¿Cómo veo el futuro? (Ensayo)
(f.a.g.)
Vamos a dejar a la Historia tranquila por un rato (me cuesta no hablar de Historia) y vamos a ver qué es el futuro. No voy a citar autores ni referentes del pensamiento filosófico ni nada. Eso aburre a la gente (a mí me apasiona, pero yo soy lector) y desconecta @ la gente de un escrito, les nubla la lectura y los abruma. El futuro ya ha llegado, está acá presente. Vamos a tirar a la mierda todo lo aprendido. No sirve para este escrito. Un amigo me pregunta qué pienso del futuro y cómo veo al sexo en el futuro y cómo veo al virus y las reacciones de la gente. Voy a tratar de hablar de eso.
Personalmente me tiene las pelotas llenas este aislamiento, por dos motivos principalmente: una porque no puedo ver a dos mujeres que deseo mucho y me gusta coger mucho con ellas y otro porque escasean los cigarrillos. Dos cosas que son fundamentales para mí: coger y que no me falte el Marlboro en caja. Coger es lo que más me gusta de la vida. Siempre fui un obsesivo con el sexo y la lectura. Leer me leo todo y escribo todo, en eso este aislamiento de mierda me sirve. Estoy en mi casa y no tengo que trabajar y leo y leo todo el día. Es la utopía del solitario, soy solitario. Pero también tengo mi lado sociable cuando estoy con una mujer. Tengo mi amiga en Capital Federal y la deseo. La quiero. Me gusta viajar mucho y salir a caminar con ella. Y acá tengo a mi amiga hace años y me gusta salir con ella a caminar e ir al cine. Y tengo mis amigos. Me gusta el bar, me gusta la cerveza. Extraño las picadas de motos, me gusta correr. ¿Qué pienso del virus? No veo informativos y no entiendo nada de medicina, no es lo mío. Tampoco me interesa estar informado, nunca me interesó la información periodística. Yo leo literatura, no soy periodista. ¿Cómo vive la gente este virus? Cada cual lo vive como puede, el pobre se caga de hambre. Es pobre y el que no tiene un peso no come. A nadie le interesa, porque un aislamiento social potencia que cada cual haga lo suyo.
El futuro es tan real como que la vida termina con la muerte. Este aislamiento social va a dejar marcas en la población por años y años. ¿Cómo van a ser los besos después de esto? El beso de lengua es lo más excitante de coger, sin beso no hay calentura. Coger no es solamente ponerla y martillar. La franela y meter el dedo en la concha y chuparla yo lo veo como algo que va a pasar al olvido. Un gran beso de lengua potencia el "contagio". Ese pánfilo virgo que dijo que hay que tener sexo virtual nos trató de pajeros. Es muy fácil soportar este virus para los casados, aunque estén casados con una gorda deformada. La gorda debe estar contenta, todas las gordas casadas están felices, lo veo en sus rostros. Tienen ahí al marido y se sienten reinas, se las cogen más seguido. El futuro en lo sexual es tenebroso. ¿Cómo va a funcionar la seducción? No lo sé, se seduce para coger. El hombre seduce para cogerse a la mujer y la mujer seduce para cogerse al hombre. Es así, no le busquemos la vuelta. Todos queremos coger. Pero el aislamiento y el futuro pos aislamiento no permite coger. ¿Qué va a pasar? Los que gustan de coger mucho tendrán que buscarse algo estable y los pajeros estarán contentos y los casados serán "felices". La Iglesia está contenta, este virus logró lo que 2000 años de Cristianismo no logró: que el sexo Cristiano, católico y monogámico sea una realidad. Ahí está la cuestión del mundo futuro. Virus, dogmas morales y si la sociedad se enloquece vuelve el virus y así va a funcionar todo esto de ahora en adelante. O sea acostumbrate a la paja o casate. Toda pandemia tiene su lado bueno, he descubierto la tranquilidad de dormir sin sobresaltos pensando en el trabajo. No duermo bien cuando pienso en lo mío, soy responsable de mi trabajo. Soy obsesivo. Con el aislamiento se me fueron los dolores de cabeza, la fatiga, el estrés y sobre todo la angustia de la responsabilidad. Pero también con el aislamiento siento miedo por la presión arterial. Hace un mes que no la controlo. No sé qué puede estar pasando ahí. Este virus puede traer muchas muertes por otras patologías, como ser el corazón, muscular, infecciones y miles de cosas. Nadie tiene su control médico. Todo el mundo está a la deriva con sus patologías. No hay dentistas, eso es así porque tocar una boca "es contagio", y el miedo trae más miedo todavía. Los dientes y muelas van a estar para mal.
El futuro es horrible. ¿Distópico? Creo que sí.
Me preocupa la cuestión salarial. ¿Qué va a pasar? Nadie va a protestar más, porque el aislamiento cumple esa función: se terminaron los reclamos sindicales. Paros nunca más. Aumentos de salarios nunca más por meses y meses. El desempleo va a aumentar. Y el delito penal crecerá como nunca en nuestra Historia. El arrebato, huerto y robo a mano armada ya está en los mayores índices del siglo 21.
El futuro va a ser muy feo, más para mi generación que vivió otra vida de libertad, sexo y mucha lectura.
Este escrito es para satisfacer preguntas de un amigo. No se puede escribir un escrito para cada lector. Uno escribe lo que puede y le sale. Yo siempre pensé que no hay que criticar un escrito, porque un escrito sale como puede salir. No se puede escribir pensando en agradar o satisfacer lo que se quiere leer. Hoy sale esto y mañana otra cosa. Es un escrito, no es una opinión. Opinar es otra cosa, escribir no es opinar. Es escribir. Y el que escribe no opina, escribe. Al que le guste me alegra mucho y al que le desagrada no lo lea, es muy simple. Si a alguien no le gusta mi estilo no me lea, hay otras cosas para leer. Cada cual lee lo que le acerca a su pensamiento. No todos los libros pueden satisfacer nuestros intereses personales. Uno cuando va a leer un libro lo abre con expectativas de satisfacer una idea, y después descubre que el autor nada más satisface su idea y no la del lector. La mayoría de la gente no lee por esto. Los que leemos mucho leemos porque nunca quedamos satisfechos con un libro y vamos a otro autor para ver qué piensa y su estilo. Leer es eso, una búsqueda constante del pensamiento propio reflejado en el escrito de otro.
Escribir casi siempre no sirve para nada, porque trae enemigos, gente que no sabe interpretar un texto y trae también frustraciones personales. Y muy pocas satisfacciones. Pero no puedo dejar de escribir por opiniones en mi contra; o por opiniones a favor escribir siempre lo mismo. Uno escribe su pensamiento, no el pensamiento del Otro.
Fabián Ariel Gemelotti
(Viernes 24 de abril de 2020, cuatro menos cinco de la tarde)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario