¿Qué diría Foucault?
(Ensayo nocturno)
(f.a.g.)
¿Qué pensaría Foucault de lo que está pasando? Hoy me encontré en la cola del súper mercado con un amigo kirchnerista, de la época que militaba. Ya no milito más, no me interesa la política ni la militancia hace tiempo (pero no por egoísmo ni cansancio, simplemente porque hay otras cosas mas bellas en la vida que discutir todo el tiempo y amargarse gratuitamente). Pero son esos amigos pensantes, tipos que leen mucho y saben escuchar. El Kirchnerismo fue muy libre en su momento, no había fanatismo, ni locura y se le dio mucho al pueblo. Kristina cumplía. Y la gente comía. Y los salarios eran altos. Y había consumo. Y todo funcionaba. Y los discursos no eran fantasía ni bellas palabras. Kristina era salvaje, y enfrentaba al poder. Si había que tocar intereses los tocaba, y si había que distribuir distribuía. ¿Eran otros tiempos y otra coyuntura? Claro, pero había sinceridad en los militantes y en su dirigencia. Y había mucha libertad para opinar. Mi amigo también está alejado de la militancia. Ya me he cruzado con muchos que no les cierra este Gobierno. Pero todos tienen miedo de hablar, no es fácil porque hay mucha agresión verbal y a nadie le gusta vivir amargado por algún zarpado que repite memes del Gobierno. Es imposible hablar con Ellos, no hay ninguna posibilidad de diálogo. Yo no discuto más, no tengo diálogo con la gente que justifica todo. No los soporto a los que defienden a Alberto. No tengo química con Alberto, nunca me cerró ni como persona ni como político. No me gasto. No tiene sentido. Y pensaba hoy sobre Foucault. ¿Qué diría? Y pensaba hoy que esta pandemia les vino como anillo al dedo a todos, ya nadie protesta, no hay reuniones masivas, nadie en la calle. En dos meses barrieron con las protestas en toda América. Y en Europa hicieron callar a la clase trabajadora. Tiempos en que la gente salía a la calle, pum surge un virus (casualidad de la vida) y en un abrir y cerrar de ojos terminamos con todo pensamiento opositor. Un pensamiento único y sin queja: todos concentrados en el coronavirus. El virus es real, creo que ya nadie puede negarlo. También es real la pobreza y las deudas con los acreedores y es real la falta de libertad. En momentos en que el debate por el aborto (a nivel mundial) pum la pandemia. Y la Iglesia se transforma en héroe mundial y el Ejército reparte comida. Cambian los paradigmas, la policía de ser represora pasa a ser aplaudida. Todo al dedo el anillo o el anillo al dedo. Es perfecto todo esto, es la utopía de los gobernantes de derecha. Nunca la derecha estuvo tan presente en el mundo. Dicen algunos que el capitalismo se cae, yo pienso que se fortalece día a día y los únicos beneficiados de esta pandemia van a ser la banca internacional y los grandes capitales. ¿Impuestos a los ricos? Eso es adorno para la gilada. Con un dólar a cien pesos en Argentina y una inflación del 80% el salario desaparece. Y cuando la plata se acabe y no haya para pagar salarios ahí se viene todo el desborde. Y los aplausos se pueden convertir en piedras.
Pero lo que va a dejar muy en claro este virus es que una pandemia es el arma ideal de control social. ¿Qué diría Foucault?
Fabián Ariel Gemelotti
(Miércoles 15 de abril de 2020)
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