domingo, 25 de agosto de 2019

Muertos de hambre

¿Por qué los muertos de hambre y piojos resucitados apoyaron y siguen apoyando a Macri?

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Un piojo resucitado es alguien que no tiene un mango, pero que quizás hizo un peso alguna vez y piensa que por eso es alguien "importante". Ayer en Capital Federal se hizo una marcha de apoyo a Macri, y miles de piojos resucitados y cabecitas negras estuvieron presentes en esa marcha. Me hizo recordar las marchas fascistas de apoyo a Mussolini y las manifestaciones nazis de los años treinta en Berlín. Ayer veía por TV caras morochas, desdentados y mal alimentados mezclados con clase media alta de Capital. La derecha en el mundo tiene un apoyo muy grande de los desclasados y los piojos resucitados. Ayer escuchaba a una jubilada mal vestida y obesa y muy fea del conurbano defender a Macri. Esta es la Argentina, donde el hambre hace estragos y el grueso de la población lo comprendió y votó hace unos días la vuelta del Kirchnerismo. No toda la población es estúpida, pero hay muchos estúpidos todavía. La clase media tiene un porcentaje importante de alcahuetes, mala leche, soberbia y pija blanda. Pero no le echemos la culpa siempre a la clase media, porque los sectores lumpen y desclasados y muy pobres también se llenan de alcahuetes y botonazos. Recordemos que de las clases bajas sale Gendarmería y la policía, lo más bajo de la población. Pero se puede perdonar a la clase baja, porque no tiene acceso a la educación y esa ignorancia de clase los hace ser "unos negros de mierda alcahuetes y mequetreques" (Roberto Arlt en El juguete rabiodo los pinta con maestría). Ayer veía esa patraña de pelotudos defender a Macri y me hizo reír escuchar a un taxista obeso y cabezón y seguramente con olor a desodorante barato abrazarse con un señor también obeso y muy bien vestido pero seguramente con olor a un perfume francés. Odio viajar en taxis, me molesta escuchar a los tacheros, porque son muy derechozos. Y te hablan boludeces cuando estoy dormido a la mañana o salgo con dolor de cabeza y estresado de mi trabajo y no quiero que nadie me rompa las pelotas y llegar a mi casa y echarme un cago y comer y bañarme y dormir. Pero los tacheros te rompen las bolas aunque te vean hecho pelotas dormitando. En mi barrio hay muchos piojos resucitados que hicieron la mosca con el Kirchnerismo, pero que en 2015 votaron a Macri. El verdulero me hace reír porque dice todavía "la Chorra" y usa desodorante de cuarenta pesos y su gorda y mal formada esposa se hace la importante porque maneja un cero que compró en 2014. La hija del verdulero tiene 19 años y está muy buena. Mi ex novia le tenía bronca porque la pendeja usa pantalones ajustados y te pone el orto bien parado cuando agarra las bananas para poner en la bolsa. La mujer del verdulero es tan olorosa que la lengua si la metés en esa kajeta seguramente se te va a caer en pedazos. Mi ex novia me decía: "odio a la gordura porque los gordos comen porquerías". Ella está bien alimentada y hace gimnasia y tiene dinero para alimentarse correctamente y para ser muy delgada, y no comprendía que el negro desdentado come mortadela y fideos para mandar a la hija de vacaciones a Estados Unidos. O sea, es la ley de los piojos resucitados: padres obesos e hijas de buen culo y boca sabrosa para chupar una verga. La hija del verdulero es una típica histérica de clase baja. Y mi ex una pendeja de clase alta bien alimentada y con educación y rubia como toda burguesa. Todo es cuestión de clase, clase en la mortadela y en la comida de la dietética. Hay muchos piojos resucitados que ahora ven que la prosperidad se les fue a la mierda con la inflación y con el ajuste. Entonces muchos de esos piojos resucitados desesperados ahora piden de rodillas la vuelta de "la Chorra". Estamos en 2019, un país que se cae a pedazos con veinte millones de pobres. Estamos en la decadencia total. Estamos en el abismo económico. Pero ayer muchos "negros" unidos en un abrazo a Barrio Norte porteño marcharon para defender este modelo económico. Ya lo decía Lamborghini: "la negra te la chupa y después se lava los dientes para darte un chupón".
Esto es Argentina, un país lleno de piojos resucitados y alcahuetes. Pero hay que decirlo: hay hijos de putas en todas las clases sociales sin distinción de color de piel ni de olor a sobaco o perfume importado francés.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 25 de agosto de 2029, dos y media de la tarde. Día treinta de mi duelo amoroso)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario