Satanás un condimento para el cine de terror clásico
(f.a.g.)
El día de la Bestia es uno de mis filmes preferidos de parodias y comedia con todo el condimento del buen cine de terror clásico. Alex de la Iglesia se despacha con todo. Hay escenas memorables como la de Satanás caminando en forma de animal con cuernos o la escena de la muerte de la madre del personaje del filme. El cine español no es mi preferido, pero tiene un par de filmes muy buenos. Atame, Matador y El día de la Bestia son de antología. Atame es la "locura" y las drogas y la ternura en el sexo que de salvaje se transforma en la expresión del amor. Matador es la fantasía, es la obsesión de todo escritor, vivir obsesionado con la muerte y ese pensamiento que nutre la literatura de todos los tiempos. Un torero retirado sustituye la muerte de toros matando a sus amantes mientras hace el amor. Un filme muy incorrecto para la actualidad y de culto para la década del ochenta donde había más libertad creativa y el cine tenía otra forma de expresar el arte.
El día de la Bestia es un filme que juega con dos cuestiones: ¿por qué no creemos en el Mal y por qué la vida tiene que ser tan normal? El filme no es místico, no trata temas religiosos y no hay una cuestión moral en el director. Simplemente muestra los hechos en forma de humor pero respetando los códigos del buen cine de terror. Un cura descubre el 666 y el día que la Bestia vendrá (Satanás nacerá en la modernidad) y va de un mediático que habla de Ocultismo. Pero este ocultista es un chanta, un tipo que pregona mentiras. El filme juega con esa cosa que los medios son: una diversión de ideologías. Después aparece un Gordo con algo de psicópata que vive con su madre. El mediático al final se convence. Y juntos van por la Bestia. Satanás ha nacido y deben matarlo para salvar al mundo. Un filme excelente, tensionante, divertido, con muchas escenas crueles que producen risa porque la crueldad es parte del humor.
Vi el filme el día del estreno (1995) en el Gran Rex (cerrará dos años después) y me gustó muchísimo. Fui con una novia que amaba el cine de terror. Y lo comprendía. No todo el mundo gusta del género. Es un género que lleva muchos espectadores al cine pero que no todo el mundo puede comprenderlo. El cine de terror no es fácil de digerir y no es facil de filmar. Ante todo debe convencer que lo que nuestra es terror y debe asustar. Si no asusta no sirve. Es como hacer de malo o filmar un homicidio. Debe convencer. El cine, la ficción buena debe ser real. Psicosis convence porque la tensión previa lleva a la cortina. La cortina crea la escena. Ahí está la genialidad de ese filme. El exorcista trabaja los silencios, la oscuridad y los miedos de los personajes crean el ambiente necesario para llegar al miedo a Satanás. El miedo está adentro del espectador, sin miedo no hay tensión.
La violencia en el cine es ficción. Pero esa violencia debe transmitir la idea que lo que ocurre es real. El cine y la Literatura son un juego de ideas y de imágenes. La lectura juega con la fantasía y las imágenes son creadas por el lector en su cabeza. El cine es imágenes, mucho más difícil de transmitir. Esas imágenes deben transmitir la idea de tiempo real.
El cine de terror es al igual que el cine de ciencia ficción los únicos géneros literarios que tienen plena libertad y códigos propios para expresar ideas que otros géneros no pueden expresar.
Fabián Ariel Gemelotti
(miércoles 16 de septiembre de 2020)
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