jueves, 31 de diciembre de 2020

El corazón de Satanás

El Corazón de Satanás

(f.a g.)

Hay una profecía medieval que dice que en el año 1202 nacerá un demonio destructor. Esa profecía fue anunciada por el obispo de un monasterio de Francia. El obispo Jacinto Pèrrugá sentado a la sombra de un árbol dijo: "el 1202 traerá desgracias y el fin de los tiempos". Esa profecía fue anunciada en el año 1201. Al llegar el 1202 no se cumplió la profecía, el mundo siguió intacto y la vida no fue alterada. En el año 1896 el arqueólogo Pedro Petri descubre un manuscrito medieval, oculto entre el polvo de los estantes del Vaticano. El manuscrito habla de un error de cálculos. Según el manuscrito encontrado se hace un nuevo cálculo: 1202 es un número al cual se llega con tres fechas: año 400 más año 800 más año 2 del nacimiento de Jesús (según el Evangelio apócrifo del prefecto Centurión de las Montañas).
Lo interesante de esa profecía es que 1202 debe leerse en forma invertida, 2021. El error del no cumplimiento era por un cálculo decimal en la tabla numérica de la forma matemática hebrea.
Las profecías medievales son anuncios milenarios, el año dos mil es el comienzo de todas las profecías invertidas: la muerte de Juan Pablo Segundo; el gobierno de Bolsonaro y la pandemia planetaria. Al respecto dice una profecía: "un año antes del fin de los tiempos el mundo entero vivirá un desastre donde las manos traerán una peste".
Es la profecía del demonio, la de 1202 donde nacerá el demonio destructor del mundo. Los caballos del Apocalipsis ya están preparados para atacar.

Fabián Ariel Gemelotti

El encanto

El encanto de las mariposas

(ensayo: cine maldito)

(f.a g.)

El cine nos ha dado muchos filmes malditos. Mucho se ha destruido, en incendios o simplemente por el mal cuidado o desaparecieron las cintas. Hay un filme maldito Norteamericano que  quedan pocos registros (más que registros comentarios y una investigación dudosa), no hay afiches, ni una sola presencia documental del filme que pueda verificar la autenticidad. La película en cuestión se llamaba El encanto de las mariposas y el único registro que queda es un comentario del escritor neoyorquino Jhom Pitruel en un libro de 1922. Se ha investigado mucho, el arqueólogo Miguel Delpanter logró ubicar la casa donde se filmó la película y dio con una de las protagonistas, la afamada actriz Mariela Trota. Esta actriz conservaba la correspondencia con el director del filme. Fueron amantes durante la filmación, Mariela con 18 años tuvo un romance con ese director olvidado por los archivos cinematográficos; estamos hablando de Fernando del Pino, el director que al filmar El encanto de las mariposas tenía 55 años. Hablar del filme es como hablar de algo fantasmal, porque no se puede saber con certeza si se habla de algo que existió o simplemente es un mito del cine.
¿De qué trata el filme? La película fue filmada en una vieja casona de Nueva York; una cada derruida de 1779. El filme trata de un virus mortal y de sexo, orgías y fantasmas. Dice el crítico de cine Ariel Aguada en su libro El cine maldito: "seguramente la cinta fue destruida porque fue un fracaso comercial o la policía la destruye por orden judicial". Miguel Delpanter investigó expedientes judiciales de los Tribunales de Nueva York y no encontró ninguna orden judicial o denuncia contra el director y actores. Ariel Aguada llega a una conclusión: "el filme se perdió en una mudanza, pero yo creía que fue destruido y algo de eso pasó". El filme dura 60 minutos, según Pitruel y empieza con una escena donde Mariela Trota aparece desnuda corriendo por la casona, detrás de ella un muchacho desnudo la corre. Los dos usan barbijos, el filme trata de un virus. Una pandemia planetaria azota al mundo y un grupo de jóvenes se encierran en una propiedad abandonada para tener sexo nada más. ¿Es pornográfico el filme? Las imágenes,  según Pitruel, son de sexo explícito. ¿Pero el filme aborda otras cosas? Sí.
El filme El encanto de las mariposas aborda el tema de la soledad, el sexo, los fantasmas y la manipulación de los Estados con un virus ficticio creado por los medios masivos. En la mansión hay una radio gigante (según narra Pitruel) que transmite constantemente sobre las consecuencias del virus. Todos están aterrados, saben que van a morir. Y el sexo es la única forma de no suicidarse. Cuenta Pitruel que el filme fue censurado y no pudo exhibirse en los cines. ¿El final? Es un mito, porque nadie sabe cómo termina, ni en las correspondencias ni en el libro de Pitruel se habla del final.
Filme maldito, filme olvidado y sin registros cinematográficos. Unas líneas en un libro, un par de referencias en correspondencias y una investigación arqueológica con una "supuesta" propiedad del siglo 18 donde se filmó la película.
Así es el cine y así la literatura. Se ha destruido mucho y perdido muchísimas obras y muchas otras están entre el polvo olvidadas y ocultas por los fantasmas del olvido.
Fabián Ariel Gemelotti
(31/12/2020)

sábado, 26 de diciembre de 2020

El cine dexterror

El cine como entretenimiento

(f.a.g.)

Cuando Stoker publica Drácula en 1897 está creando un monstruo perfecto para que se inaugure el entretenimiento perfecto. El cine tiene esa cosa que decía un acomodador de cine del Heraldo cuando yo era chico: "la gente que ve cine siente placer en sentarse en una sala con aire acondicionado". Creo que algo de eso había (no había aire en mi casa y por eso vivíamos en el cine con mi novia, nos vimos todo); también hay otras cosas. El cine de terror clásico (mi preferido cuando era chico junto al cine de aventuras) no juega con la sangre, eso vendrá después en los setenta con Carpenter y en los noventa con filmes como Scream. Los 70 renuevan el cine y le dan una vuelta de tuerca. Aparece Tiburón y aparece Encuentros cercanos. Cine de terror, de aventuras y un policial más violento nos traen los setenta. Después vendrán los 80 con un cine muy transgresor. Son los 80, el cine va dejando de ser un entretenimiento de sala de cine porque el vídeo hogareño va a ocupar un papel especial. Debe ser por eso que el cine de los 80 es el cine que muestra ese cambio en el paradigma cine. El cine de ser algo colectivo se va a ir apagando y pasará a ser algo exclusivo del hogar. Ese cambio se ve en la pantalla con filmes como Volver al futuro y los pantallazos de Carpenter y su cine de terror. En 1990 se hace la remake de La noche de los muertos vivientes. Mucho más violenta que la de Romero de 1968. Empiezan los 90, y empieza el desempleo en el mundo a niveles catastróficos. Los zombies de los 90 son la masa de desempleados. Cada convertido en zombie pasa a engrosar la "basura" del capitalismo.
Chucky el muñeco diabólico tuvo varias partes. El muñeco quiere sangre y ser parte del consumo, la fiesta no es para él mientras ocupe un cuerpo de plástico. Chucky debe meterse en un cuerpo real, ser parte de la fiesta neoliberal. Me gusta mucho la novia de Chucky, ahí los muñecos son esa cosa tan patética que me traen a la memoria el filme El tambor. En fines de los setenta el cine nos muestra a un chico que no quiere crecer en la Alemania nazi y toca el tambor y en los 90 un asesino que ocupa un cuerpo de plástico y es Chucky quiere meterse en un cuerpo de carne y de huesos y vivir "los placeres del sistema". Hay un paralelismo en los dos filmes, y también hay una idea de procesos económicos y políticos. Los 90 son la fiesta, es la década de la fiesta del desempleo, el cierre de cines y el nacimiento de la internet a nivel planetario. El cine de ser algo de salas de cines pasará a ser una plataforma de internet.
En fines de los 80 Cinema Paradiso nos muestra esa cosa, esa transformación de la vida en un cine de pueblo y sus mutilaciones. Cuando el personaje vuelve a su pueblo después de muchos años y transformado en cineasta lo primero que siente es nostalgia por la sala de cine, porque el cine como entretenimiento fue un hecho colectivo de ese pueblo italiano. Ahí miraban cine analfabetos campesinos, obreros y comerciantes. Cada uno interpretaba los filmes desde su visión particular. Nadie imponía nada, salvo el cura que cortaba las escenas de besos. El cine como hecho de transformación es Cinema Paradiso.
El cine está desapareciendo como entretenimiento y se está transformando en parte de los medios de consumo masivo. El cine de ser algo para entretener y de paso mostrar una idea y una estética del director y guionista está pasando a ser un purificador de la moral del siglo 21. El siglo 21 es el siglo de la naturalización de la aceptación de los procesos económicos de pobreza y desencanto. Un siglo que apunta a una sociedad hogareña, sin contacto físico y donde el cine está ahí en la pantalla del televisor gigante o en la pantalla del celular de última moda y no en la sala de cine. Una forma de Gran Hermano hogareño donde la pantalla viene a cumplir la función de dejarte ahí adentro de tu hogar. Vecinos amables, solidaridad y contacto físico son los nuevos pecados del mundo infectado. Ha nacido otras formas de ver cine y un entretenimiento pasivo y otra forma de comunicarse con el Otro.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 27 de diciembre de 2020)

El exorcista

El Exorcista

(ensayo: cine de terror)

(f.a.g.)

Hay un antes y un después de El exorcista. El guión es de William Peter Blatty, adaptación de su novela de 1971. El nombre del filme hace referencia al exorcismo que práctica el arqueólogo y padre Lankester Merrin sobre la chica  endemoniada (Max von Sydow interpreta el papel del sacerdote). Es un filme que aborda el terror desde dos puntos de vista nuevos para el cine: terror psicológico, llevando al espectador desde la duda de los hechos y transforman los hechos en reales al mostrar a la niña en vómitos y la cama que gira. Nunca antes en cine se unen estos dos puntos: terror psicológico y efectos especiales para crear "realidad". Es algo nuevo en el cine de terror. El tema de Satanás fue abordado en La Semilla del Diablo y en filmes de vampiros, pero siempre con el tópico de no mostrar al Demonio y sin la crueldad de poner niños de protagonistas. El director William Friedkin dijo en un reportaje al estreno del filme: "Quiero hacer estallar la cabeza del espectador; quiero priducirles un electroshock". La novela se inspira en un hecho real del año 1949, la posesión de un joven de 16 años en un pueblo pequeño de Estados Unidos.
¿Se apunta nada más que a lo psicológico? El filme toma lo psicológico para atrapar en lo visual y los efectos especiales. Es muy importante en el filme la cabeza que gira y los movimientos de la cama de Linda Blair. Poner en escena a una niña de 12 años poseída por un demonio da un tópico de crueldad necesario para las escenas de los vómitos y la cabeza girando. Para la escena de la cabeza girando se construyó una muñeca de látex de tamaño natural controlada por control remoto. Esa escena se filmó en diez partes y se tuvo que repetir cien veces, hasta que el director quedó medianamente conforme (nunca estuvo conforme con esta escena, el director dijo en una oportunidad que ve fallas). Se construyeron tres camas distintas para que cada una hiciera un movimiento diferente. En la escena que Linda cae sobre la cama al ser elevada en el aire se lesiona la espalda y se para la filmación por dos semanas. El dormitorio de Linda se sometió a una rigurosa refrigeración para que el vaho del aliento sea real.
La escena de la masturbación con el crucifijo fue censurada en casi todos los países de América latina, y esa sola escena hace del filme en Estados Unidos que sea calificado para mayores de 21 años (La naranja mecánica, Calígula y La semilla del diablo recibieron también esa calificación).
La edad de Linda Blair llevó a un juicio al director y productores por utilizar a menores de edad en escenas "sexuales". El director dijo años después: "es cine, podría haber puesto a mi hija en la película. El cine es arte, no es moral". El filme solamente muestra una posesión diabólica, y pone así una cuestión moral: si existe Satanás es porque existe el Diablo. Al director le preguntaron años después si era creyente y dijo con una sonrisa: "¿Acaso los escritores de terror todos creen en Dios? Yo soy director de cine, trabajo efectos especiales y no hago cuestionamientos morales. Si usted ve algo moral en el filme es su visión de la película".
La película cuenta con el ayudante de dirección Terence Donnelly y la dirección artística de Bill Malley y es producida por William Peter Blatty, el autor de la novela y del guión. La música es de la Orquesta Sinfónica de Londres. El sonido es del fabuloso Robert Knudson y de  Christopher Newman. El maquillaje es el mejor de la historia del cine y estuvo a cargo de Dick Smith. El vestuario es fabuloso y estuvo a cargo del diseñador Joseph Fretwell. Los efectos especiales estuvieron a cargo de Marcel Vercoutere y Mary Ystrom.
Para el papel del cura alcohólico jesuita se eligió a Jason Miller, un actor que daba el perfil ideal para ese papel fundamental: rostro afable y a su vez atormentado por la duda. Max von Sydow fue un actor fundamental para el papel del padre y arqueólogo Merrin. Actor de culto y que trabajó con directores de la talla de Pollack y Scorsese. Su papel ficcional de Merrin es fundamental en el filme y de un trabajo actoral impecable. Y también trabaja el actor de wéstern Lee J. Cobb.
Linda Blair nació un 11 de enero de 1959 y al trabajar en el filme contaba con 13/14 años. Su rostro y su talento actoral la marcarán como la figura prominente, junto al padre Merrin, del El exorcista. Quedará marcada por siempre por el filme. Algo que le ocurre a muchos actores y actrices y escritores que no pueden despegar de sus primeras marcas de creación. En 1977 trabaja también en El exorcista 2, pero el filme no logra despegar. Ellen Burstyn es elegida para el papel de la madre de la chica poseída. Un rostro aristocrático que da para el perfil de mujer de talento y dinero.
El estreno del filme es del año 1973 y la duración de 122 minutos. En el año 2000 se larga la versión remasterizada de 132 minutos. La produce y distribuye la Warner Bros Pictures. El presupuesto del filme es de doce millones de dólares y se recaudaron en 1973 41 millones de dólares. Ganó dos premios Oscar teniendo diez nominaciones. Y cuatro premios Globo de Oro.
El Exorcista, junto a Calígula, La naranja mecánica, La noche de los muertos vivientes y Expreso de medianoche y Calles de fuego y Escape de Los Ángeles y El nacimiento de una Nación son mis filmes preferidos de todos los tiempos.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 26 de diciembre de 2020)

viernes, 25 de diciembre de 2020

La crueldad de Papa Noel

La crueldad de Papá Noel

(f.a.g.)

La Navidad es cruel y Papá Noel un tipo que no va al gimnasio. Es muy cruel hacerle creer a un chico que existe un hombre barrigón, que viste de rojo y blanco y usa barba abundante y que viene en trineo desde los Polos. El chico espera todos los 25 su regalo, a unos un autito de diez australes y a otros un auto a pedales de diez mil australes. La Navidad es cruel para los niños, y más para los padres pobres que no pueden hacer regalos costosos. Ya sabemos la historia de Papá Noel que arranca allá por el siglo cuarto en Turquía y se hace popular gracias a Coca Cola en el siglo 20. Un Papá Noel vestido de invierno para los 40 grados de una América latina con divisiones de clase muy acentuadas. El cine supo darnos una imagen de los países invernales en sus Navidades: frío, comidas calientes y ropa de invierno. Acá el turrón y el pan dulce hacen pelota el estómago en un día de calor insoportable. Y los chicos esperan a Papá Noel bajar por una chimenea. ¡No hay chimeneas en las casas de Argentina! Si la hubieran serían un peligro para la inseguridad hogareña, bajarían los grones en vez del gordo simpático con traje de Coca Cola. O se quedaría estancado ahí y desde abajo los chicos argentinos les tirarían cohetes y cañitas voladoras, apuntando a los genitales del gordo.
Estas fechas son de una crueldad mortal. Navidad no es felicidad, una porque no tiene nada que ver con el nacimiento del niño Jesús. En un establo sucio, oloriento y lleno de basura nació Jesús, porque sus padres eran de la clase más baja de Israel que yendo al censo del Imperio Romano descansaron en la inmundicia y ahí María parió entre la mugre al Jesús del pesebre hermoso y luminoso y muy caro que adorna las vidrieras de las galerías del Centro. El chico se hace una idea de un Jesús aceptado por todos, cuando en realidad Jesús fue un mendigo y un profeta analfabeto rodeado de pecadores que predicaba una doctrina "rara" entre los pobres de su patria. Pero los chicos piensan que el pesebre estaba rodeado por estrellas, reyes y mulas y todos adoraban a ese niño que las cúpulas hebreas ni idea tenían quién era. El pesebre es un invento medieval, y como todo invento religioso medieval es un invento de las jerarquías eclesiásticas para gloria de sus adornos religiosos en sus templos. Otros dicen que es anterior, pero el primer pesebre es de un monasterio del Medioevo y para gloria de los reyes y sumisión del campesinado que rodeaba los castillos feudales.
Navidad está completamente al margen de lo que es. ¿Cómo calcular la fecha de nacimiento de Jesús si no hay pruebas arqueológicas ni un solo pergamino que quede como testimonio? Imposible. ¿Cuándo nació Jesús? Nadie lo puede decir con certeza ni tampoco la fecha de su muerte. Y me animo a decir que ni las causales. ¿Fue real todo eso de la cruz? Nadie puede comprobarlo desde la arqueología. Y lo que no tiene prueba certera es hipótesis, válida en teoría nada más. La crueldad con la que se hace un culto de algo que no se sabe con certeza nada desvirtúa el conocimiento del Jesús histórico, un Jesús que fue pobre, analfabeto, rechazado y que casi insignificante para su momento histórico. Ningún historiador lo nombra. Josefo dice dos líneas ahí aisladas y sacadas de contexto. Y para Roma no fue nadie. Ahí está el valor del Jesús histórico: un predicador que sale de las clases expoliadas del Imperio y tiene otra idea de la muerte, la vida y el concepto del pecado hebreo. Ese Jesús es más valioso que el Jesús moderno.
Es muy cruel Navidad porque la Navidad desvitúa todo.
Hacerle juntas pastitos a un chico para camellos es subestimar la inteligencia infantil. ¡Los camellos no comen pasto!!! Darle pasto a un camello es matarlo. Y los reyes magos se tendrán que volver en avión a Oriente. Creer que tres reyes de Oriente atravesaron el desierto de 50 grados en tres camellos para ver a un bebé hijo de un carpintero analfabeto es de una crueldad histórica de la doctrina eclesiástica hacia los infantes. Después me dirán algunos que la Iglesia dice que es figurativo. ¡Pero todo esto está en los libros de comunión!!! Fui seminarista y están en la doctrina de la Iglesia.
Todo es de una crueldad perversa. Al niño ya desde chico se lo adoctrina en la división de clase y que el niño rico tiene superioridad porque recibe un regalo más caro. Desde niño el niño ya percibe que hay ricos poderosos y pordioseros. Pero lo peor que esto se transforma en algo natural, algo aceptado por todos y el niño crece en la sumisión y aceptación de su pobreza. Y el niño rico en la visión que el pobre es pobre porque así está establecido por los Evangelios.

Fabián Ariel Gemelotti
(25 de diciembre de 1985)

Profesor: uno. Pésimo su pensamiento.

Navidad

Filmes de Navidad del cine de Estados Unidos

(cine)

(f.a g.)

El cine Norteamericano es uno de los mejores del mundo (el mejor del mundo) ¿Y por qué es el mejor cine? El cine de Estados Unidos es una industria, la mejor industria y la más productiva del capitalismo. Y como industria en avanzada tiene esa impronta empresarial y actoral que no tienen otros cines del mundo. En Estados Unidos el cine es tomado en serio y la Literatura es un cultivo de talentos. Un país donde todos pueden llegar o morir en el intento. Un país donde no hay miedo en los escritores y cineastas, pueden decir lo que quieran porque todo es industria. Un capitalismo bien entendido donde el arte es parte de los mercados. Una cualidad que no tienen en el arte otros países. La "cultura" en América latina es una élite de intelectuales que se manejan por amistades y contactos; también es industria, pero una industria para los bolsillos de un círculo limitado. Así nunca el cine puede ser interesante y entretenido. Un cine que no entretiene no es cine. Acá el cine es muy limitado y aburre.
Duro de matar en 1988 con Bruce Willis nos trae la acción en Navidad. John McLane es un policía neoyorquino que viaja a Los Ángeles para reunirse con su esposa en Nochebuena. Ella está en el edificio Nakotomi Plaza. Llega Bruce y el edificio es tomado por terroristas, no sabían que estaba ahí el policía duro de matar. Y la acción despierta en escenas de muerte y afiladas por músculos, peleas y todo en Nochebuena. Un filme muy logrado.
Desde Mi pobre angelito (1990) pasando por El Grinch con Jim Carrey en el 2000 y Silent Night en 2012 el cine nos ha brindado buenos filmes de Navidad. La semilla del Diablo con Mía Farrow también se desarrolla en estas fechas. El regalo prometido con Arnold Schwarzenegger es otro filme Navideño. Un filme que mezcla cine de acción, de súper héroes y de humor bizarro. Otro filme interesante es la película de Jeremiah S. Chechik con Chevy Chase y la genial Beverly D'Angelo (muy hermosa en 1989). Un filme del caos navideño cuando la familia se reúne. ¿,Saben el nombre de la película, la recuerdan?
Kurt Russell siempre te puede sorprender. En 2020 nos deleita en un papel muy tierno en The Christmas Chronicles 2, ahí  haciendo de Papá Noel y el Plissken de John Carpenter se mete en un filme infantil. El director Chris Columbus (un talentoso que se inició en el cine en 1984 como guionista de Gremlins, un mimado de Spielberg) elige a Russell y a la bella Golfie Hawn que brillara en su juventud en 1969 en un papel muy chico en Flor de Cactus, esa comedia tan deliciosa de Gene Saks. Es la esposa actual de Russell. En 2018 Clay Kaytis dirigió la primera parte, también con Rusell y con Darby Camp y Judah Lewis. Es cine infantil, pero ver a Rusell es un deleite para paladares cinéfilos. Después la calidad del filme no interesa.
Otros filmes alucinantes son los basados en las novelas de Jack London, donde la Navidad siempre está presente.
El cine de terror nos ha brindado buenos filmes, como Black Christmas en 2006 (remake del filme de 1974 del fallecido Bob Clark). Un filme de terror muy bueno, logrando impactar con imágenes muy sangrientas. El filme fue rodado en Canadá, y se filmaron finales distintos. Unos diez. Y a la Argentina llegó con un final muy malo. Tuve oportunidad de verla en Los Ángeles con el final más sangriento. En 2015 Michael Dougherty dirige Krampus: El terror de la Navidad. Es un filme de demonios y sangre que atormenta a una familia en Navidad. "Es un cuento de hadas de Disney deformado y extremado", dijo un crítico de cine. Como dije más arriba recomiendo el filme de mucho miedo de Glen Morgan (director de The X Files y uno de los directores de la franquicia de Destino final) de 2006. Nos mete en el mundo slasher. Black Christman es una obra única en el terror sangriento.
Mucho cine de Navidad para ver, y no deben faltar Safe Neighborhood ni A Christmas Horror Story ni la sangrienta Noche de Paz de 1984. Un Papa Noel que asesina en las noches de Navidad. Un filme excelente del género terror sangriento. Dura 80 minutos y es un referente del género. La música de Perry Botkin es de lo mejor del cine. En 2012 Steven C. Miller filma la remake donde brillan Jaime King y el brillante actor de La naranja mecánica y Calígula: Malcolm John Taylor.
Sería imposible hablar de todos los filmes de Navidad. Hay miles. Estados Unidos ha dado al mundo del cine los mejores filmes y para saber de cine hay que mirar mucho cine. Que cada cual elija su filme favorito, por mi parte hablé de mis filmes de Navidad que más me gustaron.

Fabián Ariel Gemelotti
(24/25 de diciembre de 2020)

Nota: este artículo lo escribí de corrido con ruido a mi alrededor y gente reunida en la mesa Navideña. Si hay algún error de escritura de los nombres es culpa de malditos niños que atormentan en Navidad con sus ruidos y sus voces macabras.

jueves, 24 de diciembre de 2020

Nabvidad

Navidad

(f a g)

La Navidad me deprime mucho, debe ser porque ya no están muchas personas que quise mucho. No soy creyente pero fui muy creyente. Fui catequista y estuve a punto de seguir la carrera eclesiástica. Quizás la vida te aparta de esas cosas

Chiquito

Chiquito pero peligroso

(Cine)

(f.a.g )

Cuando uno anda depre debe ver cine y cine norteamericano. Sobre todo esas comedias bizarras que el tiempo han transformado de culto. El director Keenen Ivory Wayans dirigió en 2006 un film muy cómico, muy escatológico y muy simple. O sea, un filme norteamericano para el deleite. Los hermanos Wayans en una de sus mejores comedias. Marlon Wayans es un ladrón de joyas que al salir de prisión esconde una joya en un bolso de una mujer. Marlon es Calvin, no mide más de un metro de altura. Y se hace pasar por bebé para recuperar la joya. Vanessa (Kerry Washington) tiene la joya en su bolso y no lo sabe y junto a su marido Darry (Shawn Wayans) se llevan a Calvin a su casa, y así cumplen la función de padres de este delincuente que parece un niño por su enanismo.
El filme se despacha en un humor muy particular, al viejo estilo del canadiense Kotcheff con ese filme genial de 1989 Este muerto está muy vivo. O ese estilo de Mi pobre angelito. Cine bizarro, comedias de enredos y un humor que solamente el cine norteamericano sabe expresar. Loco con Mary de Farrelly supo también crear ese humor escatológico tan norteamericano. Los hermanos Wayans tienen ese humor que produce risa con situaciones de la picaresca vulgar. En el siglo 16 la sátira española abordaba el humor chabacano y vulgar, de ahí salió toda una literatura nueva. Un lenguaje más cercano al cotidiano y no al académico. El lazarillo es un ejemplo. Cervantes en el Quijote también tiene ese humor vulgar, pero el Quijote fue llevado por la posteridad a lo académico.
El enano transformado en bebé mira con deseos las tetas de su nieva madre y goza del privilegio de compartir la cama con su nueva madre porque todo bebé duerme con sus padres. La madre le dice a papá: "anoche lo hicimos dos veces", y el marido duda y el enanito se ríe. Mira a las tetas de la amiga de mamá. Y se come las hamburguesas del abuelo, y el abuelo ya sospecha algo. ¡Pero es un niño!, y al mejor estilo de Quisiera tener 13 años el cuerpo adulto del enano está ahí para parecer un bebé y ser mimado como un bebé.
Acompañan a los hermanos Wayans la hermosa Kerry Washington y Tracy Morgan (el cómplice del bebé) y John Witherspoon (el abuelo) y la rubia Brittany Daniel (la genial actriz de Joe Dirt) y el genial Lochlyn Munro, ese deleite de actor de los filmes ¿Y donde están las rubias? y En busca de un suicida. Todos estos actores de comedia dan vida a este filme del enanito, las tetas y la joya.
Un filme que fue duramente descalificado por la crítica en su momento, pero que los años catapultaron a cine de culto.

Fabián Ariel Gemelotti
(24/12/2020)

El suicidio

El suicidio no es la solución, pero casi siempre es el único camino. Al suicida lo empujan a matarse, lo ahorcan poco a poco y lo llevan por el camino que conduce a la muerte. No todos pueden matarse pero todos pueden matarse. Morir es la única solución aunque nunca es la solución. Pero para el suicida es la solución, por eso se mata.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Errores

La insoportable "realidad"

(f.a.g.)

Hoy ni ayer se recolectó la basura de los contenedores en gran parte de la ciudad. ¿Es culpa de los recolectores? Hemos puteado a los recolectores, porque Rosario es una mugre. Es Navidad y los peligros de la basura en las calles son graves. Plena pandemia y las infecciones están ahí a la orden del día. Pero hay un solo culpable acá, y es el Estado que no reparte dinero para salarios. Y este paro y los paros de estatales de hoy se van a acrecentar en 2021. Los salarios sufrieron un ajuste brutal en 2020. El Gobierno se sostuvo con la pandemia, que fue su caballo de Troya para ajustar y hacer sus negociados políticos. ¿La cuarentena? Ya nadie respeta ni cree en el virus. El Gobierno Nacional cerró todo en marzo y paulatinamente fue abriendo todo en los meses sucesivos, presionado por el FMI y los industriales y el campo que quieren aperturas. Ahora se ha creado una esperanza; la vacuna es el otro caballo de Troya ante el descrédito y falta de ánimo en la población.
Inflación más caída brutal del salario más caos por un virus que nadie ya respeta el Gobierno necesita una "esperanza" para mantener al pueblo sumiso y que no salga a protestar a las calles. El pueblo argentino está vencido, cuatro años de macrismo lo derrotaron. El FMI lo sabe y presiona con la deuda. El Gobierno está decidido a pagar a los acreedores a costa de ajuste y ajuste. El pueblo vencido no tiene reacción, no puede responder colectivamente. Hay un proceso histórico de derrotas tras derrotas y el Gobierno maneja lo medios que están todo el día bombardeando con la vacuna. En Europa una segunda cepa más potente está haciendo estragos. Los europeos cerraron fronteras. Acá abrimos y abrimos y crecen los contagios. El FMI necesita aperturas y contagios para que la vacuna cumpla su rol farmacéutico. La lucha con los laboratorios ingleses y rusos fueron las noticias que alimentaron la TV, las redes y los diarios. Se necesita crear "esperanza" pata ajustar, y contagios masivos para crear desesperación en la población. La desesperación se nutre de la esperanza. Acá la esperanza cumple una función de control social.
El 2021 pinta mal, donde los gremios van a parar y parar. Al estar la CGT y la CTA con el Gobierno se vienen paros sectoriales. Un país quebrado anímicamente y donde cada sector actúa sin responder a lo colectivo va a traer angustia y apatía. El salario va a ir perdiendo poder de compra y así van a venirse paros del transporte y de sectores postergados.
Ante un país quebrado en su fuerza de lucha y quebrado en su ánimo poblacional no queda otra que caos y desorden de clase. Los pobres serán cada día más pobres. Y los trabajadores cada día menos salarios. Un país endeudado y presionado su Gobierno y un Estado que gobierna con los medios puede dar como resultado (a la larga) estallidos sectoriales y no colectivos. Estallidos que serán reprimidos y justificados por el Estado con los argumentos del "progresismo" servil al FMI.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 24 de diciembre de 2020, una y media de la madrugada)

Lumpenaje

Lumpenaje

(f.a g)

El materialismo ya es viejo y el mundo del siglo 21 es otro diferente al siglo 19. Marx es hijo del positivismo y el marxismo está lleno de positivismo, viciado por las comparaciones, el estudio de casos y hechos históricos. El marxismo nace como análisis desde las estructuras positivas, un análisis del industrialismo que parte de las estadísticas y del análisis histórico comparativo. Está obsoleto en el siglo 21.

El insoportablel lumpenaje

De tongos y lumpenaje vive el Gobierno

El Alberto vive de los tongos y del lumpenaje caquete. Ser lumpen en Argentina es la moda, porque del lumpenaje viven

sábado, 12 de diciembre de 2020

La negrita

La negrita

(f.a.g.)

Viajar en colectivo acá es degradante.
Fui al Pez Volador a dejar plaquetas. Recién vi una pendeja, ¡no tenés idea lo que es! Una negrita catanga. Un cuerpito de hacerte parar la verga. Estaba esperando el colectivo 142 a las cuatro y me subo y la negrita subió también. Me siento atrás y se sienta atrás también. Iba vacío, y no pude aguantar y le pregunto por una calle y se me puso a hablar. Esas negritas que se mojan toda y yorrean calentura cuando la tienen bien adentro; me hizo re calentar. Ya me bajaba y le digo dame tu número y me lo dijo y lo anoté rápido. Después bajé y se dio vuelta y me hizo un saludo mimoso por la ventanilla. Una vieja me miraba y se reía. ¡Vieja trola!!!
Una negra bien de Fonavi curtida, 21 años. Labios de afilar la verga.
La llamo, total no pierdo nada.

F.A.G.

domingo, 6 de diciembre de 2020

B

Cuando se está corrigiendo textos no se puede escribir escritos nuevos, no hay tiempo para amigos, mujeres y otros placeres de la vida. Corregir es corregir, poner toda la energía ahí. Nada de perder el tiempo escuchando a otra gente.
Pero me preocupa el país y me preocupa mucho. Me preocupa mi bolsillo y mucho. Veo un país totalmente quebrado, desilusionado, roto en sus estructuras de clase. Veo un país que no tiene salida y que vamos a estar cada día peor en dinero. Veo una inflación que se come nuestro salario. Veo congelamiento salarial y veo a sindicatos entregados y funcionales al Poder. Veo gente en la calle comiendo de la basura. Veo a fanáticos que defienden la pobreza y el congelamiento de los salarios. Esto que está pasando ya lo anticipé en mis escritos durante el macrismo, la deuda que nadie combatió y una oposición a Macri frágil, débil y cobarde y tibia y obsecuente. Veo a un Presidente cobarde, mala persona, funcional al FMI. Veo tanta mierda en la gente que siento asco de todo. Siento un asco muy grande de lo que estamos viviendo. Siento vergüenza de este Gobierno y siento sobre todo tristeza porque vamos a estar muchísimo peor de lo que estamos.
Pero corrijo y corrijo mi novela (ya es una obsesión esa novela que busca la perfección) y me meto en mi novela de terror y le meto pata y pata. Escribir y leer son mis pasiones, todo lo demás es alienación y muerte.
Mujeres, eso es otra pasión. Mujeres para calmar la ansiedad de vivir. Vos sabés que te quiero, y que sos mi concha preferida.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 06 de diciembre de 2020, dos y media de la tarde)

lunes, 30 de noviembre de 2020

Ibternwy

Las redes del odio y la agresión

(f.a.g.)

Me dice un amigo por qué borro todo lo que subo a internet. Le digo que internet, Facebook sobre todo, me produce mucha angustia. No me gustan las redes, detesto las redes sociales. Detesto a la gente hipócrita de las redes. Detesto la forma de las redes. Pero mi amigo, que es una persona culta, jugada y buena gente, me dice por qué no doy de baja a las redes. Le digo que hace dos meses lo vengo pensando, que sí estuve a punto de apretar el botón de dar de baja a las redes. Pero necesito dejar abierto el facebook, es el único medio para comunicarme por privado con una amiga española. No puedo ir a Europa ahora, porque no es tan fácil viajar, te ponen muchos obstáculos. Si doy de baja no podemos comunicarnos más. Hace un año que no veo a mi amiga española. Y dos o tres personas más que me interesa no perder el contacto. Pero odio las redes, cada vez que subo un ensayo me entra la angustia, una angustia que no me deja dormir. Y cuando alguien me comenta algo me entra un estado depresivo grande. Las redes no sirven o por lo menos a mí no me sirven como escritor. Prefiero el libro, ahí me siento más tranquilo. Publico y distribuyo en librerías y no sé quién leyó el libro. No me interesa saber quién me lee. No me interesa hablar de mis libros, yo los publico para que se lean y no para que se comenten. Por eso no quiero subir más nada a internet, salvo tapas de libros míos. Nada más. Textos completos no me interesa subir. No me interesa la polémica, ni la discusión ni me interesa qué piensa alguien de mis textos. Son míos y de nadie más. No me interesa y nunca me interesó la vida privada de nadie, no me meto en la vida de nadie. No opino cosas personales de nadie. Cada uno con su vida y pensamiento es libre de  hacer lo que quiere. Por eso no soporto ni me interesan más las redes. Las redes son angustia, odio, peleas, ironía, burla y sarcasmo berreta. Eso no me interesa. Solamente me interesa la Literatura, la Historia y el Cine. No me interesa hablar con personas que no manejan estos temas. Ni en cuenta los tengo.
Por eso no doy de baja a Facebook, porque es más económico comunicarme así con mi amiga. Más rápido, y no perder esa amistad con alguien que quiero mucho y con la cual tengo una comunicación única. Espero pronto verla nuevamente.
¿Y Alberto? No hablo de esto. Es imposible toda crítica económica e ideológica al Gobierno. Contra eso no se puede. Están ciegos, fanatizados y agresivos. Que sigan ajustando y reventando todo. Algún día muchos van a darse cuenta que yo no estaba equivocado. Va a ser muy tarde, siempre es así.
Chau, apago el celular hasta mañana a las siete de la mañana. Descuelgo el fijo y desconecto internet. Hoy corrijo mi libro a publicar en días y leer unas horas una novela.

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 30 de noviembre de 2020)

domingo, 29 de noviembre de 2020

Días extraños

Cuando el destino nos alcance en estos días extraños

(ensayo/cine de Ciencia Ficción)

(f.a.g.)

Charton Heston es un policía que descubre una trama de comida enlatada. Una multinacional usa cadáveres como alimentos para vender a la población. El filme de Richard Fleischer es pos apocalíptico. Un filme de ciencia ficción que en 1973 pasó desapercibido. El mundo en los 70 era un mundo de abundancia. ¿Quién podría pensar en los 70 que la pobreza y el hambre sería la constante del futuro? La ciencia ficción se adelanta a lo que vendrá. Es una caricia que pega fuerte y produce terror y fantasía y placer. El espectador se dice: "es ciencia ficción, nunca va a ocurrir". Katherin Bigelow, esa directora que nos deleita con su cine tan trabajado, en 1995 filma Días Extraños. Juliette Lewis en el filme tiene 23 años (en el filme hace de 19. Ahora con 47 años sigue siendo una belleza interesante), una edad interesante en una mujer son los 23 o 22 o 21. Ralph Finnes tiene 34 años, la edad en que los hombres empiezan a pensar en pendejas y no en mujeres viejas. El filme es alucinante. El mejor filme de la directora. La película trata sobre un traficante de placeres; un hombre (Ralph Finnes) trafica un aparatito donde te lo ponés en la cabeza y podés así disfrutar de los placeres que sienten otras personas en el acto sexual. Se roban imágenes de las mentes de las personas, y se graban y trafican. Así Ralph puede seguir gozando del cuerpo de Juliette al ponerse el aparatito y recostarse en la cama a soñar. La chica fue su amante y ahora lo desprecia. Pero esas imágenes de sexo siguen presentes en ese aparatito. Es el último día de 1999 y el 2000 trae incertidumbre. Es un policial minimalista.
Días extraños y Cuando el destino nos alcance se adelantan al presente en muchas cosas. No es la intención de un director plantear lo que vendrá. Filma y listo. Julio Verne no fue un adelantado, fue alguien con mucha imaginación. Y sus libros son de aventuras, no era un mentalista ni un profeta ni un científico. Fue un novelista nada más. La ciencia ficción es aventuras, fantasía y sobre todo plantear lo que podría pasar. Eso no quiere decir que va a pasar. Es un texto, un libro. ¿Se comprende lo que es un libro? Creo que no. Un libro es un escrito insertado en una cosa con tapa y contratapa. Algo para leer con la vista. Un filme son imágenes para ver también con la vista. Es ficción. La ficción es una fantasía del autor. No es realidad. Es una creación desde la imaginación de quien escribe o filma. Algo simple de comprender, hasta un chico de primer año del secundario podría explicarlo mejor. ¿En qué estábamos? En días extraños. El filme pega fuerte, porque tiene una estética de obscuridad y violencia punk. Tiene esa estética de Calles de fuego y de Ciudad en tinieblas, donde la cámara juega con imágenes y música y rostros perfectos para crear fantasía en el espectador. Ralph sabe que su ex Juliette es una drogadicta y es ahora la amante de un traficante de narcóticos. Ralph la quiere de vuelta para él. Pero la chica ya no lo ama. ¿Alguna vez lo amó? A todos en los noventa nos gustaba Juliette Lewis. Esas tetitas chiquitas y bien pataditas y esa cara de niña mala. A otra generación le calentaba Leigh Taylor, la mujer fatal de Cuando el destino nos alcance. El cine siempre pone una mujer que te haga calentar. Hay mujeres para cada época, después envejecen y pasan a ser un recuerdo. Es como una novia de los veinte años, ahora no te dice nada. Pero en su momento uno quiso suicidarse cuando te dejó. El filme explora (Días extraños) el deseo, el placer y la manipulación. El filme muestra una sociedad alienada y quebrada. Sus ciudadanos viven en una masturbación pos apocalíptica. Drogas, sexo y violencia son el placer de esa sociedad que no quiere reivindicar las virtudes de los puritanos. Es como escape de Los Ángeles. Antes vino el Escape de Nueva York. Son películas de anticipación. Nunca se las tomó en cuenta. Fueron ciencia ficción para los quebrados de los noventa. Me viene a la memoria Soy leyenda, esa novela tan apocalíptica de vampiros escrita por Matheson. Y El hombre menguante. Matheson supo leer el presente y a lo que se podría llegar.
El otro día vi nuevamente Días extraños con una amiga. Le digo a mi amiga: "me calentaba esta mina en los noventa". No entendió lo que le dije, mi amiga está en la plenitud de la belleza y juventud. Las arrugas no se asoman todavía. Tiene las tetas ahí naturales y serían dignas de un filme de Tinto Brass. Pero no sabe quién fue Tinto Brass. No filmaba ciencia ficción, fue el directorar más grande del erotismo. La ciencia ficción y el erotismo tienen esa cosa que nos muestran la vida tal cual es. El futuro siempre será apocalíptico, nos dicen los escritores de ciencia ficción. El cuerpo envejece y las arrugas hacen estragos en los cuerpos, nos dice entre líneas el cine erótico.
Estoy leyendo Pajaritos, me lo prestó una amiga. Me gusta, bien escrito. Y ahora voy a buscar un filme a mi biblioteca. Hace años que no veo Brazil. Le dije a mi amiga, "te voy a mostrar Brazil", y me dice: "¿qué es eso?". El sexo y el cine y el vino son un condimento para el presente porque el futuro es la muerte.
El destino ya nos alcanzó en estos días extraños.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 29 de noviembre de 2020, cuatro y diez de la tarde)

sábado, 28 de noviembre de 2020

1984

1984

(f a g.)

El odio es el odio. Le tengo odio a Alberto, lo digo. Ya no me interesa agradar a ningún boludo. Me acuerdo de Orwell. ¿Alguien leyó 1984? No me interesa si alguien lo leyó o no, si no deben saber ni qué es la novela. La habrán sentido por eso del Gran Hermano de la TV. La gente es ignorante, con muy poca gente se puede dialogar. ¡Que verga es todo en el país!!!! Nos están haciendo mierda y nadie reacciona. Rodeado de cagones y alcahuetes. Me duele la cabeza y es de la bronca. La cabeza de arriba, la otra la chupa tu esposa. La angustia, la desesperación y el odio te pueden llevar a la muerte. La muerte es el descanso de los muertos. ¡Alberto gordo piojoso!!!! Pero no sirve, no hay que pelear con nadie, aunque un mano a mano con algún boludo Albertongo vendría lindo. Pero son unos cagones, no tienen aguante. O decime y hacemos un mano a mano, probá si sos hombre. Tu hija la chupa mejor que tu esposa. Tu hija la negrita, esa con cara de mamera.
La inflación, la mierda, todo aumenta. La plata no sirve más. No tiene valor. Te la colocan. "No toquen al Gordo Alberto", eso dicen y repiten. Yo lo odio y voy a decirlo. Que me la chupen. Tu hija la chupa lindo, ¡cara de manera!!!!!!
¿Quién se coge a la mujer del Gordo?? Yo no, quizás se la coja algún cadete que lleva pizza a la Rosada.
Me duele todo, estoy con odio. Que alguno me diga algo lo bloqueo al instante, sea quien sea. Estoy con odio y el odio me va a llevar al féretro.
Cuando te entra la depresión la única solución es morir.
Alberto gordo hijo de mil puta. Los que te siguen que la chupen.

Fabián Ariel Gemelotti

viernes, 27 de noviembre de 2020

¿Existe el virus?

¿Existe el virus?

La duda quiebra al pensamiento, creo que algo así decía Heidegger. Sin "dudar" de algo no se puede vivir. Tampoco podemos decir a todo lo que vemos "es verdad" o "es mentira". Me planteo esto por muchos motivos, una porque ya nadie respeta al virus. Se ha tornado algo "propio" que está ahí en el cuerpo social y que mata al más débil. Los virus existen, también existe la manipulación social por parte de los Estados. Soy un defensor de la cuarentena, y creo en el virus. Hay una pandemia mundial que mata. Pero también me pregunto si no estaré equivocado y la pandemia sea un hecho de manipulación estatal. Es válido hacerse este planteo ante circunstancias que vemos a diario. O también es válido pensar por un ratito que a la pandemia la han usado los Estados para manipular la voluntad social. ¿Por qué no plantearse la duda?
El virus mató miles y miles de personas en el mundo. En Europa hizo estragos. Y están cerrando todo nuevamente, están en la segunda y tercera ola. Pero Europa tiene otra economía y son nuestro Imperialismo, lo que pagamos de deuda va a parar a salud y ese dinero sirve a Europa para cerrar todo y cuidar a sus ciudadanos. Acá al revés, se abre todo. Cada día se abren más cosas. Acá el virus en cinco meses desde marzo a julio tiró a la economía abajo. Y el Gobierno cedió a las presiones del sector empresarial y campesino.
¿El virus sigue vigente? El virus está ahí, coqueteando con la muerte. El barbijo es una prenda más de cada uno. Nunca tuve un solo síntoma (nunca me enfermo de nada, creo que la última vez que tuve fiebre fue a los cinco años), pero me cuido mucho. Uso barbijo y me vivo poniendo alcohol en las manos. Pero no estoy encerrado. Trabajo, camino y vivo rodeado de gente. Se han contagiado más de veinte personas con las cuales he trabajado o conozco y veo diariamente. Yo acá siempre sin síntomas. Sano. Fuerte. Con vitalidad física. ¿El virus no me toca? Los virus destruyen. La peste negra mató a media Europa medieval. La peste destrozó a Egipto. Ahí Moisés usó a la peste para el nacimiento de una nación en el desierto. La peste actuó como símbolo del judaísmo en su liberación. Hay simbolismos en toda peste, de lo real se llega a la ficción simbólica.
Desde marzo que no me muevo de Rosario, de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa. Nunca fue tan simbólico ese postulado que la oligarquía decía del Peronismo. No voy a hablar de Alberto. Ya no interesa esa grieta que nos metieron desde los medios. Acá hablemos de Estado. Ahí está la única cuestión. ¿El virus? Me gustaba mucho Virus de chico, su música era hermosa. Pero ese Virus no mataba, era un virus musical. Pero acá tenemos al coronavirus. Un virus que ya a nadie le interesa respetar y que sigue matando pese a que se lo quiera subestimar. El otro día me reía (nos reíamos) porque fuimos a un hotel alojamiento con una amiga y en la pieza había alcohol en gel y una ficha para llenar con nuestros datos. Y nos tomaron la temperatura al entrar al hotel. Y había un cartel pegado a la pared que decía: "después del acto sexual usen el alcohol en gel". Pensé que nos estaban tomando de idiotas. Pero no, esa es una ordenanza municipal. Es obligatorio ese cartel en un telo.
¿Existe el virus? Dios es Argentino y murió el miércoles. Nietzsche tenía razón, Dios ha muerto. Pero el virus está ahí y te dieron permiso de contagiarte. Y ahora viene la vacuna y sana sana colita de rana.
Colorín colorado tengo sueño y he terminado.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 28 de febrero de 2020, una fe la madrugada)

Corazon

Corazón

(f.a g.)

El niño

El niño

(f.a.g.)

(cuento infantil)

El padre del niño estaba en la cama moribundo, la muerte rondaba por la casa  y cuando la muerte llega se lleva su premio. El niño miraba al padre ahí acostado; la fiebre y la tos y los ojos del hombre miraban la nada. El niño se sentía fuerte y triste, pero no s

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Diego

Diego

(f.a g.)

¿Qué decir de Maradona? Fue el más grande de todos, más grande que Pelé y que Messi. Más grande no solamente por jugador, más grande como persona. Lo amé por su personalidad única, un poeta maldito de la literatura llamada fútbol. Hay jugadores pacatos y jugadores malditos, el fútbol es igual que la literatura. El fútbol es literatura.
Lo vi jugar en mi Ñuls y en la Selección. Recuerdo un partido donde para entrar perdí las zapatillas y me agarré a puñetes con uno con la camiseta de River. Pero entré y descalzo y la remera rota no quedaron en fotos. No había celulares en esa época. Ganó Argentina. Terminé con el rostro todo sangrando y la ropa rota. Pero todo sea por el Diego. Maradona fue Dios, fue todo.
El hijo de puta de Lanata dijo que Diego fue mala persona. Lanata es un imbécil. Para los imbéciles Maradona fue "falopa".  Son unos pelotudos. Maradona fue mejor persona que mucha gente que se cree que es buena persona.
¿Qué decir de Diego? Condorito me manda una foto hermosa; en la foto Condorito Ramos (el máximo goleador Leproso) y la esposa del Cóndor y Maradona. La foto fue tomada en París, cuando el Cóndor jugó en Francia. Ya se conocían de la época del Narigón. Amo a Bilardo, otro grande. Me gusta ese fútbol pícaro y de trampa. El fútbol es un texto maldito de la literatura maldita. El fútbol no puede ser un poema suave escrito para los imbéciles. En 1984 jugaron juntos en la selección. Le digo al Cóndor cómo era el Diego: "único, le daba guita a todo el mundo. Nunca fue miserable, el que no tenía Diego sacaba y repartía".
Me dice el Cóndor recién por Wassap: "el año pasado quise verlo pero no me dejaron acercarme". Otro ídolo, Condorito fue mi ídolo de adolescente. Recuerdo una vez que jugamos un partido juntos con un equipo de Provincial. Fue un día único, porque ese día el Cóndor hizo un gol con la mano. La mano de Diego fue repetida en un gol sin fotos. Me dice el Cóndor: "Fabián quiero que esta foto esté en mi biografía que estás escribiendo". Ya está terminada la biografía, falta editor nada más.
Maradona es más grande que Gardel. Más grande que Perón.

Fabián Ariel Gemelotti
(Miércoles 25 de noviembre de 2020, 19:15 horas)

martes, 24 de noviembre de 2020

R

Que Alberto es un hijo de puta ya lo sabemos. Y que nadie va a ponerme "me gusta", lo sé. La gente quiere buenas ondas y que la chota entre como flor en sus culos mediocres. Ya no me interesa, gusrdate "el me gusta" en tu ojete. Los precios no van más,

domingo, 22 de noviembre de 2020

La gente chicanera

La gente chicanera

(f a.g.)

Me dice mi amigo Fernando (odia las redes sociales como yo): "te tiran chicanas muchos cuando subís escritos". La verdad que sí, muchos tiran chicanas. Son burlones, y algunos mala leche. Yo lo dejo pasar, es la libertad de expresión y cuando uno escribe debe aprender a soportar la chicana barata y la chicana intelectual. A algunos les pongo "me gusta", y dejo pasar la chicana. Pero me molestan mucho, porque yo escribo no opino. No me interesa abrir un debate, lo mío son ensayos. Y son una falta de respeto las chicanas. Hoy me levanté pensando en bloquear a mucha gente, pero dejo pasar. Quiero dar de baja a las redes y espero. ¡No sé qué espero si no soporto los comentarios de las redes y no me interesa interactuar con nadie! Uno espera, el facebook es una mierda y la mayoría de la gente también es una mierda. Pero uno espera, esa espera interminable que hablaba García Márquez en Cien años de soledad o esa espera de El desierto de los tártaros.
La gente es mala leche por el simple hecho de serlo. Nunca me gustaron los prólogos en los libros. ¿Qué puede opinar un crítico de un texto?, solamente el autor sabe lo que quiso decir. Pero hay prólogos que me gustan. Borges era un gran prologuista. Respetuoso de lo que quiso decir el autor. Nadie puede entender lo que un autor quiso decir en un libro, y a veces ni el autor sabe lo que quiso decir. Cuando uno escribe las palabras fluyen y uno no sabe en qué va a terminar ese escrito. Se empieza de una forma y a medida que la tinta avanza hay otras cosas que juegan en el texto. Pero repito hay gente muy maja leche y que  tiene un goce perverso en destrozar textos. Me acordaba de un filme, Generación X, esa de los muchachos nazis. La destrozaron en los noventa. Ahora es un filme de culto. Así funciona la crítica. Los críticos no sirven. Cuando hablo de un libro hablo porque lo leí completo y porque me gusta. No hablo de libros que no me gustan. No hablaría de Rayuela porque lo leí y no me gustó. No hablo de Cortázar, no me gustan sus libros.
No es nada personal este escrito contra nadie en particular. Nunca en mi vida escribí dando nombres o apellidos, yo escribo. Y quien se vea reflejado no es problema mío. Me acordaba hoy de algo que me pasó el año pasado en las redes sociales. Subo un ensayo sobre la Editorial Columba, reivindicando a Nippur. Pero me sale alguien públicamente con un comentario de una página (lo imprimí y guardé, todo imprimo. Los comentarios los guardo en papel); un comentario muy desagradable. Era un ex guionista de Columba que odiaba a Robin Wood. Me decía que yo no tenía idea de lo que fue Robin y miles de agresiones más. La hice simple, lo bloqueé al instante. Antes imprimí el comentario y lo archivé. ¿Qué necesidad había de despacharse así? El tipo era el contacto de un escritor Rosarino y docente universitario de Humanidades. Yo una vez tuve un lío con este tipo. Me cogí a la esposa. Lo digo así. Entonces el tipo le pasa mi comentario al intelectual de Capital y el tipo me manda un comentario de una página diciendo "usted es un estúpido que no sabe escribir. Aprenda a escribir antes de opinar". Me hizo calentar mal, pero más me calentó la concha de la mujer del intelectual Rosarino. A veces los comentarios a escritos y libros vienen del odio, de cosas personales y de la moral del que crítica. Por eso odio Facebook y a todas las redes. Me parece algo estúpido eso de "me gusta". Eso no tendría que existir. Eso es calificar como en una escuela el maestro califica al alumno, generalmente el alumno sabe más que el maestro. Bueno, los maestros no saben nada, salvo dos o tres que estudian en serio y aman la docencia.
Me acordaba hoy mientras dormía de mi primer libro. Me destrozaron con muy mala leche, en forma de destrozar mi persona. En forma de hacer daño. Seguí escribiendo, nunca voy a dejar de escribir. Salvo cuando muera. Gente que se burló del libro ahora me saludan. Son unos hijos de putas, yo les doy vuelta la cara. Quién me la hace me la paga tarde o temprano. Soy escorpiano, amo la venganza. Y cuando me canso de alguien le cortó el rostro, no existe más en mi vida aunque se esté muriendo. Así soy en mi vida de escritor y en mi vida laboral y con amigos.
Las redes son un goce perverso, un álbum de fotos familiares y están llenas de moral y de odio, de rituales, de chicanas y agresiones baratas. Las redes son el Gran Hermano de 1984. Orwell tendría que ser elevado a dios del Olimpo, porque se anticipa al facebook y a toda esta mierda. ¿Por qué subo escritos a Facebook? Hace dos años que subo textos. Los subo porque sí, no tengo que dar explicaciones.
Las redes hacen mal a la salud física, producen infartos y problemas de presión arterial. Las redes no sirven para vivir tranquilo. Una persona si quiere vivir tranquila y sana debe dejar las redes. Es algo que vengo pensando hace meses, darlas de baja. Pero uno siempre cree que hay una esperanza y cree con ingenuidad en que hay alguien inteligente en las redes y aguanta un poquito más. Pero cualquier mañana me levanto y las anulo y doy de baja y chau redes y a volver a la tranquilidad de 2017 cuando no subía textos.
En un país donde el 50% de su población duerme hasta las doce del mediodía y no sabe lo que es trabajar no de puede esperar nada. No es culpa de ellos que. O sepan lo que es madrugar, es culpa de una dictadura y de Menem y de Macri. Las redes funcionan en el ocio, en la alienación que es estar sin trabajo y ser un desclasado. Pero eso es tema para otro ensayo. Ahora apago el celular, desconecto el teléfono fijo, cierro todas las ventanas y prendo el aire y me pongo a leer hasta las diez de la noche. Estoy leyendo por tercera vez Cien años de soledad.
Y a quien ni le guste este escrito que me la chupe.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 22 de noviembre de 2020, dos y cincuenta de la tarde)

Chau.

sábado, 21 de noviembre de 2020

Nada es igual

No hay nada más lindo que la familia unida

(f.a g.)

Hoy miraba en la casa de un amigo el programa de la nieta de Mirtha. Nunca me metí con Mirtha, más aún la reivindico en un libro de hace años. Me gusta mucho Las patotas, la considero un filme de lujo. Tampoco criticaría a la nieta, es muy parecida físicamente a una ex novia. Me gusta ese estilo de mujer. Estos programas te hacen ver por qué no se puede criticar al Gobierno. Escuchaba  a Cormillot y estaba otro infeliz en la mesa, un gordito que no me sale el apellido. Estaban también el abogado Burlando y su novia Barby. Me divierten estos programas cuando estoy en casa ajena, los aprovecho para sacar algo para escribir. En estos programas se mezcla todo. Hay odio, rencor, pavada y mucha crítica vacía de contenido. Esas críticas son las críticas que la clase dominante siempre le hicieron al Peronismo. A la Barby no la registraba. Burlando nació en 1965 y ella tiene 29. Son novios hace años. Me puse a buscar en internet algo sobre Barby, quería ver fotos. Y veo un artículo que habla de las estrías de ella. Y muestra una foto de la chica mostrando el culo con estrías. Amplio la foto y se ven marcas profundas y la piel tostada y un culo muy interesante. La mujer de mi amigo me miraba y me dice: "¿qué estas viendo?", "quería ver algo de esa chica la Barby". Burlando está comiendo bien. Tiene plata, es un mediático y usa al derecho y deja mal parado a todos los abogados, porque la gente se forma un concepto erróneo. Después la gente piensa que todos los abogados son chantas (bueno, hay un gran porcentaje de chantas. También hay médicos chantas, un 50% de los médicos son chantas contra un 60% de los abogados), y me pregunto por qué las clases dominantes logran siempre imponer sus deseos, sus formas de vida y sus cosas tan cotidianas. Conozco abogados que no tienen para comer, porque hay tantos abogados en Argentina que es imposible que todos tengan trabajo. Acá todo el mundo quiere ser abogado, psicólogo o médico. Después se reciben y se cagan de hambre. El médico siempre encuentra un curro y come. El psicólogo también encuentra su curro. Pero el abogado no puede encontrar su curro y termina trabajando diez horas para grandes estudios jurídicos, por salarios de quince o veinte mil pesos mensuales. O sea, un abogado sin apellido y sin contactos políticos se caga de hambre y el título le sirve para adornar su dormitorio. Pero no es mi intención hablar de esto.
Muchos progres critican a Mirtha. Hay tipos más peligrosos y menos talentosos que Mirtha. Pero ese no es el tema. Quisiera escribir algo contra Alberto y su gente pero escribo y subo y borro. Es imposible penetrar esa coraza con críticas, porque programas como los de la nieta de Mirtha (Juanita me recuerda tanto a vos y sé que estás leyendo este escrito y lo estás leyendo ahora) se transforman en aliados del Gobierno. Las palabras que usan para criticarlo son las palabras que uno podría usar muchas veces desde una posición de izquierda. Entonces cualquier crítica que se le haga al Gobierno cae en una nube y se diluye en una lluvia sin sentido. Los anti cuarentena ahora parecen pos cuarentena y los que defendían la cuarentena ahora quieren liberar todo. Uno ya no entiende nada. Va al súper y necesita seis mil pesos para llenar un carrito chico. Y la plata no alcanza y la inflación se comió el salario. Pero si uno dice esto queda pegado a la crítica de las clases dominantes.
¿Es Peronismo este Gobierno? Ganó por el voto Peronista. Y usan los símbolos peronistas. Y si lo critico me van a decir que no soy Peronista. Entonces tengo que calmarme y dejar que ni salario se caiga y ver reducido todo el esfuerzo de una vida a un salario en caída libre. Los programas de TV que critican al Gobierno desde una posición dominante anulan toda crítica de izquierda al Gobierno. Esos programas son el mejor aliado del Gobierno. ¿Me entienden a lo que quiero llegar?
La verdad no me gustan las redes sociales, subo y borro. Las quisiera dar de baja pero espero siempre una luz de entendimiento y razón y no las doy de baja. Por ahora.
Y pienso en Burlando y su novia y pienso en mi chica que también es muy chica para mí y más chica que la Barby y también tan linda como la Barby. Pero a mí me critican por estar con alguien mucho más joven y a Burlando lo festejan. Es el precio de ser famoso. Y el precio de no ser famoso yo.
Pienso en la nieta de Mirtha y me parece estúpido que la critiquen tanto porque al fin y al cabo estos programas de TV son aliados del ajuste y la oligarquía debería levantarles un monumento.
Cuando veo a Juanita me acuerdo de vos. Y sé que estás leyendo esto. Y no te preguntes por qué lo sé.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 22 de noviembre de 2020 dos y veinte de la madrugada)

Tengo sueño

La derecha y la izuierda

La derecha y la izquierda
Hablando un poco de todo y del Gary

(f.a.g.)

Me dice mi amigo Esteban que Gary no era de derecha. Esteban fanático de central, me gusta que odie a Ñuls. Si sos de central tenés que odiar a Ñuls. sería amanerado no odiarlo. Yo soy de Ñuls y odio a central, a River, a San Lorenzo, a Vélez y a Talleres con toda mi alma. Me quedo pensando qué es la derecha y qué es la izquierda. No creo más en derechas e izquierdas (nunca me gustó esa definición tan estalinista); pero la uso a veces para esquematizar un texto. Las izquierdas y las derechas son definiciones políticas, no de clase. Y hay una diferencia. Gary era liberal y acá a los liberales se los clasifica como de derecha. Son esquemas del periodismo y del Estalinismo de izquierda argentina. Acá la izquierda siempre fue pro Rusa y la derecha pro Inglaterra. Acá el Peronismo fue la única revolución de clase, después podremos criticar a basuras como la mayoría de la dirigencia sindical patronal, a una basura tan grande como fue Rucci y a otras basuras como fueron Menem, Duhalde y lo es Massa y etc, etc, etc. (no voy a hablar de la actualidad, me hace subir la presión arterial). De Moyano no  hablo, no lo puedo ni ver ni en figuritas. De Alberto, me gusta su esposa. No voy a hablar de Alberto porque no voy a darle el gusto a nadie. Hablaremos de izquierdas y de derechas y de Gary y de Borges. ¿Borges era de derecha? Borges escribia como los dioses, qué mierda importa si era anti Peronista o Radical o si era pro mierda. Borges escribía mejor que muchos que se dicen "progresistas" y viven llenando a la Literatura con textos basuras.
La literatura está llena de basura literaria. Me acordaba recién de Manuel Puig, le dio mucho al Peronismo. Manuel sabía meter el dedo en el culo. El Peronismo siempre tuvo esa cosa chota de llenarse de hijos de putas. De mil peronistas solamente sirven dos o tres. Perón decía que al abrir la puerta entraba libremente toda la basura. El sindicalismo siempre se llenó de basura traicionera a los trabajadores. Durante el Proceso las dirigencias sindicales entregaban a los cuerpos de delegados. En Ferrocarriles entregaron a la picana a jóvenes peronistas. La cúpula se acomodó y se salvó. A Ferrocarriles lo entrega la dirigencia en los 90, abre el camino a las privatizaciones. El choreo de Ferrocarriles empieza con Onganía y se potencia durante el Proceso y se hace realidad el sueño oligarca de privatizar con el Menemismo y todos sus secuaces sindicales y lacayos militantes de la idea oligarca menemista.
La literatura no es política, no debe ser pero la etiquetan. Y la usan todos. Todos se sirven de la novela y el cuento. 1984 debe ser la novela más manoseada, tanto por uno o por otro. Y Kafka no escribía para las "izquierdas" europeas, escribía para él. Pero te lo venden los críticos con un discurso muy boludo. Gary era un tipazo, no tenía auto, viajaba en colectivo y vestía con un saco viejo. Y su casa estaba llena de libros. Admiraba a Borges y a Sarmiento. Sarmiento escribía mejor que cualquier zurdito de bar. Novarecio es un payaso y no sabe escribir, es buen trepador. Por eso llegó a donde llegó. Los que saben hacer contactos llegan, nadie llega a ninguna parte sin contactos. Sin acomodo nadie pública en un medio, todo es contactos y lamer el orto de los que acomodan los textos. Siempre fue así, y siempre será así. No le busquemos la vuelta. Abro un suplemento literario y veo una poesía a las flores o a un escritor usando palabras que nadie entiende. Eso es típico de Rosario y sus literatos. Escriben para el estatus, y se cuidan en todo lo que dicen. Nunca una palabra de más.
Ayer pensaba en mi amigo Gustavo; se suicidó en 2016 y antes de matarse me dejó una caja con todos sus textos. Dos novelas y miles de ensayos. No abrí la caja todavía. Debo eso, porque era un gran escritor que nunca publicó ni una línea en los medios. Solamente dos plaquetas y un librito de autor. Esos escritores que nadie conoce pero escriben mejor que muchos que llegaron. O por lo menos son honestos en sus textos. Tanta deshonestidad literaria de los consagrados abruma.
Y vuelvo al Gary. Lo conocí a los 20 años, y a esa edad creía en la gente y en la revolución. Pero ya no creo más en nadie y menos en la revolución. Ya no me interesan los conceptos establecidos ni quedar bien con alguien. Eso que dicen que a medida que se va envejeciendo uno se libera más escribiendo es una gran "verdad". La muerte se ve más próxima con los años y la escritura se hace más fresca. O por lo menos uno es más honesto con su escritura. El Gary era para los lacayos aburguesados coqueteadores de la metáfora un escritor de "derecha"; los estalinistas siempre fueron esquematizantes con los textos ajenos. Y burlones y deshonestos. ¡Qué importa eso!!!
Esteban me dice que debo publicar una novela inédita sobre Rosario. La voy a publicar. La editorial de él me la va a publicar. Pero debo decir que esa novela es pornográfica, policial y de terror. En definitiva mis primeros textos fueron pornográficos y después vino lo policial y después el terror. Y en definitiva los zombies del capitalismo merecen coger. ¿Acaso el mundo pos pandemia no será un mundo de zombies?
Pero siempre todo se mal interpreta y viene cualquier zombie y te quiebra el texto. Al fin y al cabo se escribe para uno y como uno no es egoísta lo comparte para la mala interpretación del lector.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 21 de noviembre de 2020, 19:30 horas)/

El Zorro

El Zorro

(Primera parte)

1) 1919, nace El Zorro/El primer filme del Zorro/Inspiraciones en otros personajes de la literatura y de la vida real/los filmes y seriales hasta la aparición de la serie de culto de 1957)

(f.a.g.)

En 1919 en la revista pulp All-Story Weekly aparece por primera vez El Zorro. Es una creación de Johnston McCulley, un escritor de policiales de la prensa amarilla. Pero su pasión era el cuento y la novela popular, y mientras servía en el Ejército de EE.UU en la Primera Guerra Mundial, empieza a escribir cuentos para periódicos. Estas historias se desarrollan en la Alta California a principios del siglo 19. Aparte del Zorro escribió 50 novelas, guiones para la TV y el cine y creó los personajes de dos historietas: The Black Star y The Crimson Clown. Muere en 1958 en Los Ángeles, California.
En la primera historia del Zorro, La maldición de Capistrano, agosto de 1919, se perfila la historia y característica del personaje. En este cuento aparece el joven Don Diego Vega, que es un aristócrata californiano que lucha contra las autoridades y defiende a los oprimidos. También en este cuento aparece Bernardo, el sirviente sordomudo que será su aliado a lo largo de la todas las historias sucesivas. La historia se sitúa en California durante la era mexicana y abarcará a lo largo de todas las historias los años 1821 hasta 1846. Este cuento tuvo un éxito muy grande y a partir de 1922 Johnston escribe otras 60 historias sobre El Zorro. La última historia del Zorro escrita por su creador aparece un año después de su muerte. En la primera historia era Don Diego Vega y a lo largo de las sucesivas historias aparecerá como Don Diego de la Vega. En 1920 es llevada al cine La maldición de Capistrano y el personaje de Don Diego Vega (en el filme ya es Don Diego de la Vega) es interpretado por un actor de mucho éxito en el cine mudo: Douglas Fairbanks (1883-1939) La marca del Zorro, que es el título de este primer filme del Zorro, fue dirigida por Fred Niblo (además director de Sangre y arena y Ben-Hur. Filmes clásicos del cine mudo que darán origen a los clásicos del cine sonoro) y Theodore Reed, otro director y productor de la era del cine mudo. Este primer filme marcará el traje del Zorro en todas las historias sucesivas: traje negro, máscara negra, sombrero redondo y negro. Fue tan grande el éxito de este filme que La maldición de Capistrano se vuelve a reescribir como La marca del Zorro, con agregados y ampliada la historia y adaptándola al filme. En 1825 se estrena con el mismo actor de 1920 una secuela donde aparece el hijo del Zorro, Don César de la Vega. Ya la historia es posterior a 1821 y aparecen otros personajes tomados de las historias sucesivas de Johnston.
La historia del Zorro está inspirada en novelas sobre enmascarados y quizás Diego de la Vega existió y según cuenta la leyenda fue un defensor de los oprimidos a capa y espada. Pero el Zorro está inspirado en Joaquín Murrieta, un símbolo de la lucha mexicana contra la colonización y la dominación económica y cultural de Estados Unidos sobre México. Pero el Zorro tiene una impronta y característica de la obra de Emma Orczy (una mujer que escribió muchas novelas y obras de teatro sobre capa y espada, todo aventura en una época donde predomina la literatura masculina en el género) La Pimpinela Escarlata. Esta obra se desarrolla durante el Reinado del Terror después de la Revolución Francesa. El personaje es un noble que lleva una doble vida, un aristócrata preocupado en perfumes y la ropa y de noche un enmascarado salvador de aristócratas e inocentes durante el Terror. El Zorro tiene mucho de La Pimpinela Escarlata, sobre todo eso de la doble vida entre un personaje en apariencia despreocupado de la política y volcado a las letras y de noche un "forajido" salvador de inocentes de la guillotina. También el Zorro tiene mucho de Guillén de Lampart, un libertario irlandés que viajó al Virreinato de Nueva España con el objetivo de liberar negros, indios y mestizos. Y al ser descubierto en sus andanzas de "guerrilla" fue quemado vivo por orden judicial. Y también tiene mucho de Robin Hood. Pero el Zorro tiene sobre todo vida propia, una historia que se inspira en otros personajes libertarios, pero a su vez tiene elementos nuevos e impronta propia. El Zorro es una historia de capa y espada, donde la aventura es lo principal. Nace como historia de aventuras y va tomando vida propia y dejando a un lado inspiraciones de otras historias.
Se filman muchas películas y seriales antes que aparezca la serie de Disney de 1957. En 1937 hay un serial de 12 episodios de mucho éxito en el cine. Dos años después se filma otro serial también en 12 episodios, La legión del Zorro. En 1940 se filma la que quizás es la mejor película del Zorro: El signo del Zorro, con Tyrone Power y dirigida por Rouben Mamoulian. Este filme es la mejor adaptación de La maldición de Capistrano. Trabaja la bella Linda Darnell, una diosa del cine de los años cuarenta. En 1947 se hace un serial sobre el hijo del Zorro en 13 episodios. Recordemos que los seriales eran muy populares y la gente iba al cine y tenía que esperar a la próxima semana para ver la continuación. En 1948 se filma El nieto del Zorro, una historia muy pero muy buena. Es una comedia mexicana donde trabaja el popular cómico Resortes y debutan en el filme Gaby, Fofo y Miliki.
En 1949 se filma otro serial en 12 episodios, El fantasma del Zorro. Después hay cinco filmes más hasta la aparición de la serie de culto. Recordemos que en 1952 hubo otra serie sobre el Zorro, pero no tuvo mucho éxito y fueron muy pocos episodios para la TV.

Fabián Ariel Gemelotti

viernes, 20 de noviembre de 2020

El Gary

El Gary, los rosarinos y la chica de rostro raro.

(f.a g.)

Rosario es una ciudad entre fea y linda, entre cruel, burlona y marginal y de poetas que escriben cosas aburridas. Rosario es una ciudad muy cruel. Rosario es un jardín de infantes donde el estatus pesa mucho y la mortadela atraganta la pobreza.
Me gusta el Gary. Terminé de leer recién un libro de él publicado en 1995. Me dan placer sus ensayos. Aparte el Gary era Leproso y lector de Borges; nos unía dos pasiones. Siento cariño por sus textos. Lo conocí a fines de los ochenta en el bar La Capital. Nos reuníamos a estudiar con un grupo y el Gary ahí siempre leyendo. Y un día se sentó en nuestra mesa. Daba placer escucharlo, hablar de Ñuls, de Borges, de la ciudad y sus escritores. Tengo que admitir que me aburren los poetas, no me gusta la poesía. (pero he leído mucha poesía). Y el Gary nos hablaba del tango, y de los negros y el jazz y de los Norteamericanos. Pero era liberal y de derecha y escribía en un diario que siempre odié como La Capital. Pero fue nuestro amigo y se divertía cuando le decía que odiaba ese diario. Un día me dijo: "muchos que escriben acá también odian al diario". Era un tipo abierto, nunca se ofendía. Era muy anti Peronista y uno en esos tiempos era muy Peronista. Pero eso no interesaba, se podía hablar y aprender del Otro. Eso lo bueno de sentarse a hablar, uno aprende de los que piensan diferente a uno. El Gary sabía mucho de libros. Y quien ama a los libros me interesa. El Gary murió hace años. Una pérdida para la ciudad, una ciudad chata como Rosario necesita de tipos como el Gary para darle forma y personalidad. Pero se fue y pasó al olvido pronto, porque era de derecha y amaba al jazz y era Leproso. En Rosario da estatus el rock, central y escribir boludeces. O sea, Rosario es una ciudad burlona, de estatus y de Literatura aburrida. El Gary era un lujo.
Una vez me dijo una amiga española, sentados en un bar tomando cervezas: "te juego veinte euros que adivino si ese tipo es Rosarino". Me hizo reír, miles de gente en un bar y cómo podía adivinar, todos tenían cara de españoles. El tipo en cuestión era un tipo entre canchero y cara de malo. Y el tipo llevaba en las manos un llavero y tira el llavero en una mesa vacía y se sienta y levanta la mano y dice con cara pedante y mirada de malo y a los gritos: "¿dónde está el mozo?, porque quiero un café". Mi amiga me mira sonriendo y me dice: "me debés veinte euros". ¡Cómo me acuerdo de vos Marixa!!!!
Rosario es una ciudad donde pesa mucho el dinero y sobre todo el auto. Acá el pobre se compra un auto, quiere aparentar que tiene dinero pero es pobre por más que tenga una chata. Viajar en colectivo no da prestigio y la bicicleta es una excentricidad de las clases acomodadas y también de algunos pobres, pero para el pobre es un medio de transporte. Por eso me acuerdo siempre de Marixa porque tenía esa inteligencia de darse cuenta de todo. En Europa el ómnibus es algo común, todo el mundo viaja en colectivo. Acá el transporte público es un negocio de dos o tres empresarios y nada más. No es rentable, está al borde de desaparecer el transporte público.
En los 90 la clase media festejaba el cierre de Ferrocarriles porque decía que eran vagos y ñoquis. Y quedamos sin trenes, pueblos enteros desaparecieron por falta de trenes. Pero la clase media festejaba las privatizaciones de Menem. La clase media siempre odió lo público, porque acá en Argentina solamente el 20% de los trabajadores es empleado público. Todo lo demás es privado. Por eso fracasó la cuarentena, muchas presiones del sector privado para levantar todo. El menemismo anticipó este presente 2020. El menemismo es la cuna y Macri la niñez y ahora la debilidad se ve en un país quebrado y donde no interesan que mueran 200 personas por día. Pero no voy a hablar de "política". Voy a hablar de libros.
Me gusta el Rosario de Satanás. Hay un par de libros muy buenos escritos por rosarinos. Me gusta el libro de fútbol de Ongay. Un libro con mucha estadística rosarina. Y me gustan textos de Fernando Marquinez. Es mi amigo y me hizo dos prólogos. Me gustan sus textos. Me gusta Riestra y sus crónicas de billares. Me gusta Ariel Arango y sus malas palabras. No mucho más, no hay grandes escritores que reivindicar acá. Pero con estos basta, y son una luz a la mediocridad de esta ciudad.
El Gary me dijo una vez, allá por 1993: "hay que leer todo, pero de mil libros que leas solamente dos o tres van a ser excelentes". Me gusta Viaje al fin de la noche y me gusta El desierto de los tártaros y Julio Verne y Salgari y Dumas y un par más. Pero he leído todo, creo que todo he leído y lo que no leí lo conozco por lo menos por referencias. De tantos libros siempre quedan dos o tres en la mesita de luz. Todo lo demás es relleno en esto que llamamos literatura.
Y vuelvo a Marixa. Y ese rostro raro entre española y árabe y ese cuerpo delgado y esos ojos negros penetrantes. Y me río del Rosarino del bar. El tipo juega con sus llaves y mira y mira para todas partes en el bar. Y detiene la mirada en la mesa donde estamos. Y ve que al pagar saco una billetera con el escudo de Ñuls. Y me dice, entre burlón y canchero: "yo soy de central". Confirmado, era Rosarino y de ese club que tanto odio.
El odio es parte de la vida y el amor parte del dolor. Odiamos y amamos al mismo tiempo. Decimos cosas ofensivas por odio. Es bueno odiar y es bueno amar. También es bueno escuchar al que piensa diferente. Recuerdo un clásico en el Parque. Nos estábamos tirando piedras de la platea del Palomar (odio la platea pero ese día fui a la platea) y los de Central en la popular se cubrían las cabezas. Y veo un brazo que se levanta y me saluda. Era un amigo muy amigo de Central. Yo estaba con odio y seguí tirando piedras. Pero no para donde estaba él. Al otro día desayunamos juntos y hablamos de fútbol y mujeres. Pero ese domingo fuimos enemigos, el odio estaba en nosotros. Yo odio a Central y odio toda esa cosa que tienen los de Central. Festejé el descenso. Y los clásicos me transforman. Marixa me dijo un día de lluvia: "en Argelia se mata por una mujer y nadie se opone y todos callan y está bien que así sea". Y me viene a la memoria un cuento de García Márquez. Creo que ese fue el último día que estuvimos juntos.
En definitiva soy Rosarino y me gusta el Gary y su anti Peronismo y me gusta la literatura Norteamericana y me gustan las mujeres raras y que leen mucho y soy fanático de Ñuls, tan fanático como mi abuelo y mi padre.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 21 de noviembre de 2020, una y veinte de la madrugada)

El negro nacional y popular

El negro nacional y el Prado

(f.a.g.)

El argentino va a Europa y piensa que es la panacea, ese viaje que compra en cuotas y comiendo fiambre. Es el negro nacional, el que tiene la chata y los dientes podridos. El estatus se compra en los países sudacas, da prestigio el auto en la puerta del rancho;
el barbijo tapa el sarro dental. Y el fiambre en doce cuotas con la Naranja es el precio por ese estatus. Nacional y popular, esa es la consigna del estatus del negro argento.

domingo, 15 de noviembre de 2020

La muerta corregido

El cadáver que no se enfría

(f.a.g.)

Los fantasmas y la muerte. El olor a muerte no se siente solamente en los cementerios. A veces caminamos por lugares solitarios y ese olor a muerte penetra en nuestras narices. Es la muerte que está ahí esperando nuestro destino. Todos vamos a morir y todos vamos a ser olor a muerte. Hay muertos que no quieren morir y el olor a muerte se transforma en olor a vida. La vida es lo previo a la muerte.

Cuando mi madre tenía 16 años una amiga murió de muerte súbita. Cayó muerta en el patio de la escuela secundaria. Era una chica hermosa (según mi madre y mi abuela), pelirroja, de piel blanca y ojos grandes verdes. Y de un cuerpo único. Los padres de la chica en el velatorio estaban muy pero muy mal. Y el novio desconsolado se golpeaba la cabeza con los puños. La muerta estaba en el cajón rosagante y no se enfriaba el cuerpo. En esos tiempos no se hacían autopsias a todos los muertos y las cocherías no ponían en los cadáveres líquido de conservación. La muerta estaba como viva. La madre tocaba la cabeza y las manos y estaba tibia. Todo el barrio no entendía que en ese féretro una chica tan bella descansara para la eternidad. Pero llegó la hora de cerrar el cajón. Fueron llantos y patadas y gritos de los padres y hermanos y del novio. Pero el cajón se tuvo que cerrar. Y la muerta fue depositada en una tumba en La Piedad. Pasaron los días y la familia lloraba, y decía la madre que quería ver el cuerpo de su hija. Mi tía que era estudiante de medicina hace la gestión para que abran el féretro. Van al cementerio y lo abren. No se sentía olor de descomposición, y la muerta yacía en la tumba como si estuviera durmiendo.
Una noche las amigas de la muerta van al cine y al salir sienten una voz que las llama. Y miran y no ven nada. Y así en otras salidas, escuchan esa voz como si viniera de otro mundo. El novio de la chica una noche siente que lo tocan en la cama. Prende la luz y la ve a la muerta. El chico no grita, simplemente quiere tocarla y la muerta desaparece. Lo cuenta y nadie le cree. Otra noche mi madre camina con mi tía por el Centro a tomar un ómnibus para regresar al barrio luego de haber ido a las clases de inglés. Y ven en una esquina una figura blanca y sienten la voz de la amiga muerta. Mi madre se asusta y sale corriendo y mi tía se queda ahí y cuando quiere ir tras la muerta la figura blanca desaparece. Mucha gente vio a la muerta durante un año. Una presencia blanca iluminada y la voz de ella en un susurro de otro mundo.
Hace diez años al morir la madre de la chica los hijos deciden poner el féretro en la misma tumba que su hermana. Cuando están colocando el féretro se cae el cajón de la hermana. Es que para juntar los dos cajones primero tuvieron que mover uno y quedó inclinado y resbaló de las manos de los peones del cementerio. Al caer el cajón se rompe la madera podrida y se abre. Y la muerta estaba ahí tal cual en vida. El cuerpo entero y la ropa hecha pedazos polvorienta y toda comida por gusanos pero el cuerpo sano como si tuviera vida. Pero había algo que llamaba la atención. La muerta sonreía, y era una sonrisa de felicidad.

Fabián Ariel Gemelotti

Hamburgueaas

La hamburguesa, el choripán y el chimichurri y la cerveza y el maní con cáscara

(ensayo sobre la hermosa chatarra)

(f a.g.)

La hamburguesa es un placer de los dioses. La hamburguesa bien picante, con tomates y salsas mexicanas y con pan bien crocante. Siempre acompañada con Coca Cola. Hay un libro grandioso del norteamericano Mark Pendergrast (Dios, patria y Coca Cola), un libro sobre la historia de Coca Cola. Tira abajo muchos mitos y también muestra la cara oculta de la comida llamada chatarra. El libro tiene ese estilo picante de los escritores de la patria del consumo. Es un libro excelente. De la hamburguesa yanqui a los carritos de choripanes nacionales hay un camino que recorre paladares. No hay como un choripan con cerveza. Me gusta el carrito de Carlitos y los que están en la Circunvalación. En los 90 me iba con una novia a los telos de la ruta y después hacíamos una hamburguesa grasienta con mucho chimichurri y tomates y cerveza. Una especialidad de los carritos donde de noche las cucarachas conviven muy bien con las salsas. El chori mientras más grasa tiene y la salsa es más espesa es más rico. Después el baño se ocupa de evacuar la mierda, una mierda placentera.
En la Terminal había un pasillo que vendía choripanes re picantes. Eran fines de los noventa. Quedaba enfrente del Patio de la Madera. Con una novia/compañera de trabajo nos hacíamos escapadas después del trabajo y comprábamos cinco y pasábamos la tarde en un hotel de una cortada. Un hotel bien berreta que cerró hace unos años. Y ahí en esas camas de colchones viejos y sábanas cosidas de gastadas y baño rústico vivíamos un amor trampa que entre cervezas, choripanes, chimi, y lectura de libros y sexo fuerte y otras yerbas fue armando una pasión que después plasmé en una novelita de ochenta páginas, una edición de quinientos ejemplares que nadie creo leyó. Se vendieron ocho ejemplares de quinientos. Regalé cien. Y me quedan todavía muchos. Sexo, telo y choripanes, ese es el título.
El chori de la cancha es el más rico de todos. El humo que se mete en la ropa y recorre la arboleda con ese aroma tan especial. Uno va caminando a la cancha y quiere comerse un chori y tomarse una Coca. Es ritual obligado. Los clásicos fueron lo más lindo de la ciudad. El último clásico con visitantes se vivió en 2010, el año que Central se va a la B. Cuando iba a Arroyito a ver a Ñuls de visitante tenía que comerme dos choris. Me gustaban los que hacía un tipo a dos cuadras antes de la cancha. Ahí una cerveza en lata (no se podía vender alcohol, pero el tipo arreglaba con la cana) y el chorizo bien quemado con pan bien crocante. Tenía picantes y te quedaba la boca ardiendo. Después uno entraba a la cancha y subía los escalones y se echaba un cago en el Gigante y estaba como nuevo. El clásico de 1996 donde Ñuls hace de local en Arroyito y gana dos a cero (el día de las bombas), la policía reprimió tanto que los carritos fueron destrozados. Los choripanes sirvieron como armas para tirar a la platea de Central. 
El chori nacional es una industria marginal. Manejado por marginales, desclasados y gente pesada. El chori sale de la villa o barrios pobres para consumo de la clase media. La clase media con el chori se siente "marginal" pero no es marginal. Por más que se coma un chori, se ponga un pantalón roto y vaya a la popular y se meta con la barra, la clase media no es marginal. La clase media es esclava de sus horarios, su educación y sus preocupaciones de bienestar y su casa y sus vacaciones de apariencia y todo eso que hace que alguien con trabajo estable sea un esclavo del sistema. Pero el chori da esa sensación de ser marginal por un ratito. Los vendedores de chori hacen mucha plata en los partidos. Digamos para actualizar en pesos lo que sería ahora, pueden hacer de cinco a diez mil por partido. De eso un porcentaje va a los que permiten el puesto. Muchas cosas maneja la marginalidad, desde el chori a la venta de antigüedades. Ese es otro tema que traté en mi último libro publicado y estoy ampliando para una edición nueva (Las librerías de viejo de Rosario).
Pero ahora lo que importa es el chori. Una novia de clase alta es mejor compañera para ir a un carrito que una novia de clase baja. Las chicas de la abundancia se bancan un choripán y una Coca. La chica pobre, como siempre le faltó todo, quiere el buen restaurante y la apariencia. Prefiero las mujeres burguesas. Pero hay que comer de todo en la vida. El choripán no hace mal a la salud, es saludable. Es felicidad. Tiene carne, tomates y lechuga. Tiene naturaleza. La Coca es felicidad también. El vino hace bien a la vida también. Sobre todo un buen vino natural y bien rojo. Esos vinos que se meten despacio al cuerpo. Siempre acompañado con un Marlboro.
En Tijuana, México, me comí los mejores tacos. Y también unas tortillas picantes que son mejor que los tacos. Estaba en Tijuana y sentía miedo. Me habían dicho que ahí te matan y te descuartizan. No pasó nada. Nunca vi algo tan bello como Tijuana. De San Diego uno pasa en taxi y camina horas por la ciudad. Estaba solo, 24 años, y el pelo largo. Y un aro y pantalones rotos y barbudo. Siempre tenemos una idea formada de muchos lugares, una idea que forma la TV y la gente que habla sin saber. En Marruecos la gente es amable. En Cuba la gente es muy amable. En Nueva York hay muchas librerías y museos. En Rosario no hay nada, cada día más fea. Solo quedan los carritos de hamburguesas y las ricas hamburguesas de Billy Lomito. Me gusta Billy, porque es un lugar para clase media donde uno come la hamburguesa y se siente reivindicado como clase.
La hamburguesa y el chori y la Coca y el Marlboro y el sexo y la Literatura y la Historia y las figuritas de fútbol y las mujeres delgadas y de tetas pequeñas y las motos y el fútbol y las pesas y las artes marciales y mirar el techo acá recostado en la cama haciendo fiaca.
Recuerdo al viejito de la cancha de Ñuls que vendía maní con cáscara, el cucurucho armado con diarios y adentro una cantidad abundante de esa cosa deliciosa llamada maní con cáscara. Pero el viejito merece un libro, no dos páginas. Ya voy a dedicarme tiempo al maní con cáscara de la cancha.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 15 de noviembre de 2020, cuatro y media de la tarde)

sábado, 14 de noviembre de 2020

Los libros que deben ser leidos

Los libros que merecen no ir a la hoguera

(f.a g.)

La conjura de los necios es un libro que me aburre. Nunca me gustó. Pero sí me gusta la historia que hay detrás de este libro. John Kennedy Toole fue un escritor torturado (o por lo menos eso dicen los que hicieron de su obra un gran negocio) que se suicidó a los 32 años (1969). La madre de Kennedy fue Thelma Toole, y cuando la obra en 1980 se publica usan el apellido de su madre para dar a conocer a este autor. El padre era John, y pasa a ser conocido el autor de La conjura... como John Kennedy Toole. Su madre lucha años recorriendo editores para que publiquen la novela del hijo. Finalmente un editor cree estar frente a una obra única y se publica el libro. En 1981 gana el premio Pulitzer y la obra se inmortaliza. Pasa a ser de culto. Pero detrás de esta novela hay cosas que nunca me cerraron. El autor deja todo en cuadernos. La madre retoca mucho y los editores corrigen también. La novela es densa, en algunos pasajes aburrida y deja una extraña sensación de moral existencialista. No es una novela mala, es buena. Pero no es de mis preferidas.
Me apasiona Viaje al fin de la noche, es mi novela de culto. Con Céline me pasó que lo leí por primera vez a los 13 años, quedé fascinado. Fue un choque de cabezas lo que me dio vuelta todos los postulados de mi vida adolescente. Un profesor de Literatura del secundario un día me pregunta: "¿leyó a Céline alguna vez?", no sabía de qué me hablaba. Pero me fui a una librería y pregunté que podía leer de Céline y la vendedora me mostró Viaje al fin de la noche. Lo leí en una noche sin respirar. Nunca había leído algo así. Nunca vi tanta violencia junta en un libro y tanta estética minimalista (no sabía que era el minimalismo) Me enamoré del libro. Viaje... después me fue llevando a otros libros. Descubro a Fante a los 17 años. Y descubrí a Salinger a los 18. A Cervantes lo leo a los 11 años, el Quijote en una edición resumida de Billiken. A los 15 lo leo completo en una adaptación (o mejor dicho traducción) de Vargas Llosa, una adaptación al castellano moderno. Después Vargas Llosa sacará una edición aniversario hace unos pocos años, pero ya en los ochenta circulaba una edición de Gredo del Quijote adaptada (me gusta más traducida, porque el castellano del siglo 17 no es el castellano del siglo 20/21) por Vargas Llosa.
Me gusta Vargas Llosa, y el primer libro que leo de él es Pantaleón y las visitadoras. Siento devoción por Vargas Llosa, una devoción que me devoró el alma. Me fascina La ciudad y los perros y siento una locura muy grande por La Guerra del fin del mundo. Me gustó mucho Travesuras de la niña mala (2006) y El héroe discreto (2013) un autor con una pluma única, el más grande de América latina.
No me gusta Víctor Hugo. Los miserables me aburrió. Fue una tortura leerlo para una clase una vez. Creo que fue un castigo de los dioses. No me gusta Cortázar. Con Julio me pasa algo raro, no es que no me gusten sus textos. Me molesta lo que Cortázar significa para los lectores. Toda la gente que no lee libros cuando les pregunto qué leen me dicen que a Cortázar. Y eso me fue haciendo que le tomará bronca a sus textos. Si mucha gente lee a un autor es que el libro es malo. Es como el cine, no me gusta El padrino. No me cerró nunca ese filme tan amado por los críticos de cine.
Si Céline publica su obra maestra en 1932 en 1957 pública otro libro que también es una obra maestra, De un castillo a otro. Ferdinand fue colaboracionista del nazismo en Francia. Era nazi, de derecha, antisemita y racista. Pero escribía como los dioses, de corrido, sin respiro. Sus libros tienen pocas comas y no usa el punto y aparte con tanta estabilidad como usan todos los escritores. Su novela de 1957 es una denuncia a los aliados (escrita con violencia, odio y de corrido sin puntuación, sin comas, sin mayúsculas y todo mezclado como un vómito salvaje sobre el papel). Este libro cuenta la historia de su exilio en el castillo de Siegmaringen en 1944, entre oficiales nazis, artistas hambrientos y franceses nazis. El libro muestra otra cara de la guerra, donde los "malos" son humanos que sufren y los "buenos" tienen intereses económicos sobre los países liberados. Es un libro duro y violento. Pero el estilo y la estética no la vas a leer en ningún autor. Es vómito literario, esos libros que se escriben con la sangre y no con la moderación estúpida de la mayoría de los escritores.
La Literatura es un camino de tortura, no de placer. Hay libros de la tortura y libros del placer. Hay libros donde el sexo es la condición y ser explícito ahí hace jugosa la obra. Me gusta Bukowski, lo leía en los 90. Leí todos sus libros. Ya no lo leo más, pero ese estilo entre "fácil" y "vulgar" me gustaba. Me gustan los escritores que usan un lenguaje simple. Me molestan las personas que quieren hablar en difícil y para explicarte algo usan diez palabras difíciles y al final no dicen nada. Hay en Rosario dos libreros que cuando les pregunto por un libro me hablan con palabras "raras", nunca se les entiende qué quieren decir. Son "intelectuales de facultad", piensan que la literatura debe ser "difícil" y quien escribe "simple" no hace literatura.
Me gusta Jauretche, gusta ese estilo tan crítico de lo más pelotudo del Peronismo. El viejo siempre fue un destructor de la vulgaridad. Me gusta el Medio pelo. Me gusta Sarmiento y sobre todo su Facundo y Recuerdos de Provincia. Me gusta Carver y su prosa suave pero salvaje.
No me gusta Roberto Arlt, tengo que confesarlo. No me gustan Los siete locos, me parece un libro denso y muy sentimental. ¿Un rufián con sentimientos? Los rufianes deben ser salvajes y no tienen sentimientos. ¿Un anarquismo tan socialista? Odio al socialismo, me cago en los putos comunistas y mugrientos psicobolches. En Arlt todo es sentimental y claro. Leyó mucho a los rusos. Leyó mucho a Dostoyevski. No leyó a los norteamericanos.
El desierto de los tártaros es la novela que siempre quise escribir. Se me adelantó Buzzati y ahí está esa gran novela que me encanta. Mi abuela me regaló un ejemplar al cumplir 14 años y desde ese día el ejemplar está en mi mesita de luz.
Yo agarraría a Cortázar, a los rusos, a Arlt y a Víctor Hugo (a los dos Víctor Hugo, al de TV también) y haría una hoguera sanitaria. Hay escritores que merecen ir a la hoguera sanitaria.

Fabián Ariel Gemelotti