LA CLASE MEDIA: SERÁS LO QUE TENDRÁS QUE SER O NO SERÁS NADA
(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI )
"La clase media siempre quiso ser lo que no puede ser", decía el viejo Jauretche en El medio pelo. El viejo siempre usó el látigo y supo hacer sangrar los ideales de los sectores medios. La clase media quiere whisky, pero necesita para esa bebida altos salarios. Y la clase media quiere tomar el champán mirando el Mediterráneo abrazado a un libro de poesía y con el bolso lleno de porquerías compradas en Europa. Los sectores mal llamados medios, que no son una clase social, si no una expansión económica de la clase explotada, siempre aspiraron al bienestar. "Yo soy lo que poseo en bienes materiales", es el lema del típico tilingo de clase media. El auto, las vacaciones, la ropa en el shopping, la parrillada en La Estancia y la cabaña románica en un país del Caribe. Esas son las aspiraciones de los sectores medios. La clase media es gobernada por el ideal de "progreso". Para ellos "progresar" es sinónino de vida y se transforma en su lucha existencial. La clase media es existencialista.
Isidoro cañones, esa genialidad de nuestra historieta nacional, alimentó por años los ideales de milonga de los trabajadores. Todos amaron a Cachorra y odiaron al Coronel. Todos querían tomarse el whisky en la discoteca y gastar la plata fácilmente. Plata no ganada, sino dinero de un tío rico. Isidoro fue el ideal (contradictorio) de los sectores medios. Isidoro derrochaba dinero y la vivía, mientras el trabajador se levantaba a las cinco para hacer monedas y derrochaba con la imaginación. Hay un capítulo de Isidoro muy bueno y muy ilustrativo para representar a los sectores medios. Isidoro recibe un premio de un millón de dólares y para cobrar ese millón debe gastar todos los días diez mil dólares. Pero los debe gastar en placeres, no en otra cosa. Isidoro se emborracha, se come todo, regala plata, y va al casino. Eso durante meses. Por fin cobra el millón de dolares, pero no le alcanza para pagar las deudas de gastos excesivos. Esa es la clase media, siempre vive al límite de sus limitaciones económicas. No se puede ser princesa cuando se es sirvienta. Y no se puede ser mujeriego cuando los bolsillos están pelados.
La clase media no entiende el capitalismo. Piensa que el capitalismo es un sistema económico que nunca se agota. Entonces acumula un poco, y gasta otro poco. Y siempre gasta a cuenta de "mejores tiempos por venir". Y cuando se le da bienestar económico y se llena la panza, piensa que con panza llena ya ha llegado al placer de su vida existencial.
La clase media mira para arriba, quiere ser como el que está arriba de él en su escala (clase social, diríamos) social. Ese escalonamiento y ese ideal de ser lo que nunca va a ser destroza a la clase media. La clase media con panza llena vota al patrón, y al votarlo el patrón le da un empujón existencial. La clase media así pasa de clase media a clase expoliada. Eso pasa en la actualidad: casi toda la clase media votó a los empresarios de Cambiemos pensando que se iban a hacer ricos. Y están cayendo en caída libre a la pobreza estructural más negra de nuestra Historia.
La clase media ya nos es clase media. Bueno, en definitiva todo "cambio" casi siempre es negativo. En definitiva ahora van a tener que reemplazar el whisky por agua de la canilla.
Fabián Ariel Gemelotti
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