La mujer menguada (relato)
(f.a.g.)
La novela The Shrinking Man de Richard Matheson es una de mis preferidas. Acá una versión libre, con algo de terror. La novela es de aventura y fantasía. Matheson quizás sea el mejor narrador de la ciencia ficción. Su novela Soy leyenda marcó al cine del género de vampiros y El hombre menguante plantea algo que está presente en la obra del estadounidense: la soledad y la mirada de los otros.
El labio lo tenía apoyado en la espalda de su esposo, y besó esa espalda áspera y cansada. Fue un beso suave y la noche los sumió en un sueño profundo. Susy, una mujer de 40 años y un cuerpo delgado y ojos claros y el gimnasio y sus piernas largas y deseables todavía. Carlos, un hombre de 45 años y su cuerpo ágil y sus pelos en el pecho y su rostro duro y su sangre hirviente al sentir que la vida pasaba como un rayo y se detenía y pegaba y él siempre listo para salvar su vida. "El otro día fui a comprar ropa al shopping y gasté diez mil pesos", en la peluquería hablaba Susy con el peluquero. "Me gusta y me gusta tu rostro aniñado", el peluquero amanerado y muy puto para el gusto de Susy siempre decía lo mismo a las clientas. Buen peluquero de manos suaves y de precios elevados. "Cuatro mil pesos". "Te dejo cinco mil porque eres bueno". Y Susy es hermosa todavía, con sus piernas largas y flacas y sus labios dulces y su sonrisa afable y el pantalón se le marca en el culo y siente la mirada de un joven y el joven debe tener veinte años y el pantalón del joven se hincha y una verga gorda y grande debe tener ese chico piensa Susy. Llega a la casa cansada y su esposo la mira y la vuelve a mirar y ve felicidad en su rostro y Susy se pega una ducha y el semen pegado en sus tetas es el semen joven del muchacho de pantalones ajustados y verga larga, y gruesa y cogedora. Susy siente el agua caer por su espalda y se enjabona y entra Carlos a la ducha y le apoya el falo y ella no quiere saber nada y lo empuja y Carlos la agarra del pelo y la tira contra los azulejos y la penetra por el culo y Susy se siente violada y siente frío y grita y goza esa violación y recuerda la verga del joven en su boca y el sabor del semen.
Susy se levanta una mañana y se mira en el espejo y se ve más gorda. Carlos la mira y la vuelve a mirar y la ve más gorda. Va a la peluquería y el peluquero amanerado la ve más gorda. Y su amante de veinte años también la ve más gorda. Susy empieza a engordar día a día y sus piernas flacas empiezan a ser gordas y su culo se deforma y se le caen las tetas y su rostro se hincha y parece una carne barata de carnicería de pobres. Susy va al médico y el doctor le dice que no es nada y son los años y que deje de fumar y que no tome cerveza y bla bla bla bla. Y ya el joven de verga gruesa y grande no la llama más y su marido ya no entra al baño a violarla en la ducha. Susy se baña y se mira y no puede ver su concha porque la panza la tapa. Sus tetas son muy grandes y esas tetas pequeñas ya son un recuerdo del pasado.
Susy ya no quiere ir a la peluquería porque el peluquero puto se ríe de ella y sus amigas le dicen gorda. El joven de verga grande y gruesa ahora se coge a la mejor amiga de Susy. Y su esposo Carlos debe tener amantes piensa Susy y es así y descubre un día mirando el celular de Carlos un mensaje de Wassap de la hija de su amiga: "mañana cogemos si querés", la pendeja tiene 18 años y Susy siente celos y la ve en la peluquería y es hermosa y ve a su amiga con el muchacho de verga grande y gruesa y siente celos y Susy se va destruyendo día a día.
Una mañana se levanta y se mira en el espejo y está hecha una pelota de redonda. Y no quiere salir a la calle y no habla con nadie porque ya nadie le manda mensajes de Wassap y las amigas se ríen de ella. Y Susy se encierra en el sótano de su casa y su esposo se olvida de ella y siente a la pendeja de 18 que coge con su esposo allá arriba en la habitación matrimonial y Susy ve una araña y la mira y la vuelve a mirar y la araña la persigue y Susy no puede moverse de gorda que está y la araña se posa sobre sus tetas y va descendiendo esa araña gorda y fea y se mete en su vagina y Susy grita y nadie acude a salvarla y Susy llora y las lágrimas son de pesadumbre y siente soledad y ya nadie se apiada de ella y siente miedo y siente un dolor en el pecho y empieza a engordar cada minuto ahí en el sótano con la araña en su vagina y engorda y engorda y va a explotar y explota y la carne se desparrama y la sangre es espesa y un ratón mordisquea un ojo de Susy que fue a caer a un rincón y el gato que aparece de la nada agarra el otro ojo y lo lleva con la boca y lo deja en un rincón y después persigue al ratón y lo mata y arriba en la habitación matrimonial Carlos agarra a la pendeja del cabello y la pone boca abajo y le penetra el orto y la sangre sale y la chica grita y Susy ya es espíritu y un espíritu con vida y agarra una tijera y se la clava a Carlos en la cabeza y después mira a la pendeja y le sonríe, una sonrisa fresca y la luz y el túnel y el espíritu de Susy viaja al infinito.
Fabián Ariel Gemelotti
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