viernes, 31 de julio de 2020

La cuestión de clase

El capitalismo como eje de la explotación

(ensayo)

(f.a.g.)

Cicerón pertenecía al partido aristocrático y César al partido popular. Aristocracia y partido de la plebe jugaron un papel muy particular en la Roma Republicana. La política en Roma se construye con alianzas. Sin alianzas de los dos partidos que manejaban la hegemonía no había candidatura posible al eje del poder. César construye su poder con la guerra y la conciliación de clase. La política de la Antigüedad nos deja una enseñanza: sin alianzas no hay política posible dentro de un sistema de política de Estado. Los dos partidos de la hegemonía luchaban por el poder de Roma, mientras tanto la esclavitud era el sosten económico de la economía republicana. Maquiavelo muchos años después construye la política moderna y pone los lineamientos de la construcción del poder. Maquiavelo toma como ejemplo la República romana y de ahí saca sus principios políticos. Maquiavelo es el padre de la política moderna de los Estados capitalistas.
El siglo 19 encierra otra forma de ver la política, Marx construye los lineamientos de la política del proletariado, de esa masa obrera que era la mano de obra barata para el capitalismo del siglo 19. La fábrica, la producción en masa y la alienación son lo que permiten que el capitalismo desplace al antiguo régimen. Sin proletariado no hay capitalismo. Sin fábrica y sin producción en masa no hay acumulación de capital. Sin explotación el capitalismo hubiese fracasado. ¿Es necesario el capitalismo? La Revolución francesa pone punto final a la monarquía y permite otra forma de poder: el burgués se hace fuerte y la maquinaria capitalista permite el avance de una nueva forma de dividir a la población: el capitalista como acumulador y dueño de la propiedad privada y el obrero como mano de obra barata. Para sustentar el capitalismo se necesita crear las condiciones morales de alienación. Surgen la filosofía positivista y la legislación capitalista. Se crean leyes para defender la propiedad privada y los medios de producción capitalista. La Ley es el primer salvoconducto que tiene el explotador para sustentar sus vínculos y defender la producción en masa. La Ley pone coto al  avance de las luchas del proletariado. Entran en conflicto dos clases bien definidas: la burguesía industrial y el proletariado asalariado. Se necesitan mutuamente pese a la situación conflictiva de diferencia clasista, porque el capitalismo había creado esa dependencia: el salario rige los destinos del proletariado, como en la Antigüedad el esclavo necesita del látigo del amo en la hegemonía dependiente de amo y esclavo; en el capitalismo el asalariado depende del dueño del capital. El proletariado hace alianza con la burguesía industrial y ahí surge el sindicalismo como intermediario en esa alianza de clase. El sindicato pone los lineamientos a las mejoras laborales, a las condiciones sanitarias y regula la explotación. El capitalismo se fortalece, se hace cada día mas fuerte. Surgen divisiones entre los asalariados: obrero especializado y bien pago y obrero llano y mal pago. Trabajadores con aspiraciones a patrón y trabajadores totalmente alienados y tratados como un objeto más dentro de la producción capitalista.
El capitalismo despega, se transforma en el sistema del Poder. Trabajo asalariado, producción industrial y la institucionalización del sindicato como mediador entre explotado y explotador. Así nace el capitalismo.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 01 de agosto de 2020)

domingo, 26 de julio de 2020

Rosario

Rosario una ciudad en decadencia

(f.a.g.)

Siempre que me preguntan cuál es la ciudad más linda del mundo yo no lo dudo: Capital Federal. He viajado bastante, conozco trece países y miles de ciudades. Pero la ciudad más linda del mundo es Capital Federal. Ninguna ciudad es tan bella como Capital. Después viene Los Ángeles, California. Una ciudad muy pero muy parecida a Capital Federal. En Los Ángeles se puede caminar. La gente camina mucho. Eso hace de una ciudad que sea potable. Después viene Nueva York, ciudad con miles de librerías. Ciudad de un encanto muy particular.
Una ciudad para ser bella debe tener librerías de usados y mercados de antigüedades, si eso no existe o hay pocas no me interesa. Rosario es una ciudad linda, pero no hermosa. Rosario está en decadencia en librerías hace unos veinte años. Rosario fue achatándose, y se fue cerrando poco a poco. De ser una ciudad pujante en los 60/70/80 fue decayendo. Supo tener miles de cines y fueron cerrando. Miles de librerías y fueron cerrando. Quedan dos o tres librerías para mis gustos de lector, todas las demás son chatas y pésimo material. Al Pez Volador de calle San Lorenzo voy seguido, me gusta la atención y porque encuentro libros raros y ediciones antiguas. Después me gusta mucho una librería en Barrio Echesortu, en la cortada Marcos Paz y Lavalle (soy malo para ubicarme, creo que es Lavalle o una cuadra después viniendo desde el Centro); esa librería es muy chiquita, en una esquina. A simple vista es una librería de libros comunes para viejas gordas y gente que no lee. Ahí está lo bueno, porque uno debe revisar las mesas de saldos. Ahí tenés de todo, desde libros del siglo 19 hasta ediciones que no se consiguen en ninguna otra  parte. Una librería única. El desorden es lo que ahí predomina. Todo desordenado en mesas, y adentro imposible moverse de lo chico del local. Pero el material ahí es excelente. Los precios muy buenos. Ahí encontré Cujo, primera edición en español. Ahí encontré la colección completa de Grandes Biografías de Salvat de 1985. La tengo completa comprada en los ochenta, pero la compre al verla en esa librería para regalar a un amigo por su cumpleaños. Mil pesos la colección completa. Un regalo. Baratísima. Mi amigo se puso contento, un compañero de trabajo que aprecio mucho. Un compañero que lee mucho. Esa es la librería de Leo. Mi barrio, Echesortu. Después queda otra librería muy buena, la de enfrente del Patio de la Madera. Una librería rara, porque ahí hay de todo: boletos de Ómnibus, etiquetas de cigarrillos, monedas, bonos, fichas, juguetes, afiches y de todo pero de todo. Abre los sábados nada más. La tierra es lo lindo de esa librería, ahí los libros con tierra y ese polvo que levantan cuando uno busca hace hermoso estar ahí revolviendo y encontrando tesoros. Ahí encontré una edición en francés del siglo 19 de mi libro preferido de poesía maldita: Las flores del mal. Ahí encontré miles de etiquetas de cigarrillos de los ochenta y noventa, pero miles. Ahí encontré afiches eróticos del Cine Capitol, que fueron a parar ahí cuando cerró el cine. Todo el erotismo que se vio en el cine en los ochenta estaba en la librería esperando que yo los encuentre. Fue una alegría llevarme eso a un precio muy pero muy económico. Ahí vi fotos de cine. Ahí vi boletos de trenes, los de cartón chicos. Miles de boletos. Amo esa librería y quiero mucho al dueño, un gran tipo y un gran librero. Nadie es como él, sabe y no te mata con los precios. Y te da libertad de buscar y buscar horas y horas.
Rosario está en decadencia, ya no quedan librerías buenas, salvo esas tres que nombré. No me gusta comprar por internet, me gusta caminar, ver libros y revolver. Ahí está el goce del que ama los libros. Buscar entre la tierra en librerías de viejo. Odio las librerías ordenadas y de nuevos y odio las librerías que venden caro. No me gusta que se abusen en los precios.
Rosario fue hace miles de años una ciudad hermosa poblada de librerías de viejo. Ahora Rosario es una ciudad triste, vacía y en decadencia. Rosario se ha transformado en un anclaje donde la mediocridad y la vulgaridad es patrimonio de la mayoría de sus habitantes.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 26 de julio de 2020, dos y cuarenta de la tarde)

Posdata: apago el celular. Descuelgo el teléfono. Desconecto el portero. No estoy para nadie. Voy a leer todo el día y noche hasta las 23 horas. Mañana a las siete prendo el celular. Chau)

sábado, 25 de julio de 2020

El horoscopo

El horóscopo

(f.a.g.)

De chico me apasionaban las Ciencias Ocultas. Pero esa pasión fue al olvido al ingresar a la facultad y otras lecturas más "serias" fueron tapando esa pasión. Pero las Ciencias Ocultas todavía un lugar ocupan en mi mente. Me gusta el cine de terror y muchas películas las pude comprender por lecturas previas de ocultismo, como el cine de Polanski y el cine de Argento, directores que incursionaron en el ocultismo. Las Ciencias Ocultas son milenarias, y quienes amamos la Antigüedad hemos leído El libro de los muertos y la Biblia versión ocultista. La Biblia tiene muchas lecturas, la histórica, la religiosa, la literaria y la ocultista. Todas se unen en un punto: Dios usa la magia para gobernar. Magia más poder divino son la fuerza del Dios de Israel. Me crié en un hogar católico con abuela hebrea, pero de chico me gustaban los soldaditos alemanes. Mi abuela me ve jugando con soldaditos nazis y me dice: "muy mal eso". Y después el sermón. Todos hemos jugado con soldaditos nazis, son atractivos los uniformes. Primer pecado racial de mi infancia. Después de grande me dí cuenta que todo es mentira, que Dios no existe y que las religiones, sean cuales sean, son invenciones del hombre. Pero ese proceso es largo, implica muchas lecturas y mucha reflexión personal.
Pero el horóscopo todavía me divierte y apasiona. Yo nací un 3 de noviembre, el mismo día que Newell's (aunque otros historiadores del club dicen que la fecha es otra. Eso no interesa, porque en los años cincuenta se toma esa fecha y en la simbología ocultista Newell's es escorpio) Decía que me gusta el horóscopo.

Capitan Camacho montado al caballo de Nippur.

Columba

(f.a.g.)

Besane

El nene

(relato)

(f.a.g.

-Te quiero mucho amor de mis entrañas.
-Yo también te quiero mucho.
-Nunca voy a querer a otro hombre como a vos.
-¿Qué te gusta de mí mi vida.
-Cuando te veo desnudo, ese pito que cuelga y las bolas que bailan.
-Son los calzoncillos flojos, tenés que arreglar los elásticos mi gran amor.
-Te compro talle cuatro.
-Pero me cuelgan las pelotas.
-Ayer hablé con Naru, tu amiga.
-Amiga tuya también.
-Es buena chica.
-Pero yo te quiero más a vos.
-Me duelen las manos le lavar ropa.
-En este país las mujeres lavan ropa.
-Me tomé una purga para cagar, ando con la cola cerrada.
-Sí, mi vida. Ya lo sé.
Y ahí la mujer se fue al baño y se bajó la pollera y los calzones y sentó su culo en el cagadero e hizo fuerza y explotó el culo y la mierda salió y fue una cagada placentera.
-Hijo, pude cagar. Hacía dos días que no cagaba.
-Te quiero mamá, vos sos una mujer muy fina.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 25 de julio de 2020, dos y veinte de la tarde)

Cogete una pelotuda

Las pelotudas y los pelotudos (relato)

(f.a g.)

-¡Cómo te vas a coger a una bruta como esa!, mi amigo el Mercurio me dice.
Ahí entre la mierda, muy olorosa penetrando en tu interior.
-Es una ignorante.
La ignorancia es el peor pecado de la gente que me rodea. Manga de pelotudos, todos y todas o todes para no ofender a ninguna boluda feminista y para ser correcto en el lenguaje establecido. Pero no me interesa ser correcto, yo escribo lo que quiero y como me sale. Si no te gusta no me interesa, es tu problema.
-"Te estoy llamando desde ayer y no me atendés"
Ella llama, yo descuelgo el teléfono. Apago el celular. Apago mi computadora. Desconecto el timbre. Me encierro. Leo. Miro películas. Estoy solo y tranquilo. No tengo ganas de verla. No quiero que nadie me moleste.
-Te llamé todo el día y no sabía qué hacer.
-No soy tu padre, no me cargues con problemas.
-Pero necesito que me escuches.
-Escribí un libro, el papel te escucha Ayelén. El papel escucha y no se queja. Eso es escribir.
-¿Qué hiciste ayer?
-Leí, ví dos películas y me masturbé en la ducha.
-¿Leer? ¿Pensaste en mí?
-¿Cuando me pajeaba?
-Claro, cuando hacías eso.
-Pensaba en mi novia del año pasado.
-Esa pelotuda flaca sin culo la veo a veces.
-Es muy linda.
-No tiene tetas.
-Es rubia.
-Yo soy rubia también.
-Tu pelo tiene tintura.
-Vamos a coger.
-Nooooo. Estoy escribiendo. Y me duele la cabeza.
-Voy a tu casa.
-Bueno. Pero no quiero ruidos.
-Nooo. Yo también voy a leer.
Cuando Ella dice leer es leer. Se trae revistas y me cuenta los chismes cotidianos. Yo acá, entre Nietzsche y un diccionario de alemán. Yo acá entre la Historia y la Filosofía. Ella allá, en la otra habitación, con sus revistas y sus redes sociales. No soy el padre, pero ya es como si fuera mi hija.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 25 de julio de 2020)

viernes, 24 de julio de 2020

La cuarentena

La cuarentena

(f.a.g.)

Cuando se suaviza una lucha los buitres te deboran y te van comiendo poco a poco. Es un error flexibilizar la cuarentena, error que se puede pagar muy caro. La mayoría de la gente no comprende qué significa una pandemia, piensan que es algo pasajero y que va a pasar pronto y que volveremos a vivir como antes. La mayoría de la gente no comprende lo que fue el macrismo. La mayoría de la gente no comprende nada de nada. Están tan viciados y alienados por los medios y las redes sociales que no pueden comprender lo que está pasando. Y cuando no se comprende lo que pasa viene la muerte, algo que pareciera que ya no importa.
El Gobierno hizo un esfuerzo único y le salvó la vida a todo el mundo, pero ahí están los buitres empresariales y los buitres mediáticos que fueron comiendo cerebros y fueron debilitando la cuarentena. Cuatro meses de lucha por la vida en 15 días se pueden ir a la mierda, porque los buitres empresariales piden flexibilizar y liberar. A los empresarios no les interesa la vida de sus trabajadores, a nadie le interesa ya nada. Los medios concentrados fueron imponiendo el miedo al "hambre", al "desempleo" y al "caos" y cerraron un círculo vicioso y cargaron todo el fango en la cuarentena y así lavaron culpas del macrismo que destrozó todo y es el único culpable del "hambre" y del "desempleo", no la cuarentena. La cuarentena no trajo la pobreza ni el caos, el caos y la pobreza lo trajo la deuda y el FMI. Pero los empresarios buitres aprovechan la ignorancia de la gran mayoría para llorar y llorar y ser un lamento que sirve para flexibilizar y tirar a la mierda 4 meses de lucha por la vida y contra la muerte.
La ignorancia es el gran pecado del presente, esa ignorancia que forman los medios. La gente opina, una opinión sacada de lo que escucha en las redes cargadas de ignorancia y en la TV cargada de pésima información y alienación. La TV y las redes sociales son el reflejo de la ignorancia. Y contra la ignorancia el Gobierno no puede luchar. Se pueden perder mil batallas contra un enemigo de balas y tanques, pero contra el poder mediático de la TV, las redes sociales y los periódicos es muy pero muy difícil luchar, porque los medios no usan metralletas cargadas con balas que matan, usan información falsa y alienación, y esa arma es la arma del presente. Una arma muy eficaz y que derrota toda posibilidad de lucha.
No estamos vencidos, siempre hay posibilidad de lucha. Pero se ha perdido una batalla muy importante. Y hay que remar nuevamente, porque la muerte no puede vencer a la VIDA.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 25 de julio de 2020, doce y media de la noche)

martes, 21 de julio de 2020

El negro

(f.a g.)

¿Por qué será que los garcas andan en 4x4? El auto, el maldito auto. La camioneta y la maldita camioneta. Rosario es una chacra. Peor que eso, es un lugar fangoso y con olor a mierda.

El amor y el odio

El amor y el odio

(tres)

(f.a.g.)

Manuel Puig era puto. Ser puto fue su condena, condenado por el Peronismo del macho y la pija dura. Manuel con su pop fusionó la literatura con lo cotidiano, el chisme y el amor pasional y el deseo a la concha y a la verga. Boquitas pintadas es mi preferida, las cartas y las fotos del pasado van construyendo el relato. Me gusta mucho el filme de Torre Nilsson. Me gusta la literatura de folletín. Me gusta el personaje Nené, el pasado es la condena de todo amor, más si ese amor nunca fue consumado. Ahí está el Manuel Puig en toda su claridad literaria, ese escritor maldito que supo darle rostro al deseo sin metáforas y sin adornos. ¿Qué es el Peronismo? Esa pregunta no tiene respuesta, pero todos quieren una respuesta. En su novela Adán Buenosayres Leopoldo Marechal, ese tipo que fue amigo de Victoria Ocampo, escribió la novela más peronista de todas las novelas argentinas. Marechal del grupo Florida escribe la novela Peronista, cosa que explica qué es el Peronismo. Adán Buenosayres busca el absoluto, ¿qué es el Peronismo? Si el Peronismo nace coqueteando con Mussolini y mira de reojo a la Europa de Hitler, se sube al tobogán y el "cabecita negra" pasa a ser "el rubio". ¿Me explico?
El Peronismo nace reivindicando un color de piel, el color de los expoliados y del gaucho y del inmigrante obscuro del sur italiano. "Mis grasitas", decía Evita. Los grasitas le dan identidad cultural al Peronismo. ¿Qué es el Peronismo? El choripán es Peronista, el chori de $150 pesos en marzo en las canchas del fútbol argentino. La popular mil pesos. Pero el chori es argentino y nacional y popular, dice la oligarquía y lo canta la tribuna burguesa del Peronismo universitario, ese Peronismo que vive de la propiedad privada de sus padres, esos padres que se enriquecieron por el capitalismo de acumulación.
¿Qué es el Peronismo? Los obreros entran a la fábrica y unos pibes reparten panfletos en los portones fabriles. Esos pibes fueron en bicicleta hasta la fábrica y están alegres y dogmáticos. Esos pibes quieren convertir al "grasita" en revolucionario. Hay una asamblea en la fábrica y los obreros entran apurados y no se detienen a agarrar los panfletos. Una rubiecita le coquetea a su compañero Peronista, y se arrima y le hace el juego de la seducción. Un obrero con olor a grasa y a guisados y los dientes podridos pero brazos fuertes y pecho de león mira a la rubiecita. Se la cogería si pudiera, nunca se cogió a una pendeja burguesa universitaria. El obrero ve muchas películas de policías fornidos que cogen rubias hermosas. Pero hoy hay asamblea, y el gordo Secretario Gremial seguramente apure a las bases y la patronal se quede con todo. El negro sabe que es negro, aunque adornen su negritud los periodistas burgueses de C5N y de todo el aparato mediático televisivo.
¿Qué es el Peronismo?

Fabián Ariel Gemelotti

(21/07/2020, cinco de la madrugada)

domingo, 19 de julio de 2020

El amor y el odio

El amor y el odio

(Dos)

(f.a.g.)

¿Qué es el Peronismo? En eso estábamos en la primera parte de este escrito. Dije "chau", así termina mi primera parte. Pero, ¿qué es el Peronismo? Si el Peronismo es patronal, empresarial y está lleno de alcahuetes y transeros, por qué soy Peronista si soy un laburante. El Peronismo es una cuestión de clases o clase (el singular o el plural da lo mismo), pero sobre todo el Peronismo es la cosa que irrita al que no es Peronista. La oligarquía (que es algo mucho más amplio que el campo) se irrita cuando alguien dice "soy Peronista". ¿Qué carajo es el Peronismo? Es muy simple, es eso: irritar al oligarca. Peronisno es algo que tiene que ver con la irritación, generar odio en la oligarquía. El Peronismo es la grieta, sin grieta se termina el Peronismo.
Estuve leyendo en los últimos meses muchos libros sobre Cristianismo primitivo, los primeros cuatro siglos de Cristianismo. Leí cinco novelas y seis ensayos históricos. Me apasiona la Antigüedad. Es la parte de la Historia que más he leído. El Peronismo tiene mucho de Cristianismo. El Peronismo nace por derecha (de eso nadie me lo puede discutir, no hay argumentos filosóficos ni filológicos válidos para cuestionar lo que digo), pero va mutando. De un peronismo que nace de los totalitarismos de los años 30/40 va como un tobogán hacia la izquierda en los 60/70. Mi abuela le prendía velas a los santos y la estampita de Evita formaba parte de su santuario. Mi abuela era fanática Peronista. Era Peronista de Perón. Perón fue un viejo jodido, trepador y era milico. Mi tía era Peronista de izquierda, el 1 de mayo del 74 recibió los palos sindicales y de la policía cuando Perón y López Rega echaron de la Plaza a la juventud (se fue Montoneros, enojados con Perón porque el viejo estaba con López Rega) ¿Qué es el Peronismo? Nicolás E. Wiseman escribió en el siglo 19 una novela hermosa: Fabiola, un libro que narra una historia de Cristianismo en el año 302 en el Imperio Romano. La obra es una lectura muy Peronista, se podría decir. Fabiola, una joven de las clases acomodadas romanas vive para su cuerpo. ¿Se convierte en cristiana? Ahí está la cuestión, el Peronismo tiene mucho de Cristianismo. Es un proceso de conversión. Un bautismo de fuego. El Peronismo habla de justicia social y de igualdad. ¿Qué es la igualdad? Plantear la igualdad dentro del capitalismo es como pretender que un viejo de setenta años tenga una buena erección peneana. Perdón por la comparación, una vez hice esta comparación en una clase de Historia en cuarto año del secundario. La profesora me puso un Uno en rojo. Después me la terminé cogiendo a la cuarentona. Y me puso un diez. Me gusta esta comparación. También la hice dando clases en un Terciario de Historia. Allá en mi época de docente de Historia y Filosofía. También se me enojaron los alumnos. Pero también después terminé en un telo con una alumna de 19 años. Entonces sirve mi comparación. ¿Por dónde andaba el escrito? Estaba hablando de la igualdad. De eso hablaba. La igualdad no es posible en el capitalismo. Tampoco es posible en el Socialismo. ¿Qué es la igualdad? La verdad no lo sé. Lo único que sé que el que corta el pasto no es igual que el que paga para que le corten el pasto. ¿Me explico?
Milcíades Peña decía: "el 55 favorece al Peronismo, porque sin bombas y sin ataque de la oligarquía el Peronismo hubiese terminado derrotado por los obreros porque muchos odiaban a Perón". Peña fue un historiador marginal allá en los años 60. Yo amo sus escritos. Tengo pasión por sus libros. Escribió uno muy bueno sobre qué es el capitalismo. No llega a ninguna conclusión. Es imposible llegar a algo concreto cuando se piensa algo. Pensar es pensar, el pensamiento no tiene nada que ver con la "verdad"; la verdad es un dogmatismo de los fascismos y de las religiones.
¿Qué es el Peronismo? La verdad que no sé. Pero en la tercera parte de estos escritos sobre Peronismo trataré de pensar sobre Peronismo nuevamente.
Apago el celular, desconecto la computadora, descuelgo mi teléfono fijo. Me pongo a leer una novela hasta las 23 horas. Mañana recién a las siete de la mañana prendo el celular. Me desconecto del mundo. Chau.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 19 de julio de 2020, día y 45 de la tarde)

viernes, 17 de julio de 2020

El amor y el odio

El amor y el odio

(f.a.g.)

Me dice una amiga: "a veces no te entiendo, "¿qué sentido tiene el Peronismo para vos si es patronal?". Mi amiga tiene razón, el Peronismo es patronal. Pero también el Peronismo es una cuestión de clases. "El Peronismo está lleno de alcahuetes, chupa medias y mequetreques", decía Jauretche. Y tenía razón. Pero el Peronismo es una cuestión de clases, de eso no se puede dudar. Ahí está la cuestión Peronista, diría José Pablo Feinmann. ¿Qué es el Peronismo? Milcíades Peña, ese historiador marginal que dejó su obra en borradores y en publicaciones de autor (reivindicado hace unos diez años por la historiografía), solía decir: "el Peronismo fue la continuación del orden conservador". Pero el Peronismo es una cuestión de clases, de eso no se puede negar. Milcíades Peña, que se suicidó a los 33 años y fue un fracasado en vida, decía que los peronistas no entienden la historia argentina. Milcíades escribía en forma desordenada, toda su obra estaba en borradores y en cuadernitos editados de su bolsillo. Hace diez años se editaron en una Historia del Pueblo Argentino. Su obra contribuye al debate de izquierda.
¿Qué es el Peronismo? "Perón viejo puto y cagador", decía cierta grieta de Montoneros ese 1 de mayo del 74. Y Perón mandó a los alcahuetes gremialistas a cagarlos a palos "a la adorable juventud peronista". Y López Rega pasó el fusil y los liquidó a todos. Pero el Peronismo es una cuestión de clases, de eso no se puede negar.
Mi amiga tiene razón, el Peronismo es como un asado patronal donde se reúnen el negro que corta el pasto, el hijo del estanciero, el capataz botonazo y el estanciero. Todos brindan pero todos se odian. El Peronismo es patronal. Pero también es una cuestion de clases, de eso no se puede negar.
Hay negros peronistas, rubios peronistas, putos peronistas, alcahuetes peronistas, cagadores peronistas, culos rotos peronistas, intelectuales peronistas...
El Peronismo es una cuestión de clases.
Gatica decía: "yo no entiendo nada de política, yo soy Peronista" Bonavena, que era un facho, odiaba al Peronismo. Pero a un bar Peronista le pusieron Bonavena. Eso es el Peronismo.
Mirtha Legrand no es Peronista, pero en La patota trabaja en un filme bien Peronista. ¿Qué es el Peronismo?
Una mañana hace muchísimos años estábamos en la facultad en la clase de no me acuerdo ya qué puta clase era. Y entran dos gordos militantes de la izquierda y paran la clase y dicen: "hay paro". Todos salimos y nos vamos al patio a fumar y a hablar de Literatura. Éramos muy pendejos. Y un profesor se arrima a un grupito de diez donde yo estaba y dice: "estos gordos zurdos no entienden al Peronismo". ¿Qué mierda quiso decir ese docente pelotudo?
¿Qué es el peronismo? La frase de Cooke clásica ya todos la conocen. No sirve repetirla.
Casi todas mis novias fueron gorilas o de izquierda. Tuve una sola novia Peronista. Me aburren las peronistas, siempre hablan de Peronismo.
¿Qué es el Peronismo? La verdad que nunca pude saberlo, tampoco mi interesa definirlo intelectualmente. Yo soy Peronista y soy laburante. Yo nunca voy a los asados con los patrones. ¿Qué mierda quise decir?
Que la chupen los gorilas y tengo sueño y me cansé de escribir. Chau.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 18 de julio de 2020, una y media de la madrugada)

domingo, 12 de julio de 2020

La grieta

La grieta

(f.a g.)

La grieta es necesaria y siempre existió. La grieta es milenaria en la Historia. Y en Argentina (o mejor dicho el territorio del Río de la Plata) existió desde que el conquistador español llegó a fundar ciudades. No me vengan con que hay que cerrar la grieta. Siempre existió y nunca va a ser cerrada. A Alberto lo quieren voltear, eso está bien claro. También está bien claro que Alberto tiene unos huevos grandes y sabe lo que es gobernar. Es un gran Presidente. Ahora es el momento de demostrarlo, no hace cuatro meses cuando recién empezábamos a ver su gestión. Ahora hay que defenderlo. Ahora se ve quién está de cada lado. Yo estoy con Alberto. Los gorilas están a favor de levantar la cuarentena. Y quieren la cabeza de Alberto. El macrismo se activó de vuelta en los últimos días y salieron nuevamente del escondite los odiadores seriales.
Se está yendo a la mierda el cuidado, el distanciamiento social y ya no se respeta nada. Muchos no creen en la pandemia. La pandemia es real y no es una broma. La gente se muere a montones en Provincia de Buenos Aires y cada muerte duele. Se mueren los pobres, los hacinados y los que fueron destruidos por el macrismo en los cuatro años de genocidio macrista. ¿Y Rosario? La ciudad es un desastre, ya nadie respeta nada. En los bares ya no anotan más el nombre, ¿están rompiendo el protocolo obligatorio? Ayer estaba en el Centro y en una tienda había una cola de casi una cuadra para ingresar. No es culpa de la tienda, a la gente ya no le importa nada. Y en manada se volvían locos para ahorrarse dos monedas en una prenda de vestir. Miles de porteños por las calles (¿Alguien puede explicarme cómo se filtró tanta gente? Solamente 250 autos hicieron retroceder) Ya nadie se calienta. Los controles se han minimizado. Pareciera que nadie teme a la muerte. Gente sin barbijo caminando por la calle, gente soberbia que desafía al virus. Le hicieron creer que el virus es "político". Pareciera que a nadie le importara que muera su familia y amigos. Ya no hay respeto.
No creo que sean minorías los odiadores seriales. Son minorías los dueños del capital, pero mayoría los medios asesinos y la gente compra. La gente cree lo que ve y escucha en los medios. Los medios masivos son un cáncer que se meten en el cuerpo social y carcomen la carne y matan los cerebros. Deboran cerebros, como los zombies de los filmes de muertos vivientes.
¿Se van a morir de hambre los grandes grupos económicos por cinco meses de cuarentena? Que eso se lo hagan creer a los que miran a Mirtha o a los noticieros de la tarde. Nadie se muere de hambre por cerrar unos meses. Aparte nadie cerró nada. Nunca estuvo prohibido la venta. El que sí se muere de hambre es el comerciante chico, el peluquero, el zapatero y el que tiene la librería en mi barrio. Pero el Gobierno reparte dinero y debe sacarles a los que tienen y repartir más. Eso se está estudiando. Los grandes grupos económicos tienen para tirar manteca al techo. Y encima están recibiendo mucha ayuda estatal como corresponde para pagar salarios. La mitad de los sueldos de todos los empleados privados están siendo abonados por el Estado. ¿Qué mierda le critican entonces al Gobierno? Son unos malas leches que buscan sembrar odio porque quieren volver al poder y a ese poder donde la explotación está al servicio de la evasión impositiva y de los paraísos fiscales. Siento asco de los grandes empresarios nacionales. ¿El campo? Esos son parásitos y no vale la pena hablar de ellos.
¿Quién garantiza mi vida y la de mi familia y tu vida y la de los tuyos?
Si esto sigue así en una semana volvemos a fase Uno, porque los contagios van a ser masivos y tendremos que retroceder y tirar a la mierda los logros en la ciudad y en la Provincia.
Extraño Capital Federal. Extraño a parte de mi familia. Extraño a mis afectos porteños. Pero para proteger la vida estoy con la cuarentena. Y voy a defenderla porque amo a mi familia.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 12 de julio de 2020, dos y cuarenta de la tarde)

Posdata: ahora me desconecto del mundo para leer todo el día.

sábado, 11 de julio de 2020

Pasado y presente

El pasado y el presente

(f.a.g.)

-Habla Martín Cohan por Radio Nacional.
-No leo a escritores contemporáneos, es perder el tiempo.
Un amigo me manda un mensaje al Wassap, yo acá cansado y leyendo una revista de Economía.
-Habla del pasado y el presente de un escritor, te va a gustar.
-No creo, me aburren los escritores nacionales contemporáneos.
Mi amigo me habla de este escritor que está hablando por la radio. No tengo TV ni radio. No me gusta la radio. No me gusta la TV.
-Hoy fui al Centro a comprar algo y no compré nada.
-Me siento como en una prisión, acá encerrado sin poder viajar a Capital Federal.
La verdad me siento prisionero, me aburre Rosario. Una vez al mes me hago una escapada de un fin de semana a Capital. Extraño Buenos Aires, porque me crié hasta los 15 en Capital.
-Hay que leer contemporáneos.
-Noooo. Me aburren. No leo a escritores mediáticos. Solamente leo clásicos. A escritores muertos, y mientras más miserable fue la vida del escritor más me gusta.
-Pero tenés que leer contemporáneos.
-Es perder el tiempo. Una vida no alcanza para leer todos los clásicos.
Mi amigo es periodista, tiene un programa de radio.
-Voy a leer un texto tuyo si querés en el programa.
-Nooooo. No me gusta eso. No quiero lecturas en radios.
-Un texto corto.
-No me gusta eso. No me gusta la radio.
Muchos no entienden que no me guste la radio. No escucho radio. Me aburre. Me aburren las informaciones, y los noticieros de TV son una especie de tortura mental.
En 1996 conocí a una chica que tenía un programa de radio. Ella quince años más grande que yo. Un programa de cumbia. Linda mujer, negrita y de buen cuerpo. Pero odio la cumbia y el folklore. Lo mío es el rock.
-¿Ahora defendés a Alberto?
-Alberto no es mal tipo. Hace lo que puede.
-Pero no te gustaba.
-Lo estoy empezando a comprender. Lleva tiempo. Alberto es como esas mujeres que uno al principio no las quiere y termina amándolas con locura. Así son los grandes amores.
-Jajaja.
Miro mi biblioteca y miro los libros ahí todos juntitos. Miro los miles de libros que tengo de Historia Antigua. ¿Por qué me gusta tanto la Historia Antigua? Solamente sé que desde chico leo Historia Antigua.
-Estoy escribiendo una novela.
-Bien.
Mi amigo escribe, pero su escritura es muy convencional. Esa escritura que atrae porque convence al lector. A mí no me gusta esa escritura, prefiero el odio.
-Ví un libro de Fanta.
-Fante, no Fanta. Es uno de mis preferidos.
-Los norteamericanos no me gustan. Prefiero los nacionales.
-Estados Unidos es la cuna de la literatura de culto.
-Prefiero el Martín Fierro.
-Nunca lo leí. Debo tener un ejemplar por ahí.
Me aburre el Martín Fierro, lo digo y no me creen. Yo no escribo para que me crean. Prefiero a Fante.
Ayer pensaba en Cicerón. Y pensaba que me gustaría leerlo en latín. Pero no consigo un texto de Cicerón en latín. Y tampoco sé tanto latín pata leerlo rápido y correctamente.
-Bueno, me voy a dormir.
-Yo también.
-Me olvidaba de contarte que murió Claudio.
-¿Qué le pasó?
-Le agarró un infarto mientras cogía con la mujer.
La vida se puede terminar hoy mismo. El tiempo es muy cruel. Por eso no leo contemporáneos. Leo clásicos. Y me faltan muchos autores. Tengo sueño. Me voy a lavar los dientes y me voy a la cucha.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 12 de julio de 2020, una y veinte de la tarde)

viernes, 10 de julio de 2020

La foto y las fotos

La foto y las fotos

(f.a.g.)

La fotografía es el arte en su máxima expresión. También es una forma testimonial y un documento histórico. Recuerdo la foto del Rosario/12 del día después de la victoria de Cambiemos en 2015: festejos en el Monumento a la Bandera, pero desentona un morocho saltando con una bandera macrista. Que el Peronismo es una cuestión de piel no cabe dudas. Quienes hemos leído a Jauretche lo comprendemos, el gran escritor de la cuestión antropológica Peronista. También Manuel Puig en sus novelas hablaba de las diferencias de clase por la piel, agregando la cuestión sexual. Manuel es el mejor novelista argentino, a mi entender. Roberto Arlt pone en boca del patrón el "rajá turrito, rajá". Arlt sabía resumir en sus novelas la cuestión de piel. Pero mi literatura preferida es la Norteamericana, sobre todo el policial negro. En el policial negro la cuestión de piel se ve claramente. No hay con que darle a la novela policial Norteamericana. Cosa rara, en un país tan capitalista tenemos la mejor literatura del mundo. Borges escribió un ensayo sobre la literatura de Estados Unidos. Borges también escribió un cuento grandioso: El hombre de la esquina rosada. Borges sin ser de clase baja describió con magistralidad la cuestión de piel. Borges era único.
El capitalismo se define por la piel. La Historia se define por la piel. Pero ahora importa hablar del capitalismo, la Historia Antigua es una pasión para otros escritos.
Me gusta la fotografía, es una de mis grandes pasiones. En una foto se puede definir muchas cosas y ver una "realidad" desde lo ficcional que es el arte fotográfico. Me puse a ver muchas fotos de los anti cuarentena (anti Peronistas) en el Obelisco. En una foto veo a un negro (raza negra) y a una morocha que es plasmada por el fotógrafo en una pose de simio, la morocha. Y detrás de esa gente unos viejos con cara de garcas, sin barbijos. La morocha tiene al barbijo bien abajo, no le cubre el rostro. Parece un simio en su pose, un simio humano en una actitud cinematográfica atacando a un periodista que tiene el micrófono sobre las manos abajo y la cabeza baja. Está rodeado, los viejos con esos rostros me recuerdan a algunos vecinos de mi barrio, esos viejos que dicen: "acá debemos tener al Che y a Hitler". Para cierta clase media todo se mezcla en su ideología de calefones y Biblias.
Tengo una foto (sé que la tengo, pero no tengo ganas de buscarla ahora) de la Segunda Guerra Mundial de un escuadrón de negros nazis. Durante la Guerra hubo negros africanos que lucharon para Hitler. Me impresiona la foto, los negros con uniforme y una bandera alemana y  caballos. Se usaron caballos en África, eran rápidos y servían para andar por las montañas. Tengo una foto también de un escuadrón de negros de la Guerra de Secesión que pelearon para los Sureños. Muchos esclavos del Sur no querían la libertad y pelearon para sus amos. Eso está registrado en mucha documentación. Muchos dicen que admiraban al General Lee (ese personaje tan rico literalmente y que no era racista pero comandó a los ejércitos del Sur) y otros hablan del miedo y el látigo de los amos. La cuestión es que la foto está ahí, y la compré en un mercado de pulgas de Los Ángeles. Las cadenas del amo no son solamente cadenas de hierro que se pegan a la piel. Casi siempre las peores cadenas se pegan a la conciencia. Ahí está la cuestión del por qué los amos pueden mandar sobre los esclavos sin que el esclavo luche por su libertad.
¿Qué es la libertad? Séneca planteaba en el siglo Uno que los esclavos no tenían alma. En pleno siglo donde los cristianos eran asesinados en masa, Séneca escribe sobre el alma. Petronio, otro contemporáneo de Séneca, escribe su picaresca erótica y plantea que las mujeres no tienen alma. Dos pensadores de la Roma pos Augusto se hacen un planteo del alma y el cuerpo. A Séneca lo vemos en todas las carreras humanísticas. A Petronio lo hemos leído todos los que amamos la picaresca literaria. ¿Qué es la libertad?
Vuelvo a las fotos de los anti cuarentena. Veo fotos de 4x4 y fotos de negritos y negritas con buzos comprados en Constitución o el mercado de ropa trucha de Retiro. Todos mezclados con la consigna "por la libertad y la república". La morocha de la foto que le pega al periodista tiene unas botas berretas que deben costar mil pesos. Son esas botas que se despegan, que son de un cuero falso y que se venden en la calle cuando uno va entrando a Retiro. El negro tiene un pantalón naranja, un pantalón caro. Según donde se compre. Vuelvo a la foto del Rosario/12 después del triunfo macrista de 2015. Todos en el Monumento y un negro sobaquero saltando. El negro tiene una remera de esas de dos por cincuenta pesos (en 2015) y un pantalón que se compra muy barato en calle San Luis en tiendas mayoristas. Pero el morocho sobaquero, cabezón y peinado de peluquería de barrio pobre, está saltando y abrazado a un rubio sojero. Siempre me impresionó esa foto.
Séneca le dice a Petronio en la novela Quo vadis?:  "el esclavo no necesita del látigo, dale miel y frutas y un par de caricias y decile que si se porta bien le vas a dar la libertad. De esa forma el esclavo vive en la ilusión de ser libre como el amo".
¿Qué es la libertad?

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 11 de julio de 2020, una y cinco de la madrugada)

La insoportable

La insoportable levedad de las clases sociales

(f.a.g.)

Que el negro sobaquero es sobaquero lo piensan muchos, por no decir la gran mayoría de la clase media acomodada. (No voy a usar comillas). Que el rubio o blanco o negrito bien vestido se siente superior al negro sobaquero es la realidad de un país que atravesó una dictadura, dos gobiernos menemistas, un macrismo y la casi totalidad mediática patronal. La soberbia, la creencia en ser superior, el odio y la vida vulgar de las clases acomodadas es lo que ayer se manifestó en el Obelisco, la Plaza de Mayo y en casi todo el país. El rubio y el negrito que pudo acceder a la 4x4 (pero sigue siendo negrito cabeza igual) salieron a las calles a putear a Alberto y desafiaron a la cuarentena. Esa clase mezcla desclasados con dinero y rubios sojeros y clase media baja que piensa como patrones portaron banderas argentinas y pidieron por la libertad y la república, porque la patria es el campo y prefiero morir de coronavirus que de Kirchnerismo(sic).
Que la cuestión de clase se lleva en la piel es una realidad que la izquierda burguesa y la derecha reaccionaria (son lo mismo pero con diferente olor de la mierda) no pueden ver. ¿Por qué? Ayer ví por TV (no tengo TV, pero estaba en la casa de una chica a la tarde) a gente de izquierda en las marchas contra el Gobierno. Los conozco personalmente y los ví mezclados con la derecha sojera.
"¿Te volviste Albertista?" (uso la colilla por obvias razones de normas de escritura), me dice un amigo. "Yo soy Peronista amigo". ¿Qué mierda puedo contestarle a un ignorante que no lee libros y su vida pasa por la TV?

Fabián Ariel Gemelotti
(viernes 10 de julio de 2020)

jueves, 9 de julio de 2020

La ciencia

La ciencia y el capitalismo

(f.a.g.)

Los que alguna vez cursaron alguna materia en Derecho saben de la existencia de Cesare Lombroso. También los que cursaron Antropología o Historia algo saben del positivismo científico y Lombroso y la ciencia criminalística y el Derecho Penal. Los estudiantes de Derecho lo vieron como aplicación a lo jurídico. Lombroso fue el exponente del positivismo desde la ciencia en el Derecho, sobre todo en lo penal. Los códigos penales del siglo 20 se escriben usando las teorías de Lombroso. Y muchos jueces juzgan todavía influenciados por esas teorías del positivismo científico. Lombroso y los cráneos largos, las frentes planas y las orejas largas y la altura y toda "la apariencia física" que determina al "delincuente". Esas teorías científicas se basan en la medicina experimental de finales del siglo 19. Lombroso sienta sus teorías sobre bases médicas y culturales. Así llega a decir que la pertenencia a un sector social determina el grado de peligrosidad de un individuo(sic). Lombroso sienta toda una aritmética del "delincuente" y hace escuela que influye en toda el Derecho y su determinación a la hora de juzgar un hecho penal. Pero no solamente sus teorías servirán a las Ciencias Jurídicas, también sus teorías servirán para penetrar en la conciencia de las clases sociales.
El capitalismo se funda (por usar un término simple) con la mano de obra asalariada. La economía en la Antigüedad se funda con la esclavitud. Egipto construye su imperio con mano de cobra esclava. Y Roma tiene a la esclavitud como el sustento de su economía. La Edad Media se funda sobre la servidumbre. El Feudalismo tiene sus bases en el Poder del Rey, del Señor Feudal y en las jerarquías de la Iglesia. Pero el capitalismo ya no necesita del esclavo ni del sistema de servidumbre. El capitalismo necesita asalariados. El capitalismo para sustentarse como sistema económico necesita teorías de "inferioridad racial". Si el esclavo en Roma era "un objeto" conseguido como consecuencia de las guerras o las deudas o la herencia, el asalariado cobra un salario a cambio de su fuerza de trabajo. Pero para que haya asalariados y capitalistas tienen que existir teorías de "inferioridad". Ya a principios del siglo 19 se decía que los negros no eran personas(sic) y uno de los debates primordiales entre esclavistas y comunistas era ese tema. Si bien la fuerza de trabajo asalariada está sustentada en lo jurídico (leyes del trabajo), la medicina funda teorías de clase. Esas teorías hablan de piel, cráneos, pobreza y hacinamiento. Todo eso, para esas teorías, construye al obrero. Lombroso funda sus teorías (quizás no fue su propósito y estaba convencido de lo que decía) para sustentar el sistema de explotación capitalista. Y esas teorías penetran en la conciencia de obreros, patrones, policías, políticos y jueces. Todo el aparato social se funda sobre esas teorías de cráneos, color de piel, altura, posición social y actitudes ante la vida. Lombroso decía que "el delincuente sale de la pobreza". Lombroso decía que los pobres por su biología y sus formas craneanas pueden delinquir (sic). Lombroso es el científico del capitalismo del siglo 20. Si el capitalismo nace con la locomotora y la fábrica y la inmigración del campo a la ciudad, el siglo 20 crea otro capitalismo y perfecciona la explotación. El siglo 20 sustenta una explotación con la discriminación y las teorías de lo físico y la herencia de clase en los pobres. Si bien se dice "el pobre puede ser rico si pone esfuerzo a su vida", la conciencia de todo el mundo piensa que "el pobre es pobre por incapacidad de progreso". Esas frases tan simples determinan al capitalismo.
Lombroso funda una conciencia, la conciencia de los sectores de poder. Lombroso funda toda la teoría jurídica al servicio del poder. El Poder (ahora uso la mayúscula) se funda sobre teorías científicas y filosóficas. El pensamiento está atravesado por campos teóricos. La vida está atravesada por ideologías.
Por eso el Peronismo es un hecho antropológico, porque al incorporar "al negrito" al sistema capitalista está rompiendo con la tradición científica positivista. A partir del Peronismo "el negro cabecita" gozará de los placeres del capitalismo. Se rompe acá la teoría de Lombroso. Y los anaqueles patronales desde este momento histórico van a tener que recurrir a otros métodos para llegar al Poder. El 55 y el 76 son los métodos del terror de los dueños del capital.
Ahora me pongo a leer a Moebius, ese alemán que en el siglo 19 contribuye al genocidio nazi en el siglo 20. Un clásico de la literatura positivista.

Fabián Ariel Gemelotti
(Viernes 10 de julio de 2020, una y treinta y cinco de la madrugada)

Los anti cuarentena

Los anti cuarentena

(f.a.g.)

Rosario se llenó de porteños. Se filtraron, pasaron los controles y están acá. Clase media con dinero que alquilaron departamentos para este fin de semana largo. No sé cómo pasaron, pero pasaron. Es fácil evadir un control, todo es posible. Todo se filtra. Hoy hay marchas anti cuarentena en todo el país, "por la República y la libertad", esa es la consigna de cierto sector de clase media anti cuarentena. Ese odio de esa gente agresiva, que no le importa el prójimo y soberbia al extremo es la desgracia del país. Siempre ese sector de clase media reaccionaria, anti Peronista e identificada en sus ideales con el patrón y no con el trabajador. Rosario corre peligro de un brote, de que el virus se expanda y los contagios se hagan masivos. ¿Qué pasará a partir del lunes 13 de julio? ¿Empezarán los contagios masivos?
El virus está ahí, firme y presente y listo para entrar en tu cuerpo y en el de tus seres queridos. El virus es real, no es una fantasía de la ciencia ficción. Los anti cuarentena siempre desafían todo. Nada les importa. Ellos están sobre cualquier cosa. Se creen superior a todo el mundo. Los anti cuarentena los podés distinguir en todas partes. El anti cuarentena es el que no respeta el distanciamiento social, el que camina por la calle sin barbijo. El anti cuarentena desafía al virus porque piensa que el virus es mentira. Bolsonaro es un anti cuarentena, y ahí está contagiado y miles de personas también con el virus porque él nunca respetó los protocolos.
Si hay contagios masivos en Rosario deberemos retroceder de fase, y no será culpa del Gobierno. Los únicos responsables son los anti cuarentena, los  soberbios y mal educados y mala gente de siempre.

Fabián Ariel Gemelotti
(viernes 09 de julio de 2020, dos y veinte de la tarde)

lunes, 6 de julio de 2020

Nunca aprendí a abrir la cindor

Nunca aprendí a abrir la cindor

(f.a g.)

Soy una persona inútil. Nunca aprendí a barrer ni a cocinar ni nada de mecánica ni sé lavar la ropa. No tengo habilidades prácticas. Soy un inútil en todo lo hogareño. Pero lo peor de todo es que nunca aprendí a abrir la Cindor. Me gusta la chocolatada. Siempre tomo licuados y chocolatada y cereales. Pero nunca pude abrir la Cindor sin chorrear la mesa. La veo ahí, en su caja de cartón y arriba la cosa blanca y pongo la mano (las manos, me es imposible con una mano) y levanto la tapa y la chocolatada se desparrama. Y salpica mesa y remera y pared. Nunca aprendí a abrir la Cindor.
Todo me es difícil. Los paquetes de masita no puedo abrirlos como todo el mundo. Nunca encuentro la tirita para abrir. Agarro un cuchillo y lo corto por la mitad y después saco las galletitas, algunas quedan totalmente rotas. Los paquetes de papas fritas son otro problema en mi vida. Trato de abrirlos y se infla la bolsita y me explotan siempre. Las papas se desparraman por el piso. Otro problema son las pastillas, nunca pude abrirlas sin romper el paquete. Soy un inútil para lo práctico. Si tendría que sobrevivir de náufrago muero a los dos días.
A veces pienso para qué sirvo. No sirvo para abrir la Cindor. Me preocupa eso, no abrir la Cindor sin desparramar el chocolate. Me gusta la Cindor de chiquito, siempre tomaba en botella. Esa botella hermosa que tengo varias en mi casa. Pero inventaron el cartón. Todo viene en cartón ahora. Nos complican la vida. Las masitas son un problema abrirlas. Todo es un problema en la vida.
¿Para qué sirvo? No lo sé, pero estoy seguro de algo y muy seguro, nunca voy a poder en toda mi vida abrir una Cindor sin desparramar el chocolate y mancharme todo
Y lo peor de todo es mi letra. No puedo ni yo entender mi letra. Menos mal que existen las máquinas de escribir y las computadoras y los procesadores. Mis escritos manuscritos son ilegibles.
¿Para qué sirvo si no sirvo para nada?

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 06 de julio de 2020, 19:50 horas. Rosario, cuna de mi escritura)

domingo, 5 de julio de 2020

Los necios

La necedad de muchos

(f.a.g.)

Me dice un amigo: "¿te volviste Albertista?" La verdad tengo que ser sincero, tengo mis diferencias con Alberto. Pero he aprendido a respetarlo, y a no hacerle el juego a la oposición criticando por criticar. Soy Peronista, pero siempre fui crítico del Peronismo en muchos puntos. Principalmente en lo cultural, siempre en eso fui muy crítico con las estructuras Peronistas. Soy Kirchnerista, una porque fue el mejor Gobierno de nuestra Historia. Con el Kirchnerismo se respiraba libertad. El Kirchnerismo fue algo único en el mundo. El Albertismo no es Kirchnerismo, pero hay mucho Kirchnerismo que acompaña a Alberto. No se trata de grieta en este punto, es una unión para levantar al país después de cuatro años de genocidio macrista. De otra forma el país sería un caos. No estoy enamorado de Alberto, su personalidad no me seduce. No voy a ser hipócrita en decir lo contrario. Pero tampoco voy a ser necio en criticarlo en sus decisiones con respecto a la cuarentena. Creo que gracias a sus decisiones muchos estamos vivos, y eso se lo agradezco.
En esta coyuntura atravesada por la grieta histórica hay que tomar partido, y si me tengo que definir lo tomo por el Gobierno. O se está con la cuarentena o se está con la muerte. No reniego de mis críticas anteriores a Alberto. Nunca en mi vida voy a renegar de un escrito. No me avergüenza ningún escrito publicado. Es más, amo mi primer libro lleno de errores ortográficos y gramaticales y de otras cosas (tenía 18/19 años cuando lo publiqué) Muchos se avergüenzan de sus primeros escritos, yo no. Los primeros libros publicados son como los primeros amores, llenos de imperfección pero llenos de pasión y libertad. Nunca en mi vida hablé mal de una mujer que haya sido parte de mi vida. Todas aportaron algo a mi persona. Así es la escritura, cada libro publicado aporta algo a la totalidad del pensamiento del escritor.
Me seduce el anarquismo y sobre todo el individualismo. Pero soy Peronista, por herencia familiar y porque en el país la grieta histórica te hace tomar partido: o sos Peronista o sos oligarca, no hay término medio. Pero repito, mi espíritu es individualista, anarco. Muchos lo verán contradictorio, yo no lo veo así. El Peronismo es un hecho antropológico, no es un hecho político solamente. El Peronismo como hecho antropológico potencia que todos los peronistas seamos diferentes y no un conjunto de personas sin pensamiento propio, como ocurre en el mundo socialista. Del hecho antropológico sale un movimiento maldito que usa el látigo contra los dueños del capital, ahí nace el Peronismo político y económico. Pero el Peronismo potencia la lucha de clases, es el único movimiento en Argentina donde el clasismo está presente. O se es cabecita negra o se es oligarca. Yo soy hijo de obrero, soy cabecita negra sin apellido Patricio. No soy portador de apellido, no tengo chapa para subir escalones en la escala social del capitalismo. Venir de la clase baja te pone obstáculos sociales, a montones. Y a su vez te crea marginalidad en uno, por más estudios que uno tenga. Todo se hace más difícil en la vida laboral y social.
Es así, quien quiera entender que entienda y el que no entiende lo que quise decir no es problema mío.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 5 de julio de 2020, una y cuarenta de la tarde)

sábado, 4 de julio de 2020

El miedo y el odio

El miedo y el odio

(f.a.g.)

El virus puso sobre la mesa la calidad de persona que es cada uno. El virus puso sobre la mesa la verdad de la milanesa. Mientras los canales gorilas se despachan contra el Gobierno y meten miedo en la población, la pandemia sigue ahí presente. El virus circula, nunca se fue. El virus vino para matarnos y está cumpliendo su cometido. En el Conurbano la gente se muere y no se muere solamente por la pandemia. La gente se muere por la pobreza, una pobreza que tiene su raíz en la dictadura y la potencia Menem en los noventa y la cristaliza Macri en sus cuatro años de gestión. Es una trilogía del terror: Dictadura/Menemismo/Macrismo. Cada cual aportó lo suyo. La dictadura asesinó y creó las condiciones económicas para las privatizaciones y la apertura de las importaciones y la destrucción de la industria nacional. El menemismo privatizó todo, vendiendo lo nacional a bajo costo a los monopolios económicos industriales. Y Macri liquidó el país endeudando a la Argentina pidiendo dinero para financiar los capitales de la Sociedad Rural y de los sojeros. Esa trilogía es la culpable del hacinamiento, de las villas miserias que surgen en los setenta y se potencia en los noventa, de la falta de trabajo y de un país corrupto al servicio del Imperialismo financiero y de la timba bancaria.
En Argentina no hay dinero, se terminó la plata. No hay plata para salarios ni para garantizar un sistema de salud integrador. Argentina fue vaciada por la trilogía genocida. Mientras tanto los medios gorilas meten manija y acusan al Gobierno de "enamorarse de la cuarentena" y llaman a la población a "romper la cuarentena". Cuando una sociedad se relaja en una pandemia viene la catástrofe. El Gobierno no es culpable de la pobreza del país, de la salud saturada y sin recursos y de que cierren negocios. La cuarentena no es un capricho del Estado Argentino. La cuarentena es para proteger la vida y para que vos puedas cuidarte y cuidar a tu familia. Pero los medios gorilas salen con el discurso que la "pobreza" la genera la cuarentena. Ese discurso que bajan los medios patronales es el discurso del Poder. Tres meses de cuarentena no destrozan un país. Seis años de dictadura y diez de menemismo y cuatro de macrismo sí destrozaron el país y crearon las condiciones estructurales para que vos seas ahora pobre y no tengas trabajo. Si cierran negocios y el desempleo crece día a día no es culpa del Gobierno, porque el Gobierno recibió un país endeudado y vaciado en sus recursos y encima tiene que afrontar un virus mortal. Si Macri sería Gobierno tendríamos que apilar cadáveres en fosas comunes y no habría ni un plato de comida para los pobres estructurales. Bolsonaro en Brasil no respeta el aislamiento social y en el país hermano la gente se contagia por miles cada día. La cuarentena evita muertes masivas y que la pobreza no nos desborde a la catástrofe. Si Menem nunca fue preso, después de negociar armas con la derecha de América latina y después de vaciar el país regalando lo estatal en contratos con el capital internacional y Macri endeudando a costa de complicidades, no creamos que porque está vivito y en su casa es inocente. Menem no fue preso porque todavía mucha gente no comprende lo que fue el Menemismo para el vaciamiento del país. El país está reventado y con los índices de desempleo más altos de su historia. Macri ahí está a un paso de ir preso. Cambiemos se dedicó durante cuatro años en destrozar el esplendor del Kirchnerismo. Si Néstor y Kristina lograron poner de pie a la Argentina pos menemismo, el macrismo fue una vuelta al Menemismo.
El virus está ahí presente todavía.
La chancha y los veinte y el miedo y el odio.
O se está con el Gobierno  o se está con el capitalismo internacional. Es hora que la clase trabajadora defienda la cuarentena. Los anti cuarentena son tu patronal que quiere liberar todo sin importarle la muerte del asalariado. La falta de trabajo potencia el cierre de empresas y la pobreza los medios opositores se la cargan a la cuenta del Gobierno.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 5 de julio de 2020, una y cincuenta y cinco de la madrugada)

viernes, 3 de julio de 2020

El Condor

Cosa de Condorito

(f.a.g.)

Que todos los jugadores de fútbol la pasan bomba es un mito. También es un mito que el recuerdo es eterno. Pero también se construyen mitos en el futbol, jugadores intrascendentes que son parte del mito urbano. Una palomita abre puertas en una ciudad. Una casualidad del destino como es hacer un gol cuando "la suerte" tira a la red la pelota. Pero son mitos, construcciones de la bohemia de una ciudad y de ciertos poetas de poesía horrible, que también son un mito de una literatura que nadie lee pero todos nombran. O un partido de fútbol que nadie vio pero todos dicen haberlo visto. Una bicicleta también es un mito. ¿Pero el Cóndor? Con Condorito pasa algo raro. Es el Condorito de Newell's, el máximo goleador. No es un pata de palo que vistió o viste la Rojinegra y hace un gol y es tapa de La Capital. Condorito es el máximo goleador de Newell's, 106 goles. 6 a Central.
Recuerdo un partido contra Boca y Condorito se burla de Gatti y se la manda a guardar. Gatti queda en el piso y no entiende nada. Ese era Condorito, hacia goles de magia. Un estilo Maradona, pero sin la mano. Condorito jugó con el Diego. Compartieron habitación en la Selección Nacional. Me ha contado miles de cosas de Maradona, pero eso va a formar parte de la biografía de Condorito que estoy escribiendo. Lo único que voy a decir es que para Condorito Maradona era único como persona, desprendido con el dinero. Bilardo pasaba por las habitaciones y saludaba antes de irse a dormir. Maradona siempre pícaro, lo sabemos de sobra.
Lo conozco hace años a Víctor Rogelio Ramos. Hablamos de fútbol, mujeres, libros y de política. Es un tipo único. Me impresiona todo lo que leyó. Hijo de obrero, con estudios secundarios completos y unos años de universidad. Persona culta, contra el mito que los jugadores de fútbol no leen libros. Un día me dijo: "quiero que escribas mi biografía". Y ahí me tiró miles de datos personales y me trajo una carpeta con recortes de diarios que su padre  guardaba de cada partido. Y me regaló la camiseta de Ñuls de 1983 cuando fue goleador del Metropolitano. Y sus medallas de Río Negro cuando de niño fue goleador de la Rosarina.
El último clásico fuimos juntos a la cancha y Condorito estaba triste. Y el fotógrafo oficial de Ñuls se acerca y le dice: "vos sos Ñuls, nadie puede superarte" Nadie es más representativo que Condorito. La gente grande se acercaba a sacarse una foto con Víctor. Los pibes pasaban a su lado y preguntaba quién era. Condorito es alguien desconocido para los menores de 45 años. No lo registran. Condorito siempre anda caminando por la Peatonal con su portafolio negro y sus pasos son lentos y se pierde en el anonimato. No lo registran los hinchas modernos.
Condorito no fue Corbata ni Poy ni el Trinche. Condorito no es una construcción de los intelectuales. Condorito es real, fue un mago con la pelota e hizo 106 goles. Seis se los marcó a los de Arroyito. Condorito es Condorito, y por más que la dirigencia de Ñuls no lo tenga más en cuenta en nada y el periodismo deportivo no hablé más de él, Condorito seguirá siendo el máximo goleador histórico del Glorioso Newell's.

Fabián Ariel Gemelotti
(Anticipo de la biografía de Víctor Rogelio Ramos: Condorito, 2019/20)

¿Y si nos suicidanos?

A Jim Morrison (8/12/1943. - 3 de julio de 1971), el poeta más grande la La Historia después de Virgilio.

A 49 años de su decisión de viajar.

¿Y si nos suicidamos?

(f a g.)

-Ely hoy es el día.
¿El día?
Las nubes y el aroma a la mugre. Estamos acá vencidos y en el camino de la muerte. Hoy es un día más.
Abrimos la puerta y los cuerpos revueltos. La espuma salpica el piso. Nos caemos. Jugamos. Abrimos las ventanas.
Hoy es un día más. Pero...
-No puedo más Ely. Acompañame en este viaje.
¿Qué viaje?
Estaba ahí abajo entre la espuma... sí ahí abajo. Vos ahí abajo. Yo mi mano y mi cuerpo ahí abajo entre la espuma.
-¿Qué es el viaje?
-La muerte es el viaje.
Los papeles se quemaron, todo ya fue destruido. No queda nada. Toda la basura ya no está.
-Te acompaño.
Y ahí abajo entre la espuma la sangre empieza a salir de las venas. Ahí abajo encontramos el descanso. Ahí abajo se termina todo. La vida sigue y seguirá por miles y miles de años y nosotros dos ahí abajo muertos entre la espuma y los aromas a mugre.

Fabián Ariel Gemelotti