¿Sueñan los pulpos con cazuelas de náufragos?
(comentario)
(f.a.g.)
Fernando Marquinez, poeta, fotógrafo, músico y conductor del programa radial El Barco Ebrio (Radio Universidad 103.3 Mhz), pero sobre todo mi amigo. Compañero de trabajo hace más de veinte años. Y compañero de militancia de base, allá en los noventa cuando los trabajadores peleábamos todo y no nos dividíamos en grietas fantasmales. Otros tiempos, otra forma de luchar que ya se ha perdido. ¿Qué decir de Fernando? Me prólogo mi libro La puerta de entrada al Infierno (2016), y me armó una plaqueta en los noventa. Compartir en el auto a la salida del trabajo miles de charlas de cine, libros y fútbol. Compartimos la pasión por Newell's. También por la literatura de ciencia ficción. Y por el cine de terror.
Su nuevo libro me gustó mucho
"Los mosquitos eligen
la sangre que van a beber,
discriminan,
perforan,
succionan,
degustan el sabor del líquido
........…...........…......................."
Me gusta esta metáfora, quizás ahí está lo que es escribir, porque cuando se escribe se elige a quien va el texto y succionar la sangre del lector. Yo lo tomo así, y Fernando sabe que yo lo tomaría así.
"¿Y las pirañas?
Pienso en las palometas del Paraná
antes de hundirse en el río,
me lastimo los brazos y las piernas
con una hojita de afeitar."
"Sangrando espero
los títulos."
Estamos ahí, y la poesía fluye desesperada porque
"Teme a dios
te mea dios"
Me gusta. No soy poeta, ni tampoco crítico. No puedo expresar con esa maestría de los críticos de poesía. Pero me gusta. Y eso es suficiente.
Creo que Marquinez es una de las pocas personas que se atrevió a subirse a una moto mía y dejarse llevar por mi forma de manejar. Una vez me dijo alguien "estás loco, no te mataste porque tenés un dios aparte"
"la vitalidad de un epitaño
el viaje disonante
de un huracán en desgracia"
.............................................
"una perseverante búsqueda
de geometrías
en la niebla"
Mi choque más poético fue un día de niebla cuando me fui debajo de un camión. Atrás llevaba a un amigo y quedó pálido y no podía atircular palabras (Raulito) Fue un accidente de una poesía maldita. Hubiese sido lindo morir con tanta dignidad, pero acá estamos.
"de un huracán en desgracia"
....................................................
"anclado en los cimientos del tugurio
el bacán olfatea en la noche
otra conciencia maula"
Me gusta y me gusta esto. Es poesía de la buena. Me recuerda a un Bukowski con mezcla del Martín Fierro.
"... tiene la facha
de un típico batilana"
"si llegaste hasta aquí
es porque estás cocinado."
Poesía de alto vuelo, de la buena poesía pero buena de humanidad buena, poesía buena para vomitar la vida.
En 2007 Marquinez ganó el Primer Premio de Poesía Felipe Aldana de la Municipalidad de Rosario. Un logro que muy pocos pueden atesorar.
¿Qué decir de Fernando? Una vez íbamos en auto y le digo: "estoy al borde del suicidio" y me mira con rostro serio y me dice "los muertos ya no pueden escribir" Y es verdad. ¿Por qué los muertos ya no pueden seguir escribiendo?
Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 13 de junio de 2020, dos de la madrugada)
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