LA PATRIA ES EL CONSUMO (civilización o barbarie)
(cuarta parte) (primera parte de esta cuarta parte)
(por: Fabián Ariel Gemelotti)
Venimos hablando de cómo se construye el pensamiento de la oligarquía en nuestra Historia. Esta cuarta parte será más de definiciones teóricas que de coyunturas históricas, aunque lo coyuntural va a estar muy presente. Se abordarán dos autores, y al igual que en las otras partes del ensayo, veremos cómo desde la Literatura se construye un pensamiento. Empecemos.
Oligarquía suena a palabra "aburrida y repetitiva". Todos hablan de oligarquía y oligarcas, pero nunca se dice qué es ser oligarca. José Pablo Feinmann en su ensayo sobre pensamiento nacional define el término: "el oligarca es el dueño del capital y el que decide si vos comés o no comés". Es muy simple su respuesta. Juan José Sebreli la amplia: "el oligarca no solamente se construye desde lo económico, sino que es una clase social donde hasta los modismos idiomáticos se diferencian de los de las clases inferiores". Acá tenemos dos cuestiones para ver: el capital (o sea, los dueños de la mercancía que es transformada en dinero) y el modismo idiomático. La oligarquía como clase dominante nace con la patria misma. La Revolución de Mayo tiene oligarcas y Rivadavia será en los años 20 del 19 un oligarca que llega al Poder. Rivadavia será el representante de la clase "finoli" dueña del "Capital" que pedirá un préstamo a Inglaterra para que la oligarquía se asiente como clase. Ese primer endeudamiento empobrecerá a la clase "bárbara". Los "civilizados" serán de aquí en adelante los dueños absolutos del capital. Civilización o barbarie será el futuro de los territorios del Río de la Plata.
En La Filosofía y el barro de la Historia Feinmann se mete en la Historia desde la Filosofía y define muy bien los procesos históricos que llevan al capital. Y nos dice: "la Historia del mundo es acumulación de capital, y el capitalismo lo que logra es privatizar la mercancía para una clase dominante". O sea, el capitalismo privatiza el dinero y lo hace propio. Marx nos dice: "la finalidad de las clases dominantes es apoderarse de los recursos naturales de un país para transformarlo en mercancia. La mercancía genera el capital y así se genera la acumulación". El capitalista es la clase dominante, nos dice Marx y José Pablo Feinmann. Esa clase dominante será la dueña de la mercancía, del fetiche mercancía que servirá para generar capital. Hegel plantea la dialéctica como lucha de contrarios. Y Marx y Engels usan esa dialéctica de contrarios para plantear la lucha de clases. El capitalismo es una lucha por el capital, por la mercancía que genera dinero. El dinero dará poder a la clase dominante para someter al asalariado. Acá tenemos que detenernos y ver qué es un asalariado. El que vende su fuerza motriz (su único bien es su cuerpo) al dueño del capital. El asalariado tiene un solo bien: su fuerza de trabajo y lo vende para poder comer. O sea, el capitalismo sería esa venta de fuerza de trabajo al dueño de la maquinaria. El que vende se transforma en un esclavo pago y es la fuerza que produce mercancía. Esa mercancía no es del asalariado (no lo es porque recibe un salario por su trabajo), es del capitalista que gracias al asalariado produce el bien de consumo y acumula capital. Es muy fácil de explicar este concepto y muy fácil de asimilar. No es necesario recurrir a un vocabulario difícil y confuso. Yo acumulo (el dueño de la maquinaria) porque vos (el asalariado) me das tu cuerpo para que los recursos naturales del suelo se transforman en mercancía.
Ahora sí podremos entender qué es oligarca: el oligarca es el dueño de la maquinaria y acumula por la explotación del cuerpo (fuerza de trabajo) del asalariado. Como decíamos Rivadavia pide un préstamo y ese préstamo es un capital (dinero) que se usará para construir una clase social dirigencial en Argentina. El rosismo fue un paréntesis en nuestra Historia. Un hecho de distribución de ese capital, y una forma. La Argentina capitalista se construye después de la caída de Rosas, pero la clase oligarca ya estaba construida con anterioridad. Urquiza y Mitre serán los pilares de esa construcción. La oligarquía se asienta y se fortalece como clase dominante con Roca en 1880. Roca es el Macri del siglo 19. La "civilización" se impone dialécticamente sobre la "barbarie". En Juvenilia Miguel Cané pone los lineamientos de la cultura oligarca: la clase dominante adquiere la cultura europea y desprecia lo "bárbaro" mediante la educación en buenos colegios creados para crear una clase dominante culta. José Hernández en el Martín Fierro reivindica al gaucho y su forma de hablar. El gaucho tiene otra impronta que viene de la pobreza y el hambre. La oligarquía quiere exterminar al gaucho y traer inmigrantes porque necesita una clase trabajadora para generar capital. Asentada la oligarquía como clase dominante queda una sola cosa que necesita para no caer en los abismos: unirse al capitalismo mundial que lo protegerá de la clase sometida y su posible rebelión. La clase sometida debe ser adoctrinada por la clase oligarca. El oligarca la somete con valores de vida y la sumerje en la alienación ideológica. La clase dominada de identifica con el que la domina. Los mecanismos de adoctrinamiento son varios: los periódicos y la educación primaria y la literatura popular.
Esta cuarta parte está dividida en dos, porque es muy larga para ser leída de un tirón. En la segunda parte veremos el proceso que lleva al presente, todo visto por dos autores fundamentales: Sebreli y Feinmann.
Fabián Ariel Gemelotti
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