sábado, 31 de agosto de 2019

El mundo

El macrismo es un genocidio

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Hay genocidios de sangre y genocidios de olvido, pero todos los genocidios son económicos. La dictadura fue un genocidio económico y se asesinó y desapareció con una sola finalidad: implantar un modelo económico de exclusión. Toda persecución ideológica es una persecución de clase. Las clases dominantes dominan mediante el terror. Los medios masivos son "el terror", porque su finalidad es crear confusión en los dominados y mediante la confusión crean miedos internos que paralizan las luchas de clase. El Juicio a las Juntas, el cual en muchos aspectos fue un arreglo del Radicalismo y el Peronismo para limpiar culpas de los genocidas, creó la sensación de justicia. Se juzgó livianamente. Se juzgó desde la teoría de los dos demonios. Ese fue su error, porque en todo genocidio no hay dos demonios. El demonio es uno solo: los asesinos. Montoneros desarticulado y con dirigentes "transeros" no pudo participar del juicio "democrático". La dictadura y su juicio fue mutando del punto final y la obediencia debida al olvido. Recién el Kirchnerismo toma otra dimensión y pone en discurso otra mirada sobre el terror genocida. Ese es el mayor logro del Kirchnerismo, porque ese logro es un logro de clase y toda lucha  de clase es un logro económico. El Kirchnerismo pudo repartir y baja la desigualdad porque hizo conciencia del genocidio de estado.
Pero ahora estamos ante otro genocidio: el genocidio macrista. 25 millones de pobres, hambre, desempleo y destrucción industrial es un genocidio. No volvamos a juzgar desde la Justicia burguesa de las clases dominantes. Es hora de la justicia de clase. Es hora de hacerles pagar los genocidios del hambre a los genocidas económicos. Es hora de tomar el palo y darlo por la cabeza de los que asesinan ancianos y niños. Es hora de la justicia Montonera.

Fabián Ariel Gemelotti

El coleccionisno

El coleccionismo de marquillas de cigarrillos

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

miércoles, 28 de agosto de 2019

Robin

He descubierto una nueva versión del clásico Robin Hood. Anoche un conocido me decía: "Robin Hood no le robaba a los ricos, le robaba al estado, porque el estado oprime. Los ricos no son malos". El conocido también me dijo: "Caperucita Roja sufrió la inseguridad del Lobo, porque el Lobo era un populista". Mierda, parece que hay nueva versión liberal de los cuentos infantiles. Dentro de cien años quizás digan: "Macri fue un revolucionario liberal". No hay nada contra hacerle, cada cual a su juego en este mundo cada día más pelotudo.

lunes, 26 de agosto de 2019

El miedo

La Argentina del miedo

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El miedo paraliza y te somete. Esa fue la política que aplicaron las dictaduras en Argentina, y especialmente la dictadura cívico/militar/mediática. Cuando se produce el Golpe de Estado en 1976 el grueso de las organizaciones políticas ya habían sido aniquiladas por laTriple A y los paramilitares. Montoneros estaba prohibido por decreto del Ejecutivo desde 1975 y sus bases asesinadas y había grieta en la organización. Las revistas de Montoneros circulaban clandestinamente. Y las organizaciones marxistas fueron aniquiladas en su resistencia en Tucumán.  El Golpe del 76 viene a imponer una política económica de saqueo. Ese es su objetivo principal, imponer las nuevas políticas neoliberales del capitalismo financiero que estaba naciendo después de Vietnam y del escándalo Nixon en Estados Unidos. Y de un contexto internacional de derecha. El golpe en Chile, las dictaduras de Brasil y Paraguay y la Guerra Fría favorecieron políticas económicas de sometimiento para toda América latina. Al producirse el golpe se impone una política mediática estatal, y se prohíben periodistas críticos al Gobierno. Agustín Botticelli, con la revista Para Ti y Chiche Gelblung, director de Gente (Editorial Atlántida de la familia Vigil), son los voceros de la dictadura. Y canal 7 es el otro artífice mediático para imponer hegemonía. El otro artífice es el Mundial 78, un logro que favorece apoyo popular a los militares. Recordemos a otros periodistas que reivindican la dictadura: Mónica Cahen D'Anvers, Juan Alberto Badía y Julio Lagos, conductores que siempre hablaron bien de Videla y sus secuaces. Badía después del 83 pidió disculpas, pero ya era demasiado tarde. Fueron los alcahuetes de los genocidas. 
El golpe del 76 para disciplinar aplica la política del terror desapareciendo y torturando. Campos de concentración al mejor estilo nazi donde la tortura y vejaciones de todo tipo son moneda corriente. Igual que en la Alemania de Hitler, circular por las calles en plena dictadura era peligroso, más si una persona era joven y tenía pelo largo o barba, estereotipos que la derecha genocida asociaba a Montoneros. Los primeros focos de resistencia se dan en Europa durante la gira de la Selección de Menotti en 1979. Se llenan los estadios de argentinos con banderas contra la dictadura y pidiendo por los secuestrados en los campos de contracción argentinos. Pero el canal oficial de TV no dirige sus cámaras a las banderas y silencian los cánticos contra la dictadura.
El miedo, los medios masivos, el fútbol, el cine de la época y el asesinato y desaparición de personas son las políticas del genocidio de estado. Eran los tiempos que la clase media se identificaba con la consigna de "somos derechos y humanos". Y esa calco pegada en los autos era el orgullo de cierto sector medio que todavía sigue con esos ideales de saqueo y ahora reivindica a Macri, el otro saqueador y continuador de las políticas económicas de la Dictadura.
Ni olvido ni perdón.

Fabián Ariel Gemelotti
(Lunes 26 de agosto de 2019, dos de la madrugada)

domingo, 25 de agosto de 2019

Muertos de hambre

¿Por qué los muertos de hambre y piojos resucitados apoyaron y siguen apoyando a Macri?

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Un piojo resucitado es alguien que no tiene un mango, pero que quizás hizo un peso alguna vez y piensa que por eso es alguien "importante". Ayer en Capital Federal se hizo una marcha de apoyo a Macri, y miles de piojos resucitados y cabecitas negras estuvieron presentes en esa marcha. Me hizo recordar las marchas fascistas de apoyo a Mussolini y las manifestaciones nazis de los años treinta en Berlín. Ayer veía por TV caras morochas, desdentados y mal alimentados mezclados con clase media alta de Capital. La derecha en el mundo tiene un apoyo muy grande de los desclasados y los piojos resucitados. Ayer escuchaba a una jubilada mal vestida y obesa y muy fea del conurbano defender a Macri. Esta es la Argentina, donde el hambre hace estragos y el grueso de la población lo comprendió y votó hace unos días la vuelta del Kirchnerismo. No toda la población es estúpida, pero hay muchos estúpidos todavía. La clase media tiene un porcentaje importante de alcahuetes, mala leche, soberbia y pija blanda. Pero no le echemos la culpa siempre a la clase media, porque los sectores lumpen y desclasados y muy pobres también se llenan de alcahuetes y botonazos. Recordemos que de las clases bajas sale Gendarmería y la policía, lo más bajo de la población. Pero se puede perdonar a la clase baja, porque no tiene acceso a la educación y esa ignorancia de clase los hace ser "unos negros de mierda alcahuetes y mequetreques" (Roberto Arlt en El juguete rabiodo los pinta con maestría). Ayer veía esa patraña de pelotudos defender a Macri y me hizo reír escuchar a un taxista obeso y cabezón y seguramente con olor a desodorante barato abrazarse con un señor también obeso y muy bien vestido pero seguramente con olor a un perfume francés. Odio viajar en taxis, me molesta escuchar a los tacheros, porque son muy derechozos. Y te hablan boludeces cuando estoy dormido a la mañana o salgo con dolor de cabeza y estresado de mi trabajo y no quiero que nadie me rompa las pelotas y llegar a mi casa y echarme un cago y comer y bañarme y dormir. Pero los tacheros te rompen las bolas aunque te vean hecho pelotas dormitando. En mi barrio hay muchos piojos resucitados que hicieron la mosca con el Kirchnerismo, pero que en 2015 votaron a Macri. El verdulero me hace reír porque dice todavía "la Chorra" y usa desodorante de cuarenta pesos y su gorda y mal formada esposa se hace la importante porque maneja un cero que compró en 2014. La hija del verdulero tiene 19 años y está muy buena. Mi ex novia le tenía bronca porque la pendeja usa pantalones ajustados y te pone el orto bien parado cuando agarra las bananas para poner en la bolsa. La mujer del verdulero es tan olorosa que la lengua si la metés en esa kajeta seguramente se te va a caer en pedazos. Mi ex novia me decía: "odio a la gordura porque los gordos comen porquerías". Ella está bien alimentada y hace gimnasia y tiene dinero para alimentarse correctamente y para ser muy delgada, y no comprendía que el negro desdentado come mortadela y fideos para mandar a la hija de vacaciones a Estados Unidos. O sea, es la ley de los piojos resucitados: padres obesos e hijas de buen culo y boca sabrosa para chupar una verga. La hija del verdulero es una típica histérica de clase baja. Y mi ex una pendeja de clase alta bien alimentada y con educación y rubia como toda burguesa. Todo es cuestión de clase, clase en la mortadela y en la comida de la dietética. Hay muchos piojos resucitados que ahora ven que la prosperidad se les fue a la mierda con la inflación y con el ajuste. Entonces muchos de esos piojos resucitados desesperados ahora piden de rodillas la vuelta de "la Chorra". Estamos en 2019, un país que se cae a pedazos con veinte millones de pobres. Estamos en la decadencia total. Estamos en el abismo económico. Pero ayer muchos "negros" unidos en un abrazo a Barrio Norte porteño marcharon para defender este modelo económico. Ya lo decía Lamborghini: "la negra te la chupa y después se lava los dientes para darte un chupón".
Esto es Argentina, un país lleno de piojos resucitados y alcahuetes. Pero hay que decirlo: hay hijos de putas en todas las clases sociales sin distinción de color de piel ni de olor a sobaco o perfume importado francés.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 25 de agosto de 2029, dos y media de la tarde. Día treinta de mi duelo amoroso)

sábado, 24 de agosto de 2019

Mi ex novia

Mi novia

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Soy de la generación machista, esa exarcebación enfermamente machista que pudo ver otras cosas gracias al Kirchnerismo. Me crié en un ambiente muy católico y muy Peronista, pero la facultad me hizo ver otro mundo. De ser un Peronista muy católico (nunca dejé de ser Peronista pero sí católico) pasé por lecturas anarquistas y marxistas. Fui anarco en los noventa y me acerqué al trotskismo en 1994. Era difícil ser Peronista en los noventa, nadie nos quería. Menem le hizo mucho mal al Peronismo. En 2010 el matrimonio igualitario me acercó a comprender otra sexualidad y me hice tolerante. Al pasar el tiempo leí mucho feminismo y tuve muchas novias feministas. Reivindico La igualdad de género y el aborto como lucha de clase, y gracias al Kirchnerismo me hice tolerante.
Este año me ha pasado cosas que me han marcado mucho. A principios de año estaba en Punta del Este y conocí una chica. Muy linda y muy femenina. Le digo que tengo novia, pero que todo bien y podemos pasar tranquilos en la playa un buen momento. Me dice: "yo también tengo novia". El machismo, esa cosa cultural que nos metieron de chico, me juega una mala pasada y le digo: "¿novia?". Y me dice: "sí". Y me habla de su novia y me muestra fotos. Pasamos unos días juntos y exploramos cosas muy lindas. Nunca me había pasado que una mujer me hable de otra mujer con pasión. Y me vuelve a pasar unos meses después. Conozco a una chica en un boliche en San Telmo y hablando me dice: "estoy triste porque me pelié con mi  novia". Otra vez el machismo infantil me hace fantasear, pero para ella era algo muy natural. Hace un mes me pelié, muy mal terninamos, con un gran amor. Y hace una semana conozco una chica y estando recostados en la cama me dice: "tuve dos novias y un novio nada más". Me puse contento, porque lo tomé naturalmente. Otras generaciones, más jóvenes que yo y más libres y mucho más abiertos mentalmente que nosotros.
El Kirchnerismo es una gran revolución cultural, eso hay que entenderlo. El Kirchnerismo rompe con tabúes sexuales se todo tipo. Es muy difícil para nuestra generación tan cerrada en muchos temas, pero gracias a la revolución kirchnerista podremos construir un país amplio y inclusivo para todos y para todas.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 24 de agosto de 2019)

jueves, 22 de agosto de 2019

¿Por qué?

De la concha peluda a la concha depilada

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La concha

DEL PECADO NACE LA LITERATURA
(Ensayo)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Siempre se cogió: la humanidad nace de un polvo. En los mitos mesopotámicos el sexo siempre estuvo presente. Grandes falos para penetrar a la mujer, en sociedades patriarcales. El falo, o la verga como le dirán los escritores en el siglo veinte, siempre firme; esa firmeza del macho para cogerse a su hembra. En los mitos fundacionales hebreos la humanidad nace del polvo, un polvo que representa la suciedad: del barro modelado por el Dios de Israel nace la pareja que serán los padres de la humanidad. Ese dios "creador" prohíbe el goce, y recluye a esa pareja "al paraíso de los placeres sin sexo"; la transgresión al placer sexual condena a esa pareja a ser expulsados del "paraíso del goce sin sexo" hacia "el infierno de los placeres carnales". El Dios autoritario y patriarcal se transforma en el primer moralista que condena el goce. La monogamia hebrea es la condena del placer, contra la cultura politeísta mesopotámica donde el sexo es placer, un goce que va del matriarcado a lo patriarcal. Pero el patriarcado del mundo antiguo también tiene sus mitos feministas: las amazonas son un mito de poder, un mito que en pleno siglo 21 podría recrearse como el primer grito de lucha de la mujer. Siempre se cogió, pero las amazonas como mito tienen dos componentes que producen odio en el patriarcado de la Antiguedad: 1) los hijos varones de las amazonas serán desterrados de la comunidad de mujeres y serán criados por esclavos masculinos. 2) los hombres solamente serán esclavos y trabajarán la tierra y harán los quehaceres domésticos de la comunidad. El sexo siempre fue "pecado" (algo prohibido y transgresor) porque el sexo es poder. La literatura nace como transgresión, no como estética de algo bello para contemplación. Ya Virgilio decía: "el cuerpo de una mujer es algo prohibido" y el Cantar de los cantares bíblicos nos narra ese goce prohibido que es patrimonio del poder del Amo: los reyes hebreos gozan y el pueblo está condenado a no transgredir por miedo a quedar en falta con la comunidad (el pecado). Cátulo en la Roma antigua nos dice: "la concha es la libertad y gritemos viva la concha". La vagina o concha o chocho o kajeta es el grito de libertad. El Kamasutra, ese texto indio que habla del goce, escrito entre los siglos uno a seis de la era cristiana, transgrede la sociedad oriental. Y el Kamasutra se transformará en un gran transgresor y fuente de goce del mundo antiguo. De oriente pasa a Occidente y será citado por todos los escritores transgresores que hablen de sexo. La literatura recorrerá un largo camino, de los mitos bíblicos a los mesopotámicos y de la India del kamasutra a los griegos clásicos y a la Roma de placeres, y de ahí a Sade, Casanova, Joyce, Apollinaire, Carpenter, Manara, Betty Page, Navokow, Bukowski y todo escritor que alguna vez habló de conchas peludas y vergas carnosas. El sexo es parte de la historia, porque sin sexo no habría pecado. Y sin pecado no habría infierno carnal; y sin carne no habría literatura. La literatura nace de la carne y el pecado. Gracias a Dios existió esa moral del polvo de creación para que la transgresión sea la inspiración de la Literatura.

Fabián Ariel Genelotti

martes, 20 de agosto de 2019

Los intelectuales

Los intelectuales gorilas siempre unidos en la pavada

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Hay intelectuales idiotas, esos estúpidos que han triunfado con dos o tres libros que alguna vez marcaron época. Marcos Aguinis es uno de esos. La cruz invertida y El combate perpetuo son buenos libros. Me gustaron mucho. Pero uno no siempre debe engolozinarse con la forma y contenido de un texto; es mejor y más sano ver primero al escritor en su pensamiento. Todo libro expresa un pensar y la idiosincrasia de quien escribe, pero a veces hay engaños. Aguinis es uno de esos. Ayer lo escuchaba hablar boludeces, típico de un viejo choto que siempre fue un gorila antiperonista y criticó muy fuerte al Kirchnerismo. Se nace gorila al igual que se nace popular, por lo menos así me parece a mí. Y creo no estar equivocado. Y si lo estoy no me importa, yo pienso así. En El Combate perpetuo si uno lee con visión política, se ve ese odio a Rosas. Los gorilas siempre odiaron a Rosas. Lo odiaron por "salvaje y autoritario". Quizás lo fue, pero sin Rosas no hubiese sido posible la Argentina que nace libre y soberana en los años cuarenta del 19. Si la Revolución de Mayo fue el inicio, Rosas consolida la patria nacional y distributiva. Aguinis fue gorila toda la vida. El gorila no es solamente un gorila anti Peronista, porque el ser gorila implica ser gorila en todos los órdenes de la vida. Una vez una chica me dijo: "mi novio es gorila hasta cuándo chupa la concha, porque la lengua nunca la mete adentro, siempre va por los bordes como no involucrándose en la lamida". Esa es una buena explicación de lo que es ser gorila: ni para chupar conchas sirven. Y hablando de conchas mojadas y buenas lamidas, ahora pasemos a Aldahazi. Este siempre fue puto, de esos putos rebuscados y psicobolches. En los noventa se hizo famoso con una novelita erótica. La intenté leer pero me aburrió. Es la historia del descubrimiento de la zona de placer de la mujer. Pero la ironía del caso es que Aldahazi es puto, y nunca ha chupado una concha. Como buen bolche que es escribe con metáforas y hace ficción de lo que nunca vivió.
Estamos rodeados de gorilas, mires por donde mires hay gorilas. Los gorilas hasta eructan como gorilas.

Fabián Ariel Gemelotti.

lunes, 19 de agosto de 2019

El amor

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Carver en su libro de culto ficciona sobre el amor. Siempre fue un obsesivo sobre el tema. El más grande de los escritores norteamericanos de la modernidad. Su libro me llega mucho, al igual que Catedral y toda su poesía publicada. Siempre me pregunto de qué hablamos cuando decimos amar. Estoy pasando un momento de duelo amoroso, una separación definitiva de alguien que amé mucho. No es la única, hay otras mujeres en mi vida. Siempre hay otras, nunca hay una sola. Soy un burgués, y necesito muchas mujeres para vivir. Pero siempre hay alguien que te obsesiona y que te llega más que otras. Puede que sea el concepto que uno tiene de mujer, y lo que siempre he buscado en una mujer: mujeres delgadas, blancas, rubias y sobre todo con impronta. No podría estar con una mujer obesa o morocha, no me atraen. Entonces (por lo menos en mí persona así funciona) el amor primero es visual, el aspecto físico de alguien. Después vendrán todo lo demás, "inteligencia" e impronta personal. Pero si alguien no te atrae en lo físico no hay amor. En épocas de redes sociales, donde hay un juego del amor: una seducción de palabras a alguien que uno no ve, hay desiluciones cuando se ve al otro personalmente. Odio las redes sociales. Nunca conocí a nadie por las redes, no ando chateando. Uso las redes para subir escritos nada más. No pierdo mi tiempo ni me interesa hacer amigos virtuales. Mis amigos y mis amores son de carne y de huesos, no imaginarios. Eso en mí no funciona. Y no discuto sobre el tema porque puede ser que en otros funcione. Es algo muy personal, de cada uno. Hoy me levanté pensando en Jazmín, una chica que conocí el año pasado en una villa. Hice militancia política en villas miserias con amigos de la Cámpora. Íbamos a enseñar Historia y Economía. Y sobre todo a llevar alimentos. Ahí conocí a una chica muy linda, pero muy pobre. Al principio la veía desde mis prejuicios de clase media acomodada. Esa clase media que no sufre el ajuste, y vive bien pese a Macri o a Menem. No nací rico, pero tampoco pobre. Y los años me fueron dando buena calidad de vida económica. Lo digo porque no ando por ahí haciéndome el pobre, no me interesa eso. Quizás hace veinte años fui clase media baja, y mis escritos de hace veinte años eran otros porque me identificaba con ese sector que sufre los ajustes. Jazmín me gustó de un primer momento; su pelo rubio, su piel blanca y su juventud de 19 años. Y sobre todo porque ví en ella mucha ternura. Una mujer debe ser tierna sobre  todo. No me atraen las mujeres que te discuten todo o agresivas. No me gusta la gente que agrede. No me atraen. Y me enamoré de alguien de otra clase social. Y fue amor mutuo. Jazmín al entrar a mi casa me dijo: "¡para qué tantos libros y no tenés una TV grande!!!". Me hizo reír mucho, porque es verdad no tengo televisión grande. Tengo un viejo aparato de TV de 1990, que todavía funciona. No tengo lujos en mi casa, solamente libros y libros en muchas bibliotecas y afiches de cine y carpetas con mis colecciones de figuras antiguas y etiquetas de cigarrillos. No me interesan los lujos. Nunca me gustaron las viviendas lujosas con tecnología. Una simple computadora y un buen celular me bastan para escribir. Nada más. Jazmín fue lo mejor que me pasó en los últimos diez años, y eso que hubo más de veinte mujeres en esos últimos diez años; mujeres burguesas, finas y con estudios universitarios. Pero Jazmín y su pobreza me llegó mucho. Y todavía la veo. Ella siempre me dice: "tu novia esa pelotuda te hace sufrir, es una gil fina". Ahora que estoy atravesando mi duelo por mi novia burguesa me salva de caer en la melancolía Jazmín. Hoy la llamé y hablamos un rato. Y le fui franco, siempre soy franco con las mujeres (ser tan franco a veces no sirve) y le dije que la quiero.
Hablo de mí, mi escritura es muy autobiográfica; salvo mis ensayos históricos y económicos. Guste o no guste, soy un escritor que escribe cosas personales. A quien no le guste no me lea, no hace falta agredirme de mala gana. Hay libertad de expresión y puedo escribir lo que quiera en el momento que quiera y en el lugar que yo decida publicarlo. Es muy simple y no le busquemos la vuelta.
No sé si mi estilo es bueno o malo. Eso no me interesa. Yo escribo así. No puedo tener otro estilo. No puedo escribir otras cosas. No me interesa escribir simbólico o escribir para agradar al lector. Diez libros publicados y miles de artículos en diarios, revistas y redes sociales. Quizás sean mis escritos una porquería, y quizás no sirvan para nada. No me interesa, uno no escribe para educar o para que sirva para algo un escrito. Se escribe porque tengo la necesidad de escribir, y ese es el único motivo que hace que alguien escriba. No hay otro. Todos los que escribimos lo hacemos por una necesidad egocéntrica y porque se escribe para hacer más fácil eso que se llama las ganas de vivir y no morir.
Hoy pensaba. Siempre pienso. Y no voy a dejar de pensar. Amo el amor. No podría vivir sin una mujer. ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Fabián Ariel Gemelotti

(Lunes 19 de agosto de 2019)

domingo, 18 de agosto de 2019

El amor

El corazón de las tinieblas

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Ya nada es igual, nada puedo comprender y todo se me hace un vacío que no puedo llenar con nada. Estoy acá rodeado de libros y de muebles. Estoy solo. La soledad es un goce, pero también una infelicidad. Prendo el celular y ya no veo tu número, miles de mensajes, pero ninguno tuyo. Trato de no angustiarme, pero me angustio mucho. Soy pesimista, solitario y me irrita todo. Busco tus cartas y las leo y me ponen triste. ¡Tanto amor para terminar tan mal!!!! Nunca pensé no sentir más tu mano acariciar mi rostro, y tu voz penetrar mi interior. Pero es así, el amor termina alguna vez. Nada dura para toda la vida. Hace un mes que te ví por última vez y hace un mes que me siento huérfano de amor. Agarro mi moto y me gusta llevarla a la ruta y darle fierro, mucha velocidad para que el viento me abofetee y me haga ver la realidad. Ya no estás, y no estarás más. Soy caprichoso, un burgués de mierda que siempre tuvo todo. Pensaba ayer en vos mientras otra mujer recostada en mi pecho me hablaba. Palabras y palabras salidas de otros labios no sirven, porque vos no estás. Estoy triste y solitaria. Estoy angustiado. La angustia me mata.
¿De qué sirve tener todo si no te tengo a vos? ¿De qué sirve ver mi moto nueva, mi casa ordenada, mi billetera llena y mi ropa limpia y moderna? Nada sirve si vos no estás. Quizás algún día pueda volver nuevamente a ese estado de ánimo que se llama felicidad. Quizás otra mujer pueda hacerme olvidar de vos. En un mes se me han acercado dos mujeres, pero ninguna puede lograr que me olvide de vos. Puedo coger, pero no amar. Puedo disfrutar un café con alguien, pero no amar. Puedo dejar que una mano acaricie mi cuerpo, pero no amar.
Estoy y mañana estaré y nunca pero nunca volveré a ser el mismo.
El corazón de las tinieblas, de Conrad quizás logre que me olvide de vos por un momento y pueda reconstruirme y así poder amar nuevamente.
Como decía Conrad: "la mente humana es corruptible y esa corrupción de los sentidos lleva al hombre a la muerte".
Acá escribiendo.
Pura mierda, pero mierda de la buena.  

Fabián Ariel Gemelotti

jueves, 15 de agosto de 2019

A los 20

A los 20 somos revolucionarios y a los 50  ¿qué somos?

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

A los 20 años queremos (queríamos) poner bombas y odiamos (odiábamos) al capitalismo, o por lo menos mi generación fue anti capitalista. Éramos peronistas pero no nos gustaba mucho Perón, por esa fama de fascista que la derecha metió en la cabeza del pueblo. Evita fue nuestra bandera. Éramos peronistas pero también marxistas, anarquistas y algunos idiotas vegetarianos y a ratos orientalistas. Eran los ochenta, la pos dictadura y ser Peronista era algo mal visto. En la facultad todos cuestionaban a Perón. Recuerdo cátedras de Historia Argentina donde me hacía poner loco un docente de izquierda muy gorila. Éramos cinco locos los peronchos en Humanidades. En los ochenta todavía estaba "la Guerra Fría", pero un día tiraron abajo el muro y "festejamos" (¿por estúpidos o porque ya empezábamos a ver con otros ojos al capitalismo?). Una década muy diferente a estos tiempos neoposmodernos. En los ochentaj todavía los teléfonos públicos eran a monedas. Y si no tenías una mierda monedita redondita no podías hablar. En Rosario había diez casas de jueguitos, de las maquinitas donde el flipper  era una pasión para mi generación. El Avenué por calle Santa Fe entre Corrientes y Entre Ríos era el lugar de reunión de los peronistas  universitarios. Ahí me hice amigo de estudiantes de ingeniería, derecho y económicas. Faso, porro, cerveza, sexo, gimnasio y libros eran nuestra pasión. Fuimos transgresores, fuimos la pos dictadura. No empuñamos un fusil como los viejos de sesenta se vanaglorian (aunque yo dudo de muchos amigos que hayan sido "revolucionarios"), pero admirábamos a Montoneros y rendíamos culto a los libros y revistas de la izquierda Peronista. Se leía muchísimo, porque fuimos una generación que leíamos todo (no solamente política). Y nos cogimos todo, porque coger era la impronta de nuestra generación.

miércoles, 14 de agosto de 2019

El hambre

El hambre es la ideología de los saqueadores

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El hambre y la miseria es una ideología. Saquear y destrozar una nación es una ideología. El macrismo es la ideología del saqueo, pero para destruir primero necesita crear las condiciones culturales y a partir de ahí construir una hegemonía. En 2015 estaban dadas las condiciones culturales para que gane Macri; porque el macrismo era dueño del imperio mediático más importante de Argentina: Clarín. Los medios "formaron" culturalmente al votante de Cambiemos. El votante en 2015 vota convencido del "cambio", porque los medios crearon las condiciones en la "cultura cotidiana": hegemonía de odio y "cambio" llevó a Macri al poder. El macrismo es un movimiento "cultural" para lograr aplicar políticas económicas de saqueo. Lo cultural es el instrumento para la aplicación del saqueo y el ajuste. El macrismo funcionó hasta 2017 con muy poco cuestionamientos, porque el país "funcionaba": la clase media comía, y  la clase media es la dueña de "la voluntad ". Para los sectores medios no hay nada más allá de "sus necesidades culturales", entendiendo por cultura su educación, nivel de vida y estatus social. O sea, la clase media es egocéntrica, no le interesa otra cosa que no sea su crecimiento personal.
Pero en 2017 se produce un "quiebre", con la cuestión previsional. El sector "ilustrado" de la clase media empieza a cuestionar al macrismo. Pero Macri todavía pisa fuerte y los medios masivos siguen profundizando su poder hegemónico. Pero en 2018 se empieza a desmembrar Macri, el alza del dólar y el préstamo del FMI sacude los bolsillos de la clase media. Y entonces, la bendita clase media, empieza a cuestionar a Macri. El macrismo pierde poco a poco credibilidad, no por cuestionamientos ideológicos, sino porque hay inflación y "el salario se desinfla". Entramos al 2019 con un país saqueado, con 20 millones de pobres producto de las políticas  macristas. Y con el salario perdiendo día a día con la inflación y la suba del dólar.
La pobreza es ideología, eso es fácil de aprender.
Para ser sincero y consecuente con mi pensamiento (yo no soy político, soy escritor. No le debo nada a nadie y escribo lo que quiero y en el momento que quiero) debo decir: la clase media es una rata inmunda que solamente piensa en su bolsillo, o sea tiene la ideología de su bienestar y se mueve según las coyunturas históricas del momento.

Fabián Ariel Gemelotti
Miércoles 14 de agosto de 2019, cinco de la madrugada)

domingo, 11 de agosto de 2019

El mundo de lo correcto

El mundo de lo correcto y lo incorrecto

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

¿Qué es la corrección? La vida tiene idas y vueltas y correcciones de todo tipo. Vivimos y morimos en lo correcto, porque lo incorrecto lleva a la soledad y al olvido. Hay cine correcto y literatura correcta. Hay mujeres correctas y hombres correctos. El amor debe correr por lo correcto para encajar en el entramado social. La incorrección está mal vista, porque es nadar en aguas sucias y caer en un remolino que no deja avanzar hacia la aceptación social. El mundo es "social" y también no lo es. Hay cosas que son colectivas y cosas que no lo son. El mundo es una cosa, diría Celine. La literatura no debe ser correcta, porque si lo fuera no sería literatura, sería política y caminaría hacia la felicidad. La felicidad es una búsqueda del pensamiento teológico y no de la filosofía, porque la filosofía no busca ni la verdad ni la felicidad. Las religiones sí buscan la felicidad, al igual que las ciencias ocultas y el pensamiento político. Maquiavelo decía: "todo pasa". Lo dijo antes del anillo famoso. Maquiavelo sabía de lo que hablaba. El matrimonio y el noviazgo son correcciones sociales y por lo tanto políticas. ¿Quién determina que alguien debe coger con una sola persona o vivir "eternamente" enamorado de una sola persona? Ese determinismo dual del pensamiento religioso determina la corrección de la vida. Entonces "la amante o el amante" pasan a ser lo incorrecto, y la transgresión. El sexo de lo correcto se corre a lo incorrecto. Se nace y se muere en una sola vida. Se nace para morir, nadie nace para vivir eternamente.
Lo correcto determina la vida, porque hay que leer "cosas correctas" y "estudiar lo correcto" y tener "empleos correctos" y tener "una familia correcta". El Todo de estas cosas determina "tu felicidad", porque la "felicidad" es parte de la "vida correcta", de esa corrección del pensamiento religioso y político. La vida siempre corre desesperada, porque hay desesperación por ser correcto. Si no lo sos estás condenando de antemano "a la muerte civil", esa forma jurídica que hace de una persona "que no sea nada en la vida del conjunto". ¿Quién determina la vaquedad o la infelicidad? Todo lo determina la religión y la política. El político es un ser religioso, una religión atea en el entramado del tejido social. "Yo dudo y pienso", "yo pienso y luego existo" o diría Celine: "no pensamos nada, acá estamos por voluntad de la religión". La Iglesia determina tu vida. La política determina tu "felicidad". ¿Quién determina que no puedas cogerte a la hija de un amigo o puedas acostarte con tres mujeres y "amarlas" al mismo tiempo? La culpa la tiene la Iglesia. La Iglesia ordena tu vida. Moral, ética y valores de vida son "determinismos religiosos". La moral te la fabrican en el laboratorio del pensamiento mágico y la ética la determina el pensamiento de "la corrección".
Somos correctos por voluntad de Dios y somos incorrectos por voluntad de la "literatura". Yo me formé en Historia. Pero mi pasión es la Literatura, así que me gustan las cosas incorrectas y detesto la vida correcta del entramado social. Odio las modas y el pensamiento colectivo. A mí me gusta Max Stirner y Celine y Lamborghini y todo lo maldito. No leo cosas correctas, porque a mí me gustan las mujeres incorrectas que te hacen sentir incorrecto en la cama.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 12 de agosto de 2019)

sábado, 10 de agosto de 2019

Osvaldo Lamborghini

Osvaldo Lamborguini y la poesía del ojete

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La poesía es un género muy particular, porque generalmente se la asocia con lo frívolo o lo romántico. Es un género despreciado por los prosistas, porque la prosa permite desarrollar una idea en muchos párrafos. La poesía puede ser una idea o no serlo, porque un poema no necesariamente es una idea. La idea nace como una perfección de la búsqueda de la verdad, porque la "verdad" es lo que todos buscan. ¿Qué es la verdad? Esa es una respuesta difícil de dar, porque "verdad" es un término más ligado a lo metafísico y a la religión y a las Ciencias ocultas. La poesía es otra cosa, algo más ligado a la estética individual. Algo que sale del interior y del dolor o de la "felicidad". En definitiva un poema es un estado de ánimo, pero con una estética literaria. La literatura no necesariamente es una "verdad", porque la ficción no es verdad. Lo ficcional es parte del imaginario del escritor, y juega con la razón aplicada a lo sentimental.
Osvaldo Lamborghini fue nuestro poeta maldito, nuestro fiord nacional. Escribía "para el ojete", alguna vez leí de un crítico. Otros dicen que escribía "con el ojete" y "fue el más grande de todos". La crítica siempre fue boluda, escritores fracasados que escriben en los suplementos dominicales. Fracasados de ideas y de "puro sentimiento", porque de guita la levantan con pala.
"Envuelto en una paz cotidiana
el tipo miraba la cocina,
las hornallas, el fuego encendido:
la cocina, empapelada ciertamente
con hojas o páginas
de diarios y revistas"
Osvaldo le escribía a su conciencia, y decía como mirando a un espejo: "Baudelaire era más concreto/hablaba de lo irreparable". Osvaldo era un maldito, no por su vocabulario más que nada por su impronta de la paja y el ojete: "Existía, claro/la tengo en la punta de los labios, existía/la ensalivada pornografía,/las pajas escondidas en la batea/a toda hora/por el culo revistado de Blanquita Amaro/excitadas más todavía/por el crimen de sangre (página de al lado de la revista Ahora)/¡Ahora!". Osvaldo le escribía a las vergas duras y a los culos perforados sin vaselina. Osvaldo hablaba de coger con naturalidad, y eso molestaba: "Porque toda rima ofende/Cito de memoria y con premura,/Cometí pecados de en verga dura./Oriné los parques más aquendes,/Lo más otrora,/Los más verdes"
Osvaldo escribió el cuento más profundo de nuestras letras, porque El niño proletario fue escrito para provocar. Que los burgueses se cojan a un chico pobre y con alambres le corten la verga fue provocador. Pero como toda provocación, fue escrito para que las conciencias burguesas se sientan molestas en sus "deseos imaginarios de estancieros".
Sus novelas son inconclusas, porque nunca tenía tiempo para terminarlas. Coger y leer eran más importante que escribir, una vez dijo en un reportaje. Venerado en vida por pocos, y odiado por muchos, recien unos años después de muerto pasó a ocupar una página importante de nuestras letras.
"Lo que pasa es que tengo una verga muy dura y es tan dura que necesita un culo potable para ablandarla", escribió en sus diarios personales.
Osvaldo será por siempre el escritor de la poesía del ojete.

Fabián Ariel Gemelotti

jueves, 8 de agosto de 2019

Dios

"Si Dios y la Humanidad son poderosos con lo que contienen, hasta el punto de que para ellos mismos todo está en todo, yo advierto que me falta a mí mucho menos todavía, y que no tengo que quejarme de ni 'futilidad'. Yo no soy nada en el sentido de vacío, pero soy la nada creadora, la nada de la que saco todo.
¡Fuera entonces toda causa que no sea entera y exclusiva la mía! Mi causa, me dirán, debería ser, al menos, la 'buena causa'. ¿Qué es lo bueno, qué es lo malo? Yo mismo soy mi causa, y no soy ni bueno ni malo; ésas no son, para mí, más que palabras.
Lo divino mira a Dios, lo humano mira al hombre. Mi causa no es divina ni humana, no es ni lo verdadero, ni lo bueno, ni lo justo, ni lo libre, es lo mío, no es general, sino único, como yo soy Único.
Nada está por encima de mí..."

"El Único y su propiedad", Max Stirner.

lunes, 5 de agosto de 2019

Clase media piojosa

Clase media y la concha de tu madre

Indecisos

Los indecisos en política

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

¿Qué es una persona indecisa? Un indeciso es alguien que nunca sabe donde está parado. Hay indecisos en el amor, en lo familiar, en el mundo laboral y en la política. Estos son los peores, porque un indeciso en política define futuros salariales y la economía del país. El 43 del electorado argentino es un indeciso, o sea no se define políticamente a quién va a votar. Ideología tienen, más allá que ellos digan que no les interesa la política. A una persona no le puede interesar hablar de política o leer diarios o ver programas de TV políticos, pero no por eso dejan de ser "un animal político", como Spencer alguna vez definió al hombre. Ya Aristóteles decía que todo es política. Y Marx decía: "la sociedad se divide en clases sociales(....) La economía es una ideología". Si la economía es una ideología, el salario es determinado por procesos de distribución (Ricardo). La economía de un Estado determina tu situación económica (economía estructuralista). Ya los anarquistas expropiadores decían: "el salario es una ideología del explotador". Salario, bienestar y distribución es una ideología. Este Gobierno macrista es una ideología. Ellos llegan al poder mediante el engaño y apelando al odio visceral del anti Peronismo. Ese odio lleva a Macri a la Casa Rosada. El cambio es la "anti política", proponían los macristas. O sea, el macrismo apela a la destrucción del Peronismo desde una ideología: la anti política es una ideología del patrón. Los amos quieren sirvientes serviles para aplicar sus políticas de ajuste.
Los indecisos son parte de una ideología. Son la ideología del "no pienso y no me meto", pero esa ideología de sumisión determina el salario de todos y de todas.
Ser indeciso es una ideología.

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 3 de agosto de 2019

Carta 2

Carta a Gala (2)

MENSAJES DE WASSAP

Hoy pensaba en tu dibujo. Tu dibujo es lo que me dio fuerza para editar mi libro de poesía. Soy escritor de prosa, pero tu dibujo me dio la idea de hacer un libro con poesías. Miro las líneas del dibujo y me gustan, me gustan esas imperfecciones que tienen. Es perfecto aunque vos decís que las líneas deben ser más parejas. Yo creo que la imperfección es perfección en arte. Por eso lo dejo así. La chica que me hace la diagramación me preguntó quién sos vos y le dije: "alguien talentosa que dibuja como los dioses". Me pregunta a qué te dedicás: "es tatuadora". Y ahí queda todo, porque no le digo más nada. No le dije tu nombre ni nada de vos.
Vos no tenés idea lo que significan para mí tus dibujos. Siempre recuerdo la primera vez que te ví, allá lejos en el tiempo en noviembre de 2017; yo venía de la compensatoria por la Feria. Habíamos ido cinco días a Mar del Plata con mi novia de entonces, Jazmín. Habíamos discutido mucho y la relación estaba desgastada. Desde 2014 que estábamos juntos, cuando ella tenía 19 años. Era alumna mía y asi la conocí. Cuento esto porque tiene que ver con todo. Vos estabas con el carrito de ensaladas y yo agotado y mal dormido (y cansado de una relación asfixiante, porque era algo que ya no soportaba más) Y me dijiste: "yo vendo ensaladas, ¿querés?" Y esa compra fue mi primer contacto con vos. Siempre recuerdo ese día, y te veo delgada con un vestidito y pelo rojo suave. Yo estaba tan dormido que no le di importancia a tu persona. Pero el paso del tiempo hizo que ese día sea importante hoy en mi vida. Yo me entiendo.
Y fue pasando el tiempo y empezaron esos mensajes de Wassap. Un día de 2018 me revisa el celular Jazmín y ve unos Wassap que te envié a vos y me tira el celular contra la pared y lo rompe. Tuve que comprar uno nuevo. Ella era vegetariana y hacía ensaladas. Pero no me gustaban, yo quería las que vos vendía.
Me fui acostumbrando a esos Wassap. Se fueron transformando en parte de mi vida cotidiana. Los esperaba con ansiedad. Hasta he soñado con esos Wassap.
Empecé a pensar qué mierda hago escribiendo un Wassap (eso te lo dije una vez) y a pensar que yo estaba loco por hacer algo que nunca antes había hecho. Generalmente uso el celular para internet, no me gusta hablar ni enviar mensajes. Pero esto era diferente, porque detrás de la pantalla estaba vos, alguien que me producía confianza y mucha ternura. Y fui dándome cuenta que vos eras muy humana y muy sensible. Y fui dándome cuenta que no era una pantalla solamente, era una persona de carne y huesos detrás de la pantalla. Recuerdo un día del año pasado que vos te enojaste muy mal conmigo y me dijiste: "me tenés podrido con tus mensajes, a todas horas y todos los días". Me puse mal ese día, porque eran tres frases locas las que te enviaba y no quería molestarte. Hasta pensé en bloquearte y borrar tu celular y así no saber más nada de vos. Pero... no pude hacer eso.
Me empecé a acostumbrar a ver la pantalla y esperar un Wassap tuyo.
Me gusta mucho esa comunicación. Pero a su vez pienso a veces que no sé qué hago escribiendo un Wassap mañanero y esperando una respuesta. Hay días que me siento un "boludo" haciendo esto. Nunca lo he hablado con nadie, porque nadie me entendería, más mis amigos que saben cómo soy y que no hago estas giladas con nadie. Es Wassap, es la postmodernidad lo que logró esto. Escribí un cuento sobre nuestra comunicación: "Wassap del apocalipsis" Una historia donde hay un apocalipsis y la humanidad desaparece casi por completo, pero quedan algunos humanos encerrados en cuevas. Y son muchas cuevas, y se comunican por un sistema muy parecido al Wassap. Toda la vida de esos humanos se empieza a resumir en mensajes a una pantalla donde del otro lado hay otros humanos. La humanidad así deja de ser humana y se transforma en tecnológica. Todo destruido, salvo un 10% que va mutando de humano a inhumano.
Hace poco estuve tentado de bloquearte y cambiarme al nuevo sistema e irme del Tribunal y así no saber más nada de vos. Borrar tu existencia, pero no pude. Hay algo más fuerte que me lo impide y no sé con exactitud qué es. Aunque a veces creo saberlo, pero me niego a pensar en eso.
Miro tu dibujo y me enloquece. Me gusta el trazo y ese rostro imperfecto y esos dedos manejando un celular. El dibujo muestra un rostro mirando la pantalla del celular mientras escribe vaya a saber qué cosa. Y me viene de vuelta a la memoria ese día de noviembre de 2017.
Gala me gusta que tu dibujo sea parte de mi libro, porque vos merecés ser parte de mi libro. Mi libro es casi tuyo, porque si no fuera por ese dibujo ahora no habría libro.
Hace un tiempo me dice esa mujer que es mi "amante ocasional": "el otro día llamaron de la Corte a Gala, esa chica que se tiñó de naranja y la cagaron a pedo. ¿Sabés quién es?". Le dije que no te conocía. Y me dice: "una chica muy rara". Me puse a reír y la otra (ese pedazo de carne que no amo ni quiero, que es muy linda mujer pero vieja. No me gustan las mujeres de mi edad) me dice: "esa chica es muy creída". Y le dije: "no creo que sea creída, es humana por eso es así". Y me dijo: "¿entonces la conocés?". Y le dije: "no, pero conozco al padre que es un excelente tipo". Y me dice: "sí, el padre es muy buen tipo. Una vez estuve con él, hace años". Y me entró risa. Mucha risa.
No te enojes, aunque me divierte verte enojada. Me gusta que seas así, tan explosiva. Vos sos lo único que me da fuerza en las mañanas. Vos me has salvado de caer en la miseria espiritual.
No podría vivir sin sentir el ruido de mi celular y ver en la pantalla un nuevo mensaje de GALA. Cosa rara, tan rara que siento vergüenza y me siento un "boludo" si lo contaría a alguien, pero a su vez me siento libre y espero tus mensajes de Wassap con ansia. No podría vivir sin saber que detrás de la pantalla estás vos leyendo esto que acabo de escribirte con tanta pasión.

Fabián (domingo 4 de agosto de 2019)

Hoy

La izquierda me tiene hinchado las pelotas

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Odio ir al Centro de Rosario. Viví diez años en Sarmiento al 400, en los noventa. Pero me cansé un día y volví a mi barrio de toda la vida que es Belgrano. Entre Belgrano y Echesortu, los únicos barrios que amo de esta ciudad horrible y aburrida, no me muevo. No me gusta Rosario, nunca me gustó. Pero hoy tuve que ir al Centro, a comprar algo. Voy por Peatonal caminando al mediodía y las agrupaciones reparten panfletos. La izquierda, Cambiemos y el Peronismo. Se me acerca alguien de la izquierda y me da un papel rojo donde está el rostro del pelotudo de Del Caño. Este tipo me produce odio y náuseas. Detesto a la izquierda argentina, la odio desde que iba a la Facultad de Humanidades y los tenía que aguantar con su soberbia y gorilismo. Recibo el panfleto y lo apreto fuerte con la mano y lo tiro al suelo. Se me vienen encima tres idiotas y me increpan por qué hice eso. Sigo caminando y siento que un pelotudo me grita: "sos un boludo macrista o un kirchnerista de mierda". Cuando siento eso me paro en seco y me doy vuelta y le grito: "zurdito seudo marxista andate a la concha de tu madre". La gente me mira. Y los militantes de izquierda se quedan callados. Sigo caminando tranquilo, porque sé que en Rosario nadie te va de frente. Muy pocos tienen aguante, contados con los dedos de la mano. Llego a San Martín y Córdoba y se me acerca un chico de unos 18 años y me da un volante de Cambiemos. Lo agarro y lo guardo en el bolsillo de mi campera de cuero. Miro a los chicos de Cambiemos, pibes bien mezclados con desclasados. Muchos son pagos, y repartir panfletos es un laburo. Por eso nunca trato mal a los chicos de Cambiemos ni de nadie, salvo a la izquierda, porque son niños bien que juegan a ser marxistas. Son una pose, no una ideología de izquierda. Camino otro trecho y siento los bombos de los Kirchneristas. Veo a un par de amigos. Me llenan de papeles. Me dicen que me quede, pero les digo que me espera una chica en el bar de mi viejo barrio de los noventa, ese bar de Sarmiento y Urquiza, un bar que me gusta mucho.
Es así la vida, la izquierda me tiene hinchado las pelotas.

Fabián Ariel Gemelotti

De

DEDICATORIA DE AMANECER:

Este libro de poesía es muy importante en mi vida. Nace, como todo libro, en la mente de quien escribe. Pero sobre todo este libro nace por un dibujo. Es el dibujo de tapa, de alguien que quiero mucho. Ese dibujo me inspiró a publicar este libro, porque ese dibujo de tapa fue dibujado por una mujer con un talento e inteligencia que nunca antes había visto, por una mujer muy importante en mi vida. Ella sabe que es así, que es muy importante para mí.
Este libro le pertenece a ella. Es fruto de su comprensión a mis ralladuras y a mis escritos que muchas veces le generan bronca.
Este libro es tuyo y de nadie más.

Fabián

Dai

Mi niña

A Daiana

Dai fuiste mi rubia hermosa
Linda como pocas
La que me diste sexo del bueno
Ese sexo que pocas mujeres saben dar
Esos encuentros prohibidos en 2017
Esa juventud tuya
Verte desnuda a través de los espejos
Verte sumergir en el jacuzzi
Y penetrarte y sentir tu humedad en mi verga
Y acariciar tu rostro
Y besar tus hermosos labios
Y sentir tu lengua en mi garganta
Y secarte con el toallón
Y sentir tu cuerpo recostado en mi pecho
Y verte armar porros y tu sonrisa pícara
Y tu piel suave
Y tus tetas grandes
Y me fui acostumbrando a esas tetas
A esas tetas en mi boca
Y ponerte gel
Y penetrar tu ano
Y sentir tus gritos
Esos encuentros en esos telos de la Terminal
En mi memoria
Fuiste Dai la que me diste felicidad
Cuando la tristeza me estaba llevando a la muerte
¿Qué será de tu vida Dai hoy sábado de agosto de 2019?
 

Prologo

Prólogo a Amanecer:

Kamikaze del vocablo

Fabián Ariel Gemelotti es una ametralladora viviente y como tal, dispara a mansalva palabras que se esconden en lo más hondo de las oscuridades humanas. Es una rara avis dentro del espectro literario rosarino, un compulsivo escritor de villancicos escatológicos y desenfrenados. Sus poesías logran plasmar frenéticos y esquizoides comportamientos de nuestro mundo y en especial de Argentina, siempre vista a través de la lupa de un vaivén que resucita dinosaurios, amebas, fósiles y otras yerbas.
La poesía de Fabián no toma atajos, elabora impecablemente el fermento que le dicta su ansia y el veneno salta directamente y nos mancha. Y al igual que Roberto Arlt y Manuel Puig, muestra implacablemente las miserias de nuestra clase media, pero con un suspicaz aire de crueldad al mejor estilo Osvaldo Lamborghini; una ensoñación contradictoria y al borde del delirio sobre sexo, clases sociales y mujeres. Bocanadas de lujuria y perversión, personajes ambivalentes de la crisis urbana burguesa del neocapitalismo siglo 21 se juntan en un menjunje provovador y obsesivo.
Todas las poesías conducen a un desplazamiento endémico y que trasciende generaciones. Hay un motor de búsqueda intenso que riza la ebriedad y un perenne juego macabro que machaca, pentagrama, fábula e incorpora dimensiones insopeschadas. Nunca es obsecuente con el lector, lo va sumergiendo en una catarata de sucesos y distorsiones que no otorgan respiro. Por eso la poesía es vertiginosa e invita a leerla de un tirón. En definitiva, otra muestra de la prolífera obra de Gemelotti que no pierde audacia y seduce al lector que busca un trago fuerte o un humo dislocado e intenso de puro kamikaze del vocablo.

FERNANDO MARQUINEZ

viernes, 2 de agosto de 2019

AMANECER

AMANECER para verte
Y sentirte
Y amarte
AMANECER en tus brazos
Te quiero en los amaneceres
¡Vos sabés que yo te quiero!!!!!
Eres mi único refugio cotidiano..
Amanecer

Libro

ESTA MIERDA QUE VAS A LEER NO ES POESIA



La vida es una mierda
Pero vale la pena vivirla
Vivir siempre en los límites
Vivir rodeado de mierda a tu alrededor
Todo lo que te rodea es una mierda
Lo peor de todo es que esa mierda no tape la linda mierda que es tu vida
El sexo sin amor es una mierda
Porque es solamente un pedazo de carne para satisfacer a tu carne
Carne es carne
Coger sin amor es la tristeza y la condena de esta vida de mierda
Lo más lindo de la mierda cotidiana
Es que te eleva porque viendo tanta mierda te podés dar cuenta de que vos no sos una mierda
Pero para ellos vos sos una mierda
Sos una mierda que quieren pisar
Y desparramar
Y después hacer desaparecer por las cañerías que conducen al olvido
"¿Cómo andás?", pregunta de mierda
Porque saben que vos andás mal
Depresivo y angustiado de vivir rodeado de imbéciles de mierda
Pero no podés hacer nada
Porque en definitiva nada se puede hacer contra ellos que son la mierda que venden la felicidad.

jueves, 1 de agosto de 2019

Flicidsd

SUICIDE IS WHAT WE HAVE

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Yo soy de la generación de las maquinitas de vídeo
De las peleas callejeras
Del faso Jockey y 43/70
De las peñas universitarias y los asaltos
De los boliches de Echesortu con rock en inglés
Soy de la generación de las mujeres con polleras grandes, de los padres castradores
De la moto Honda 100 y el fútbol barrial de potrero
Soy de la generación del piedrazo de tribuna a tribuna en los clásicos
De pegarle en la jeta a un canalla puto
Soy de la generación pos dictadura
La que vivió su infancia viendo a Videla por TV
Soy esa generación que vivió el proceso
Pero no empuñó un fusil guerrillero
Y que en los 80 se sintió guerrillera
¡Viva Perón, carajo!!!!!
Montoneros por la liberación
¿Qué mierda somos?????
Soy de la generación del porro en la plaza
Y la cocaína  comprada con el primer laburo 
Soy de la generación de los excesos en el sexo
De no tener límites cogiendo
Y de cogernos todo lo que caminara a nuestra bragueta
Y el romanticismo berreta de llantos compartidos
Soy de la generación que ya no sirve
Hemos tocado techo
Ya somos descartables
Sola queda esperar la muerte
Tranquilo en la cama
Y prender un marlboro
Y sentir que el tiempo pasa y pasa
Y nada y nada puede detenerlo
Suicide is what we have left

Fabián Ariel Gemelotti