viernes, 31 de enero de 2020

La foto

Mis libros publicados y La pasión de Leonor

(f.a.g.)

La fotografía es una de mis grandes pasiones, y amo tanto la fotografía que detesto la fotografía de celulares modernos. El celular es la muerte de la fotografía. Con la foto pasa algo parecido que con la escritura, todo el mundo saca fotos y todo el mundo escribe (estados en Facebook o cualquier otra red, mensajes de texto y Wassap y hasta recibos de compra y venta), pero eso no quiere decir que todo el mundo sea escritor. Todo el mundo saca fotos, pero eso no quiere decir que todo el mundo sea fotógrafo. No me considero fotógrafo, pero sí escritor. No escribo por pasatiempo ni para comunicar algo, escribo porque soy escritor, y escribir me libera y me hace vivir y postergar el suicidio un día más (sé que mi muerte va a ser el suicidio. Lo intenté tres veces y me salvó mi hermano dos de la muerte. Una vez estuve en coma dos días y desperté y mi hermano estaba a mi lado) Saco miles de fotos y las imprimo y guardo, pero no soy fotógrafo. Ese don de la fotografia no lo tengo. Pero sí amo sacar fotos. Quizás no tenga ningún don, pero escribo igual y me considero escritor. Cuando me preguntan profesión digo que soy novelista. Y quieren leer mis novelas, y desgraciadamente son ediciones agotadas de 300 ejemplares. Me quedan pocas de cada libro, así que mis libros publicados circulan poco. Soy un escritor de pocos ejemplares. Y saco fotocopia y se las doy a quien me pida un libro. Hace unos meses una chica me pidió mis libros. Le saqué copia y me hizo una crítica de Entre calenturas y otras cosas, una crítica muy buena. Vio cosas que yo no ví en ese libro. Y me dijo que no suba más cosas a las redes que perdía el tiempo ahí. Pero no soy famoso, no tengo acomodos políticos para publicar y nunca nadie me dio una mano editorial. Mis quince libros publicados ocho ediciones de autor y siete en dos editoriales desconocidas. De los quince libros solamente cobré dinero por una novelita pornográfica: La pasión de Leonor. Es una novela corta muy fuerte, que publiqué con seudónimo. Muy pero muy fuerte, que se vendió mucho. Hasta en Chile y Perú y Bolivia llegó esa novelita. Fue en el año 1999, un buen año en mi vida. 1996 con Entre calenturas y otras cosas y 1999 con La pasión de Leonor tuve mi cuota de fama, una fama efímera que se agotó pronto. Soy un escritor sin fama y sin prestigio. Y sin editor en la actualidad. Voy a publicar pronto una novelita de amor y un libro de cuentos, todo de mi bolsillo.
Mis libros siempre fueron controvertidos o mal entendidos. Fui censurado una vez y Entre calenturas y otras cosas retirado de las librerías de Rosario por orden judicial. Es quizás mi libro más conocido, pero no es el mejor. En Rosario no me leen y me ignoran los otros escritores. No frecuente círculos literarios y no soy lame culo de libreros ni de nadie que esté vinculado a la Literatura en la ciudad. Creo que no gustan mis escritos, me lo han dicho. Y me consideran en la ciudad un mal escritor. O se burlan de mis escritos o simplemente lo ignoran. Pasan desapercibidos mis textos en la ciudad. Salvo Reinaldo Sietecasse que un vez me escribió algo sobre mi obra (una contratapa en Rosario /12) nadie se molestó en publicar nada mío en un diario de la ciudad. No me interesa, sé que estoy condenado a ser un escritor de pocos lectores. Pero eso no quita que sea escritor. Ni en las redes, también ahí mis texto no son leídos. Salvo cinco o seis "me gustan", nunca paso los diez. Y algún comentario burlón de mal gusto o algún comentario simple de tres líneas. Creo que muchos tienen miedo de quedar pegados a lo que digo, ese miedo que se acerca a la cobardía del lector. El lector es cobarde y alaba a los consagrados, no a los escritores fracasados como yo.
La pasión de Leonor fue mi única novela que llegó lejos. En Perú fue un éxito de ventas. Fui a Lima un día y me reía que las chicas adolescentes eran fanáticas de la novela. Pero como fue publicada con seudónimo no sabían que era yo. Fue divertido acostarme con una peruana y que me hablara del libro y yo decirle que era pésimo y la chica (de clase alta) decirme que yo era un bruto por no apreciar esa novela. Le digo a la chica: "las mujeres no saben escribir, es mentira todo en esa novela". Nunca más la vi a mi chica de Lima. La pasión de Leonor tiene seudónimo de mujer. Es una novelita donde una mujer adulta recuerda a sus ochenta años un amor de su madurez por un joven de 18 años. Es real el tema, pero ficcional. Leonor fue una mujer que conocí cuando tenía 20 años, ella tenía 39. Fue algo que duró muy poco, dos meses. Fue una pasión más que un amor, pero el amor también es pasión. La conocí cuando yo era estudiante de Historia. Ella cursaba conmigo. Ya era grande (vieja a mi vista de 20 años), y nos hicimos muy amigos. Nos acostamos y fue una pasión cargada de erotismo. Ella era casada con dos hijas de mi edad. Un día (recuerdo y me pongo melancólico) estábamos en un bar enfrente de Humanidades y me dice: "basta Fabián, te dejo. Amo a mi marido y no quiero verte más" y pagó los café y se fue. Y no fue más a clases. La ví hace poquito y le dije: "hola" y me dijo "hola". No sé si me reconoció pero siguió caminando. Quizás yo esté cambiado, aunque sigo siendo con cierta impronta física juvenil y pelo como antes y delgado.
De Ella no tengo fotos, nunca nos sacamos una foto. En esos tiempos no se andaba siempre con la cámara de fotos. Recuerdo que tenía el pelo enrulado, de piel morena, labios finos y dedos de las manos largos. Era atractiva, no sé si hermosa. Pero muy atractiva. Me gustaba de Ella su mirada y esa transgresión de que tenía esposo e hijas. Siempre me gustaron las mujeres casadas o con novios. Me atraen seducir a una mujer de otro. Bueno, no siempre es así. También he sido muy leal, pero algún día escribiré sobre eso. Toda mi literatura está relacionada con mis mujeres, y creo que a todas les he escrito algo. Los escritores siempre les escribimos a nuestros amores y los libros que publicamos, aunque sean muy ficcionales, son autobiográficos. De eso se trata escribir.
La pasión de Leonor es una novela de esa relación con Ella. Una ficción/autobiográfica. Y termina con los amantes suicidados. No muestro la tapa del libro porque están los amantes desnudos ensangrentados. Y no se pueden mostrar desnudos en Facebook.
Quisiera tener una foto de Leonor. Pero no tengo, y debo confomarme con mi memoria para reconstruir su rostro y su cuerpo, un cuerpo delgado y de tetas chicas y que alguna vez hace muchos años fue una gran pasión sexual en mi vida.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 01 de febrero de 2020, una de la madrugada)

jueves, 30 de enero de 2020

El control social

El control social (ensayo)

(f.a.g.)

Escribí un ensayo sobre El amante de Margarite Duras y lo subí a internet. Siempre pongo fotos, y puse la tapa de la mejor edición en español (trae un desnudo mostrando una chica en tetas) Automáticamente me bloquea Facebook, porque "infrigí" una norma: no se pueden mostrar pezones. Es la tapa de un libro, pero por 24 horas quedé bloqueado para comentar algo. O sea, en pleno siglo 21 no se pueden mostrar tetas. Pero apretando un botón podemos ver pornografía en internet. Y mucha. Y una chica puede subir una cola a internet, eso no es bloqueado. Entiendo y no entiendo. Es un norma, y las normas como las leyes fueron hechas para restringir y sancionar una conducta. En Derecho todo es conducta: el homicida transgrede una conducta. El estafador transgrede una conducta. El Derecho es una "ciencia" de la conducta. El Derecho moderno surge con una mezcla de positivismo y conductismo. El juez es un agente de control social. Controla y juzga conductas. Si bien el Derecho juzga "hechos" tiene normas y leyes que juzgan moral. Si un chico pobre roba con la moto va preso. Si Macri roba un país no es sancionado. ¿Por qué?: porque el Derecho es moral y la conducta es una consecuencia de la imagen moral que el juez tiene de la sociedad. El chico morocho que roba es un estorbo para la sociedad. Macri es "un señor" porque su rostro y posición social lo hace ''sociable". El Derecho sanciona lo diferente. El Derecho cumple en defender el orden establecido. El Derecho está cargado de "valores de las clases dominantes", porque de esa forma crea las conductas para la "convivencia". Para el Derecho "convivir" es proteger la propiedad privada sobre la vida y las libertades. La policía reprime y el juez juzga. Esto va más allá de las personas, porque el juez por más progresista que sea debe juzgar conductas. Al pobre se lo restringe en todo, porque la Ley fue sancionada por diputados y senadores desde la estructura de clase.
Entonces no hay "censura" en el castigo, porque transgredir es estar contra la Ley. Y la Ley es el dios de la "verdad".
Prohibir por 24 horas un desnudo es lo que nos demuestra el concepto de pobreza y riqueza. Las cárceles son para los perejiles.
Y como decía Bala: " un  kilo y los códigos"
¿Los abogados entienden qué es el Derecho?

Fabián Ariel Gemelotti.
(31/o1/2020)

miércoles, 29 de enero de 2020

El lengiaje

Lenguaje y las clases dominantes  (ensayo)

(f.a.g)

¿Qué es una lengua? Las palabras encierran ideología, y toda ideología encierran a palabras. La lengua española (o castellana para ser más preciso) se forma de las lenguas romances indoeuropeas. Cuando el Imperio Romano se desintegra se regionalizan los pueblos. De esa mezcla de bárbaros y romanos el latín sufre deformaciones. El latín clásico había empezado a perder impronta frente al latín vulgar. En la región de Normandía se empieza a regionalizar un tipo de habla. En la región del Sur de Italia otra. Y en España (en ese momento todavía no era España) se empieza a transformar la lengua. Surge un español que mezcla palabras del latín vulgar y del franco y también anglosajón. Pero poco a poco se va imponiendo un castellano más puro, desprendiendo del latín vulgar. El teatro, los monasterios y la nobleza se va imponiendo en su regionalización y nacionalismo. Guerras internas también transforman el lenguaje. No es lo mismo el lenguaje del campesinado que el lenguaje de la Corte. Las palabras encierran dominio, y las clases dominantes usan el lenguaje para imponer su poder. El Lazarillo de Tormes es un libro que en su momento transgrede el lenguaje de su tiempo. Y Cervantes también es un transgresor. Cuando se publica el Quijote la Iglesia mandó quemar libros de Cervantes. El Quijote fue considerado en su momento un libro "muy mal escrito", ¿por qué?. Cervantes usa un lenguaje entre culto y vulgar. Y pone a los sectores empobrecidos como críticos del poder. Todo a través del lenguaje. Por eso El Quijote es un libro que desafía lo académico. Pero volviendo al "español" en sus inicios, ¿qué es una lengua? Las lenguas romances son la raíz lingüística de las lenguas de la Europa imperialista. Cuando España llega a América, lo primero que hace es imponer su idioma. Los jesuitas son maestros de los indios. La imprenta imprime Biblias y panfletos en español. La lengua indígena así va muriendo hasta desaparecer en casi su totalidad en los tiempos actuales. La lengua es un proceso ideológico de las clases dominantes. El lenguaje es poder.
En la Antigüedad la mayoría de la población era analfabeta. El conocimiento escrito era solamente de los sacerdotes y escribas. Y de la nobleza culta. El pueblo no sabía escribir en su mayoría. Y hablaba muy mal. No había cartas, ni mensajes personales. Leer y escribir era tener poder. Jesús era analfabeta, por eso era marginal. La clase sacerdotal manejaba el lenguaje. Imponía la Ley, porque Ley y Palabras era lo mismo. Por eso se lo condena a Jesús, porque era un pobre tipo sin educación. Era la clase expoliada. Homero era
analfabeto, y no sabemos si existió de verdad. Quizás la Odisea sea un relato de las clases dominantes o simplemente sufre transformaciones como relato oral. Sócrates no sabía escribir. Platón es su intérprete. La incultura era parte de esos tiempos. La cultura literaria era de los sectores dominantes. Con el lenguaje se ocultaba el conocimiento. El pueblo hebreo tenía sus textos en un lenguaje "casi oculto". Las clases dominantes interpretaban el saber que imponía Jehová. El pueblo obedecía. Por eso los profetas, que surgían en las clases bajas, eran desafiantes del poder. Jesús desafía al poder. La esclavitud en la Antigüedad no era cuestionable, ni por Jehová ni los dioses del politeísmo. Los oráculos interpretaban el saber oculto. La mitología sumeria eran palabras. Los jeroglíficos egipcios eran interpretados por los sacerdotes. El pueblo era ignorante de las palabras.
¿Qué es el lenguaje? Es poder sobre todo y una forma de imponer una ideología. La imprenta acerca el conocimiento al pueblo. La Reforma es una revolución. Los alquimistas son revolucionarios. Las brujas son quemadas por interpretar palabras. El siglo 19 marca un antes y un después. Kant decía: "las palabras liberan" La novela del siglo 19 es una liberación en el lenguaje, porque acerca la lengua de los países a las clases populares. Pero a su vez encarcela al lenguaje. La Academia de la Lengua impone formas y gramática. La gramática encarcela. La ortografía también es una cárcel de las palabras. El punto y aparte es una forma de entender un texto, pero también esa forma es una cárcel literaria. La Academia dice cómo se debe escribir y quién no cumpla con eso no puede escribir, porque "escribe mal". Cuando Joyce escribe El Ulises nadie lo entendía (ahora tampoco) y se lo considera en su tiempo "un pésimo escritor". Cuando Céline escribe Viaje al fin de la noche un crítico dijo del libro "es un porquería llena de vulgaridades de palabras". Céline transgrede el lenguaje del poder académico. La escuela impone una forma de escribir y hablar. ¿Está bien decir? "te chupo la concha y vos me chupás el ojete un rato", o hay que decir "amor te voy a lamer la vagina y vos me pasarás la lengua por el sector obscuro un rato". Cada cosa a su literatura. El minimalismo es revolucionario porque dice "te hago el orto y después chupame la mierda de la punta de la verga". Los académicos se asustan de Bukowski. Dicen que es un degenerado. Lamborghini en El niño proletario rompe con los esquemas del lenguaje clásico "se chupó la verga y se tragó la leche". Cuando uno coge le dice a la novia "tragate mi leche y toda,", no le dice "por favor bebe mi semen amor mío". Coger es largar "palabras obscenas". La obscenidad ya es parte del lenguaje.
¿El lenguaje todavía es poder? Claro que es poder el lenguaje, tanto poder que lo dividimos y decimos "negros de mierda" y en ese "negro de mierda" queremos decir que nosotros somos blanquitos. El lenguaje es poder y el poder es palabras. Las palabras encierran una Totalidad. ¿Está bien decir puto? El homosexual en un barrio es un puto. El homosexual para la clase media progresista es un diferente o integrado. A mí a los putos me gusta decirles putos, porque me gusta más como suena. Las palabras son parte de las clases sociales. El "fierita" dice "chabón". El chico de la Dante ahora también usa ese "chabón". La cumbia con su lenguaje villero es tomado por la clase media. Yo tengo una novia que es una chica marginal. Una alumna, nunca lo conté. Tiene 22 años. Es muy pero bruta. La conozco de los 18 años. Yo la quiero muchísimo. De todas las mujeres que han pasado por mi vida es muy importante para mí. Me manda mensajes de Wassap con errores ortográficos. Habla como chica pobre. Es de barrio. Es muy linda, pero cuando habla se nota que es pobre. El lenguaje de los pobres (todos estamos en un idioma) no es el mismo que alguien con educación universitaria. Un juez o un fiscal o un funcionario Judicial le habla al pobre con neologismos del derecho. El pobre no entiende nada. El Derecho es parte de las clases dominantes. Recuerdo que en la facultad de Derecho una vez me dijo un profesor: "el justiciable nunca debe entender lo que vos vas a decirle". Yo creo que debe entender y se le debe hablar en criollo. Pero....
Empecé este ensayo para hablar de lenguaje inclusivo. ¿Qué pienso de eso?  Cada cual que haga con su culo lo que quiera. Yo corto acá este ensayo porque mi amiga me agarró la pija y tengo que dejar el celular. La guacha está toda mojada y se la voy a chupar. Me gusta que las mujeres se traguen mi leche. Eso me enamora de una mujer. Que se trague hasta la última gota de semen.
Fin de este ensayo.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 30 de enero de 2020, dos y media de la madrugada)
Desde Pergamino, mi última escala de vacaciones.

martes, 28 de enero de 2020

La pendeja

Amor de verano

(quizás sea un ensayo o algo muy autobiográfico)

(f.a.g.)

Estoy triste. Triste y alegre. Triste porque te recuerdo y acá solo. El gran amor de verano. Mierda, no puedo avanzar en el texto. Recién me puse a mirar el muro e hice un comentario y entré en una discusión con un amigo. No me gusta opinar lo que otros escriben. No sirvo para opinar, ni para escuchar a la gente. Soy muy individualista. Por eso escribo. Muy narcisista con mis lecturas, cuerpo y mujeres. No soy sociable, no soporto ir al teatro, estar con gente que no piensa como yo. Soy un poco autoritario. Por eso escribo. Las personas muy amplias, despojadas de prejuicios, sociables, y amables y de buen carácter no sirven para la Literatura. Cada cosa tiene un porqué qué. Tengo un carácter de mierda. Mi hermano me dijo hoy: "hermano no te interesa lo que piensa el otro". La verdad que no me interesa. Por eso escribo. La hoja en blanco es mi libertad. Si sería sociable haría teatro, me dedicaría a la música y a tener miles de amigos. Yo no soy sociable, por eso leo mucho y escribo.
Pero me gustan mucho las mujeres. Ahí sí soy sociable y diría sé encarar. Me resulta muy fácil. Tan fácil como escribir un texto de cuatro páginas en diez minutos con el celular mientras espero que baje una chica del piso diez.
Ahora sí ya me viene la calentura literaria. La pija bien dura y a escribir.
Estoy triste. Triste y alegre. No sé por qué mierda me gustan tanto las rubias. Veo a una rubia delgada como un palito y dos tetitas que tenés que usar una lupa y yo me enamoro. Eso me pasó con ella. Un compañero de trabajo me decía hace unos meses: "tu novia no tiene tetas" Yo me río, porque somos amigos y tenemos confianza. No me molesta que me diga esto. Me dejó hace seis meses. Amor de amor. Pero ahora quiero escribir sobre amores de verano. Sentado acá en el ómnibus estoy muy triste. Hace más de quince días que me fui de Rosario a Mar del Plata. ¡Qué mierda estoy haciendo acá!!!! Y ahí apareció ella "¿tenés un cigarrillo", levanto la cabeza y me hizo pedazo la pendeja. Me partió en dos: un metro setenta y cinco, rubia, ojos grises, y tetitas chiquitas. Bueno, ese fue mi gran amor de este verano. Me hizo olvidar de mí ex (un duelo de seis meses), me dio vuelta la cabeza "¿de dónde sos?", "de Parque Patricios", "bien", "me vine con dos amigas una semana a Mardel". Desde ese cigarrillo nació algo. Amor o calentura, es un amor de verano. Los amores de verano son muy lindos, porque se coge sabiendo que nunca más vas a ver a esa persona. "me gusta que me escuchás", "no creas, no sirvo para escuchar", "me tratás re bien, me estoy enamorando", "bueno, todo bien". Amores de verano, siempre fui más comprensivo con mis amores que con los amigos. Salvo dos o tres amigos ya no me interesa el debate con la gente. Yo escribo, no soy profesor ni periodista ni político. Escribo. Tengo la hoja en blanco y la lleno de palabras. Eso lo que hace el escritor, llenar la hoja de palabras. Después el contenido sirve para poco. Lo que sirve es la hoja con palabras.
De Mardel a Capital juntos. "mis amigas dicen que las dejé por vos", "los amigos siempre piden que dejes los amores por ellos", "yo tengo un novio en Capital, no sé si contarle de vos", "yo también tengo una novia en Capital, y ya sabe de vos", "¿le contaste?", "no pero sé que lo sabe".
Se me enrosca para dormir. Me gusta eso, las piernas enroscadas y su cabello rubio recostado en mis cabellos. Dormir pegados. "¿qué hacemos hoy?", "vamos a Palermo", "noooo, prefiero quedarme acá en el hotel cogiendo", "pendeja me estás matando. No tengo 19 años ya".
Y llega el día de la despedida. Ella tiene que quedarse atendiendo el negocio del padre. Y me manda mensajes de Wassap. Yo debo armar mi boldo. Mi hermano está conmigo y nos vamos a Retiro. Me voy dos días a Pergamino a visitar a una especie de novia que hace mucho que no veo. Y de ahí el viernes volveré a Rosario. Ahí me espera una novia sin compromiso de ninguna de las dos partes. Ella hace su vida. Yo hago la mía. Una especie de amor libre. O sea, mi amor de Rosario es un amor de años. Mi amor que me dejó hace seis meses fue otro amor. No explico más. Me cansé.
"¿cuándo volvés a Capital?", "siempre, es mi ciudad", "digo, ¿cuándo volvés a mí?".
Y uno dice que pronto y ella dice que te ama. Pero los dos sabemos que hoy fue la despedida. Es un amor de verano, mucho sexo y cariño y ternura. Pero cada uno con su vida. La vida no se detiene, la vida no es el verano.

Fabián Ariel Gemelotti

En gros

El negro mondongo y la clase media boluda  (quizás sea un ensayo)

(f.a.g.)


¡Qué boluda es la clase media!!!!, madruga, cobra un salario, tiene que aguantar maltrato laboral, se casa, tiene hijos, se separa, es cornuda y cornudo, compra una casa, ahorra para ir a Europa, coge poco, se cuida en la comida, estudia, se recibe, tiene nietos, se muere y lo olvidan. Me olvidaba, algunos escriben poesías boludas para el aplauso ("hay que quedar bien porque uno es clase media") La clase media no es como el negro mondongo, ese negro panzón, bien amarronado, con la cerveza del pico, y tirado en la vereda de la villa. El negro la pone y tiene su fábrica de críos. La negra ya a los 25 es gorda, no tiene dientes, y se coge al sobrino de 14. La moral, esa cosa filosófica del pedo la crearon para nosotros, clase media medio pelo y pelotuda. ¿Por qué tantos críos en las villas? Pensamos desde nuestra moral de esclavos de un salario que "el negro sufre más que nosotros". Yo no creo que sea así. Creo que la clase media sufre y no lo puede decir, porque "no te quejes pelotudo asalariado". Entonces la negra de clase media (hay negros amarronados en la clase media) se siente importante porque fue a Alemania. O sea, hizo lo que hacen todos los negros de clase media: viajan a Europa y suben fotos a Facebook, para que todos digan: "mirá la negra comiendo en Berlín". Mientras tanto el negro amarronado desclasado sigue tirado en la vereda y la negra cuida los diez críos (de varias pijas).
Ayer viajaba en el Roca una parejita bien pendejos. Estaban pidiendo, el chico un rubio muy lindo (unos 18 años) y la pendeja una rubia muy linda también (17/18). Llevaban un cochecito con un bebé. Le digo al chico: "¿es tu hijo?", "Sí, claro". Le di cincuenta pesos. Eran rubios, delgados y bellos los dos. En un asiento muy adelante estaba sentada una parejita de negros amarronados clase media (buena ropa, buen celular y conversación pelotuda de clase media); la negra le dice al novio negro: "estos negros no laburan". O sea acá se invierte el concepto del negro. Me quedé pensando en la parejita que pedía. A la noche le digo a una novia/amiga: "estoy cansado del mangueo en la calle", "no pasa nada, yo los ignoro".
De eso se trata, creo. A veces no hay que hacerse tanto drama, porque la negra va a seguir siendo negra y la clase media vamos a seguir siendo unos pelotudos asalariados. Y que Alberto nos coja tranquilo.
¡Viva el bombo y el choripán!!!

Fabián Ariel Gemelotti

lunes, 27 de enero de 2020

Slberto

La Historia Argentina (ensayo)

(f.a.g.)

Hoy veía un vídeo de un discurso de Alberto Fernández. Me dio pavor y odio escucharlo. Estaba con mi hermano y mi hermano siempre me dice: "vos lo votaste", "y sí Cristián, también voté a Menem". Y mi hermano que es docente de Filosofía en secundarios de Capital me dice: "hablame de Hermenéutica, para ver por qué sos Peronista". Yo estudié Historia y Derecho, y él Geografía y Filosofía. Somos diferentes en muchas cosas y muy parecidos en otras. El sabe mucho de Geografía y Matemáticas y Filosofía. No le gusta la Literatura ni tampoco la Historieta. Yo amo la Historia y la Literatura y el cine y también la Filosofía. Yo soy Peronista y él de izquierda. Yo también de izquierda, pero Peronista (mis abuelos me inculcaron eso, pero soy crítico del Peronismo)
La Historia Argentina es compleja. La Historia como conocimiento no tiene una lectura tan simple y no es una simple sucesión de hechos. Hablar de Historia como conocimiento no resulta tan simple de entender (yo no uso la palabra ciencia, porque encierra una Totalidad, y la Historia es un conocimiento atravesado por muchos conocimientos. No es una Totalidad como decía Descartes sobre el conocimiento del pasado). En Historia lo que interesa es la comprensión de los "hechos" y poder hacer de esos "hechos históricos" una sucesión de "hechos" que expliquen dos cosas: el por qué y el cómo se llega a algo. El por qué de algo lleva a la consecuencia del hecho. O sea, se parte de un por qué para ver por qué el presente es así. Cada historiador es hijo del presente y analiza el pasado desde "su presente". Plutarco decía: "el pasado  queda ahí y no se mueve". Hegel en cambio dice: "el pasado tiene movimiento". Y Engels dice: "la historia no se estanca, tiene un movimiento dialéctico". Entonces la Historia es dialéctica pura (Hegel) y a partir de su dialéctica la Historia tiene movimiento. ¿Soy claro? Cuando Marx habla de materialismo está hablando de Historia como movimiento constante. O sea, lo que hace Marx es darle a la Historia un "sentido". En la Antigüedad la Historia era estática, no tenía movimiento ni opuestos. A partir de Hegel la Historia tiene opuestos y se mueve. Así que el presente es consecuencia de los "hechos en movimiento del pasado"(Milcíades Peña") Estoy hablando de la "idea" que cada época tenía del conocimiento histórico. Por eso si leemos El Quijote o La Odisea vamos a notar que en esos textos la Historia son meros hechos históricos. Pero si agarramos un libro de Apollinaire vemos que en sus novelas la Historia está en movimiento. Cada escritor es hijo de su tiempo histórico.
¿Por qué hablo de esto?, porque así podemos ver nuestro presente histórico, que es consecuencia de nuestro pasado histórico. Freud decía: "una persona no es la misma toda su vida". Como las personas son diferentes (no estoy hablando de "desarrollo ni de cambio, sino de "ser diferente" que no es lo mismo que "cambiar"), también los movimientos ideológicos sufren mutaciones y no son los mismos a lo largo de la Historia. La Argentina nace simbólicamente en 1810. Nace en una lucha de intereses de clase. Ahí nace la Argentina agrietada. Un país que se proyecta a partir de ese hecho simbólico en un país "real". "Realidad" nace de una simbología. Las razones hermenéuticas de la patria tienen símbolos que le dan razón de simbología real. El escudo y la bandera son símbolos de la patria que une en una "realidad" a todas las clases sociales, pero esos símbolos del mundo simbólico hacen del país un país. La Nación da forma al Estado: Dios, patria y simbología nacional. La Historia es coyuntural, la coyuntura da forma a la Historia. El presente de Argentina es consecuencia de su pasado histórico. El Peronismo también tiene una lectura del "por qué". No es lo mismo el Peronismo del 45 y el Peronismo de los 70 y el Peronismo a partir de la democracia del 83. Hay muchos Peronismos, cada uno hijo de su presente y a su vez consecuencia de un pasado.
Alberto llega al poder gracias a que existió Macri. Si Macri no hubiese destrozado la Argentina y hubiese hecho una "buena gestión" el Peronismo hubiese entrada en un tobogán. Pero Macri endeudó al país y lo empobreció. Eso hizo renacer de las cenizas el "mito Peronista". Alberto llega al poder gracias a la simbología Peronista: marchita, bandera, bombo y Evita, Perón y todo eso. Se sube al caballo de lo simbólico para alzarse con el Poder. El Poder está cargado de símbolos. ¿El soldado por qué mata en la guerra?: defiende símbolos patrios, una Nación y un Estado de clases sociales; no defiende a su clase. Hay dos cuestiones muy marcadas del macrismo: 2018 y el endeudamiento y 2019 y la suba del dólar. La oposición no opuso resistencia al endeudamiento. Ahí se quedó, se "inmovilizó". En 2019 nadie hizo nada cuando explotaron los mercados. La CGT y el aparato opositor a Macri avaló con el silencio el desempleo y la pobreza. ¿Por qué?, porque se especulaba que así el Peronismo "retornaba". Cuando viene Perón en el 73 todos esperaban a un Perón revolucionario. Después resultó que Perón vino derechizado. Y después vino la dictadura del 76. Alberto se sienta en el Poder con todo el aparato sindical a su favor y "la clase trabajadora débil y sin capacidad de lucha". Los cuatro años de macrismo sirvieron para debilitar a las bases peronistas y fortalecer a la dirigencia Peronista. La clase trabajadora se debilita y pierde fuerza, y la pobreza que ha crecido debilitó toda posibilidad de reacción de clase. Alberto llega al poder porque el FMI y los acreedores se lo permiten. Alberto está en el Poder para terminar lo que inició Macri y no pudo concluir. Alberto va a hacer la Reforma Laboral porque los sindicatos vendieron a la clase trabajadora. Y porque el pueblo está débil y sin capacidad de reacción. Este presente histórico es consecuencia de todo el pasado/presente: la vuelta de Perón, la dictadura, el alfonsinismo, el menemismo, la Alianza, el Kirchnerismo (que fue lo mejor de todo), el macrismo y llegamos a Alberto. La Historia se transforma así en un opuesto en movimiento.
Con una clase trabajadora débil y desarticulada y el movimiento sindical junto al Gobierno Alberto se prepara para cumplir con la etapa final del neoliberalismo: terminar con los "privilegios" que dio Perón en su primer gobierno a la clase trabajadora. El Peronismo de ser un movimiento de clase (es clasista porque pone al trabajador en el discurso social), pasa por una etapa revolucionaria (Montoneros), y una etapa de saqueo y una etapa "progresista" (Kirchnerismo) y llega a una etapa neoliberal (Albertismo)
Argentina está encerrada en la coyuntura mundial y no tiene una clase trabajadora con conciencia de clase.
Estamos al horno.

Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 28 de enero de 2020, dos y cuarenta de la madrugada)

domingo, 26 de enero de 2020

Capital

Peronismo sentimental

(ensayo o algo parecido)

(f.a.g.)

(Texto para Peronistas, abstenerse los No Peronistas)

Estoy tomando algo en un bar de Puerto Madero, el mejor y más caro. Con una amiga que conocí hace unos días en MaNor del Plata (la ciudad, no los pueblitos de la Costa, que no me gustan. Soy hombre de ciudad, no me gustan los lugares chicos) y me agarra ganas de escribir. El celular sirve para eso, acá tengo un procesador de texto instalado y lo uso como una libretita. No lo uso al celu para hablar porque no me gusta hablar por teléfono, nunca me gustó. O Wassap con amigos, algo interesante a veces. Amo Mar del Plata ciudad y Capital Federal. Las amo mucho, son mis ciudades de la infancia. El sábado fui a ver a Ñuls contra Arsenal. No podría estar en Capital y no ir a la cancha si Ñuls juega acá. En el bar tomo cerveza, bien helada y tomo y tomo. Mi amiga toma y toma. Acá no manejo, así que después vamos en taxi a mi hotel. No voy de mi hermano cuando vengo a Capital. Siempre al mismo hotel, un cuatro estrella bien ubicado en el corazón de Capital. Quiero estar cómodo y tranquilo. Después salgo con mi hermano que vive acá. Es su territorio, y se maneja mejor que yo. Hoy fuimos a Haedo de parientes, de mis primos que son muy peronistas, como toda mi familia (menos mi hermano que no es Peronista) y hablé toda la tarde con un amigo de mi primo, un tipo de 40 años muy Peronista y profesor de matemáticas. Hablamos y hablamos mientras tomábamos vino. Mi tía escuchaba. Mi tío también, un tipo muy Peronista y Albertista. Nosotros dándole a Alberto y mi tío se enojaba. Mi tío es de esos peronistas que te muestran la foto de Evita y Perón y te hablan de los planes quinquenales, detenido en el tiempo. Esos peronistas que les poné la marchita y se ponen firmes y saludan al estilo Perón en Puerta de Hierro. Yo soy otro Peronista, con una carreta de Historia y siempre muy crítico de la cultura Peronista. No me dejo guiar por sentimientos e íconos que no sirven para nada. "Yo soy de la Matanza, y allá están que arden muchos compañeros con Alberto", "no es Peronista", "claro, es radical", "va a reventar a los trabajadores", "yo creo que es un Macri encubierto", "yo creo que es un hijo de puta, allá en Santa Fé tenemos a otro hijo de puta en el Poder", "ya lo sé, leo los diarios", "Alberto va a suspender leyes laborales de algunos sectores. Eso le pide el FMI", "yo no sé... pero en marzo se va a ver el verdadero Alberto hijo de puta", "las emociones guían al pueblo", "es ignorante el pueblo", "un pueblo siempre cagón", "¿qué pensás de Kristina", "se vendió también, es cómplice de lo que se viene y está pasando", "estoy muy triste por eso", "yo también". Mi tía, que de había ido a la cocina, nos llama y nos interrumpe. Mi tío escuchaba, y nos dice: "hay que darle tiempo, recién un mes de su gestión". Mi tío es del Peronismo sentimental, nosotros del Peronismo de base y no confiamos en la dirigencia.
Los que tienen menos de cuarenta y cinco años no vivieron ni escucharon o lo mal interpretaron o no les interesa el otro Peronismo, el revolucionario. Hubo otro Peronismo y ese Peronismo revolucionario un 1 de mayo de 1974 insultó a Perón. Y Perón mandó cortarles la cabeza. Si alguna vez insultamos a Perón los peronistas por qué ahora no vamos a insultar a un "Peronismo" que no es "Peronismo". Si te venden gato por liebre y vienen por tu salario y tus derechos laborales vamos a salir a la calle gobierne quien gobierne.

Fabián Ariel Gemelotti
(Desde Puerto Madero, lunes 27 de enero de 2019, una y media de la madrugada)

sábado, 25 de enero de 2020

F

La Argentina miedosa

(f.a.g.)

Ayer me puse a hablar con una chica francesa en la playa. Me gusta hablar con franceses, italianos y con ingleses. Práctico mi inglés (en Europa todo el mundo habla muy bien el inglés) y aparte pregunto sobre condiciones laborales, me interesa el tema. La chica me dice si yo era Peronista. "Soy peronista", le digo.  Para la gente de izquierda francesa el Peronismo es de derecha. Quienes han estado en Italia, y Francia y Alemania lo habrán visto. El Peronismo para los franceses de izquierda no es sinónimo de buena cosa. Salvo algún intelectual muy leído, no se comprende allá. Y empecé mis indagaciones políticas:"¿cuántas horas trabajan allá", "seis o siete, ningún sindicato permite más horas. Los sindicatos tienen control estricto de esas cosas. No son corruptos como en Argentina". Yo no doy opinión, pregunto. Quiero saber y escucho. "¿Los salarios son altos?" Muy altos, un empleado del Estado gana mucho, porque tienen sindicatos combativos", "¿se toleran los aumentos como acá?, "Noooooo, allá si aumenta diez centavos la leche sale toda Francia a la calle", "¿son de derecha los chalecos amarillos?", "Noooo, un trabajador no se hace esos planteos si es de derecha o de izquierda. Un trabajador lucha por su salario, no le rinde cuenta a los partidos políticos". Yo escucho y escucho y hago mi propia lectura.
En Argentina la gran pobreza no es culpa solamente de Macri. A Macri lo dejaron hacer, principalmente la CGT (totalmente patronal y anti trabajadores) y la oposición que le votaban a favor a Macri. La deuda se contrae con complicidades del Peronismo (que fueron cómplices del endeudamiento), el radicalismo y todo el aparato político nacional. Ahora parecería que Macri está tranquilo, nadie lo va a tocar, porque hay un pacto de silencio. Macri saqueó el país gracias a que nadie le opuso resistencia. Alberto llega al poder con el beneplácito del FMI, y del macrismo (un pacto de entrega que algún día se va a ventilar). ¿Kristina? Solamente voy a decir que no es la Kristina de antes. Y me deja sus dudas en muchas cosas.
En Argentina tenemos tres problemas muy graves:
1) la gente se manifiesta por sentimientos, no por razonamientos. Vota con el corazón, no con la razón. El fanatismo nubla la mente y no deja ver la realidad del país. Si alguien es traidor sea quien sea, un trabajador le debe lealtad a ser trabajador no a una persona.
2) la gente pertenece a partidos, no se siente identificada como clase trabajadora. La gente no comprende que el salario es su dignidad. Y quien toque el salario es un traidor y un enemigo de la clase trabajadora.
3) el Argentino es burlón, no sabe respetar ideas de otro. Es un país que no se sabe convivir.

Le pregunto a la chica francesa: "¿ustedes hubiesen permitido que un gobierno llegue tan bien como Macri?", "Noooooo, allá un trabajador no permite eso. Y un trabajador pone la cabeza de la dirigencia en una picota si permite que rebaje su salario".
En definitiva no somos tan vivos e inteligentes como nos hicieron creer nuestros abuelos. Argentina es un país sin conciencia de clase.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 25 de enero 2020, cuatro y cincuenta y cinco de la madrugada)

miércoles, 22 de enero de 2020

Idiotas

Argentina es un país de idiotas. Se quejan porque mataron a un chico unos deportistas, ¡qué violencia y violencia en un país donde todos son zombies! Que un tipo chabacano y chicanero como Alberto sea Presidente es la demostración de la mediocridad del país. De un mediocre como Macri pasamos a otro mediocre. El Poder necesita mediocres para un pueblo mediocre. Hay que pagar la deuda de los ricos, y a eso vinieron. ¿Engañaron? Creo que sí y que no. La desesperación fue lo que llevó a esta gente al poder. Ahora tienen el poder para aplicar flexibilización laboral, impuestazos y seguir permitiendo aumento de precios. La deuda condiciona al desempleo, a la inflación y a que nadie reaccione. La deuda son nuestras cadenas de esclavitud. La deuda la contrae Macri con el beneplácito de la CGT y casi la totalidad de la "oposición".
El FMI está acá, y vienen por tu empleo, tu salario y tus beneficios y logros laborales.
Pero si uno dice algo siempre salta un alcahuete de Alberto y te hace callar la boca. Un país de chicaneros, alcahuetes y botonazos es la herencia de un país con 30.000 desaparecidos, un menemismo y un macrismo y ahora esta basura llamada Alberto Fernández.
"Jaja", una amiga me dice. Y bueno, este es el país que tenemos.

Fabián Ariel Gemelotti

martes, 21 de enero de 2020

Salgari

Salgari (ensayo)

A mi amigo Walter Alves, gran lector de Salgari.

(f.a.g.)

Emilio Carlo Giuseppe María Salgari nace en 1862 en Verona, Italia. Y junto a Julio Verne, Alejandro Dumas y Haggard construyen la novela de aventura. La vida de Salgari fue compleja. Hijo de comerciantes de clase media, quería ser marino por esa cosa que siempre le apasionó del mar. Estuvo un tiempo en una embarcación mercante, pero no viajó mucho en su vida. A diferencia de Verne y Dumas, no ganó mucho dinero con la escritura y no fue un escritor de mundo.Tuvo cuatro hijos y fue fiel a su esposa toda su vida. A diferencia de Verne que tuvo muchas amantes y ganó muchísimo dinero con sus libros.
Salgari fue un escritor anticolonialista. Su gran novela Sandokan, que se escribe en varios libros conectados entre sí que forman una historia contra el colonialismo inglés en Malasia, es su obra más famosa. Pero también escribió otras obras importantes, como la serie de El corsario negro y una obra de ciencia ficción (2000, una obra muy buena sobre el año 2000, donde aparecen autos y la gente es esclava de un aparatito que da información sobre cualquier cosa que uno consulta. ¿El celular?) También escribió una novela sobre el tesoro oculto de Solano López. La novela tiene errores históricos, pero es tan buena que esos errores la hacen más buena todavía. La edición en español de esa novela, aparecida después de su muerte, muestra en tapa a un indio piel Roja norteamericano. Escribió en total 84 novelas y miles de cuentos y un par de ensayos y una autobiografía muy buena. En esos tiempos se escribía a pluma, y un escritor tenía que leer muchas enciclopedias para poder armar una novela. Escritores que escribían todos los días y su obra era su vida entera.
Si bien Salgari, Verne y Haggard no fueron escritores políticos, tenían ideologías firmes. Salgari entendía que Inglaterra era imperialista, y lo plasma en su personaje Sandokan. Este es un príncipe nativo que lucha contra los ingleses en Malasia. Enamorado de una mujer inglesa (Lady Mariana) encabeza una rebelión. Su amante muere y esa tristeza será parte de su fuerza en toda la serie de novelas de Sandokan. Novela llena de aventuras, amor, y sobre todo se nuestra que los nativos no son "animales" y tienen sentimientos nacionalistas. Una novela que fue un éxito de venta y marca el comienzo de su saga de novelas de aventura.
Muchos toman a estas novelas del siglo 19 como superficiales y para niños. Una tendencia de ciertos intelectuales que subestiman la aventura. Esa tendencia nace con los escritores de izquierda, que piensan que la literatura "debe tener metáforas, palabras rebuscadas y contenido político". Pero también nace esa forma de etiquetar a estos escritores por los editores de principios del siglo 20. En España el gran editor Saturnino Callejas es el primero en editar a Salgari en idioma español. Las tapas de estos libros (son tapas muy hermosas) van dirigidas a un público infantil. Se vende a Salgari para niños. Recién en los años ochenta del siglo 20 se reivindica la novela de aventura, cuando la historieta adquiere personalidad propia y logra abrirse camino como arte literario. Antes la literatura en español era manipulada por la izquierda que veía "todo como un hecho político" y no podía ver estética y que la aventura era "literatura de la buena"(Jorge Luis Borges) Una tendencia política e editorial había etiquetado a ciertos escritores. Pero la literatura de aventura acá pasa a ser identificada con la historieta. Otra etiqueta. De ser considerada para niños nada más, pasa a ser parte de la literatura gráfica. Una tendencia que todavía sigue. Cosa que no pasa con el policial (que pudo salir del lugar de "literatura vulgar" para transformarse en "literatura seria") En definitiva no importan las etiquetas, porque ¿qué es literatura para niños o para grandes? Catalogar a algo para infantes o adultos es etiquetar una obra literaria. Muchas veces por una mera cuestión de dinero y otras por ignorancia de los editores. Pasó con El Principito y con Alicia en el país de los espejos. La literatura y los escritores siempre fueron etiquetados, porque el lector necesita etiquetas para comprar los libros. Una cuestión de plata, ahí está la cuestión de todo.
Volvamos a Salgari. Sus novelas tienen un lenguaje muy simple, no hay nada de metáfora (a diferencia de Verne, que escribía difícil y usaba palabras muy intelectuales) y no hay imposición ideológica (a diferencia de Dumas, que era Napoleónico y siempre imponía eso en sus libros) La novela de Salgari es aventura pura, descripción de lugares sin hacer compleja la lectura al lector. Cuando habla de Malasia no llena las páginas de cosas difíciles de comprender. Se limita a los hechos en forma simple pero cargadas de aventura. Una estética de frases cortas, bien definidas y bien trabajadas donde nunca hay una palabra de más ni de menos.
¿Es machista la literatura de aventura? Es injusto esa etiqueta. Creo que responden al siglo 19, una sociedad donde el capitalismo estaba naciendo. La mujer ocupaba un lugar muy diferente al de ahora. Y Dumas, Verne, Salgari y Haggard escribían en una hegemonía muy particular. La mujer no es subestimado, al contrario. Dumas pone a la mujer en un lugar de seducción y crea heroínas. Verne en La vuelta al mundo en ochenta días reivindica el enamoramiento y la fuerza femenina. Y Salgari pone el sufrimiento en Sandokan por su amada muerta. Era otro siglo, otros tiempos. Estas novelas también la leían mujeres, no solamente hombres. El folletín, que es el lugar de aparición de la novela de aventura, era leído por mujeres y hombres y niños. Creo que se etiqueta más ahora que antes. Voy a ser franco ¿qué importa si un literato es machista o nazi o de derecha o de izquierda? El escritor es escritor, y no tiene que responderle a nadie lo que escribe, no le debe fidelidad ni a sus lectores. ¿Qué importancia tiene que Céline haya sido nazi o que Borges haya sido muy antiperonista? No tiene ninguna importancia, porque sus obras están más allá de su ideología. En definitiva la ideología del escritor es ser fiel a su impronta individual. No tiene que pedir permiso para escribir sobre algo.
El editor de Salgari le paga muy poco, se enriquece a costa de la obra de Emilio. Siempre con deudas, y una depresión muy grande. Era depresivo y su vida atraviesa la tragedia del suicidio de su padre en 1889. Dos de sus hijos se suicidan también en 1931 y 1963. Salgari se suicida a lo japonés en 1911. El harakiri es su forma de decidir su final.
Sus novelas son excelentes. Su impronta es única. Un escritor que viajó muy poco y que decide morir por manos propias. Ese era Salgari, un escritor fundamental para comprender el siglo 19. Y sobre todo para gozar leyendo y soñar con la aventura, que al fin y al cabo eso es la literatura.

Fabián Ariel Gemelotti (escritor)
(Desde Mar del Plata, miércoles 22 de enero de 2020)

Las rrdes

Las insoportables redes sociales

(f.a.g.)


Las redes sociales son insoportables. Yo las uso nada más que para subir escritos, no me interesa el debate ni intercambiar opiniones. Pero las redes son un lugar de "opiniones". Las redes son para la frase corta, más de cinco líneas no se lee nada. Nacieron para eso, para que todo el mundo opine de todo. La gente opina sobre política, moda, asesinato, policiales y algunas mujeres muestran fotos y culos caídos o culos bien formados. El culo es la impronta de las redes. Nunca entendí a esa gente que se saca una foto en Roma y la sube a Facebook: "estoy acá con mi amado novio viendo las maravillas de Roma". Y tienen 300 o 400 me gustan. Y todos los amigos: "linda foto", "¡qué vida che!", "muy bien Antonia, vos lo merecés". Una foto en Roma en las redes llama más la atención que un escrito de cinco páginas sobre la vida de Jesús. A nadie le interesa un escrito sobre Historia o un cuento. Porque las redes no son para escribir cosas largas y elaboradas. Yo escribo cosas largas, quizás me equivoque y no es el lugar. Pero no me interesa ese planteo ahora.
Las redes son un lugar de la moral burguesa. ¿Qué es la moral burguesa? ¿Alguien entiende o puede explicarme qué es la moral burguesa? Vayamos a una breve explicación teórica. Gramsci cuando habla de hegemonía está hablando de moral burguesa. La moral burguesa sería "la opinión conceptual que se tiene de algo y ese algo es el discurso circulante del momento". O sea, si los medios hablan todo el día de Susana Giménez en las redes todo el mundo habla de Susana Giménez. Si el discurso coyuntural es ser macrista, todos son macristas. Si el discurso circulante es ser kirchnerista, todos son Kirchneristas. Esa es la famosa moral burguesa. Marx la define muy bien: "para lograr la emancipación del proletariado hay que derrocar primero a la moral burguesa". O sea, la moral burguesa es la que impide todo hecho revolucionario. Bueno, no vayan a creer que soy "comunista". Jajaja (uso el Jajaja de Facebook) Defino teorías, para poder darle forma a este escrito.
Las redes es la cosa virtual, no hay realidad en las redes. En Facebook nada es real. ¿Yo cómo puedo saber si la que sube la foto en Roma está en Roma? En las redes la "realidad" se transforma en "mito". En las redes hay mucha moral de "salvación" y un cristianismo muy mal aprendido. En las redes todos aman al pobre y se sienten con la necesidad de salvar al mundo: "hagamos justicia" "seamos leales al mundo". Pero en definitiva lo que hace el que dice amar al prójimo en las redes, es repetir un discurso de la moral burguesa. No es que la moral burguesa sea algo malo o bueno. Es moral, y la moral no se puede medir como se mide una conducta jurídica. Las redes son repeticiones de discursos (o modas para hacer más fácil y que se entienda lo que quiero decir)
Ahora está de moda Alberto, ser "progresista". Pero no es que todos de repente se hicieron Peronistas. Lo que hace la gente es repetir "lo que está bien que se diga", porque decir otra cosa "es caer en lo que no es correcto". Así trabaja el Poder: impone morales y discursos. Quién transgreda esa moral queda descolocado en el discurso circulante.
Foucault decía: "es el Poder, nada más que el Poder". Las redes son poder, y como decía Descartes: "hay vida mía, no sé para que escribo si a nadie le interesa lo que escribo".

Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 21 de enero de 2020, dos de la tarde)

lunes, 20 de enero de 2020

La maestra

La insoportable levedad de las maestras ciruelas (quizás sea un ensayo)

(f.a.g.)

No hay nada más insoportable que una maestra de primario. Son la personificación del "te felicito" "excelente" "día de sol". La primaria debe ser el primer tratamiento de tortura de una persona. Ahí comienza todo. Las maestras son expertas ejecutoras de la tortura, donde la tiza, la tijera y los cuadernos son los elementos de tortura. "A ver chicos, hoy van a aprender a sumar" "¿diez x veinte cuánto?". Hay tortura en esa frase, porque ahí se aprende a obedecer. Y obedecer es lo que quedará en el chico para toda su vida. Hice la primaria en una escuela católica. En primer grado me daban Latín. Nunca entendí por qué nos daban Latín. Mis padres pagaban fortunas para que aprenda Latín. Yo quería aprender inglés. Pero daban Latín. La maestra de Latín era una chica de unos treinta años. Una anciana para mí. Se sentaba y abría las piernas para dar Latín. Todos le miraban la bombacha, y cuando un pelo asomaba (en esos tiempos ninguna mujer se depilaba) nos quedábamos tratando de pensar cómo era una vagina. A los seis años nadie sabe qué es una vagina. Después cuando en la adolescencia se descubre que la vagina es para meter el pito, ahí todos pensamos que las clases de Latín sirvieron para que la imaginación nos llevara a un mundo de vaginas.
En la vida todo el mundo da consejos. Odio los consejos y a esa gente que vive dando lecciones de vida. A veces cuando público aparece alguno y me da consejos: "está mal este pensamiento" " siempre escribiendo boludeces, no me interesan tus escritos" "tenés que escribir como Onetti, lo tuyo es pésimo" "estás equivocado" "te felicito y seguí escribiendo". Y me trasladan a la primaria. La maestra de música era una vieja que nunca pudo aceptar que yo odiara la música. Me sentaba en el banquito y ponía mis manos en el piano. Nunca pude ejecutar una melodía. Y me decía: "pedazo de idiota, no entiendo que no quiera aprender a tocar el piano". Las maestras son así, nunca comprenden que un chico odie la escuela. Mi conducta era "pésima" y me mandaban a la Biblioteca de penitencia. Y me hice amigo de la vieja bibliotecaria, la cual me hacía leer a Salgari y a Julio Verne. Gracias a tener pésima conducta y odiar a las maestras me enamoré de los libros.
Las maestras son ciruelas. En Jacinta Pichimaguida eran todos llantos. Al negrito todos los curraban con las figuritas. El negrito era el "pobrecito". Jacinta era la telenovela que reivindicaba a la maestra. "Señorita voy al baño". Y me iba al baño y meaba y volvía: "¿por qué tardó tanto?" "es que también hice caca". El ir al baño en la primaria es el adoctrinamiento para la vida laboral: "cagá rápido que sino estas robando horas al trabajo". Las maestras cumplen una función de modelar cerebros. No me vengan con los medios, el primer adoctrinamiento es de la escuela. ¿Sirve para algo la escuela? La verdad que sirve mucho a las clases dominantes, porque sin primaria no hay doctrina que valga. Ahí comienza todo, y la maestra es tu primer patrón.
Colorín colorado este escrito ha terminado.
Si no te gusta este escrito "te felicito guachín".
Me voy a cagar y a dormir. Una plácida cagada sin reloj y un porrito para que la mierda salga mejor. (Seguramente algún boludo me va a decir: "¿un porro y la mierda? No tiene nada que ver con la biología")
Ya, colorín colorado me voy a cagar.

Fabián Ariel Gemelotti

Posdata: una vez me cogí una maestra de escuela, hace años. ¿Qué me dijo la boluda?: "Te felicito, me gustó como me chupaste ahí abajo"

Los Evangelos

El Cristianismo en el siglo Uno (segunda parte)

(f.a.g.)

Jesús al morir no deja nada escrito. No hay nada de puño y letra de él, y los Evangelios dan testimonio de un solo escrito de Jesús, el que escribe en el suelo (en la tierra garabatea con un palo algo) para explicar una parábola y lo borra al instante. No hay otro testimonio de escritura de Jesús. Como dije en el anterior escrito sobre Jesús, era analfabeto. Jesús al morir no deja "multitudes" de seguidores, sino un grupito minúsculo de leales. Jesús prédica a los hebreos, y el que no era judío no podía comprender su predicación. Sus apóstoles son los primeros predicadores de la doctrina. Y van atrayendo "creyentes" entre los pobres y marginados y marginales del pueblo judío. Esos primeros creyentes forman comunidades. El libro de Hechos habla de esas comunidades primitivas. Como he dicho en mi anterior escrito, había en los dominios romanos libertad religiosa, y los seguidores de Jesús tenían libertad de expresar sus ideas. Lo que atrae del nuevo mensaje es "la comunicación y comunión entre pobres". Los pobres ven en este mensaje algo distinto a los dioses del politeísmo; no tenían que pagar nada de su dinero para ingresar a "orar" y no había nada pomposo en las salas de reuniones. Si bien Jesús predicó a hebreos, el politeísmo era parte de lo cotidiano y los templos judíos obligaban a sus fieles a dar dinero. El diezmo bíblico en el siglo Uno se transforma en una especie de "cuota social" para el ingreso al Templo.
Los primeros seguidores tras su muerte acuden al llamado "de la gratuitidad". Orar sin dar dinero a cambio es un hecho nuevo en la vida religiosa. En la Antigüedad la religión estaba sujeta a un pago. Los oráculos eran pagos. Los adivinos y magos y curadores y filósofos cobraban algo por dar conocimiento y "fe" al pueblo. Este hecho de no haber dinero para el llamado a la fe hace que el mensaje crezca.
Las primeras persecuciones a seguidores de Jesús no fueron romanas, sino de las clases dominantes hebreas. Como dije en el anterior escrito, Jesús es asesinado cumpliendo el mandato de los usos y costumbres hebreos. Pilatos lo que hace es ejecutar la Ley romana cumpliendo el primer mandato jurídico de Roma: respetar las costumbres y leyes de los pueblos dominados. El Cristianismo primitivo rompe con la tradición monoteísta del Antiguo Testamento, porque Jesús al ser "hombre de carne y huesos" rompe con el monoteísmo de no personificar a Dios en persona humana. Esa ruptura "real" es la que separa al hebreo tradicional del hebreo Cristiano. Las clases dominantes son los primeros perseguidores. Pablo es rico y un miembro de la clase religiosa. Su conversión rompe con la tradición hebrea. El libro de Hechos es el primer testimonio del Cristianismo en sus orígenes. Ahí está la primera organización de este movimiento.
Si bien se dice que Nerón y Domiciano persiguieron Cristianos, en parte es cierto y en parte no tanto. Supongamos que fue así, hubo persecusión de Domiciano. Lo del incendio de Roma y Nerón tocando un instrumento musical y recitando un poema es parte del mito del cine sobre esos tiempos. Pero dejemos que el mito nos traslade a una "supuesta realidad histórica". Las catacumbas fueron las primeras iglesias cristianas. Ahí se refugiaban de las persecuciones y fueron el lugar donde se leyeron los primeros escritos bíblicos cristianos.
Las primeras historias de Jesús circularon en el plano oral. No había rollos escritos. Los Evangelios son de alrededor del año 65 a 100 D.C. Si bien se los atribuyen a los apóstoles, creo que es más probable que esos escritos sean un hecho colectivo de muchos escritores. Fue una forma de darle forma a un pensamiento. Los cuatro Evangelios canónicos (aceptados por la Iglesia posteriormente) circulaban entre los creyentes más cultos. Entre el pueblo, donde el Cristianismo no tenía una unificación tan predispuesta como entre los líderes, circulaban otros escritos y otra oralidad. Esos escritos eran los llamados Evangelios Apócrifos. Cuando el Cristianismo unifica su pensamiento se descartan los "apócrifos" y quedan los cuatro canónicos. Los descartados pasan a ser "ocultos", o sea "apócrifos".
El siglo Uno va unificando un pensamiento, que nace de una muerte y va adquiriendo identidad ideológica poco a poco. Un movimiento que nace en el seno hebreo y divide a este pueblo. Del monoteísmo de un dios invisible y no tangible se pasa a la personificación de la imagen en carne de un ser divino como Jesús. Este acontecimiento es el inicio de un nuevo pensamiento dentro del judaísmo. Después vendrán los gentiles a las filas de Jesús y se hará universal. Pero el Cristianismo nace dentro del judaísmo.

Fabián Ariel Gemelotti

El poder

El Poder destruye

(f.a.g.)

El gran problema del mundo y de todos los tiempos siempre fueron dos: la ignorancia y el poder. Ignorancia lleva al fascismo. El Poder corrompe la mente y también lleva al fascismo. La gente es ignorante, más allá que tengan títulos universitarios y dinero o sean analfabetos o pobres. Un mundo de ignorantes es un mundo condenado a la ignorancia del poder. Los ignorantes gustan de etiquetas, de partidismo, y pecan de sabiduría. Los ignorantes admiran al poder. "El Poder es la finalidad de los ignorantes", decía Nietzsche. Y remata Fante en su gran novela donde todos son suicidas: "el poder es la virtud de la ignorancia". ¿Existe la libertad?". Nunca existió la libertad, es una utopía del ignorante. El ignorante cree que todo tiene solución y cree en la libertad. Nunca pero nunca puede haber libertad porque la libertad es lo opuesto al poder. "El Poder es la utopía de los políticos y la política es la ignorancia llevada al grado supremo", decía Foucault. "Un político tiene el complejo de la pija chica", decía Lamborghini. Pero el poder va más allá de la política.
"El maldito poder que destruye todo", decía Céline. El Poder es una basura, y etiquetar y decirse tal o tal o tales es la cúspide de los estúpidos. Cuando uno  habla con ignorantes siempre preguntan cosas de ignorantes: "¿sos K, sos Peroncho o sos macrista?". En definitiva para el ignorante uno debe definirse por algo. El ignorante necesita respuestas de todo: "por el culo es pecado" "me gusta como me la chupás, así despacio. Mi marido mueve la lengua como una vaca gorda" "tu pija es muy dura" "te veo otro día, hoy vamos al cine con mi esposo" "mi viejo si se entera que cojo con su mejor amigo me mata" "¿mi madre la chupa mejor que yo?". Respuestas, preguntas, definiciones. Todo es poder. Coger es poder, el matrimonio es poder, respirar es poder. No necesitamos de nadie.
El Poder es un hecho que da asco.
Soy Peronista (para los que gustan de definiciones y etiquetan a todos), pero odio al Peronismo en muchas cosas (me van a decir que soy contradictorio) El Peronismo da asco en muchas cosas, más cuando es poder. Me gusta el Peronismo sin poder, marginal y contra el poder. En el Poder es lo mismo que todos. Mis abuelos me hicieron peronchos. Toda mi familia es Peronista. Yo detesto la grasa Peronista. De chico odiaba la marchita y al bombo y la transpiración de los negros de mierda que nunca entendí por qué los negros transpiran tanto. Hay que usar Rexona a $170.
Odio el poder. No me interesa el poder. Y odio sobre todo esa etiqueta de pertenecer a algo. No me interesa pertenecer a nada a esta altura de mi vida. Los Kirchneristas cada día más vulgares y más ignorantes y parecidos a los macristas (yo también me doy el gusto de etiquetar a la gente)

Fabián Ariel Gemelotti

domingo, 19 de enero de 2020

Las ratas

Los cadáveres son tu alimento diario  (relato)

(f.a.g.)

Las ratas tienen una historia muy particular. Siempre hubo ratas, en la Biblia, en el Libro de los muertos egipcio y en textos de Mesopotamia y chinos se habla de ratas. Marco Polo en su brillante libro de viajes cuenta que las ratas en algunos lugares de China cumplían una depuración higiénica: comían los cadáveres depositados en fosas comunes. Quemar a un muerto en China y la India es sagrado, y de ricos. Los pobres son devorados por perros y ratas. La peste negra en la Edad Media es consecuencia de la rata, de una rata color negro que se traslada en los barcos mercantes escondida entre las cajas. Las ratas casi mata a toda Europa. Los conquistadores llevaron la rata a América. En Perú las ratas hicieron estragos. Cuentan cronistas que atacaban en banda a los indios dormidos y se lo comían. En Hondura y México las ratas hicieron estragos en la población indígena. La rata gris, la rata de alcantarilla, en 1849 invadieron París. Los ciudadanos salieron con escobas y hachas a combatirlas. Cinco millones de ratas quedaron en las calles. Su piel se vendió para abrigos y zapatos.
La rata es peligrosa, sobre todo cuando andan de a muchas. La rata te puede atacar dormido y comerte lentamente.

Es 2034 en Argentina. Un país en ruina, con más de ochenta millones de indigentes. Argentina fue hundida en la pobreza por los sucesivos gobiernos que se sometieron al FMI. De noventa millones de habitantes ochenta viven en la casi extrema miseria. Las calles han sido tomadas por bandas delictivas y los muertos se apilan en las esquinas, y son deborados por perros, ratas y personas. No hay Ley, no hay nada. Gobierna la Argentina una coalición de partidos de izquierda y grupos peronistas y macristas (Unidos Todos, es el partido), corrompidos y burócratas que siguen endeudando al país y mintiendo a la gente con que debe tener "esperanza". Tantos años de "aguantar y esperanza" ha llevado al país al sometimiento total. No hay trabajo, no hay Ley, la policía está corrompida, la Justicia casi privatizada en manos de grupos de corporaciones de estudios jurídicos, y no hay viviendas saludables. La mugre, el olor a muerte, a orín y caca y la inseguridad es la vida cotidiana en las calles. El gran problema cotidiano es la comida. Y la comida son cadáveres, "comerás a tu padre y a tu madre y a tu hijo", es la norma para no morir. La cadena alimenticia es la muerte y morir es dar vida a otro.
Marco camina por las calles y ve desplomarse a un anciano. Marco lleva su cuchillo en la cintura. Se arrima al anciano y se agacha y toca su pulso. El anciano todavía vive. Pero Marco le corta la garganta y bebe la sangre del anciano y después le saca el pantalón y hace un tajo en el cuerpo del hombre y corta un gran trozo de carne y lo guarda en una bolsa y se lo lleva a su casa. En su casa sus padres lo abrazan y besan. Hoy hay comida, hoy Marco llevó el pan a su vivienda. Marcos tiene 14 años y sabe que sin comida no hay nada. A la mañana siguiente vaga por las calles en busca de cadáveres. Y caminando mirando para abajo tropieza con una chica de su edad. La chica también busca cadáveres. No hay tiempo para el amor cuando hay hambre. Se miran a los ojos, y el chico saca su cuchillo y se lo clava a la chica en el corazón. La desnuda y llena la bolsa de carne. Carne fresca y sabrosa. Carne para toda la semana. Una patrulla policial pasa por el lugar y se detiene. Dos uniformados descienden y descuartizan a la joven y vuelven al patrullero con dos bolsas con carne. Y Marco se arrepiente de no haber llevado la cabeza de la chica, esos ojos y pómulos rosas hubiesen sido el postre para su familia.
Las ratas vagan por las calles y comen la carroña de cadáveres. Los ancianos se desvanecen de hambre y son comida para los hambrientos. Las ratas están en todas partes, ratas humanas y ratas de rata que invaden la ciudad.
Una rata está mordiendo a un niño y el niño grita y nadie acude a su salvación. Nadie acude porque no hay tiempo para salvar a nadie; cada cual se salva como puede. Y el niño se cae y la rata se sube en su cuerpo y camina y camina desesperada y muerde el rostro del niño y otras ratas acuden al banquete. El niño ya no grita, está muerto. Y miles de ratas devoran su cuerpo.
Marco pasa por la Casa Rosada y mira el balcón y recuerda a su abuelo que le contaba de ese balcón. Marco ve a miles de ratas que se dirigen a La Rosada. Marco observa con miedo. Y con armas lanzafuego las ratas son muertas. Armas que salen de La Rosada en manos de hombres barbudos y musculosos. Son los guardianes del Presidente. Marco siente tristeza. La bolsa con la carne de la chica es apretada por Marco. Y llega a su casa y sus padres lo besan. Marco es un héroe en un país donde el hambre ha terminado con los actos heróicos.
Marco duerme y una rata se sube a su cuerpo. La rata muerde, muerde su pene y muerde sus testículos. Marco siente un dolor que lo sacude. Alumbra con una linterna y ve a cinco ratas. Marco no grita, porque gritar no sirve en un país donde las ratas son las dueñas de la vida y de la muerte.

Fabián Ariel Gemelotti

(Cuenta una leyenda árabe que el hombre desciende de las ratas. Y las mujeres también)

La mujer

La mujer

(f.a g.)

Siempre me gustaron un estilo de mujer. Y a lo largo de mi vida todas las mujeres que he amado son iguales en algo. Es un parámetro que todos tenemos, y no podemos saltearlo nunca. ¿Es el edipo y la construcción de lo femenino desde niños? En parte sí, y en parte es el lugar donde nos puso la gente a cada uno. Nos construimos por la familia y por los amigos y el trabajo y el estudio. A todos nos ponen en un lugar. Y cuando buscamos un amor lo que buscamos es ese lugar que es nuestro faltante y necesitamos para no morir. El amor es la no muerte. Sin amor hay muerte. Nietzsche decía que la felicidad no era posible y que la humanidad estaba condenada al desastre. Foucault retoma ese pensamiento y dice también que la felicidad no es posible, que nadie es feliz. Pero como sabemos Faucault vivía cogiendo. Y en ese placer que es el sexo estaba "su felicidad". El sexo es felicidad, no se puede vivir sin sexo. Pero acá me voy a contradecir, al principio dije que el amor es la no muerte. Bueno, el sexo es amor. No se puede separar el amor del sexo. No hay amor sin sexo, pero sí hay sexo sin amor. ¿Me explico?
Tengo pasión por cinco escritores que siempre leo y vuelvo a leer mil veces: Nietzsche, Foucault, Céline, Fante y Buzzati. Y tengo pasión por muchos libros, pero especialmente por El desierto de los tártaros, la Biblia (un libro de cabecera) y por Viaje al fin de la noche. No sé por qué, pero esos libros son a mi  entender la esencia de la vida. Pero no voy a ponerme tan filosófico, porque estoy tomando sol y me distraen los culos en la playa. Retomo lo que empecé al principio. Siempre uno tiene un estilo de mujer. No soy muy sociable, para nada. No me interesa ser sociable, y no me interesa la gente. Las mujeres que siempre me enamoré (cinco veces he amado con intensidad) tenían algo muy particular: la mirada y esa soledad que muy poca gente tiene. Me gusta la gente distinta, solitaria y marginada. No podría ser amigo de alguien muy sociable. No podría gozar con alguien que ama vivir y ama al mundo. Yo no amo al mundo. ¿Y dónde está ese faltante que busco? Más que faltante (acá la segunda contradicción de este escrito) lo que  busco es un igual. En definitiva en el amor/sexo se busca a un igual. No se busca lo diferente, porque en ese ser igual a uno está el placer.
La mujer distinta es distinta al resto de las mujeres. Hay mujeres sociables, nunca me interesaron. Hay mujeres que tienen mil amigos, no me interesan. Hay mujeres alegres, me aburren. Hay gente que ama vivir, detesto eso de la gente.
Mi primer amor fue Anita, a los 16 años. Mi primer gran amor. Yo tenía 16 años y ella 13. Mi primer gran pasión. Estuvimos juntos casi cinco años. Anita murió en un accidente de moto a los 17 años (una culpa que me persigue) Siempre me acuerdo de ella, no porque tenga un duelo mal hecho y sea melancólico. No soy melancólico, soy solitario. Pero la recuerdo siempre porque Ella era la esencia de mi ser. Era hermosa, y sobre todo tenía mirada triste. Me gustan las miradas tristes, como que la vida es un peso y cuesta vivirla. Las miradas alegres me irritan. Mi segundo gran amor fue Judith a los 22 años. Una mujer mucho más grande que yo que parecía alegre pero era muy triste. Ella me dejó. Me dijo adiós un día y me quedé muy mal, muy triste. Una chica morocha (la única mujer morocha que he amado) y de cuerpo de modelo. Alta, delgada y de cola única. Pero me dejó. Nunca más supe de ella. A los 26 años tuve mi tercer gran amor, Alejandra. Tenía Ella 30 años y fue quizás mi amor más duradero. Pelirroja, alta, delgada de ojos grises. Pero después fue cambiando su cuerpo, dejando de ser delgada y yo me fui alejando. La engañaba y volvía con ella. Un día la dejé, y me fui. Pero me marcó tanto que su inteligencia todavía está en mi mente. Fue la mujer más inteligente que conocí. Y mi cuarto gran amor fue a los 34 años. Nataly tenía 23. Fue un gran amor de inocencia. Alguien muy inocente y de una belleza de chica del Jockey Club. Nos distanciamos a los cuatro años de estar juntos.
Y dejo mi apartado para mí quinto gran amor. No digo el nombre, porque fue un amor secreto. Alguien mucho más chica que yo, y sé que le molestaría que de su nombre. Generalmente nunca cuando escribo pongo nombres de personas. No me gusta eso, yo escribo textos no hago chismerío barato. Esta chica fue mi retorno a Anita. Nunca vi dos mujeres tan parecidas. Las dos de pelo muy rubio, de mirada entre odio y asco a la gente. Las dos muy pero muy solitarias. Estuvimos casi dos años juntos, entre el secreto. Nunca juntos en público. La veía en público y no la saludaba. Fue mi gran amor de los últimos años. Nos distanciamos por cuestiones sociales diríamos: "sos muy grande para mí, no tengo vida con vos"(las amigas, siempre las amigas son causantes de muchas cosas) Sus últimas palabras me hundieron en una depresión muy fea. Ya estoy muy bien.
He tenido muchos amores más, muchísimos, pero amores no pasiones. Quizás unos diez que podrían haber sido grandes amores, pero no lo fueron. Y otros más para pasar el rato, esas aventuras pasajeras de sexo y nada más.
Retomo a Nietzsche y me quedo con su tragedia de vivir. Y retomo a Buzzati y su novela de la infelicidad. Pero prefiero terminar con Céline y una frase que amo: "coger es una pasión, y más si la mujer es  delgada y de mirada triste"(Viaje al fin de la noche).

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 19 de enero de 2020, tres y media de la tarde)

Posdata: estoy tomando sol y veo a lo lejos a una mujer parecida a mi último gran amor. ¿Me estoy enamorando de vuelta o estoy caliente?

sábado, 18 de enero de 2020

El femo

El demonio (relato)

(f.a.g.)

La Biblia no dice toda la verdad sobre la creación. Cuando habla de demonios es parcial, porque no cuenta que Jehová también es un demonio. En el libro Demonios, del jesuita José de la Marqués  (siglo 18) se cuenta que Adán era un ángel guardián de las llaves de los demonios. Eva era un ángel también de esas llaves, de una hermosura como nunca hubo en mujer de la creación. Jehová, que era un demonio rebelde, es desterrado del Cielo y en la Tierra funda su mundo. Adán y Eva son sus hijos y los herederos de Jehová. En esa relación incestuosa entre Adán y su hermana nace Maricaní, un pequeño demonio de las noches. Este demonio es el causante del destierro de sus padres. Maricaní desea a su madre, y un día la posee. Y Adán los ve en el acto de amor. Maricaní mata a su padre, y el dios supremo del reino de los Cielos (Satán) destierra a Eva y a Maricaní de las tierras paradisíacas de Jehová. Esa es la razón del odio universal entre Jehová y Satán.
La Biblia es un libro de demonios, de odio y de venganza. Jehová, un demonio desterrado, funda su pueblo a fuerza de sangre. Esa sangre vertida para crear un pueblo elegido, es la sangre de la vida terrenal. Cuando Jesús llega a la Tierra viene a matar a Jehová. Jesús es el hijo de Satán, el verdadero Dios de los Cielos. Jehová va encarnando a lo largo de la historia, y de ser un demonio desterrado pasa a habitar cuerpos humanos. No cuerpos de poderosos, sino cuerpos de guardianes de los Infiernos. Por eso Jesús vagaba por cementerios, porque en esos lugares habitaba Jehová.

Mi tío Cacho, un hombre de mucho dinero, siempre contaba que de chico jugaba en los cementerios. Un chico travieso y muy despierto. Y con el don de ver a los muertos. Yo me asustaba mucho, y con todos mis primos reunidos alrededor del fuego en las noches del campo escuchábamos a Cacho. Mi tío era un galán y un tipo que daba dinero a todo el mundo. En esos tiempos vivimos en Casilda, y los campos eran mi pasión. Recorrer a caballo a los diez años y ver a la peonada trabajar era algo que amaba.
Un día iba a caballo y veo a una nena de mi edad tendida al lado de un árbol. Paro el caballo y desciento y al observarla me enamoro de su rostro. Ese fue mi primer amor. Y nos hicimos amigos y jugábamos a las escondidas y nos trepábamos a los árboles. Una noche me dice mi amiga: "vamos al cementerio y te voy a dar un beso". Yo no lo pensé dos veces y fui al Cementerio con ella. Nos sentamos en una tumba y nos dimos un beso. Siento frío en mis labios, y mi cuerpo de niño tiembla. Y de pronto veo a mi amiga con alas y me invita a descender a un pozo que había en el Cementerio. Y también veo a mi tío que grita que corra y yo corro y mi amiga se ríe a carcajadas. Y llego a mi casa temblando. A la mañana encuentran a mi tío muerto en el Cementerio.
Nunca conté este episodio a nadie, porque nadie iba a creerme. Pero hace unos días paso por una Iglesia Católica y miro el ventanal de arriba y mi amiga de la infancia me saluda (la veo más grande y mucho más bella). Siento frío y tiemblo. Y recién me despierto de una pesadilla y escribo esto. Estaba soñando con mi tío y él me decía: "esa niña era Eva encarnada y quería llevarte al Infierno para sacrificarte para gloria de Jehová".
Ahora estoy temblando porque estoy solo en mi casa. Y sé que los demonios vienen por mí.

Fabián Ariel Gemelotti

viernes, 17 de enero de 2020

Ribar

Robar (ensayo)

(f.a.g.)

Ayer fui al cine a ver El Robo del Siglo. No me gusta el cine argentino, mi cine preferido es el estadounidense y el italiano y el alemán. He escrito mucho sobre el tema. Y tengo un libro editado sobre cine policial norteamericano. Pero veo cine nacional y mucho. Veo mucho cine de todo el mundo, porque amo el cine. Y colecciono programas de cine de todos los tiempos y fotos. El cine es una de mis grandes pasiones, desde niño. El filme me gustó, no es lo que esperaba, pero me gustó mucho. Es un filme entretenido y muy llevadero. Buenas actuaciones y bien contada la historia. No es el mejor filme de los últimos tiempos argentino, pero puede quedar en nuestra Historia del cine como un filme interesante y digno de manuales narrativos sobre cine. Este filme me da pie para escribir este ensayo sobre ROBAR.
Robar, una palabra condenada por todas las religiones y a su vez condenada por la moral de todos los sistemas económicos a lo largo de la Historia. ¿Qué es robar? El que roba lo hace porque robar es una forma de obtener dinero. La finalidad del robo es el dinero, no es algo romántico robar. En Pizza, birra y faso, ese filme nacional tan jugado y tan de culto, unos chicos marginales roban con la moto y roban porque el robo es su único medio de vida. Empujados por la marginalidad, la pobreza, y el desamparo del Estado roban a cualquiera que sea robable. Le roban al taxista chanta, a la viajera, y roban un restaurant y un boliche de cumbia. Al ritmo de la cumbia roban, porque la cumbia en este filme se transforma en soporte de la melodía del robo. Robar queda en el filme como una consecuencia del robo menemista. Es 1996 y Menem ganó dos elecciones en forma contundente, pero la marginalidad crece día a día y la inseguridad ya es parte de lo cotidiano. Acá está narrada la historia desde la visión del mundo que tienen los "negritos de mierda" que salen a robar. Hay una escena muy buena, donde el personaje (el Cordobés) va al boliche de cumbia y el musculoso guardián le dice: "negro de mierda andate". El "negrito" va a un lugar de "negros" pero lo echan por ser "más negrito que los negros". Esa escena es excelente, muy lograda. Al final chorean la caja del boliche y se escapan por Capital y termina el filme en el embarcadero a Montevideo. Y muere el joven "negrito" y su novia "negrita marginal" se va con el bolso con la guita. La gente aplaude en el cine. Aplaude porque el filme emociona. La violencia es emoción. Y la clase media es romántica y ama a los pobres pero odia a su vez la pobreza. Ví el filme en el Gran Red en 1996. Estaba con mi novia de entonces, una chica rubia de ojos grises y piel muy blanca y muy burguesa. Recuerdo que me dijo: "no es tan malo robar". El cine tiene eso, te hace sentir empatía con lo que "la gente odia".
Robar es un laburo, como ir a la oficina o ir al taller mecánico. La diferencia lo marca que el ladrón roba al que tiene bienes materiales, ya sea laburando o explotando a laburantes. Ahí está la cuestión del robo. Robarle a un laburante se transforma en un hecho de necesidad para el "choro" y de odio a su vez al que tiene laburo. El motoquero arrebata a la jubilada y al trabajador que madruga. Es un robo entre explotados, porque el "choro" es también un explotado y víctima del capitalismo al igual que lo es el asalariado. Ese robo es un robo que esconde necesidad, odio y sobre todo venganza.
Hay un filme que siempre reivindico: Ladrón de bicicleta, donde un pobre es víctima del robo de su bicicleta. Y el pobre busca su bicicleta durante todo el filme. Su bicicleta es su medio para llevar dinero a su hogar. Amo este filme.
Ahora todos se agarran la cabeza por las muertes en zona del casino. Pero en su momento todos querían casino. Ese es otro robo más desastroso, porque el juego es un robo aceptado socialmente. Odio el juego. Nunca fui al casino de Rosario, ni me interesa ese ambiente entre marginal y de chismerío barato. Solamente conozco los casinos de Las Vegas en Nevada y los de Marruecos en Casa Blanca. Entré para conocer, no soy jugador. Ni al quini juego. A nada. Tengo cultura del trabajo, porque de chico me inculcaron que labure y estudie y lea. Pero yo soy de clase media ni rica ni pobre. Clase media con bienestar. Pero el marginal, el pobre, el que nació en un hogar del desempleo o trabajo mal pago no tiene futuro de nada. El "negrito" no tiene retorno. Está condenado a ser "choro" o "policía" o al menudeo de la droga. Y no lo digo despectivamente, porque no me gusta reírme de estas cosas tan serias. El robo y la inseguridad es parte de ese 45 por ciento de pobres que generó Macri y que Alberto no va a solucionar. Del robo al estallido hay un paso.
No quiero caer en el romanticismo estúpido de la clase media que ama "al pobre y se dice peronista pero odia el choripán tocado por la gorda de la cancha". No me interesa el romanticismo de la pobreza, eso se lo dejo a los sindicalistas burócratas a los políticos mediáticos.
Ayer al salir del cine voy a comer una pizza con la chica que fui al cine. Chica rubia, y también de ojos grises como mi novia con la cual vi Pizza, birra y faso. 25 años separan. Una habla del pobre que chorea. El Robo del siglo habla de la clase media que roba un banco. 1996 y 2020. O 1996 y 2005 cuando ocurren los hechos. Y me mira esta chica y me dice: "es lindo robar un banco". Al fin y al cabo, a todos nos gusta robar y soñamos con ser choros.
Mientras tanto se robaron el país y nadie dijo nada en su momento. Ahora tenemos el país que supimos callar.

Fabián Ariel Gemelotti
(17/01/2019, dos de la tarde)

jueves, 16 de enero de 2020

Peronismo

¿Qué es el Peronismo?

f.a.g)

El Peronismo, esa palabra tan manoseada y tan vapuleada a lo largo de nuestra Historia moderna. ¿Qué es? La Argentina antes de Perón era una Argentina de pocos, de una clase única que concentraba todo el capital acumulado. A principios del siglo 20 fuimos séptima potencia, pero a su vez era un país con pobres y mucha inmigración europea que escapaba de las guerras de unificación de Europa. La oligarquía era la dueña de la tierra y las vacas (las vaquitas de los manuales escolares). ¿Qué hizo Perón? El Peronismo nace como movimiento de clase, porque Perón permite el acceso al consumo a los sectores pobres. Industria y altos salarios. Nunca el Peronismo niveló para abajo, siempre para arriba. Los empleados públicos con Perón acceden a cajas de jubilación especiales, fomentadas por un sindicalismo de bienestar, no de retroceso en salarios. El país era rico con Perón, un país exportador a Europa después de la Guerra. Pero esa riqueza no podía concentrarse, había que distribuirla para crear un país potencia de distribución y producción. El Peronismo crea las condiciones de dignidad en el empleo privado, obligando a los empresarios a pagar aguinaldo y dar vacaciones pagas. El Peronismo fue una especie de "felicidad" de un Estado donde el salario dignificó al trabajador. Salario y condiciones de trabajo son la base del Peronismo.
En tiempos modernos ¿se puede hablar de Peronismo? El Kirchnerismo es otro Peronismo, un Peronismo siglo 21 que recupera la dignidad del Peronismo perdida en los 90. Es un Peronismo también de dignidad, y que nivela para arriba. Con Néstor y con Kristina las paritarias siempre superaron los índices inflacionarios. Si había un 25 de inflación, los aumentos de salarios superaban ese 25. Y no sobraba la plata, pero había voluntad y el país exportaba y los altos salarios daban acceso al consumo y ese consumo movía la producción industrial. Crece la industria nacional.
Hay otro Peronismo, el revolucionario. Pero de ese Peronismo se encargó el terrorismo de estado y la Triple A mato miles antes del 76. Un Peronismo que fue desarticulado y sacado el elemento marxista porque molestaba a los sectores de la burocracia sindical. Ese Peronismo renace en parte en 2003 pero muere en 2015.
En 2015 el Peronismo tiene una muerte anunciada. Macri asume la presidencia con mucho apoyo "popular", de un pueblo que quiere "un cambio". Macri funciona bien los primeros años, y la gente lo apoya. Funciona porque lo dejan funcionar y porque concentra a los medios masivos, y esos medios adoctrinan al pueblo en cultura y economía del nuevo mundo Neo que circula cono ideología en el mundo. Con Macri se desintegra el concepto de dignidad, trabajo y distribución. La masa de pobreza es adoctrinante, mientras más pobres más sometimiento. Pero la clase media no lo nota los primeros años de macrismo, no lo nota porque no registra lo que es pobreza y hambre. En 2018 Macri contrae deuda con los prestamistas extranjeros, y ahí la clase medía registra, porque la inflación es un retroceso en su salario. Nadie reacciona contra Macri, no hay reacción porque la CGT y los sindicatos avalan con el silencio la deuda con el FMI. Se decía: "hay que aguantar", y ese aguante creó miles de nuevos hambrientos y descenso salarial. Si el salario es la esencia del Peronismo, con Macri el salario pasa a ser "un privilegio" y ser trabajador pasa a ser una variante para futuros latigazos patronales. En 2019 el salario pierde total valor, cuando el dólar de 40 pasa a 60 en unas horas. Nadie reacciona, porque la oposición "Peronista" dice que hay que "aguantar". Y aguantar se transforma en variante de ajuste. El candidato Alberto Fernández, que no es Peronista, militante en los ochenta de un sector que se desprende del radicalismo, dice: "el dólar estaba barato". Así justifica el ajuste y baja salarial. Un Peronista contra la esencia del Peronismo.
Macri agotado, sin chance de vencer y con pésima imagen internacional da paso a un grupo político de continuidad como el Frente, que no es Peronismo puro. Son la vanguardia de algo nuevo que renace la esperanza de "progreso".
Un país quebrado, sin dinero y con 45 por ciento de pobres y sin industria y sin consumo y con salarios muy malos favorece el odio entre trabajadores. Entonces Alberto y su grupo económico largan humo, un humo que divide a la clase trabajadora. De esa forma se tapa el pago de la deuda macrista y el miedo de tocar intereses económicos de la oligarquía agraria.
Un país con tanto hambre y con tanto odio está condenado de antemano al estallido social. Pero para tapar ese estallido se tiran migajas a los pobres y aumentos salariales irrisorios a la clase trabajadora.
¿Dónde mierda quedó el Peronismo de dignidad y altos salarios?

Fabián Ariel Gemelotti
(17/01/2019, tres de la madrugada escribiendo junto al mar)

miércoles, 15 de enero de 2020

La amante

La amante

(relato/ensayo)

(f.a.g.)

Amante es una palabra casi en desuso, en tiempos donde ya las palabras están siendo desechadas por lenguajes rebuscados y fuera del canon académico. No es ni malo ni bueno eso, simplemente ocurre así. Lawrence supo plasmar la desesperación del amor en su gran novela El amante de Lady Chatterley. La mujer burguesa y el hombre bruto, donde el sexo canaliza el faltante de cada uno. Una novela única. Y Madame Bovary de Flaubert es otra gran novela de amantes, de amores furtivos que van construyendo la destrucción personal del personaje, hasta llevarla a la muerte. Pero, a mi entender, uno de los libros más lúcidos y bellos sobre el desborde del deseo es Adiós a Las Vegas, de John O'Brien. En esta novela de 1990 los personajes se cruzan y se enamoran, cada uno víctima de sus destinos de soledades. Ella una prostituta de la calle y él un alcohólico que va a la ciudad del pecado a morir bebiendo. Creo que muy pocas novelas logran mostrar que la destrucción se puede transformar en felicidad y que la muerte redime en una forma "moral" pero que no es moral tribial.
Fitzgerald supo mostrar los desbordes de las clases dominantes, las soledades de los ricos. Su obra es grandiosa y su novela El gran Gatsby desnuda ese poder del dinero que puede destruir a una persona (¿hay una moral del capitalismo en Fitzgerald?).
"El amor es desborde o no es amor", solía decir Conrad. Esta historia es una historia de desbordes y de sexo y sobre todo de soledades, porque la soledad es lo que une a los amantes.

Tirados en la cama de un hotel de la ruta Ana y Javier fumaban. El cigarrillo en los dedos de él se consumía y ella tenía las tetas sobre el pecho de su amante y el cigarrillo en sus dedos que acariciaban el pelo rubio de Javier. "Mi marido me tiene cansado, me vigila mucho últimamente", "mierda, no te hagas drama es un viejo y los viejos hacen eso", "pero me revisa el bolso y tengo miedo que descubra algo", "en tu bolsa no hay nada que pueda descubrir", "ya lo sé, pero tengo miedo". El la aparta y ella queda mirando el espejo del techo y él se sube sobre ella y juega en la concha y se va metiendo poco a poco y cuando está adentro ella grita "hasta el fondo" y el la bombea y ella se mueve y levanta su cuerpo y se mueve y ella está muy mojada y ella grita y él le acaricia el cabello y ella grita cada vez más fuerte y él la besa y ella lo muerde y así y van y vienen los golpes de verga en la concha y se abrazan y ella grita y grita y grita y él suda y el sudor cae en el cuerpo de ella y acaban y se pone cada uno en un costado de la cama y se miran desnudos mirando el espejo del techo.
En las relaciones de amantes hay desbordes, porque se transgrede las costumbres sociales del amor monogámico. Los amantes buscan placer y nada más que placer, y en las palabras que son soporte de esa relación hay complicidades que solamente sirven para calmar ese deseo frustrante del amor marital.
"Tu verga me calma y me agota Javi", "traje lubricante para hacerte el culo", "mi marido el otro día me dijo que me veía feliz", "es que ahora mi verga te da felicidad", "sí, tu pija es mi felicidad amor mío", "mi novia dice también que me ve feliz", "esa pendeja idiota me mira mal, como si supiera que cojo con vos".
La amante goza sabiendo que se coge al hombre de otra. Y el amante goza sabiendo que se coge a la mujer de otro. En ese goce transgresor está la felicidad de tener amante.
Javier mira el espejo ahí acostado en la cama y ella también lo mira a ese espejo donde los cuerpos son el deseo y ve su verga grande y las manos de Javier que juegan en una masturbación de adolescente o de adulto de paja al lado de un cuerpo desnudo.
En las relaciones de amantes la mujer entrega todo, todo lo que le niega al esposo se lo entrega a su amante. El amante es el dios que santifica su felicidad.
Javier aspira cocaína y ella mira y se levanta de la cama y sirve Coca cola y bebé y el aspira y sacude su cabeza y él se levanta y va junto a ella y agarra el vaso y lo deja en una mesita y la empuja a ella contra la pared y se arrodilla y la lengua de Javier lame las piernas de Ana y Ana lo mira y abre las piernas y Javier mete su lengua en el ano de Ana y lo chupa y lo chupa y lo chupa de una forma que ella sabe que eso es la felicidad.
Margaret supo plasmar ese deseo asiático en su novela de amantes. Fante en Échale la culpa al polvo nos habla de un amor no consumado, ese deseo que nunca llega. Eso no es amor, diría Carver en De qué hablamos... porque en los polvos de amantes la culpa no es del polvo, porque el polvo es la esencia de los amantes.
Ana siente frío y ese frío es el deseo. Javier vuelve a inhalar cocaína.(esnifar y snorting, meras palabras académicas) Ella lo mira y lo vuelve a mirar: "mi marido te mataría por estar tomando coca", "es un policía de mierda ese gordo alcahuete", "no digas eso, es buen tipo", "pero cornudo".
La amante siente compasión por su esposo, porque en las frases despectivas del amante siempre hay rencor por lo marital. La amante en el fondo solamente quiere la verga de su amante y el amante solamente quiere coger a la amante.
La amante del Teniente francés me gustó mucho. Cuando la ví por primera vez me dije que los hombres que odiamos las convenciones sociales nacimos para ser amantes.
Ella siente suciedad en su cuerpo y él la abraza y la besa y la penetra y ella goza y acaban y el semen de él es el fruto que ella ama y él saca la pija toda pegajosa y se sube sobre ella y ella lame y saborea y después lo empuja con asco.
La mujer satisfecha ha cogido con su amante. No hay culpa y a su vez la culpa flota en el aire. La amante se viste y él también se viste y se van y él se baja en su barrio y ella sigue hasta su casa y estaciona el auto y su marido la ve entrar a la casa y ella va derecho al baño y se pega una ducha y vuelve y su marido la mira "hoy atrapamos a unos vendedores de drogas", "bien amor", "a esos hijos de putas hay que matarlos, pero es todo muy difícil", "claro", "¿a dónde fuiste?", "A comprar zapatos al shopping".
La amante miente y el marido sabe que miente. En esa mentira que los dos saben que es una mentira necesaria está la esencia de toda relación matrimonial.

Fabián Ariel Gemelotti
(Mar del Plata, 15/01/2019, una de la madrugada)