lunes, 26 de agosto de 2019

El miedo

La Argentina del miedo

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El miedo paraliza y te somete. Esa fue la política que aplicaron las dictaduras en Argentina, y especialmente la dictadura cívico/militar/mediática. Cuando se produce el Golpe de Estado en 1976 el grueso de las organizaciones políticas ya habían sido aniquiladas por laTriple A y los paramilitares. Montoneros estaba prohibido por decreto del Ejecutivo desde 1975 y sus bases asesinadas y había grieta en la organización. Las revistas de Montoneros circulaban clandestinamente. Y las organizaciones marxistas fueron aniquiladas en su resistencia en Tucumán.  El Golpe del 76 viene a imponer una política económica de saqueo. Ese es su objetivo principal, imponer las nuevas políticas neoliberales del capitalismo financiero que estaba naciendo después de Vietnam y del escándalo Nixon en Estados Unidos. Y de un contexto internacional de derecha. El golpe en Chile, las dictaduras de Brasil y Paraguay y la Guerra Fría favorecieron políticas económicas de sometimiento para toda América latina. Al producirse el golpe se impone una política mediática estatal, y se prohíben periodistas críticos al Gobierno. Agustín Botticelli, con la revista Para Ti y Chiche Gelblung, director de Gente (Editorial Atlántida de la familia Vigil), son los voceros de la dictadura. Y canal 7 es el otro artífice mediático para imponer hegemonía. El otro artífice es el Mundial 78, un logro que favorece apoyo popular a los militares. Recordemos a otros periodistas que reivindican la dictadura: Mónica Cahen D'Anvers, Juan Alberto Badía y Julio Lagos, conductores que siempre hablaron bien de Videla y sus secuaces. Badía después del 83 pidió disculpas, pero ya era demasiado tarde. Fueron los alcahuetes de los genocidas. 
El golpe del 76 para disciplinar aplica la política del terror desapareciendo y torturando. Campos de concentración al mejor estilo nazi donde la tortura y vejaciones de todo tipo son moneda corriente. Igual que en la Alemania de Hitler, circular por las calles en plena dictadura era peligroso, más si una persona era joven y tenía pelo largo o barba, estereotipos que la derecha genocida asociaba a Montoneros. Los primeros focos de resistencia se dan en Europa durante la gira de la Selección de Menotti en 1979. Se llenan los estadios de argentinos con banderas contra la dictadura y pidiendo por los secuestrados en los campos de contracción argentinos. Pero el canal oficial de TV no dirige sus cámaras a las banderas y silencian los cánticos contra la dictadura.
El miedo, los medios masivos, el fútbol, el cine de la época y el asesinato y desaparición de personas son las políticas del genocidio de estado. Eran los tiempos que la clase media se identificaba con la consigna de "somos derechos y humanos". Y esa calco pegada en los autos era el orgullo de cierto sector medio que todavía sigue con esos ideales de saqueo y ahora reivindica a Macri, el otro saqueador y continuador de las políticas económicas de la Dictadura.
Ni olvido ni perdón.

Fabián Ariel Gemelotti
(Lunes 26 de agosto de 2019, dos de la madrugada)

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