¿Existe el virus?
La duda quiebra al pensamiento, creo que algo así decía Heidegger. Sin "dudar" de algo no se puede vivir. Tampoco podemos decir a todo lo que vemos "es verdad" o "es mentira". Me planteo esto por muchos motivos, una porque ya nadie respeta al virus. Se ha tornado algo "propio" que está ahí en el cuerpo social y que mata al más débil. Los virus existen, también existe la manipulación social por parte de los Estados. Soy un defensor de la cuarentena, y creo en el virus. Hay una pandemia mundial que mata. Pero también me pregunto si no estaré equivocado y la pandemia sea un hecho de manipulación estatal. Es válido hacerse este planteo ante circunstancias que vemos a diario. O también es válido pensar por un ratito que a la pandemia la han usado los Estados para manipular la voluntad social. ¿Por qué no plantearse la duda?
El virus mató miles y miles de personas en el mundo. En Europa hizo estragos. Y están cerrando todo nuevamente, están en la segunda y tercera ola. Pero Europa tiene otra economía y son nuestro Imperialismo, lo que pagamos de deuda va a parar a salud y ese dinero sirve a Europa para cerrar todo y cuidar a sus ciudadanos. Acá al revés, se abre todo. Cada día se abren más cosas. Acá el virus en cinco meses desde marzo a julio tiró a la economía abajo. Y el Gobierno cedió a las presiones del sector empresarial y campesino.
¿El virus sigue vigente? El virus está ahí, coqueteando con la muerte. El barbijo es una prenda más de cada uno. Nunca tuve un solo síntoma (nunca me enfermo de nada, creo que la última vez que tuve fiebre fue a los cinco años), pero me cuido mucho. Uso barbijo y me vivo poniendo alcohol en las manos. Pero no estoy encerrado. Trabajo, camino y vivo rodeado de gente. Se han contagiado más de veinte personas con las cuales he trabajado o conozco y veo diariamente. Yo acá siempre sin síntomas. Sano. Fuerte. Con vitalidad física. ¿El virus no me toca? Los virus destruyen. La peste negra mató a media Europa medieval. La peste destrozó a Egipto. Ahí Moisés usó a la peste para el nacimiento de una nación en el desierto. La peste actuó como símbolo del judaísmo en su liberación. Hay simbolismos en toda peste, de lo real se llega a la ficción simbólica.
Desde marzo que no me muevo de Rosario, de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa. Nunca fue tan simbólico ese postulado que la oligarquía decía del Peronismo. No voy a hablar de Alberto. Ya no interesa esa grieta que nos metieron desde los medios. Acá hablemos de Estado. Ahí está la única cuestión. ¿El virus? Me gustaba mucho Virus de chico, su música era hermosa. Pero ese Virus no mataba, era un virus musical. Pero acá tenemos al coronavirus. Un virus que ya a nadie le interesa respetar y que sigue matando pese a que se lo quiera subestimar. El otro día me reía (nos reíamos) porque fuimos a un hotel alojamiento con una amiga y en la pieza había alcohol en gel y una ficha para llenar con nuestros datos. Y nos tomaron la temperatura al entrar al hotel. Y había un cartel pegado a la pared que decía: "después del acto sexual usen el alcohol en gel". Pensé que nos estaban tomando de idiotas. Pero no, esa es una ordenanza municipal. Es obligatorio ese cartel en un telo.
¿Existe el virus? Dios es Argentino y murió el miércoles. Nietzsche tenía razón, Dios ha muerto. Pero el virus está ahí y te dieron permiso de contagiarte. Y ahora viene la vacuna y sana sana colita de rana.
Colorín colorado tengo sueño y he terminado.
Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 28 de febrero de 2020, una fe la madrugada)
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