La Historia Argentina (ensayo)
(f.a.g.)
Hoy veía un vídeo de un discurso de Alberto Fernández. Me dio pavor y odio escucharlo. Estaba con mi hermano y mi hermano siempre me dice: "vos lo votaste", "y sí Cristián, también voté a Menem". Y mi hermano que es docente de Filosofía en secundarios de Capital me dice: "hablame de Hermenéutica, para ver por qué sos Peronista". Yo estudié Historia y Derecho, y él Geografía y Filosofía. Somos diferentes en muchas cosas y muy parecidos en otras. El sabe mucho de Geografía y Matemáticas y Filosofía. No le gusta la Literatura ni tampoco la Historieta. Yo amo la Historia y la Literatura y el cine y también la Filosofía. Yo soy Peronista y él de izquierda. Yo también de izquierda, pero Peronista (mis abuelos me inculcaron eso, pero soy crítico del Peronismo)
La Historia Argentina es compleja. La Historia como conocimiento no tiene una lectura tan simple y no es una simple sucesión de hechos. Hablar de Historia como conocimiento no resulta tan simple de entender (yo no uso la palabra ciencia, porque encierra una Totalidad, y la Historia es un conocimiento atravesado por muchos conocimientos. No es una Totalidad como decía Descartes sobre el conocimiento del pasado). En Historia lo que interesa es la comprensión de los "hechos" y poder hacer de esos "hechos históricos" una sucesión de "hechos" que expliquen dos cosas: el por qué y el cómo se llega a algo. El por qué de algo lleva a la consecuencia del hecho. O sea, se parte de un por qué para ver por qué el presente es así. Cada historiador es hijo del presente y analiza el pasado desde "su presente". Plutarco decía: "el pasado queda ahí y no se mueve". Hegel en cambio dice: "el pasado tiene movimiento". Y Engels dice: "la historia no se estanca, tiene un movimiento dialéctico". Entonces la Historia es dialéctica pura (Hegel) y a partir de su dialéctica la Historia tiene movimiento. ¿Soy claro? Cuando Marx habla de materialismo está hablando de Historia como movimiento constante. O sea, lo que hace Marx es darle a la Historia un "sentido". En la Antigüedad la Historia era estática, no tenía movimiento ni opuestos. A partir de Hegel la Historia tiene opuestos y se mueve. Así que el presente es consecuencia de los "hechos en movimiento del pasado"(Milcíades Peña") Estoy hablando de la "idea" que cada época tenía del conocimiento histórico. Por eso si leemos El Quijote o La Odisea vamos a notar que en esos textos la Historia son meros hechos históricos. Pero si agarramos un libro de Apollinaire vemos que en sus novelas la Historia está en movimiento. Cada escritor es hijo de su tiempo histórico.
¿Por qué hablo de esto?, porque así podemos ver nuestro presente histórico, que es consecuencia de nuestro pasado histórico. Freud decía: "una persona no es la misma toda su vida". Como las personas son diferentes (no estoy hablando de "desarrollo ni de cambio, sino de "ser diferente" que no es lo mismo que "cambiar"), también los movimientos ideológicos sufren mutaciones y no son los mismos a lo largo de la Historia. La Argentina nace simbólicamente en 1810. Nace en una lucha de intereses de clase. Ahí nace la Argentina agrietada. Un país que se proyecta a partir de ese hecho simbólico en un país "real". "Realidad" nace de una simbología. Las razones hermenéuticas de la patria tienen símbolos que le dan razón de simbología real. El escudo y la bandera son símbolos de la patria que une en una "realidad" a todas las clases sociales, pero esos símbolos del mundo simbólico hacen del país un país. La Nación da forma al Estado: Dios, patria y simbología nacional. La Historia es coyuntural, la coyuntura da forma a la Historia. El presente de Argentina es consecuencia de su pasado histórico. El Peronismo también tiene una lectura del "por qué". No es lo mismo el Peronismo del 45 y el Peronismo de los 70 y el Peronismo a partir de la democracia del 83. Hay muchos Peronismos, cada uno hijo de su presente y a su vez consecuencia de un pasado.
Alberto llega al poder gracias a que existió Macri. Si Macri no hubiese destrozado la Argentina y hubiese hecho una "buena gestión" el Peronismo hubiese entrada en un tobogán. Pero Macri endeudó al país y lo empobreció. Eso hizo renacer de las cenizas el "mito Peronista". Alberto llega al poder gracias a la simbología Peronista: marchita, bandera, bombo y Evita, Perón y todo eso. Se sube al caballo de lo simbólico para alzarse con el Poder. El Poder está cargado de símbolos. ¿El soldado por qué mata en la guerra?: defiende símbolos patrios, una Nación y un Estado de clases sociales; no defiende a su clase. Hay dos cuestiones muy marcadas del macrismo: 2018 y el endeudamiento y 2019 y la suba del dólar. La oposición no opuso resistencia al endeudamiento. Ahí se quedó, se "inmovilizó". En 2019 nadie hizo nada cuando explotaron los mercados. La CGT y el aparato opositor a Macri avaló con el silencio el desempleo y la pobreza. ¿Por qué?, porque se especulaba que así el Peronismo "retornaba". Cuando viene Perón en el 73 todos esperaban a un Perón revolucionario. Después resultó que Perón vino derechizado. Y después vino la dictadura del 76. Alberto se sienta en el Poder con todo el aparato sindical a su favor y "la clase trabajadora débil y sin capacidad de lucha". Los cuatro años de macrismo sirvieron para debilitar a las bases peronistas y fortalecer a la dirigencia Peronista. La clase trabajadora se debilita y pierde fuerza, y la pobreza que ha crecido debilitó toda posibilidad de reacción de clase. Alberto llega al poder porque el FMI y los acreedores se lo permiten. Alberto está en el Poder para terminar lo que inició Macri y no pudo concluir. Alberto va a hacer la Reforma Laboral porque los sindicatos vendieron a la clase trabajadora. Y porque el pueblo está débil y sin capacidad de reacción. Este presente histórico es consecuencia de todo el pasado/presente: la vuelta de Perón, la dictadura, el alfonsinismo, el menemismo, la Alianza, el Kirchnerismo (que fue lo mejor de todo), el macrismo y llegamos a Alberto. La Historia se transforma así en un opuesto en movimiento.
Con una clase trabajadora débil y desarticulada y el movimiento sindical junto al Gobierno Alberto se prepara para cumplir con la etapa final del neoliberalismo: terminar con los "privilegios" que dio Perón en su primer gobierno a la clase trabajadora. El Peronismo de ser un movimiento de clase (es clasista porque pone al trabajador en el discurso social), pasa por una etapa revolucionaria (Montoneros), y una etapa de saqueo y una etapa "progresista" (Kirchnerismo) y llega a una etapa neoliberal (Albertismo)
Argentina está encerrada en la coyuntura mundial y no tiene una clase trabajadora con conciencia de clase.
Estamos al horno.
Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 28 de enero de 2020, dos y cuarenta de la madrugada)
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