre con el mate en la mano. Odio el mate. Nunca en mi vida tomé mate. Compartir la bombilla es un asco. Chupar una concha es más sabroso. Leer. De eso iba a hablar.
Hay libros que amo, como Viaje al fin de la noche y El Quijote. Amo a Céline y a Cervantes. La primera vez que leí a Céline tenía 15 años y encontré Viaje en una librería de viejo. Me lo llevé y lo leí todo la noche y toda la otra noche y así en tres noches lo terminé. Desde ese día empecé a escribir. Le digo a mi profesora de Literatura de tercer año: "¿Qué piensa de Céline?", la vieja me mira y me dice: "nunca lo leí". Desde ese día comprendí que los profesores de Literatura son unos imbéciles. Mi profesora de Literatura, culona y de piernas hermosas. Se le marcaba la argolla en su pantalón ajustado, unos treinta años en esa época cuando la Dante era la Dante y marcaba diferencia social con los otros secundarios. En la Dante iban los señoritos, yo no era soñorito pero me mezclaba con los señoritos. La Dante era como Miguel Cané dice en Juvenilla: "un colegio de clase" En Rosario eso pesa, porque si uno iba a buscar laburo y decía que sabía italiano te miraban raro y te daban el laburo porque tenías el diploma de la Dante. ( Ahora se lo meten en el orto, no hay laburo para nadie aunque hayas ido a un colegio de clase ) Una estupidez del Rosarino, siempre tan mediocre y chupa verga. El Rosarino es muy idiota en muchas cosas, pero este escrito es sobre libros. Hablemos de libros.
Me gusta mucho la novela, es mi género preferido. Me gusta Chase, he leído unos cincuenta libros de él. Novelas de suspenso, un género que me apasiona. También me gusta la hija de un amigo, la pendeja coge muy bien. Pero estoy hablando de libros, no de sexo. Miller y sus Trópicos. Un guacho escribiendo. Me gusta mucho Verne, creo que leí todo lo que escribió. De chico mi abuela me regalaba libros, todo lo de Verne me compraba y yo leía. Mi abuela leía muchísimo. Debe ser la persona que más quise en mi vida. Ella me regalaba libros y me daba plata para salir y escribía muy bien mi abuela. Tengo cinco cuadernos con poesías de Ella y un par de cuentos de amor. Todo con un lenguaje muy culto, nada de palabras vulgares.
Escribir no sirve para nada, porque nadie me lee. Aunque que te lean o no te lean no tiene importancia. Prefiero coger a escribir. Pero pensándolo bien es interesante escribir. También es interesante la hija de un amigo, y sabe lo que hace.
Me gustan las rubias, pero las morochas también. No me gusta la mujer gorda, pero le he dado a algunas gorditas, también merecen que se la cojan. La mujer gorda no es fea, lo que ocurre que nadie se banca a una gorda de novia. Tenía una amiguita gorda en el 2000. Íbamos al telo y matraca a lo loco. Pero siempre me decía: "llevame al cine". Yo ni loco, era muy prejuicioso y para salir prefería una flaquita. Después con los años me dí cuenta que yo estaba discriminando. Todos lo hicimos alguna vez. Somos unos hijos de putas. Bukowski cuenta que se cogía una gorda y una vez rompen la cama de una pensión y viene la dueña y le dice: "la gorda pesa mucho" y Bukowski se saca la verga y se pone a mear en el suelo y la dueña de la pensión le patea ahí abajo entre los huevos y la pija. Un cuento hermoso, creo que forma parte de su libro La máquina de coger. Prefiero Cartero, una novela que leí muchas veces. Se la regalé a cuatro mujeres. La única que comprendió la novela fue Alejandra, siempre inteligente y sabía. Me dice un día: "una novela muy buena, una antropología de Estados Unidos" Yo quería coger. No prestaba atención a sus palabras. Después con el paso del tiempo me dí cuenta que aprendí mucho de Ella. Me gustaba su piel muy blanca y sus ojos grises y su pelo rojo. No valoraba su inteligencia. A todos nos pasa con las mujeres esto cuando estamos con la pija bien dura.
Me gusta mucho la literatura. Más me gusta la Historia. Y mucho más el cine. Y muchísimo más la historieta. También me gusta cuando me la chupa la rubia. La mujer morocha es hermosa, con esa piel de morocha. Leer.
Tengo muchos libros Peronistas, creo que todos. Me aburren. También tengo libros fascistas. De colección. Veo libros de Perón o Mussolini o Hitler y los compro. Son lindos para una biblioteca. Me gusta Cooke. Y me gusta mucho Feinmann. Me gusta mucho El barro de la Historia. La Filosofía es lo que más manejo. También me gustan las motos. Cuatro choques en motos, y nunca me maté. Si me hubiese matado no estaría escribiendo esto. Recuerdo que a los 19 años había ido a bailar y me hice amigo de una morocha que la rompía. Nos fuimos a un telo, yo con mi moto deportiva y la morocha atrás haciendo cosquillas en mi espalda. Y la verga la tenía ya que explotaba. Llegamos al telo, uno de Zona Sur. Entré con la moto a toda velocidad y fui derecho contra una cortina que cubría la entrada al lugar para dejar moto o auto. Yo le dí con rabia a la moto y me metí salvaje. La cortina se desprendió y cubrió mi cabeza y con moto y la chica volamos a una habitación que estaba abierta. La chica se emocionó. Fueron unos polvos maravillosos.
Leer. Hablar de leer. Pero no sé. Tengo sueño. Y antes de dormir me echaré un cago para dormir mejor.
Cervantes, siempre recomiendo leer El Quijote. El mejor libro de todos.
Ahora sí, a fumar un marlboro mientras me echo un placentero cago.
Odio la Literatura pavota de los escritores que se cuidan con las palabras. Son unos imbéciles.

Fabián Ariel Gemelotti
(martes 10 de junio de 2020, una y cuarenta y cinco de la madrugada)

domingo, 7 de junio de 2020

La pandemua

La pandemia del odio

(f.a.g )

El actor Marcelo Mazzarello crticó la cuarentena. Su padre murió y según él "fue por culpa de la mala atención médica porque no se atiende bien a los no infectados y con otros problemas de salud". Me pongo a escribir esto, y no me gusta hablar del tema ni entrar en polémicas, porque veo a mucha gente insultando al actor. La pandemia nos muestra el lado más bajo de cada uno. Insultar a alguien ante la muerte de un padre o una madre o un hijo es mostrar que quien insulta es una persona de bajos recursos humanos. Es muy inhumano esos insultos, generalmente de gente muy fanática y el fanatismo es muy peligroso. Veo que muchos confunden una crítica y responden con odio. Conozco gente que está tan infectada de odio que las fui eliminando de mi vida. El respeto a otra opinión es el fundamento de la democracia. El respeto al dolor por la muerte de alguien es el respeto humano a la vida. Nunca hay que reírse de la muerte de alguien, porque todos vamos a pasar por esas pérdidas. Acá ya no se trata de ser oficialista, pro cuarentena o anti, porque es una nueva grieta inventada por los medios masivos para dividir a la población y fomentar un odio infundado. Acá ya se trata de humanidad, respeto por el prójimo y sobre todo si uno no está de acuerdo debe callarse la boca y dejar que se opine diferente. No hay necesidad de insultar, subestimar ni aniquilar al Otro en pos de la VERDAD que uno sostiene.
Todos los medios fomentan el odio, todos. El periodismo vive del odio. En el día del periodista reivindico a esos periodistas que investigan y hacen periodismo desde la Literatura. El otro periodismo no me convence, porque el odio y la burla y subestimar al diferente es el camino al fascismo y al racismo.

Fabián Ariel Gemelotti
(Lunes 08/06/2020, dos de la madrugada)

Abren los bares

Abren los bares y en dos semanas los telos

(f.a.g.)

¿A que va una pareja a un telo? Va a garchar, al telo se va a coger. Hoy lunes abren los bares y para tomar un café tenés que llenar un formulario y dejar tus datos personales. Todo descartable, mantel, vaso plástico y cucharita de plástico y alcohol en las manos. Yo odio el gel, me hace daño a la piel. Me agrieta las manos, por eso uso guantes así no me pongo gel. Nadie puede obligarte a usar gel porque es malo para la piel y si tenés guantes limpios recién puestos no es obligación el gel. El barbijo también es muy malo para la piel, produce que los poros no respiren bien. Por eso los barbijos son malos para correr y caminar, y hacen que la respiración moje la tela y esa humedad vaya al pulmón. El barbijo es para entrar a un negocio y cuando tenés alguien cerca, nada más. En algunas parrillas de Pellegrini van a tomar la temperatura, algo que es muy estúpido. ¿Sirve para algo? Se ha comprobado que los infectados no tienen fiebre. Es simplemente un protocolo para figurar y dejar contento a los gobernantes. Nada más.
¿El telo para qué sirve? Para coger, porque al telo se va a coger. Si te toman la temperatura y tenés la pija caliente va a dar que estás caliente y entonces te rajan. Ni sirve tomar temperatura.
Mierda no sé para qué empecé esto...
No tengo ganas de escribir.

Fabián Ariel Gemelotti
(08/06/2020)

sábado, 6 de junio de 2020

La escuadrilla

La Primera Guerra Mundial en el cine

(cine bélico/ensayo)

(f.a.g.)

Cuando se tienen muchos libros uno se olvida por completo de que tal libro lo tiene o no recuerda los lugares en donde dejó tal libro o tal revista. Lo peor de todo es no recordar donde se puso un libro que uno sabe que lo tiene pero no sabe el lugar en donde está ese libro ubicado. Les pasa a todos los que tienen muchos libros acumulados y muchos libros, por más que uno sea prolijo y ordenado, trae un caos a una biblioteca personal. Ordenar es algo cotidiano, y ese ordenamiento del desorden del orden  trae que uno encuentre libros o revistas que uno no se acordaba que estaban en la casa de uno. Así me pasó hoy a la mañana con una revista Intervalo de 1958, un Intervalo Extra sin tapa. No recuerdo cuándo lo compré. Y no recuerdo por qué lo puse en un estante de cine y no de historieta. La historieta y el cine son algo muy parecido, y se complementan muchas veces. Es un ejemplar que estaba en una bolsita, rota la primera hoja y apilado con otras revistas y artículos muy viejos sobre cine bélico. Hubo un tiempo que miraba mucho cine de guerra. Y siempre guardo artículos sobre cine, de todos los géneros. Uno a veces compra libros y los guarda y ahí quedan por años, y el rescate viene en una mudanza o en una limpieza y ahí aparece ese libro que es una joyita pero que uno no se acuerda ya la librería donde lo compró. Esta revista me trajo a la memoria un filme clásico y  olvidado del cine bélico, La patrulla Lafayette. El filme es de 1958 y fue dirigido por William A. Wellman. Es un filme sobre la Primera Guerra Mundial y sobre una escuadrilla de aviones. En 2006 Tony Bill filma también sobre esta patrulla una gran película, Flyboys, en donde trabajan los grandes actores James Edward Franco, Martín Henderson, Jean Reno, David Ellison, Tom Sizemore, entre otros grandes del cine actual. El filme no es una remake de la película de 1958. La nombro porque mientras recordaba el filme del 58 me vino a la memoria esta versión moderna sobre esta escuadrilla de aviones. También me viene a la memoria Capitán Conán(1996), un grandioso filme de Bertrand Tavernier y con la actuación magistral de Philippe Torreton. Un filme sanguinario sobre la Primera Guerra Mundial, que vi en el cine El Cairo en 1997. Después Página/30, la revista mensual de Página/12, trajo el video del filme en esa colección de cine clásico y actual que tengo completa. También hay un gran filme bélico sobre la Gran Guerra, La patrulla pérdida. Este filme es de 1934 e inaugura el género del miedo psicológico. Una patrulla británica es asediada por tiradores invisibles en el desierto árabe. Un gran filme sobre la guerra. Johon Ford, el gran maestro del cine, dirigió este filme de culto. En 1921 el cine mudo nos regala un gran filme sobre la Gran Guerra, Los cuatro jinetes del Apocalipsis donde la historia nos muestra la destrucción familiar por el estallido de la Guerra. Rodolfo Valentino interpreta a un argentino en el filme y baila tango vestido de gaucho. Rex Ingram dirige este filme.
El cine actual también nos regala un filme interesante sobre la Primera Guerra Mundial, 1917. Sam Mendes dirige 1917, el director de la vigesimocuarta de James Bond en 2015. Un filme prolijo y bien realizado, pero sin la calidad de los grandes filmes bélicos del cine clásico.
Sin novedad en el frente, la gran novela de Erich María Remarque, fue llevada al cine y a la TV. La mejor versión de la novela llevada al cine es la de 1930, dirigida por Lewis Milestone y protagonizada por Louis Wolheim, Lew Ayres, John Wray, Arnold Lucy. El filme ganó dos premios Oscar en 1930, y es considerada "cultural, histórica y estéticamente significativa" por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. En 1979 Delbert Mann la dirige para la TV. Trabaja el excelente actor Richard Thomas, el actor que nos maravilló en la serie de TV The Waltons. Después se hicieron filmes sobre esta serie. Yo la miraba de chico y el personaje que interpretaba Thomas era mi preferido. Este telefilme para la TV está basado en el filme de 1930 y es de una excelencia pocas veces vista en televisión. En este telefilme trabaja también Ernest Borgnine, y siempre uno lo recuerda por ese rostro tan particular y por esos filmes donde su fuerza actoral lo hacían meterse en la piel de los personajes. El director Richard Fleischerd lo consideraba un actor único. Fue el gran actor secundario del cine Norteamericano.
La patrulla infernal (Paths of Glory, 1957) de Stanley Kubrick es uno de los mejores filmes sobre guerra de todos los tiempos, interpretada magistralmente por Kirk Douglas. El filme muestra lo descarnado de la Guerra y el odio y la discriminación. La historia se desarrolla en el frente francés en 1916, el ataque suicida francés sobre los alemanes. Es un fracaso total ese ataque y el general Mireau es el responsable de ese ataque suicida y para lavar culpas y tapar todo elige a tres soldados al azar para ser fusilados, acusados de cobardía por huir del combate. El filme dura 88 minutos y a Kubrick lo convierte en director de culto. Después vendrán todos sus otros filmes, pero este filme es su inicio al camino de convertirse en uno de los grandes directores del cine mundial.
Steven Spielberg en 2011 lleva al cine la novela de 1982 de Michael Morpurgo. War Horse es un filme que transcurre durante la Primera Guerra Mundial. Un filme interesante y melancólico entre un chico y un caballo. Pero, como todos los filmes de Spielberg posteriores a Encuentros cercanos, no logra plasmar una gran cinta cinematográfica, pero sí interesante.
Uno de los grandes filmes sobre la Primera Guerra Mundial es La gran ilusión (1937), el filme francés de Jean Renoir. El filme fue censurado en Italia y en Bélgica. Joseph Goebbels, el Ministro de propaganda alemán, consideró a Renoir como enemigo del Estado Alemán por este filme. La película nuestra a grupo de prisioneros franceses en un campo de concentración alemán y las diferencias sociales en Europa. Es el gran filme de Renoir, el director de La carroza de oro, ese filme tan maravilloso de 1958 que transcurre en Sudamérica en el siglo 18.
El filme australiano Gallipoli de 1981 es otro gran filme sobre la Guerra. Un grupo de australianos son enviados a Turquía durante la Guerra y se enredan en la campaña de Galípoli. Es un filme con escenas muy buenas de batallas, el campo de batalla de Anzac en Galípoli y el ataque en la batalla de Nek, en 1915. El filme fue dirigido por Peter Weir y la música es hermosa de Brian May.
En 1971 Dalton Trumbo dirige el filme Johnnys got his gun, un filme donde se trata el tema de la eutanasia. Johnny pierde todas sus extremidades y los sentidos de la vista, oído, olfato y el gusto durante una explosión en el campo de batalla. El muchacho recostado en una cama rememora toda su vida en sueños y pesadillas y llega un momento que ya no puede distinguir la realidad de la fantasía. El hombre vive así muchos años hasta que logra comunicarse con los médicos por una especie de código Morse, moviendo la cabeza, que es lo único que puede hacer. Y pide que lo pongan en un ataúd. La novela termina con la muerte del protagonista, el filme termina poniendo el cuerpo del soldado inmovilizado y vivo en una almacén para el estudio de la medicina. La novela fue escrita por el mismo director del filme. Es una novela que hay que leer. Muy buena.
Chaplin en 1918 trabaja y dirige ¡Armas al hombro!, un filme sobre la Guerra. Es un filme bastante aburrido, no de lo mejor del cómico. El filme transcurre durante un sueño del personaje. Charlie está en un campo de entrenamiento en Estados Unidos y se cae y golpea la cabeza y despierta en Francia en un campo de batalla. A mí no me gusta este filme, pero es parte del cine bélico sobre la Primera Guerra Mundial.
Lawrence de Arabia de David Lean también habla de la Primera Guerra Mundial. El filme es de 1962 y narra la vida de Lawrence, el joven teniente británico que durante la Primera Guerra Mundial participó de la inteligencia Imperial en El Cairo. Es la vida de este personaje de vida de aventuras y que muere en 1935 en un accidente de motocicleta. La actuación de Peter O'Toole es de las mejores interpretaciones biográficas del cine de todos los tiempos. Amo este filme y es uno de mis preferidos.
Recomiendo como una necesidad histórica ver la película documental de 2018 de Peter Jackson. Se usaron archivos originales fílmicos de la Primera Guerra. Es maravillosa. Otro filme muy bueno es La Gran Guerra, 1959; un filme de Mario Monicelli. El Barón Rojo, de 2018. Este filme de Nikolai Müllerschön narra la vida del mítico aviador alemán durante la Guerra. Un gran filme del cine alemán. El filme está hablado en inglés y en alemán y dura 120 minutos. En Rosario estuvo en cartelera una semana y la vieron 36 personas nada más. Eso demuestra que el buen cine no es popular.
Otros filmes buenos son Noche de paz (2005), de Christian Carion. The Big Parade (1925), de King Vidor; un gran filme del cine mudo sobre la Primera Guerra Mundial. El sargento York (1941), de Howard Hawks. Y otros filmes muy buenos que demandaría hacer muy largo este escrito. Dejo a criterio del lector que busque otros filmes y los vea. Los que nombré son mis preferidos.
Empecé este artículo con la idea de hablar del filme de 1958 de William A. Wellman, pero me fui por otros caminos. Y terminé escribiendo sobre muchos filmes sobre la Primera Guerra Mundial. Intervalo Extra de1958 me hizo recordar todo el cine bélico, y sobre todo esa revista me hizo buscar otros libros y otras cosas. Intervalo traía en la primera página siempre comentarios de estrenos en cine. Era una especie de programa de cine y un comentario de época la joyita que guardaba mi biblioteca.
El cine bélico me apasiona. ¿A quién no le gusta la literatura de guerra?

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 07 de junio de 2020, cuatro y media de la tarde. Día nublado)

jueves, 4 de junio de 2020

Sabatini

Rafael Sabatini, la LITERATURA polvorienta

(f a g.)

Quienes hemos leído El Club Dumas de Arturo Pérez Reverte sabemos quién es Rafael Sabatini. Ahí lo nombra cuando habla de los grandes escritores de aventuras. Pero es un escritor olvidado, o no leído en la actualidad donde la voracidad de la internet y de la TV por cable y Netflix están sepultando la literatura de aventuras. Si uno dice Verne o Salgari todo el mundo sabe de quienes se habla. Pero Sabatini es más difícil de encontrar lectores propios, porque ya no se edita tanto o porque las ediciones modernas no tienen el atractivo de las tapas de las ediciones viejas. Hay que buscar mucho entre el polvo y el desorden de las librerías de viejo para encontrar algún libro perdido de Editorial Molino (también se encuentran en Ediciones Robin Hood y en otras editoriales de aventuras, pero Editorial Molino es única, las mejores traducciones) Las mejores ediciones de libros de aventuras están en esta Editorial que traían tapas únicas, coloreadas y se leían a dos columnas por página, algo que hace la lectura muy atractiva. Pero todo se encuentra si el lector es un buen arqueólogo de libros viejos y sabe buscar en librerías de antiguos, librerías que están cayendo en el olvido y quedando pocas, porque el desinterés por este tipo de lecturas las sumerge a esas librerías al pasado nostálgico y de la nostalgia no comen los libreros. Los buenos libreros se están muriendo, esos libreros que sabían de libros y no eran meros mercaderes de objetos. Muere el viejo librero y cierra la librería porque sus hijos y nietos no tienen interés de mantener el desorden y el polvo del libro viejo, y porque también la ganancia es muy baja en la actualidad. Aparte la internet se come todo, es un devorador del papel impreso y de la forma de leer en silencio y en soledad, que son la única forma de poder gozar de la lectura de libros de aventuras. Leer es un acto solitario y del silencio.
Sabatini nació en Italia, en un pueblo del centro del país de Dante. Ese pueblito se llama Iesi, y es chico con 40.000 habitantes. Nace un 29 de abril de 1875 y su madre es inglesa y su padre italiano.  Sabatini escribía en inglés, porque decía que ese era el idioma del cuento. Y por eso se lo considera un escritor inglés, pero su cuna era Italia. Hablaba seis idiomas y de una cultura exquisita, manejaba a la perfección la Historia y la Geografía y las ciencias naturales. Su primer novela la pública a los 27 años pero fue un fracaso comercial y recién a los 46 años con Scaramouche logra saltar a la fama literaria. De ahí su literatura es llevada al cine mudo y después al sonoro y fueron más de 60 sus novelas.
La vida de Sabatini fue muy trágica. Su único hijo muere en un accidente de autos en 1927. Y se divorció de su esposa y se muda a Londres. En 1935 se casa con su ex cuñada y el hijo de su nueva esposa muere volando un aeroplano. En los años cuarenta la enfermedad lo hace reducir su trabajo literario y cae en un pozo depresivo. Y muere en Suiza el 13 de febrero de 1950, casi olvidado y con recursos económicos limitados.
Su novela Scaramouche de 1921 lo lleva a la fama literaria. Es una novela al estilo Dumas, pero con impronta propia y donde está muy marcado lo cotidiano en la Revolución Francesa. El personaje, André Louis Moreau, vive miles de aventuras entre la miseria de las clases bajas y la burguesía francesa. Sabatini nos muestra el descontento de los pobres y lo que lleva a desencadenar el hecho revolucionario. Es una antropología de las clases sociales, pero sin el adoctrinamiento de escritores polarizados al extremo. La novela en 1923 es llevada al cine por Rex Ingram. Después el cine sonoro hace un gran filme de esta novela exquisita, y actúa un gran actor Stewart Granger.
Su tercera novela Bardelyn el magnífico también es llevada al cine en 1926. El halcón del mar en 1940 es interpretada en cine por Errol Flynn. Su gran novela El Capitán Blood (1922) es un éxito del cine sonoro donde Errol Flynn interpreta su mejor personaje en cine. El príncipe romántico es otra de sus grandes novelas, escrita en 1926.
El cisne negro es llevada al cine en 1942 por Henry King, con Tyrone Power y Maureen O'Hara.
Otras grandes novelas de Sabatini son Hidalguía y El Rey perdido. Y la vergüenza del bufón. Sabatini escribió más de 60 novelas.
El Capitán Blood es su novela más conocida. Peter Blood es un navegante irlandés en el siglo 17. Blood es un médico graduado en Bridgewater, Inglaterra. Es acusado de formar parte de una conspiración contra Jacobo 2 y es apresado y enviado a las plantaciones de la Bárbada en el Caribe. En la isla junto a sus amigos roban un barco español y huyen y se convierten en piratas y logran una gran fortuna robando y viviendo grandes aventuras. Después la banda de piratas al ser nombrado rey Guillermo 3 de Orange le ofrecen su servicio y Blood es nombrado gobernador de Jamaica. Es una obra muy buena, la típica literatura de espadas y piratas y barcos. Es notable la tensión en el ataque al puerto español de Maracaibo y su escape en forma extraordinaria. Uno de los mejores escapes de piratas de la literatura del género.
Pero Scaramouche es considerada su mejor historia. Pero personalmente me quedo con el Capitán Blood, una novela única en su estilo.
Los guiones de los filmes basados en las novelas de Sabatini no respetan los libros, pero las películas son muy buenas y hacen honor a un escritor como Rafael Sabatini.
Del polvo y la suciedad de libros olvidados nace la buena Literatura. Del orden y libros bien corregidos y acoplados en librerías sin alma y muy modernas muere la literatura.

Fabián Ariel Gemelotti.

*Foto, libro de mi biblioteca personal. Aventuras de Harry Latimer. Editorial Molino, primera edición 1943.

miércoles, 3 de junio de 2020

La cuarentena

La cuarentena y la señora bien

(f.a g.)

Con la cuarentena hemos aprendido mucho. Al principio todos buscábamos una explicación intelectual, de dominio y manipulación. Mucha literatura de ciencia ficción en nuestra mente. Después fuimos a Faucault y también a todo el psicoanálisis. Ya eso no sirve para el siglo 21, pero seguimos atados a esas cosas. Así funciona el aprendizaje universitario, y caduca con los años. Después veíamos un enemigo invisible que venía a quitarnos la libertad. Veíamos miles de "males". Los evangelistas hasta llegaron a hablar del fin del mundo y muchos católicos fanáticos pensaron igual. Los medios masivos y las redes y la internet viciaron toda la información. Y crearon miles de fantasías. Veíamos enemigos hasta en nuestras sombras. Pero lo que no veíamos es que el virus es real, mata y sobre todo mata al pobre. El virus vino en avión y del avión bajó y se instaló en las villas miserias, en los barrios de las periferias y en toda la gente más vulnerable por la humedad de las viviendas y la mala alimentación y el hacinamiento. El frío, la alimentación pésima, la suciedad del polvo de la pobreza atrae al virus que bajó de los aviones que venían del invierno europeo. Eso no lo veíamos, pero ahora el virus está ahí. El virus se transformó en parte de la pobreza del conurbano. Y si no hubiésemos tenido una cuarentena la mitad de la población estaría con el virus y hubiese explotado el sistema sanitario y cabaríamos fosas para tirar cadáveres infectados.
La pobreza crece y crece y el virus está en su momento más cruel, porque el frío llegó y con el frío el virus encuentra su paraíso para quedarse. La pobreza que dejó el macrismo el virus la incorpora a su crueldad infectante. Veníamos de 4 años de la pandemia macrista y ahora tenemos la otra pandemia que bajó de un avión y del avión fue a los cuerpos de los argentinos. Con el virus hemos aprendido que la queja de los ricos es porque la "sirvienta" no puede ir a sus casas. O porque el "negro" no puede cortar el pasto y el "señor" del barrio privado debe arremangarse y usar la cortadora de pasto. Y la "señora" debe pasar el trapo de piso. Hoy escuchaba en la cola de un súper esta conversación que transcribo:
-¿Vos a tu sirvienta le seguías pagando cuando no venía?
-Sí, ¡querés que me demanden!, la tuve que anotar porque la puta de Kristina sacó la Ley.
-Viste, ahora las negras te demandan.
-Pero igual yo tengo miedo, viene de un barrio y pueden infectarnos a todos.
-Hacela venir en taxi.
-No puedo. Mucha guita, que tome el 142.
-Yo a la mía le dije que trajera ropa y la dejara acá, cuando entra la hago desnudar y se cambia la ropa y la de la calle la deja en una bolsa. Le tomo la temperatura.
-Muy bien. Pero tenés cuidado que no toque a los chicos.
-Le hago poner guantes y bufanda.
-Bien. La mía me pide unos pesos más y le dije que no puedo. Le di unas latas de alimentos vencidos, mi marido borró las fechas de vencimiento. Espero que no se de cuenta.
-Los negros comen cualquier cosa.
-Pero no son tontos, mi negra lo mira a mi esposo mucho.
-¡Ojo!, no sea que quiera quitártelo.
-Es negra sucia, mi esposo busca blanquitas.
-El mío es un santo, aparte ya no puede como antes.
-¿Qué no puede?
-Y ya tiene sesenta y tres, la tiene más flojita.
-El mío cumple sesenta y cinco y también. Por eso no nos hagamos drama, pero estas negras villeras buscan billetera.
Yo siempre atento a las conversaciones. Es interesante escuchar hablar a la gente en la calle.
En fin, el coronavirus detonó otra pandemia peor que el virus en sí: el racismo de la clase media se potencia en tiempos del virus.
El frío empieza a pegar fuerte y con el frío el virus se siente más cómodo. El virus está ahí, en el frío, las heladas y la mala alimentación y el hacinamiento. El virus bajó de un avión de las vacaciones de la clase media y fue derechito a instalarse en la pobreza que dejó el macrismo.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 04 de junio de 2020, doce y cuarenta y dos de la madrugada)