viernes, 3 de abril de 2020

Los bancos.

El capitalismo financiero

(f a g.)

Lo que pasó ayer en el país con los jubilados desnuda muchas cuestiones. ¿Quién tiene la mosca? Me remito a Cooke: "el Poder financiero es el que maneja todo en el mundo". La banca, el dinero líquido. Ahí está el Poder. Pero escucho a dirigentes gremiales decir: "todos los trabajadores deben aportar dinero solidario para colaborar con las consecuencias económicas del coronavirus". Me indigna escuchar a dirigentes gremiales, que están más cerca del empresariado que de la clase trabajadora. Y no es un ataque a los gremios, yo defiendo a los gremios a muerte. El problema no es lo gremial, el problema es su dirigencia cómplice del macrismo durante cuatro años y funcional al discurso empresarial. El gran problema del mundo son los bancos, repito y repito mil veces. Ahí se concentra todo. El capitalismo es financiero. Lo de ayer con los jubilados demuestra el desprecio a los más vulnerables: viejos, mujeres y pobres estructurales. Ese desprecio que tiene la sociedad hacia lo que considera descartable y sin valor. Ese desprecio que se manifiesta en chistes groseros a los ancianos, a la mujer y al pobre. Cuando alguien se burla de un "viejo" se está burlando de lo que todos vamos a ser con el correr del tiempo. Todos vamos a ser viejos, jubilados y haremos colas para cobrar lo que nos corresponde por haber trabajado toda una vida.
Repito, el gran problema del mundo es el capital concentrado en una sola mano. Ese capital es el que deja que un virus se expanda, el que deja que mueran chicos desnutridos y que la pobreza avance en América latina a pasos agigantados. El problema es muy simple: el capitalismo te agarra del cogote y te ahorca y te mata. Te mata con bajos salarios, con desempleo y ahora con un virus mundial. El capitalismo financiero es el dueño del mundo. Y las centrales obreras no reaccionan, están ahí de adorno como alcahuetes del Gobierno y de los empresarios. Pero no voy a criticar a este Gobierno, una porque no sirve hablar del Gobierno porque "lo aplauden todos" y otra porque el Gobierno es un perejil que vende un discurso fácil y no golpea donde debe golpear. Todo es confuso. Todo da asco en el mundo. Una vieja de ochenta haciendo diez horas de cola para cobrar quince mil pesos. No vive ni cinco días con ese dinero. Viejos mal alimentados, muchos con cáncer, con enfernedades cardíacas, con problemas en los huesos, y esas enfermedades no son del coronavirus. Son enfermedades de la pésima alimentación, de la contaminación ambiental, de la falta de perspectiva de vida, de la falta de amor hacia ellos de un mundo que los desprecia. Todo da asco.
Hoy escuchaba a un periodista decir: "que los empleados bancarios trabajen los sábados, todo el mundo debería trabajar los sábados" Un periodista alcahuete del poder decía esto, cagándose en los logros gremiales y las luchas de clase. No entienden nada. Son comunicadores sociales que hicieron un Terciario y leyeron cinco apuntes. No entienden ni saben lo que es una lucha gremial de clase. No saben lo que es trabajar bajo patrón como trabajan los bancarios. Y no soy bancario, pero como laburante me pongo en la piel de otro trabajador sea el rubro que sea. Eso no interesa. Dirigentes gremiales, comunicadores sociales, clase política empresarial, y alcahuetes en las redes sociales defendiendo boludeces. Todo da asco. Todo tergiversado. No se puede hablar. No hay libertad (alguien puede explicarme qué es la libertad en la democracia) Todo es ataque al que dice otra cosa. Y te tiran el discurso del poder. Todos son iluminados por el poder. No entienden nada. No se dan cuenta de nada.
Acá la banca y el poder financiero y los medios masivos se unen en una jugada, y te largan una dictadura o un virus. Es lo mismo en definitiva. Y ellos son los dueños del mundo. Y los otros, la clase política y las centrales obreras, ¿o están del lado del trabajador o juegan su partido para la clase empresarial?
No hablo más. Me agota todo esto. Le pido a Cafierito (¿con dos f o una?) que lea libros y que deje de boludear con el pelo. ¿Habrá leído materialismo y a Cooke o sabrá qué es?
Los jubilados no saben usar la tarjeta de débito pero muchos iluminados no saben lo que son los libros.
Me agotó escribir esto. Tengo los huevos llenos de los alcahuetes y chupa medias del poder.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 04 de abril de 2020, una y cuarenta de la madrugada)

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