lunes, 6 de julio de 2020

Nunca aprendí a abrir la cindor

Nunca aprendí a abrir la cindor

(f.a g.)

Soy una persona inútil. Nunca aprendí a barrer ni a cocinar ni nada de mecánica ni sé lavar la ropa. No tengo habilidades prácticas. Soy un inútil en todo lo hogareño. Pero lo peor de todo es que nunca aprendí a abrir la Cindor. Me gusta la chocolatada. Siempre tomo licuados y chocolatada y cereales. Pero nunca pude abrir la Cindor sin chorrear la mesa. La veo ahí, en su caja de cartón y arriba la cosa blanca y pongo la mano (las manos, me es imposible con una mano) y levanto la tapa y la chocolatada se desparrama. Y salpica mesa y remera y pared. Nunca aprendí a abrir la Cindor.
Todo me es difícil. Los paquetes de masita no puedo abrirlos como todo el mundo. Nunca encuentro la tirita para abrir. Agarro un cuchillo y lo corto por la mitad y después saco las galletitas, algunas quedan totalmente rotas. Los paquetes de papas fritas son otro problema en mi vida. Trato de abrirlos y se infla la bolsita y me explotan siempre. Las papas se desparraman por el piso. Otro problema son las pastillas, nunca pude abrirlas sin romper el paquete. Soy un inútil para lo práctico. Si tendría que sobrevivir de náufrago muero a los dos días.
A veces pienso para qué sirvo. No sirvo para abrir la Cindor. Me preocupa eso, no abrir la Cindor sin desparramar el chocolate. Me gusta la Cindor de chiquito, siempre tomaba en botella. Esa botella hermosa que tengo varias en mi casa. Pero inventaron el cartón. Todo viene en cartón ahora. Nos complican la vida. Las masitas son un problema abrirlas. Todo es un problema en la vida.
¿Para qué sirvo? No lo sé, pero estoy seguro de algo y muy seguro, nunca voy a poder en toda mi vida abrir una Cindor sin desparramar el chocolate y mancharme todo
Y lo peor de todo es mi letra. No puedo ni yo entender mi letra. Menos mal que existen las máquinas de escribir y las computadoras y los procesadores. Mis escritos manuscritos son ilegibles.
¿Para qué sirvo si no sirvo para nada?

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 06 de julio de 2020, 19:50 horas. Rosario, cuna de mi escritura)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario