El odio o la vida
(ensayo mientras como hamburguesa y vos te tomá tu café con leche)
(f.a.g.)
Durante la Segunda Guerra Mundial en Argentina hubo actos nazis en Capital Federal. Clase alta mezclada con clase baja con banderas del nazismo. Hitler tuvo muchos seguidores en el país. El nazismo tenía un plan de exterminio para América latina, porque el latino y el indígena eran considerados inferiores por los nazis. Pero muchos cabecitas admiraron a Hitler. ¿Por qué? El nazismo manejó muy bien el tema publicidad y tenía un odio tan grande que ese odio fue carne de cañón para muchos pobres que se identificaban con la simbología nazi. Cuando fui a Bolivia por primera vez en 1995 ví indígenas nazis, se rapaban y usaban remeras con la simbología del nazismo. Esos indios eran dsclasados, marginales y sin futuro laboral. Eran parias del sistema. En Marruecos ví árabes que odiaban ser árabes, identificados con Occidente. En Estados Unidos ví a negros que odiaban a Obama y al votar metían el voto a la derecha reaccionaria. En Chile ví, un país que tengo gran respeto a su clase trabajadora, a trabajadores comunistas. El comunismo allá no es nuestro PC, siempre funcional a la derecha. Allá ser comunista es estar contra la derecha. En Chile la clase obrera es clase obrera en su simbología. Muchas veces los pobres se identifican con la derecha porque la derecha sabe darles contención y los chupa como una esponja de calidad. Es muy normal ver a clase baja en Argentina que le dice "negro" al vecino. En Argentina hay racismo, discriminación y mucha soberbia. En 2008 ví a comerciantes defender al campo; pegaban calcos en sus negocios "yo soy el campo", un terrenito para plantar dos árboles y lechuga los hacia identificar con el sector agrario.
El nazismo prende en los sectores dsclasados, Hitler lo sabía. El Ministerio de Propaganda a eso apuntó. La cruz esvástica es un símbolo milenario de la cultura hindú, y los nazis la incorporan e invierten el orden del símbolo y de ser un símbolo de fuerza y amor pasa a ser un símbolo de fuerza y dominio. El Fascismo italiano tuvo mucha adhesión de los sectores bajos, aunque su impronta apuntó al sector industrial italiano del Norte. Italia se divide, y crece el Norte y el Sur es postergado. En Inglaterra en los setenta las bandas de ladrones mataban pobres, bandas salidas de la misma pobreza que odiaban.
No me gusta entrar en discusión con nadie. Yo escribo, no soy periodista ni comentador ni me interesa el debate público. Este ensayito lo empecé porque hay gente que me hacen comentarios de mala leche a mis escritos. Escribo 300 páginas de cine y no aparecen, no cometan. Escribo tres líneas de política y comentan con mala leche, como rebajando y subestimado el escrito. Aclaro, yo escribo no hago periodismo. No me interesa socializar con un escrito, esa no es la finalidad de escribir. Se escribe y se cierra el escrito, ahí termina un escrito. Al que le guste bien y al que no le guste que escriba otro escrito con su pensamiento. Un escrito no es para debatir, es un texto armado como ensayo. O sea, un escrito.
Ayer miraba a pobres ir al Monumento y al Obelisco, identificados con la clase patronal. No me sorprende eso para nada, es muy común en Argentina y en muchas partes del mundo. Muchas veces por errores de las izquierdas que no saben captar al desclasado y a los sectores pobres de la clase trabajadora. En Argentina el progresismo es muy "fino" y peca de demasiado intelectual. Al obrero no le interesa el intelectual, porque el intelectual de izquierda está casi siempre en un mundo de fantasía y de ficción literaria. El obrero quiere bienestar, dinero, condiciones dignas de trabajo. La izquierda tiene la panza llena, no puede comprender el deseo de la Coca Cola o la zapatilla de marca que desea el tipo de un barrio. Por eso muchas veces la derecha tiene gran adhesión, porque vende otro discurso y la gente compra el lenguaje llano y vulgar de la derecha contra el lenguaje rebuscado y universitario de la izquierda.
No seamos jueces de los pobres, de los dsclasados y marginales del sistema. Primero hay que llenar la panza, las necesidades económicas y el deseo de ser integrado y después recién bajar el pensamiento de izquierda. En Chile la clase obrera sabe que es obrera, pero allá los sindicatos están manejados por las bases. En Argentina la clase obrera está manejada por la burocracia sindical. Las bases cada día más aisladas.
Es muy difícil escribir y satisfacer los deseos frustrados del que lee. El que lee espera siempre de un escrito una caricia y que se le diga lo que quiere escuchar. Repito, yo no soy periodista. No escribo para agradar a nadie y seducir la frustración del que lee. Si te gusta bien y si no te gusta lo que escribo no es mi problema.
Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 21 de junio de 2020, dos y treinta y cinco de la tarde. Rosario, cuna de mi escritura)
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