Entre un país religioso y un pueblo que le cuesta comprender lo que pasa (Por: Fabián Ariel Genelotti)
La Argentina es un país complejo en su forma de ser. Una clase media muy apolítica que le cuesta comprender lo que pasa; y los sectores lumpenizados y marginales siempre en el borde y al margen de lo que pasa. Este es un país muy raro.
Con un amigo siempre pasamos en auto por las villas de Zona Oeste, para cortar camino rumbo a Funes, para no agarrar Pellegrini. Vamos en un auto bueno (no tiene sentido hablar de marca ), y pasamos tranquilos. Nunca nos pasó nada. Mi amigo es un tipo simple, no lee, pero es buena persona y muy observador. Habla mucho. Yo escucho (para escribir hay que saber observar y escuchar a la gente, no hay otra forma). Mi amigo me dice siempre: "mirá las negritas, una mejor que otra. A estas vos las ponés en un barrio privado y son finas". Yo escucho y me río y le digo: "sí, tenés razón. Las minas de nuestro laburo son todas gordas, se cuidan con yogur dietético y masitas sin grasa. Van a buenos odontólogos, pero tienen aliento a podrido en la boca". Mi amigo me festeja, y me dice: "mirá los negros comen asado. No pagan impuestos. Mirá, todos los cables que hay arriba (mira y señala para los palos de la luz), y nosotros siempre apurados por el laburo". Mi amigo me mira fijo y me dice: "yo estoy cansado de estos negros de mierda". Lo miro y siempre le digo: "esto es pobreza estructural, lo cual no quiere decir que estén mal alimentados". Me mira fijo y me dice: "andá a cagar, vos siempre con esas cosas de analizar todo". Y nos reímos. Somos amigos de años, pensamos muy diferentes, pero los dos somos hinchas de Newell's y Peronistas. El es un Peronistas tradicionales católico. Yo soy ateo y K.
Mi amigo me dice mientras el auto agarra bien por el medio de la villa: "podríamos levantar dos negritas y llevarlas a nadar a la pileta de tu casa". Yo le digo: "estás loco, a mí me gustan las minas bien". Mi amigo me dice: "¿Vos no sos de Kristina?" Y le digo sonriendo: "sí, soy peronista pero no tengo nada que ver con esta gente muy diferente a mis gustos culturales". Y mi amigo me dice: "bien que te cogerias una guachita guachi turra" Y me río y sigo con el auto por la villa. Mi amigo abre la boca y me grita eufórico: "¡qué guacha aquella que va caminando entrando a la villa! Mirá Fabián" y miro y veo a una morochita de unos 19 años muy hermosa. No tiene panza, muy buena pilcha y un rostro raro mezcla de cultura indígena y de árabe. Una muñequita. Y mi amigo me dice: "mi mujer va al gimnasio todos los días y no puede bajar la panza. Gasta fortunas en la diétetica. Va al psicólogo y tiene mil traumas. Y mirá esa mina es una muñeca y vive entre las chapas". Me río. El auto va despacio. Ya algunos nos saludan porque siempre pasamos por ahí. Nadie te toca. Deben pensar que somos narcos, con anteojos negros y remeras negras o camisas caras con corbata. Mi amigo me dice: "¿te acordás de la Negra, esa mina que me cogía que era mucama de un hospital? Mierda era una hija de puta. Una negra que me volvía loco". El auto agarra fuerza y entramos a Pellegrini y Provincia Unidas para agarrar autopista. Mi amigo me mira fijo y me dice: "mirá yo no leo como vos. No me interesa nada. Pero la verdad, debo reconocer que las negritas de la villa son lindas gracias a Kristina" Lo miro asombrado y le digo: "¿Por qué decís eso?" Y mi amigo me mira sonriendo y muy eufórico: "porque Kristina le dio morfi a todos y los subsidios los dejaron morfar. Fíjate que esas pendejas de 19 años crecieron durante el Kirchnerismo. Bien alimentadas, y fueron al shopping a comprar buena pilcha" Y lo miro fijo y me río y pienso para mis adentros: "en un país tan católico cuesta desprenderse de prejuicios. Yo tengo muchos prejuicios de clase. Pero la verdad, mi amigo es más sabio que todos los libros que he leído. Si mi amigo supiera escribir sería un Bukowski en potencia".
El auto agarra velocidad. Hoy nos espera un día de pleno sol tirados junto a la pileta disfrutando de la buena vida.
Fabián Ariel Gemelotti