sábado, 22 de agosto de 2020

K

"No se puede contar con el hambre o la indignación popular en general. No es lo mismo un asalariado de muchos años de alguien que trabajó de manera independiente o de quienes trabajaron poco o nada."
Siempre se adelanta con su pensamiento. Mi amigo Pablo, compañero de trabajo y militante de base, siempre pega en la tecla cuando hablamos del país, lo gremial y lo salarial.
Ya nadie habla de salarios, de plata y reivindicaciones por salud laboral. A nadie le interesa el tema. El mundo gira hacia la derecha y los trabajadores son de derecha en su gran mayoría, aunque muchos no lo saben. Pero son de derecha. Pelear salarios es una cuestión de lucha de clase. No hay nada más marxista que la lucha salarial. El salario se cae día día, se lo come el mundo moderno. Un asalariado a este ritmo pierde poder adquisitivo y si no se da cuenta es porque los sindicatos y los medios se han derechizado y hablan boludeces engañando a sus afiliados con bellos discursos. La clase trabajadora ya no tiene conciencia de clase.
Mi amigo Pablo le pega en la tecla siempre. Y le digo: Pablo le tengo más miedo a los pobres que a la oligarquía, porque uno sabe quiénes son los oligarcas. Pero los pobres son un problema en toda lucha revolucionaria, porque están completamente alienados y piensan más en el dólar que en las luchas salariales, revolucionarias. Mi compañero laboral Pablo, años de militancia de base con el cual luchamos juntos salarios y movilizarnos a compañeros en muchas luchas gremiales, me larga su frase final:
"Monotributistas, trabajadores con muy bajo nivel de conciencia, lumpenes en general. El lumpenproletariado. Es un grave problema y tan importante a tener en cuenta como la oligarquía"
¡Que lejos estamos en las luchas de base y por salarios!!!!

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 21 de agosto de 2020, cuatro y 45 de la tarde)

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