La pobreza y el no futuro
(f.a.g.)
El tipo sentado en una sillón con calefacción y la heladera llena habla de pobreza, habla con liviandad y ternura. Se tiene una idea romántica del pobre, de "dignidad" y de "buen tipo o mal tipo", como que la pobreza es algo moral. Esa idea, que parte de los discursos circulantes sobre pobreza, es la idea que casi todos los que no somos pobres tenemos del pobre. Pero el pobre no es ni bueno ni malo ni lindo ni feo, es pobre. El pobre también tiene su idea de la clase media, la ve estabilizada porque tiene trabajo estable. Entonces eso crea una distancia insalvable. El pobre no tiene vivienda saludable, no come yogur ni cereales y no tiene plata en el bolsillo. El pobre espera ayuda, porque su vida es tan miserable que su vida se ha transformado en pedir y pedir para sobrevivir. El tipo de clase media no necesita pedir, tiene su trabajo y su vivienda y su auto y su vida estable. Pero si queda sin trabajo puede descender a pobre. El tipo de clase media con empleo saludable e ingresos altos no puede ver las necesidades materiales del pobre con trabajo precario o sin trabajo de nada. La clase media va a la universidad, se educa y se alimenta bien. Después consigue trabajo y se estabiliza. Se jubila y muere. Esa fue su vida, una vida de clase media. El pobre no accede a la educación y tampoco le interesa, porque no puede perder el tiempo en leer libros e ir a un aula a escuchar boludeces de Filosofía, el pobre debe conseguir el mango diario. El pobre tiene su vida entre la miseria y la marginación. El chico de clase media va a la escuela secundaria. El chico pobre va a vender merca, porque así se compra la moto y las zapatillas de marca. No puede ver otra cosa en su horizonte, porque es pobre y no puede perder el tiempo en estudiar derecho o arquitectura. El chico de clase media consigue su primer empleo y gana su salario. E incorpora una ideología. Algunos se hacen peronistas y otros liberales, siguen patrones ideológicos que los incorpore a la sociedad y los haga potables en la vida. El pobre ve el menudeo como una salida de la pobreza o cae en trabajos muy precarios, embaraza a una chica pobre y después a otra y tiene tres o cuatro o seis hijos. La chica de 20 años a los 25 ya es obesa y vieja, mal alimentada y dependiente del Estado y sus subsidios. El chico de clase media se recibe y en las reuniones familiares es "doctor" y es respetado por su diploma. Pero también tenemos esa clase media entre pobres y clase media universitaria; la clase media precarizada, esa clase media que gana $20.000 o $30.000 y vive de prestado por la ayuda familiar. Esa clase media que no puede salir de ese lugar, que fue un tiempito a la facultad pero tiene que laburar y abandona.
El coronavirus potencia la pobreza. Los pobres serán más pobres. La clase media precarizada más precaria. Y la clase media acomodada va a descender mucho. El virus ingresa al cuerpo y mata, pero también ingresa al cuerpo social y hace perder consumos y vida material. La clase media acomodada perderá poder adquisitivo y entonces no podrá reparar la casa tan seguido ni consumir los trabajos de la clase media precarizada. Y así una rueda, menos ayuda al pobre. El pobre comerá más mal todavía, la clase media vivirá con lo justo y la clase media acomodada prepará sus alimentos y no le comprará a la rotisería.
¿El capitalismo se cae a pedazos? No, lo que se cae a pedazos es el Poder adquisitivo y cada clase desciende su nivel de consumo. Es un problema ya viejo y de años. Pero el virus lo potencia. Y encima un gasto nuevo se incorpora: el barbijo. Los Socialistas están contentos, piensan que se viene la sociedad igualitaria. El chico universitario bien alimentado que está sentado en el sillón y su calefacción prendida sueña con un mundo comunista. Mientras tanto el chico pobre sueña con una moto linda y cogerse a la chica flaquita hija de la almacenera.
Esa es la única grieta del capitalismo. (El comunismo tiene sus grietas, pero eso es tema de otro ensayo)
Fabián Ariel Gemelotti
No hay comentarios.:
Publicar un comentario