domingo, 5 de julio de 2020

Los necios

La necedad de muchos

(f.a.g.)

Me dice un amigo: "¿te volviste Albertista?" La verdad tengo que ser sincero, tengo mis diferencias con Alberto. Pero he aprendido a respetarlo, y a no hacerle el juego a la oposición criticando por criticar. Soy Peronista, pero siempre fui crítico del Peronismo en muchos puntos. Principalmente en lo cultural, siempre en eso fui muy crítico con las estructuras Peronistas. Soy Kirchnerista, una porque fue el mejor Gobierno de nuestra Historia. Con el Kirchnerismo se respiraba libertad. El Kirchnerismo fue algo único en el mundo. El Albertismo no es Kirchnerismo, pero hay mucho Kirchnerismo que acompaña a Alberto. No se trata de grieta en este punto, es una unión para levantar al país después de cuatro años de genocidio macrista. De otra forma el país sería un caos. No estoy enamorado de Alberto, su personalidad no me seduce. No voy a ser hipócrita en decir lo contrario. Pero tampoco voy a ser necio en criticarlo en sus decisiones con respecto a la cuarentena. Creo que gracias a sus decisiones muchos estamos vivos, y eso se lo agradezco.
En esta coyuntura atravesada por la grieta histórica hay que tomar partido, y si me tengo que definir lo tomo por el Gobierno. O se está con la cuarentena o se está con la muerte. No reniego de mis críticas anteriores a Alberto. Nunca en mi vida voy a renegar de un escrito. No me avergüenza ningún escrito publicado. Es más, amo mi primer libro lleno de errores ortográficos y gramaticales y de otras cosas (tenía 18/19 años cuando lo publiqué) Muchos se avergüenzan de sus primeros escritos, yo no. Los primeros libros publicados son como los primeros amores, llenos de imperfección pero llenos de pasión y libertad. Nunca en mi vida hablé mal de una mujer que haya sido parte de mi vida. Todas aportaron algo a mi persona. Así es la escritura, cada libro publicado aporta algo a la totalidad del pensamiento del escritor.
Me seduce el anarquismo y sobre todo el individualismo. Pero soy Peronista, por herencia familiar y porque en el país la grieta histórica te hace tomar partido: o sos Peronista o sos oligarca, no hay término medio. Pero repito, mi espíritu es individualista, anarco. Muchos lo verán contradictorio, yo no lo veo así. El Peronismo es un hecho antropológico, no es un hecho político solamente. El Peronismo como hecho antropológico potencia que todos los peronistas seamos diferentes y no un conjunto de personas sin pensamiento propio, como ocurre en el mundo socialista. Del hecho antropológico sale un movimiento maldito que usa el látigo contra los dueños del capital, ahí nace el Peronismo político y económico. Pero el Peronismo potencia la lucha de clases, es el único movimiento en Argentina donde el clasismo está presente. O se es cabecita negra o se es oligarca. Yo soy hijo de obrero, soy cabecita negra sin apellido Patricio. No soy portador de apellido, no tengo chapa para subir escalones en la escala social del capitalismo. Venir de la clase baja te pone obstáculos sociales, a montones. Y a su vez te crea marginalidad en uno, por más estudios que uno tenga. Todo se hace más difícil en la vida laboral y social.
Es así, quien quiera entender que entienda y el que no entiende lo que quise decir no es problema mío.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 5 de julio de 2020, una y cuarenta de la tarde)

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