domingo, 30 de septiembre de 2018

Todavía no se tocó fondo

Entre un país religioso y un pueblo que le cuesta comprender lo que pasa (Por: Fabián Ariel Genelotti)

La Argentina es un país complejo en su forma de ser. Una clase media muy apolítica que le cuesta comprender lo que pasa; y los sectores lumpenizados y marginales siempre en el borde y al margen de lo que pasa. Este es un país muy raro.
Con un amigo siempre pasamos en auto por las villas de Zona Oeste, para cortar camino rumbo a Funes, para no agarrar Pellegrini. Vamos en un auto bueno (no tiene sentido hablar de marca ), y pasamos tranquilos. Nunca nos pasó nada. Mi amigo es un tipo simple, no lee, pero es buena persona y muy observador. Habla mucho. Yo escucho (para escribir hay que saber observar y escuchar a la gente, no hay otra forma). Mi amigo me dice siempre: "mirá las negritas, una mejor que otra. A estas vos las ponés en un barrio privado y son finas". Yo escucho y me río y le digo: "sí, tenés razón. Las minas de nuestro laburo son todas gordas, se cuidan con yogur dietético y masitas sin grasa. Van a buenos odontólogos, pero tienen aliento a podrido en la boca". Mi amigo me festeja, y me dice: "mirá los negros comen asado. No pagan impuestos. Mirá, todos los cables que hay arriba (mira y señala para los palos de la luz), y nosotros siempre apurados por el laburo". Mi amigo me mira fijo y me dice: "yo estoy cansado de estos negros de mierda". Lo miro y siempre le digo: "esto es pobreza estructural, lo cual no quiere decir que estén mal alimentados". Me mira fijo y me dice: "andá a cagar, vos siempre con esas cosas de analizar todo". Y nos reímos. Somos amigos de años, pensamos muy diferentes, pero los dos somos hinchas de Newell's y Peronistas. El es un Peronistas tradicionales católico. Yo soy ateo y K.
Mi amigo me dice mientras el auto agarra bien por el medio de la villa: "podríamos levantar dos negritas y llevarlas a nadar a la pileta de tu casa". Yo le digo: "estás loco, a mí me gustan las minas bien". Mi amigo me dice: "¿Vos no sos de Kristina?" Y le digo sonriendo: "sí, soy peronista pero no tengo nada que ver con esta gente muy diferente a mis gustos culturales". Y mi amigo me dice: "bien que te cogerias una guachita guachi turra" Y me río y sigo con el auto por la villa. Mi amigo abre la boca y me grita eufórico: "¡qué guacha aquella que va caminando entrando a la villa! Mirá Fabián" y miro y veo a una morochita de unos 19 años muy hermosa. No tiene panza, muy buena pilcha y un rostro raro mezcla de cultura indígena y de árabe. Una muñequita. Y mi amigo me dice: "mi mujer va al gimnasio todos los días y no puede bajar la panza. Gasta fortunas en la diétetica. Va al psicólogo y tiene mil traumas. Y mirá esa mina es una muñeca y vive entre las chapas". Me río. El auto va despacio. Ya algunos nos saludan porque siempre pasamos por ahí. Nadie te toca. Deben pensar que somos narcos, con anteojos negros y remeras negras o camisas caras con corbata. Mi amigo me dice: "¿te acordás de la Negra, esa mina que me cogía que era mucama de un hospital? Mierda era una hija de puta. Una negra que me volvía loco". El auto agarra fuerza y entramos a Pellegrini y Provincia Unidas para agarrar autopista. Mi amigo me mira fijo y me dice: "mirá yo no leo como vos. No me interesa nada. Pero la verdad, debo reconocer que las negritas de la villa son lindas gracias a Kristina" Lo miro asombrado y le digo: "¿Por qué decís eso?" Y mi amigo me mira sonriendo y muy eufórico: "porque Kristina le dio morfi a todos y los subsidios los dejaron morfar. Fíjate que esas pendejas de 19 años crecieron durante el Kirchnerismo. Bien alimentadas, y fueron al shopping a comprar buena pilcha" Y lo miro fijo y me río y pienso para mis adentros: "en un país tan católico cuesta desprenderse de prejuicios. Yo tengo muchos prejuicios de clase. Pero la verdad, mi amigo es más sabio que todos los libros que he leído. Si mi amigo supiera escribir sería un Bukowski en potencia".
El auto agarra velocidad. Hoy nos espera un día de pleno sol tirados junto a la pileta disfrutando de la buena vida.

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 29 de septiembre de 2018

La religión como opio

La religión como opio de los pueblos (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La religión o religiones alienan. ¿Y por qué? El simple acto de lo espiritual quema la conciencia de una persona. Las religiones parten del estado espiritual de alguien. La religión es un hecho metafísico. O sea, parten del concepto de algo superior externo al mundo material. El hombre vive en un mundo material: recursos de la tierra,

lunes, 24 de septiembre de 2018

El cine como diversión (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

EL CINE COMO DIVERSIÓN (POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

¿De qué hablamos cuando se habla de cine? El cine es lo más lindo del mundo, porque el cine es una diversión. El cine nace como diversión y cumple esa función única que ninguna otra arte puede cumplir: unir a todo el mundo en una diversión universal. El cine no es prejuicioso, no está dirigido a un público exquisito solamente (como puede ser la literatura) y une a la familia. Mi madre siempre cuenta que de chica se juntaban en su casa a ver los seriales de Narciso Ibáñez Menta, y grandes y chicos miraban ese terror bizarro y se divertían. Después en la escuela lo comentaban en los recreos. Y esos comentarios unían a todos, porque la maestra también había visto el serial. Eso es cine, una cosa para compartir entre todos.
El cine enamora también. En los ochenta cuando era estudiante universitario y la moneda era escasa el cine servía como hotel alojamiento. Las butacas del Capitol eran únicas para el amor. Íbamos con Judith y nos sentábamos alejados de todos a besarnos. La obscuridad era el dios del amor. Ya en los noventa me encontraba con una amiga en el Comedia y nos sentábamos en un palco y el amor fluía en nuestros cuerpos. Los dos teníamos pareja y era el único lugar donde poder hacer el amor. Y el Comedia tenía palcos que se podían usar, con una cortinita que la corríamos en la obscuridad y nadie te molestaba. Después cada uno salía solo y nadie se enteraba de nada. El cine es eso. Y el cine es todo.
Cinema Paradiso me emociona cada vez que la veo, ese filme italiano resume la esencia del cine. Hace unos años la repusieron y fui al Village con una chica y ella me miraba mientras yo lloraba de emoción. Y me dijo: "es una porquería italiana". Al salir del cine yo seguía emocionado. Y ella me miraba asombrada y me iba diciendo mientras caminábamos por el estacionamiento: "no seas pavo, me aburrió la película". La llevé a la casa, y nunca más la ví. El cine es emoción, amor y también desune a parejas.
En Rosario los cines fueron muchos, y poco a poco fueron cerrando en los noventa. Mis cines preferidos siempre fueron el Radar, el Imperial, el Echesortu y el Gran Rex. En el Radar vi Rambo; En la Laguna Dorada; el Barco; Expreso de medianoche; y miles de filmes de aventura y de acción. Pero recuerdo el día del estreno de El Barco, ese filme grandioso sobre un submarino alemán en la Segunda Guerra Mundial. Salí fascinado. Y cada tanto vuelvo a verlo. En el Imperial veía mucho cine nacional de los ochenta. Ahí vi Últimos días de la víctima y No habrá más penas ni olvido. Grandes filmes que me llegan al alma. También en el Imperial vi una de dibujitos eróticos prohibidos para 18 años. Nunca más pude verla, y me cansé de buscarla por internet. No recuerdo al director, ni el país de origen del filme. Me marcó mucho esa película. Muy lograda y de unos dibujos muy reales. En el Echesortu vi Trapito, fuimos un grupo de chicos y chicas. Tiempos de noviecitas y de besos mezquinos. Me gustaba una rubiecita muy histérica y muy linda. Le compré maníes con chocolate y se puso contenta. Pero no pude robarle ni un beso. Mi histerisqueó toda la película. Llegué a mi casa muy caliente. Y bueno, a los once años un chico caliente hace lo que todo chico hace en esas circunstancias.
El cine va más allá de un actor o una actriz o un director, porque el cine es sobre todo el espectador, ese ser que disfruta y catapulca al filme hacia la gloria o lo condena al olvido.
De chico me marcaron mucho tres filmes: Noche de brujas de Carpenter; Tiburón de Spielberg; y 16 años de Tiziano Longo. Me marcaron tanto que son fimes que adoro y los vuelvo a ver una o dos veces o más al año. En los ochenta me marcaron mucho: El Barco; Rambo; Expreso de medianoche: Volver al futuro; y Cinema Paradiso. Amo estos filmes. En los noventa me marcaron: Mujer bonita, que es un filme muy logrado y muy estético. Y Pizza, birra y faso, un filme nacional único. Me parece que merece estar entre los diez filmes argentinos más importantes, según mi entender.
Y en los últimos años me marcó mucho: 300, un filme muy pero muy logrado. Y Misión Imposible; y 12 horas para sobrevivir, las cuatro me gustaron mucho.
Eso es cine, el cine es diversión. El cine es algo único. Sin cine no hay vida.
Estoy esperando ansioso el estreno de Noche de brujas, con música de Carpenter. Todavía voy dos veces a la semana al cine.

Fabián Ariel Gemelotti

Puede haber muertos

Puede haber muertos (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La Argentina de Macri está llevando al país al desastre social. El ajuste brutal sobre salarios y jubilaciones no tiene techo. El dólar se disparó y los precios subieron como muy pocas veces en los últimos veinte años. Pero el Gobierno sigue presionando sobre la oposición, y esa presión hegemónicos se ha transformado en persecusión ideológica. El mayor obstáculo que tiene Macri para gobernar es Kristina. El Peronismo siempre fue una piedra para la oligarquía, algo molesto y por eso siempre se lo persiguió.
La Libertadora por decreto Ley (Ley 4161) prohibió nombrar a Perón y la marcha Peronista. La oligarquía exhibía las "joyas" de Evita. La gente hacía colas. Se acusó al Peronismo de corrupto. Se fusiló peronistas. Perón estuvo 18 años prohibido. Cooke dijo: "el Peronismo es el hecho maldito del país burgués". Perón era el cuco de los oligarcas que gobernaron con látigo y represión después del 55.
Pero Perón creció en imagen. Y el Viejo regresó un día, regreso esperado por todos, pero vino derechizado y enfermo. Pero esa es otra historia que ya he escrito en un libro hace dos años (El regreso de Perón y Montoneros).
En 2018 la historia es otra, pero la historia arrastra otra historia: las persecuciones del 55 a esta parte. No seré reiterativo, pero vale aclarar que todo comienza en el 55, y las grietas anteriores son otra historia, otra historia diferente pero a su vez también de grietas y de oligarcas. Ya he hablado del tema.
Kristina puede ir presa, y es muy posible que así sea. Cuando Kristina sea encarcelada la grieta va a ser más profunda: estarán los que saldrán a la calle a pedir por su liberación y los que profundizarán su odio hacia ella (hacia el Peronismo en su esencia revolucionaria). Estamos a la puerta de persecuciones y represión sistemática. Hay que prepararse, porque los muertos para la oligarquía son moneda corriente.
El odio al Peronismo siempre trajo aparejado sangre, y esa sangre derramada nunca será olvidada. Los peronistas siempre pusimos el cuerpo, somos los únicos que siempre supimos poner el pecho a las balas de la oligarquía.

Fabián Ariel Gemelotti (lunes 24 de septiembre de 2018, 6 de la mañana)

viernes, 21 de septiembre de 2018

Mauricio

LA GRASIENTA CLASE MEDIA, LA PICADA DE LA CUCA Y LA IZQUIERDA PANQUEQUE QUE LE GUSTA A MAURICIO (Por: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Del Caño es un panqueque, un aspirante a trotsko, pero nunca llegará a ser trotsko. En 2015 vomitó su odio gorila hacia Kristina y captó conciencias. Mucho voto en blanco, muchos boludos con un discurso gorila de izquierda que le hicieron el juego a la oligarquía. A Del Caño le pica los huevos, porque como todo "zurdo" de fantasía piensa que la grasa Peronista es el choripan con chimi de los actos con el bombo. La izquierda panqueque nunca se comió el chori, pero muchos se comen la masita. En mi barrio a esos tipos los reventábamos a puñetes. Eran los "zurditos" del barrio, los que siempre se quejaban por la pelota gastada y barata o por el olor a sobaco de la remera económica. Uno era hijo de obrero, pero ellos (había muchos) eran los hijos del abogado o del médico del barrio. Ellos nunca comprendieron la grasa del chori Peronista. El voto en blanco de la izquierda es un voto gorila, manga de hijos de putas la izquierda argentina. No hay nada más detestable que un gorilón de izquierda. La pelota sí se mancha. Se mancha de diarrea cuando el guisado con poroto te hace cagar en el descampado.
Miro el muro de Facebook y veo a una pendeja rascándose la vagina (queda mejor decir concha, es más literario pero la gente no lee literatura) y me gusta la foto. La chica dice que se rasca la cuca. Le llama cuca a la vagina. Más de cien me gustan. En los muros funcionan muy bien las minas en bolas o las bromas sexuales. Somos todos unos pajeros. A todos nos gustan las obscenidades. Pero nos cuesta admitirlo. En las ruinas de Pompeya se encontraron graffitis obscenos. Los romanos eran obscenos. Los griegos también. Dicen que decían piropos a las tetas y a los culos. Me imagino a los sofistas piropeando a una esclava. Yo no soy muy obsceno. Pero a veces me gusta escribir obscenidades. Soy un grasa Peronista, me gusta el choripan y me gusta el olor a sobaco en las marchas de los muchachos Peronistas.
Mauricio tiene una hija anarquista. La pendeja (ya no es pendeja, tiene 30 años o más y a esa edad ninguna mujer es pendeja) filmó un buen filme. No es malo. Pero es la hija de Mauri. Es fácil ser anarquista cuando tu padre es Presidente. Y encima un gorila que está vendiendo el país. Pero la hija de Macri habla de ocupas. La hija de Macri no se interesa por el desempleo y el hambre en el país gobernado por papá. Ella habla de anarcos en un país europeo. Así funciona nuestra izquierda gorila, sobaquea textos anarquistas o trotskos pero no pueden ver el hambre a la vuelta de su casa. Del Caño podría ser el novio de la hija de Macri. Del Caño es un pelotudo.
Ayer me encontré con un amigo y me dijo: "me estoy cogiendo una pendeja". Y le pregunté la edad de la pendeja y me dijo: "28". Y le dije: "ya no es pendeja, la mujer es pendeja hasta los 24 años. Después empieza a entrar en la edad de las pendejas/tetas caídas". Le corté la inspiración y se puso triste. Fui malo. Me gusta provocar. Me divierte ver la reacción de la gente cuando uno le toca su moral. Y sus valores de vida. Es divertido.
Mi novia tiene 22 años, es pendeja todavía. Pero ya empieza a plantearse cosas de mina grande. Quiere que vayamos a Río de Janeiro en enero. No sé qué va a pasar en un mes, pero ella planifica unas vacaciones conmigo. Ya empieza a pensar como mujer grande: planifica y ordena la vida en ese orden existencial que me aburre tanto. La mujer es existencialista en su esencia edípica.
Me gusta la foto de la rascada de cuca. La pendeja de la foto debe andar por los 19 años, una buena edad para una chica. Edad de calenturas y de onanismo y de literatura de la Sonrisa vertical. 100 cepilladas antes de dormir. Me gustó ese libro. Pero la autora ya no es pendeja. Ahora no se rasca la cuca.
El panqueque no era del gusto de Perón. A Perón le gustaban las minas jóvenes. Es lógico, cuando vas creciendo y te vas haciendo viejo querés a alguien joven a tu lado. Podés aplicar todo lo que aprendiste a lo largo de tu vida.
En 2915 la clase media grasienta no aplicó su experiencia, y como siempre votó para la mierda.

Fabián Ariel GEMELOTTI (sábado 22 septiembre 2018, una y media de la madrugada)

sábado, 15 de septiembre de 2018

Mi amigo socialista

MI AMIGO SOCIALISTA (CAPITULO INÉDITO)

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

La noche sucia y poblada de marginalidad de la Terminal nos atrapa lentamente. Mi amigo Socialista está sentado en el cordón de la vereda. Y a su lado me encuentro con las patas desparramadas y un faso entre los dedos. Mira para todos lados, y a su vez no mira nada. Su vista está cansada, el alcohol lo eleva a un pensamiento superior. Mi amigo Socialista se pone triste y abre su boca y me dice: "Cora no te conviene, es una chica muy marginal. Tenés que pensarlo muy bien". Mi amigo se rascó el sobaco derecho y su mano rasca los pelos sobaqueros. Mira y mira y no mira y no mira. Está muy melancólico. Y a su vez alegre. Clava su mirada en mi rostro y me dice: "yo siempre pensé que la Literatura no sirve para nada, ya te lo he dicho amigo, leer te hace solitario y amargado". Una pareja pasa a nuestro lado, y el olor a perfume barato asquea nuestras narices. Son jóvenes, y alegres, y se dirigen al hotel alojamiento enfrente de la plaza. Mi amigo Socialista me mira y me dice: "son pobres, y los pobres solamente cogen cuando tienen el mango para el telo". Miro a la chica caminar tímida, y al muchacho agarrarla de la cintura. Es una chica simple, de piernas largas y flacas. Su cabello rubio le llega a la cintura. Sus zapatillas gastadas y su pantalón barato la hacen bella en su pobreza. Y de pronto desaparecen de nuestra vista. Mi amigo Socialista me dice: "estoy cansado, fue una noche muy brava. Te quiero amigo". Y un chico se nos acerca y nos pide un faso. Saco el Marlboro de mi pantalón y le ofrezco un pucho. Y el chico me pide un porro. Le digo que no tengo. Y se va sin agarrar el Marlboro.
Cora nos mira desde el ventanal. El amigo taxista habla con Juliana. Y el Rufián melancólico saborea una cerveza espumante. Me siento solo. Solitario en mi pensamiento.
La noche todavía es larga, y pienso para mis adentros: "mi amigo Socialista siempre me dice cosas que me tiran abajo".
Y Cora suena en mis pensamientos.

(Entre el diez y once capítulo)

Fabián ARIEL Gemelotti

viernes, 14 de septiembre de 2018

La clase media

LA CLASE MEDIA: SERÁS LO QUE TENDRÁS QUE SER O NO SERÁS NADA

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI )

"La clase media siempre quiso ser lo que no puede ser", decía el viejo Jauretche en El medio pelo. El viejo siempre usó el látigo y supo hacer sangrar los ideales de los sectores medios. La clase media quiere whisky, pero necesita para esa bebida altos salarios. Y la clase media quiere tomar el champán mirando el Mediterráneo abrazado a un libro de poesía y con el bolso lleno de porquerías compradas en Europa. Los sectores mal llamados medios, que no son una clase social, si no una expansión económica de la clase explotada, siempre aspiraron al bienestar. "Yo soy lo que poseo en bienes materiales", es el lema del típico tilingo de clase media. El auto, las vacaciones, la ropa en el shopping, la parrillada en La Estancia y la cabaña románica en un país del Caribe. Esas son las aspiraciones de los sectores medios. La clase media es gobernada por el ideal de "progreso". Para ellos "progresar" es sinónino de vida y se transforma en su lucha existencial. La clase media es existencialista.
Isidoro cañones, esa genialidad de nuestra historieta nacional, alimentó por años los ideales de milonga de los trabajadores. Todos amaron a Cachorra y odiaron al Coronel. Todos querían tomarse el whisky en la discoteca y gastar la plata fácilmente. Plata no ganada, sino dinero de un tío rico. Isidoro fue el ideal (contradictorio) de los sectores medios. Isidoro derrochaba dinero y la vivía, mientras el trabajador se levantaba a las cinco para hacer monedas y derrochaba con la imaginación. Hay un capítulo de Isidoro muy bueno y muy ilustrativo para representar a los sectores medios. Isidoro recibe un premio de un millón de dólares y para cobrar ese millón debe gastar todos los días diez mil dólares. Pero los debe gastar en placeres, no en otra cosa. Isidoro se emborracha, se come todo, regala plata, y va al casino. Eso durante meses. Por fin cobra el millón de dolares, pero no le alcanza para pagar las deudas de gastos excesivos. Esa es la clase media, siempre vive al límite de sus limitaciones económicas. No se puede ser princesa cuando se es sirvienta. Y no se puede ser mujeriego cuando los bolsillos están pelados.
La clase media no entiende el capitalismo. Piensa que el capitalismo es un sistema económico que nunca se agota. Entonces acumula un poco, y gasta otro poco. Y siempre gasta a cuenta de "mejores tiempos por venir". Y cuando se le da bienestar económico y se llena la panza, piensa que con panza llena ya ha llegado al placer de su vida existencial.
La clase media mira para arriba, quiere ser como el que está arriba de él en su escala (clase social, diríamos) social. Ese escalonamiento y ese ideal de ser lo que nunca va a ser destroza a la clase media. La clase media con panza llena vota al patrón, y al votarlo el patrón le da un empujón existencial. La clase media así pasa de clase media  a clase expoliada.  Eso pasa en la actualidad: casi toda la clase media votó a los empresarios de Cambiemos pensando que se iban a hacer ricos. Y están cayendo en caída libre a la pobreza estructural más negra de nuestra Historia.
La clase media ya nos es clase media. Bueno, en definitiva todo "cambio" casi siempre es negativo. En definitiva ahora van a tener que reemplazar el whisky por agua de la canilla.

Fabián Ariel Gemelotti

martes, 11 de septiembre de 2018

La Iglesia fascista se mete con el sexo

LA IGLESIA SE METE EN TU CAMA

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

La Iglesia siempre se mete con las sábanas, con las sábanas ajenas. A la Iglesia le molesta que la gente coja, y le molesta porque la Iglesia tergiversa todo lo que sea sexualidad; la Iglesia mata el deseo. La Iglesia opina, sobre el aborto, sobre el sexo anal, sobre el sexo oral, sobre el matrimonio igualitario, sobre la mujer, sobre todo lo que sea deseo y placer. La Iglesia hostiga a sus feligreses y peor aún hostiga a todos y a todas, más allá que se sea creyente o no creyente. La Iglesia se mete con tu pene y con tu vagina.
Un conocido, que es un fanático católico, siempre que estamos reunidos nos dice: "yo no se la chupo a mi mujer, porque eso trae cáncer de lengua. Y sexo anal menos, porque la materia fecal se puede meter por los conductos del pene". Y nadie le dice nada, y lo escuchan fascinado. Y enseguida nos da una explicación científica sobre el sexo oral y anal. Es tan buena la explicación que nos miramos y un amigo me dijo el otro día: "debe ser verdad, porque este pibe sabe mucho. Me siento muy culpable de chuparle la concha a mi esposa siempre". Y yo me río y me planteo para mis adentros que la Iglesia siempre ataca por el lado más débil del ser humano: la culpa. La Iglesia trabaja la culpa y así se mete en tu subjetividad. Esa es prédica a la cual apunta toda la ideología religiosa, crear sociedades culposas. El niño desde chico es criado desde la culpa: va a la Iglesia, y su familia (religiosa y católica ) le mete en su inconsciente la culpa. Muchos dirán los tiempos cambiaron, por supuesto que es así. Todo "cambió". Pero en materia de culpa nada cambió. La Iglesia sigue influenciando en materia civil y política. La Iglesia influenció sobre el aborto, y creó una conciencia demagógica en los senadores que votaron en contra de la Ley de Aborto. Votar en contra del aborto seguro, gratuito y legal es machista, contra la mujer y contra el deseo.
Recién un compañero K me dijo: " no hay que atacar tanto a la Iglesia, somos Peronistas". Mi amigo es católico y Kirchnerista, muy inteligente, pero católico y cree en Dios. Yo soy Kirchnerista y ateo. Me eduqué en una escuela privada católica, de familia creyente, catequista hasta los 20 años y seminarista católico. Estudié Historia y Derecho. No creo en Dios desde los 21 años, cuando me leí todo sobre marxismo Y todo sobre Psicoanálisis. Milito en el Peronismo desde los 12 años. 
El Kirchnerismo rompe las barreras con el Peronismo moralista tradicional. El Kirchnerismo es una apertura a la libertad de pensamiento. Me identifico con el Kirchnerismo desde 2004 cuando Néstor bajó el cuadro militar. Y amo a muerte al Kirchnerismo desde 2008 cuando Kristina emprendió la lucha contra el campo.
Me fui de tema, siempre me voy de tema. Soy muy narcisista. Me gusta hablar de mí cuando escribo. Es la influencia de ver cine y leer tanto a los yanquis. Y porque me amo mucho.
La Iglesia siempre opina, y ahora opina sobre los contenidos en educación. Quiere libros especiales para las escuelas, para explicarle a los chicos "que chupar conchas trae cáncer y que la pongan con cuidado, y que el sexo es dentro de la pareja". La Iglesia mata, y te líquida tu placer. Por eso es fundamental que la Iglesia se separe del Estado, porque la Iglesia es una institución privada, y el Estado es lo que proteje tus derechos, y el Estado somos todos y todas.
Por eso chupen tranquilos que el sexo oral es el placer de los dioses.
Posdata: aumentó el gel vaginal, así que para la vagina usemos la saliva que no cuesta nada.

Fabián Ariel Gemelotti.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Halloween

WALLOWEEN
(Vuelve Carpenter, el genio del cine)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El cine es lo más importante de mi vida. Cine y Literatura son mis grandes pasiones. Vivo y respiro cine. Podría vivir sin política, sin cualquier cosa, pero no podría vivir sin ver cinco o diez filmes semanales. Esa pasión por el cine me viene de chico, de cuando mi padre y mi tía me llevaban al cine dos o tres o cuatro veces por semana. Y miraba mucho cine por TV los viernes en trasnoche. Mi vi todo. Pero todo. Decime un filme y te lo digo en un minuto. Y amo principalmente tres géneros en cine y Literatura: terror, acción y ciencia ficción. Pero tengo algo con el cine de terror que a veces no le encuentro explicación. Puedo ver diez películas de terror seguidas y no me canso.
Ayer vi La Monja, muy floja y no me gustó. Algo le falta, y trato de pensar en qué falló el director. Y creo que su falla estriba en los actores. Y no merece un comentario el filme. Pero lo bueno de ver La Monja, es que ví la cola de Halloween, la nueva película de David Gordon con música de John Carpenter. Al cine fui solo, me gusta ir solo. Ver cine para mí es como leer un libro, una cosa individual y solitaria. Me molesta ir con otra persona. Me gusta sentarme en los costados, alejado del pochoclo y la Coca Cola. Odio comer en el cine. Mientras menos gente a mi derredor me concentro más. No se puede ver cine con una mujer, las mujeres, a no ser que sea una chica cinéfila, hablan y se mueven en la butaca. Y generalmente las mujeres no ven cine de terror y de acción, acompañan al novio o al esposo o al amante, pero no les gustan ese tipo de cine. Tuve una novia que amaba el terror, y mirábamos en silencio mucho cine de Carpenter. Era muy especial, muy hermosa, y con una inteligencia superior. Pero no siempre es así. Mi ex novia de este año se asustaba con el terror. Fue una de las causas por la cuales la dejé. Le dije: "yo amo el cine de terror, y no miro cine nacional. Así que seguí tu vida". Así cortamos. El cine te enamora y te une o te separa para siempre. Ahora ando solo, tranquilo y voy al cine cuando quiero y veo lo que quiero. Y miro por TV lo que quiero. Y tengo mi tiempo libre para mí. Aprendí que uno debe amarse mucho, y ser un poco egoísta en la vida. Primero uno y después los demás. Eso te lo enseña el paso del tiempo.
En 1978 John Carpenter filma Halloween, un filme de culto. La Historia es muy gore, mucha sangre y mucho morbo. Pero sobre todo hay un terror que tensiona los nervios. Y la música es un logro que convive con la imagen. La Historia se desarrolla en un pueblo remoto de Illinois donde un asesino que escapa de un psiquiátrico acosa a una adolescente. Una serie de homicidios empiezan a asustar a los pobladores. Todo se desarrolla un 31 de octubre, durante la Noche de Brujas. Carpenter hace una crítica del individualismo juvenil de los Estados Unidos. Lee Curtis es la actriz fetiche de Carpenter, que luego trabajará en las continuaciones. No es una mujer hermosa, pero fascina. Una cara perfecta para un filme de Carpenter. Es la genialidad llevada al cine.
El 19 de octubre de este año se estrena Halloween, 40 años después. Estoy ansioso. Preocupado por la calidad del filme. ¿Será buen filme y respetará la esencia del original? No es remake, es una continuación 40 años después. Me han decepcionado las continuaciones siempre. Pero tengo mucha esperanza en este filme. Y sobre todo quiero escuchar la música de Carpenter. Y con eso ya estoy satisfecho.
El cine es mi vida.

Fabián Ariel Gemelotti (domingo 9 de septiembre de 2018, una y media de la tarde)

sábado, 8 de septiembre de 2018

El punk

EL PUNK

(f.a.g.)

Siempre me gustó el rock fuerte, violento y de golpes al estómago. De chico me gustaba muchísimo Sumo, era fanático. Y Virus y Miguel era como un espiral para mi salud adolescente. Me gustaba Metálica, y esos ruidos. Sepultura también me llegaba. Y los Violadores fueron un culto, cuando los descubro me hice adicto a su música. Nunca me gustaron Charly ni Soda ni Fito, los veía como un rock aburrido. Nunca hablé de ellos, pero a Fito siempre le tuve bronca. Soy fanático enfermo de Newell's y recuerdo el día que en el estadio de la Lepra salió con la camiseta de Central, ese día quería matarlo. Después pasan los años y uno se ríe porque los años te aburguesan. Me gustaban las manoplas, las camperas de cuero y las motos negras y las calaveras y la suciedad de los peinados revueltos y los aros. Y las maquinitas de vídeo eran mi enfermedad. Y me atraían las mujeres salvajes onda Inglaterra. Recuerdo que me gustaba la bandera inglesa y tenía una remera para los recitales de rock. Me gustaba Attaque, pero Sumo era mi devoción. Así nace el rock, en lo salvaje de la saliva de la vida. Odiaba a los hippies y a la cultura bolche, yo me identificaba con lo más sucio y salvaje y la anarquía punk y el nihilismo del rock y toda esa cosa pesada. Le ponía cadenas a mi moto y calcos y el pelo largo y la campera de cuero. Eso es vida, eso es rock y cuando veía un bolche quería reventarlo. Eran los ochenta, la década del rock fuerte y violento, la década del odio a la naturaleza y al amor del planeta y el odio a la cultura hippie. El año pasado conocí una chica con onda punk. Pero ella no conoció los ochenta, pero le gustaba usar el "K" en lugar del "C". El "K" es parte de la cultura punk, pero ya no son los ochenta. Y ella no era punk, por más que miles de tatuajes estaban ahí en su cuerpo queriendo ser punk. Es otra generación, más liviana, menos violenta y donde miden su impronta en las redes sociales y no en la calle en un mano a mano. Las cadenas y las manoplas son nuestras nada más. Pero así y todo Ella me devolvió la nostalgia punk con esa onda mezcla de feminismo reciclado y campera de cuero y tatuajes y la "K" en el Wassap siglo 21.
Todos recordamos el filme Bolas de fuego, donde el rock revoluciona la música en Estados Unidos. Después recordamos esa fascinante película Calles de fuego, donde un muchacho salvaje vuelve de la guerra a salvar a su novia estrella de rock. Hay peleas callejeras, motos y camperas de cuero. El chico salva a su chica y el chico es salvaje. Amo Calles de fuego, en los ochenta revolucionó a mi generación. La naranja mecánica también rompe con estereotipos, y se anticipa al punk. El ácido, las drogas fuertes y los barrios proletarios de Londres sirven de escenario al cuestionamiento de la sociedad burguesa inglesa. Y Beethoven y su Missa Solemnis se hace contestataria. El cine se anticipa. El cine es un arte contestatario. Recuerdo ver Sid y Nancy, esa fascinante biografía fílmica de Sed Vicious, en el cine Capitol, allá por 1989. Me fascinó ver esos pelos revueltos, esas camperas de cuero y manoplas y mucha música violenta. Escuchar God Sabe The Queen me hizo llorar. El punk logra que una lágrima sea una lágrima, y no un mero llanto amanerado.
El punk nace en los setenta como contracultura a la cultura hippie. Nace en Londres, cuna de la "ultraviolencia'. Su idioma es el inglés, y su forma de manifestarse son los pelos revueltos y las camperas rotas y pantalones rotos. Lo roto es una forma de decir que "uno es diferente a todo". Un poco freaks viene la mano. En Argentina Riff, esa banda emblemática nacional, nos anticipa lo que vendrá. Y entran en escena Los Violadores, una mística del punk nacional. En plena Dictadura se animaron a cantar en inglés. Y a usar ropa sucia, en un país "derecho y humano". Recuerdo ver a Los Violadores siento muy chiquito. Mi primo me llevó. Ver gente fumada, oler un porro por primera vez, y ver que las chicas te miraban y eran liberales, me produjo conflictos muy serios con mi moral católica de chico criado en una escuela privada y muy católica. Pero ese día comprendí que amaría la música punk. Charly García, Fito, Baglieto me aburren, me parecen música ultra aburrida; pero escucho Attaque 77 o a Sumo o a los Violadores y me vuelvo loco. Dicen que la música te pega o no te pega. La música es como una mujer, si te calienta fuerte la primera vez te la vas a querer coger siempre. Eso es punk.
El punk nace under, porque nace de los conflictos callejeros, nace en la pelea entre bandas, nace en el fango del polvo echado detrás de una planta en un parque poblado por mojigatos. En plena Dictadura el punk sirve como resorte de choque. Las revistas de rock le dan la espalda, no sea que la nueva música destrone a las bandas que cuidaban sus dividendos. Joey Ramone inspira una forma diferente de manifestarse. Hace una música que transpira la camiseta.
El punk va a la esencia de la explotación capitalista, va a la esencia no como lucha partidaria, sino como lucha ideológica. Los Violadores en Represión, de culto, nos dice: "semanas largas, sacrificadas/trabajo duro, muy poca paga/desocupados y no pasa nada/¿dónde está la igualdad lograda?"
El rock no es un mero pasatiempo, quizás el rock al hacerse punk le da a las clases explotadas su única forma de rebelión hacia el patrón.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 9 de septiembre 2018, una de la madrugada/Revisado y con agregados y corregido nuevamente miércoles 27 de mayo de 2020, dos de la madrugada)

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Bolsa

¿Qué función cumplen los capitales y quién maneja al capitalismo en el mundo?
El dinero y la acumulación de capital es lo que domina al mundo. El mundo se rige por el dinero, esa es la finalidad del capitalismo. ¿Dónde está el dinero en el mundo? La gran masa de capital, la principal acumulación está en Wall Street,  de ahí parten todas las directivas de colonización financiera hacia los países emergentes. Ese capital tiene como finalidad destruir Estados para acrecentar divisas. No hacen falta armas para invadir Latino américa, se lo destruye con suba de dólares, y el gendarme es el Fondo Monetario Internacional. Wall Street impone gobiernos, arma elecciones y maneja medios masivos.
En Medio Oriente los capitales del estado de derecha de Israel manejan el capitalismo de la región, pero esos capitales están en Wall Street. Israel acaba de hacer constitucional su ideología religiosa/capitalista e hizo legal su "Estado/nación del pueblo judío". Israel es el gendarme en Medio Oriente, y Estados Unidos tiene sus bases armadas para imponer el neoliberalismo en la región. Es geopolítica pura. Eso es el capitalismo.
El macrismo no es casual en Argentina, y Macri responde a las directivas del Fondo Monetario y de Wall Street.
En 2015 los medios hicieron su campaña, y el pueblo argentino compró ese discurso de poder. Así ganó la derecha Argentina, esa derecha que siempre trabajó para la acumulación de Capital de los países que gobiernan el mundo.
¿Hay salida?. No, no hay ninguna forma de salida. El capital oprime y ya está muy avanzado todo. Y si hay estallido, ese estallido va a generar que el Estado va a reprimir (con consenso mediático y de gran parte de la población) para mantener el "orden" y así seguir la  acumulando de capital para el capitalismo internacional.

Fabián Ariel Gemelotti

domingo, 2 de septiembre de 2018

El amor

EL SEXO Y EL AMOR EN LA IGLESIA (POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

El sexo y el amor corren por caminos parecidos; pero esos caminos se bifurcan en la vida, por conceptos morales y religiosos. La religión pone las culpas que deberá pagar cada persona en su vida amorosa. "El sexo es el pecado de la desobediencia", planteaba San Agustín. Y Santo Tomás de Aquino nos decía: "el sexo es para procrear". Estos conceptos muy básicos crearon una Teología moral dentro de la institución Iglesia. Tomás Moro decía: "el pecado original nace de la rebelión". Moro fue un adelantado a sus tiempos y plantea que el sexo es "rebelión", rebelarse a los conceptos morales de la Iglesia tomista. Si Santo Tomás de Aquino crea una Iglesia conservadora y culposa elabora sus conceptos en base a la teología de San Agustín.
La Biblia también es culposa, pero la culpa en la Biblia tiene otra forma muy diferente a la culpa tomista. Las religiones en el mundo antiguo cumplían una función muy diferente. Los oráculos griegos y sumerios eran una forma de proyectar a la vida hacia un futuro de bienestar físico y social. Ulises en la Odisea se proyecta mediante el oráculo a recorrer el camino hacia su amor (Penélope); Ulises después de la Guerra de Troya recorre un camino de liberación, y ese camino tiene como finalidad llegar al encuentro de su amada. Homero nos relata la gran primera historia de amor de la Historia. Hay un concepto moral en Homero, pero una moral que no oprime y no crea culpa. El mundo antiguo no era tan moral, el sexo era libertad y los placeres eran parte del mundo religioso. Las religiones no condenaban al sexo, y el sexo no era solamente para procrear. Pero la escolástica en la Edad Media crea una Iglesia moral y crea la culpa en los feligreses. Santo Tomás de Aquino tergiversa los conceptos antiguos y los agiorna al poder escolástico. La escolástica le es funcional al sistema Feudal. El feudo se hace fuerte mediante una Iglesia moral.
Si el libro de Génesis nos habla de pecado, ese pecado original tuvo incesto y rebelión. Enoc, el hijo primogénito de Caín, tiene sexo con su hija. El mundo se expande en la Biblia a partir del sexo entre hijos y padres. "Y Jehová creó al hombre y lo puso en el Paraíso" "y crea a la mujer para compañía del hombre". Si Jehová crea dos seres a semejanza de él, el libre albedrío les da libertad sexual para expandir a la humanidad. Toda la mitología bíblica se asienta sobre el incesto y lo llamaríamos en la modernidad "promiscuidad sexual".
El sexo nace como incesto, y por eso los Diez mandamientos prohíben "no desearás a la mujer del prójimo". Moisés sienta las bases morales del pueblo hebreo. Sexo a partir de Moisés pasa a ser algo sagrado y prohibido para el pueblo, no para los reyes. Salomón tuvo varias mujeres y el Cantar de los Cantares es de una poesía erótica y pornográfica para la Antigüedad.
La Iglesia crea culpa, esa es la finalidad de la religión en el mundo moderno. ”Amarás a una una sola mujer", nos dice el libro de Hechos del Nuevo Testamento. Si amamos a dos mujeres "estamos en el pecado del sexo". La Iglesia arma la subjetividad de los pueblos, y la arma con la finalidad de que esos pueblos sean morales al poder real del amo.
¿Se puede amar a dos o más personas al mismo tiempo?. Claro que sí, el hombre puede amar y tener sexo con muchas mujeres y amarlas al mismo tiempo. Y la mujer puede amar a varios hombres y amarlos con la misma intensidad. La monogamía es un concepto bíblico y que Santo Tomás de Aquino lo hace universal en la Iglesia. ¿La finalidad?, crear una Iglesia poderosa y un pueblo sometido a sus mandatos de poder.
Por suerte para la humanidad existió Freud y Lacan y Foucault.
El siglo 21 tiene muchas deudas pendientes, y quizás la más importante sea romper con la moral eclesiástica y los vínculos de la Iglesia con el Estado.
Las naciones serán libres cuando se comprenda que los conceptos religiosos parten del amo para crear sociedades serviles a los mandatos del poder.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 2 de septiembre de 2018)