La muerte del libro
(f.a g.)
Que se lee poco no es una novedad. Y que el libro va a dejar de ser un soporte de consumo, tampoco es una novedad. ¿Cuánto tiempo le queda al libro? No soy estadista, ni tampoco creo en las estadísticas ni me interesan. Escribo y estudié Historia y Derecho (y algo de Psicoanálisis alguna vez), no voy a hablar de las malditas estadísticas, que en definitiva responden a discursos de estado. Al libro le queda poco tiempo, de eso estoy convencido. Y también le queda poco tiempo (aunque creo que muy poca gente lee en la actualidad libros completos) a la lectura ya sea en el soporte que sea. Leer de una computadora en los 90 era una novedad, y se leían textos largos. Mi primer computadora la compré en 1997, y leía textos de Historia y Antropología. No había internet y al no haber esa forma de desviar al pensamiento y fragmentarlo, la computadora servía y las enciclopedias para ese soporte eran muy buenas y completas. Pero vino la internet, el Wassap, Facebook y no es un hecho casual que esas formas de fragmentación están matando al libro. Pero no es lo único, el libro agoniza también por otras cuestiones. La muerte del ocio, del valor de la lectura para simplemente estar tirado en una habitación leyendo, eso está muriendo. El ocio y la lectura van de la mano. Hay cuestiones políticas, económicas y de medios que contribuyen a la muerte del libro. Es un combo de muchas cosas, porque la Historia no es (solamente) un sinfín de acontecimientos y sucesiones de hechos; la Historia es algo mucho más complejo.
En los 90 Fukuyama habla del fin de la Historia y del hombre, lo habla desde su ideología neoliberal y su pensamiento al servicio de las políticas de estado del neoliberalismo. Fukuyama dice que la Historia de la humanidad ha llegado a la cúspide del pensamiento. No comparto esta visión, la Historia no tiene fin (de final), porque si finaliza la Historia finaliza el hombre como constructor de la Historia. Este pensamiento de que la Historia ha llegado a su final es el pensamiento que domina al mundo moderno, ya sea en la "derecha", en la "izquierda" y en el "populismo", los tres pensamientos que dominan el pensamiento actual. Si bien la Historia de la Humanidad siempre tuvo divisiones muy marcadas, la actualidad trata de dividirnos en "derecha" e "izquierda", "ateos" y "creyentes", "mujer" y "hombre" "azules" y "rojos" "Kirchneristas" y "macristas". Una finalidad política de las economías capitalistas actuales. Fukuyama logró imponer su pensamiento, y fragmentarlo y meterlo en todas las ideologías modernas. Si en la Edad Media a las brujas las mandaban a la hoguera y si los Iluministas en el siglo 18 hablaban del conocimiento como una totalidad del pensamiento; en la actualidad todo se relativiza y el pensamiento moderno "es el pensamiento del no pensamiento". El hecho de pensar y crear está desapareciendo y los medios masivos (TV, internet, Wassap, políticas de estado, etc) son los que piensan por la gente. La gente repite pensamientos armados, se nutren diariamente de las redes sociales y de la TV. Y repiten, ya no hay pensamiento propio. Eso ha muerto, y ese es el gran logro del neoliberalismo: la muerte del pensamiento propio, errado o acertado (eso no tiene importancia) el pensamiento creativo tiende a ir desapareciendo. No hace falta tanta teoría para darse cuenta de esto, simplemente haga un vistazo por los muros de Facebook y ahí va a encontrar al pensamiento fragmentado y repeticiones del discurso del "poder", todo con una finalidad: políticas de estado.
Al libro como soporte "masivo" le quedan muy pocos años. El libro como objeto no va @ desaparecer nunca, porque siempre va a haber una minoría que los va a coleccionar o leerlos por el simple afán de transgredir lo "establecido". Quizás dentro de cien años ya no exista el soporte papel, y el libro sea un "adorno retro" para recordar el siglo 21 o simplemente un objeto para gente muy culta y bibliotecas privadas. !Ojo!, esto no va a ser Fahrenheit 451 de Bradbury, porque no pasa por "persecusión" al libro y desaparición por "prohibición". Esto es mucho más "grave" porque el libro va a desaparecer por algo que vemos a diario: ya no hay interés en leer y leer está mal visto. El ocio, la lectura y mirar el techo de tu habitación con la mente en "nada" es "el pensamiento que ya no sirve" a los intereses del "pensamiento construido por los estados modernos".
No sé para qué escribo esto, si nadie lee textos largos. Pero no me interesa, sigo leyendo todos los días libros y sigo escribiendo todos los días aunque a nadie le interese mi pensamiento.
Leer es un placer. Y tirado en la playa leo una novela, y a mi alrededor todo el mundo con el celular en la mano en la mediocridad de Facebook. Pero yo escribo y subo a Facebook, ¿y por qué lo hago? Muy simple, soy de estos tiempos y uso para publicar los soportes de este tiempo aunque sepa lo que eso significa y que son vulgaridades alienantes.
En mis manos tengo a John O'Brien, su novela para disfrutar del ocio. Me gusta el ocio. Leer es un placer. Coger y leer, lo que más gusta de la vida.
Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 12 de enero de 2019)
Desde alguna playa de la Argentina.
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