viernes, 3 de enero de 2020

El gordito

De garcas, ignorancia y pueblo sometido.
(Ensayo sobre el presente, el pasado y lo que vendrá)

(f.a.g)

Que el pueblo argentino es bruto no es una novedad. No hace falta andar mucho para darse cuenta que es un pueblo con un coeficiente intelectual muy bajo. Un pueblo totalmente embrutecido es un pueblo autoritario y que no tiene futuro. Lo bueno de escribir es que uno puede con la escritura elaborar ideas, erróneas o certeras, pero ideas al fin y al cabo. Y una idea es un esfuerzo personal, algo que escapa a lo colectivo. Y eso no quiere decir que lo colectivo sea parte del proceso de elaboración de esa idea. Bla, bla, bla, bla, bla.
Pensaba ayer que la gente quiere todo servido, y que hay una idea falsa de todo. Es fácil engañar al argentino, no hace falta mucha inteligencia. Que en 2015 un bruto como Macri gane unas elecciones nacionales es una demostración de la ignorancia de la gente. Y que en esos cuatro años de macrismo el pueblo haya sido engañado con "la espera" por los ignorantes y las centrales obreras y los sindicatos y los medios es una prueba de la ignorancia de la gente. El engaño, la palabra "esperanza" y el "voto" es otro engaño. Pero bla bla bla bla bla, no tiene sentido explicar algo a un pueblo tan embrutecido.
Que un gordito bigotudo con un grupo de muchachos de clase alta peinados de peluquería y cara de boluditos (menos Santiago Cafiero, que coge mucho. Eso lo sé porque soy amigo de un amigo de él. Aplaudo que se coja a las esposas de muchos), nos quieran vender un país de "progreso y esperanza" es una demostración del cholulismo nacional. Somos un espejo de nuestra TV, mediocres y vulgares al extremo. Somos un país vulgarizado por idiosincrasia que nos creemos europeos y somos unos "negros de mierda" sobaqueros que no podemos mantener una conversación profunda porque somos unos ignorantes. La ignorancia es el peor enemigo de un pueblo, y no pasa por la educación o la familia. Somos ignorantes fundantes, y brutos hasta para coger. Una chica me decía el otro día: "mi novio chupa la concha como pidiendo permiso". Un país de miedos, donde todos son miedosos de expresar sus pensamientos. Un país donde nadie se la juega con una opinión. Y vuelvo a Santiago Cafiero, no crean que es tan bueno. Un cogedor sí, y me gusta eso de un político que sea desprolijo y baje bombachas. Pero también es un tipo de clase alta, un teórico de la estupidez Albertista.
Cuando se le encuentra la vuelta a las mujeres es fácil coger. Y son más fáciles las con novios, y eso demuestra que en un país de brutos la chocha pide lengua. Bueno, no es un escrito sobre sexo. Es un escrito sobre no sé qué y bla bla bla bla bla bla bla bla bla........
Me aburre la ignorancia de la gente.

Fabián Ariel Gemelotti

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