El Corrupto, de Charles Beaumont
(f.a.g.)
Hay un autor maldito del horror y la ciencia ficción, Beaumont. Nació en Chicago el 2 de enero de 1929. Escribió algunos episodios para la TV de la serie The Twlight Zone. Pubicó dos novelas nada más, Run from the Hunter y The intruder. Y tres libros de relatos cortos y fue incluído en muchas antologías de ficción. Un autor de culto para los que amamos el terror y la ciencia ficción. Muere muy joven, a los 38 años de Alzheimer. Pero acá lo que importa es su cuento El corrupto, a mi entender una obra maestra de la literatura.
El Corrupto fue publicado en la revista Playboy en 1955, durante la presidencia de Dwght D. Eisenhower. Este presidente fue controvertido, puso fin al macartismo y creó la NASA e inició la carrera espacial. Richard Nixon fue su vicepresidente, y puso mucho énfasis en el control editorial. Hubo mucha censura y mucho control poblacional. Se crearon agencias de control y muchos intelectuales fueron perseguidos (se conoce poco del tema) por críticas al Gobierno y acusados de "pornográficos o de viciar la mente de la juventud". El Corrupto sufrió censura y fue un cuento escandaloso para la época. El fundador de Playboy, Hugh Hefner publicó en la revista una disculpa pública por la publicación de este cuento (la izquierda pidió una disculpa por escrito y la derecha tachó al autor de "degenerado") y una selección de cartas de lectores donde se lo critica mucho al autor y se lo destroza. Beaumont tenía 25 años al publicar El Corrupto. Playboy publicó mucha literatura y muchos escritores saltaron a la fama en la revista de Hefner, ese controvertido personaje que "defendió la libertad sexual y la libertad personal"(no fue tan así, defendió su negocio que es otra cosa) y era un conservador en sus ideas políticas. En Estados Unidos siempre prima el nacionalismo, y no hay mucha diferencia entre ser demócrata o republicano, porque tanto uno como el otro defienden el sistema estatal y las políticas internacionales de saqueo y el control poblacional es muy real en Norteamérica, pese a las enmiendas constitucionales de "libertad individual". Lo jurídico tiene parte de control social y las constituciones de todos los Estados tienen apartados donde autorizan acciones totalitarias al Poder Ejecutivo para actuar sobre la población. El Derecho es una ciencia de la desigualdad y del control, pero la venden como "ciencia del equilibrio".
El Corrupto es un cuento al estilo Orwell en 1984 y al estilo Damon Knigh en Cómo servirlo al hombre, esa genialidad donde las mujeres en el futuro solamente están para satisfacer las necesidades masculinas. Una obra que inicia el futurismo en la ciencia ficción moderna. Pero El Corrupto es otra cosa, habla de una sociedad de control de la sexualidad. El cuento es corto y se lee rápido, pero la historia quedará para siempre en tu cerebro. El cuento se inicia en un bar para hombres y llega un tipo y se sienta. Y pide un trago y otro hombre lo observa y quiere seducirlo. Es bar de diversión de la nueva sociedad. Es un mundo donde están prohibidos los heterosexuales, y solamente los hombres con los hombres y las mujeres con las mujeres. Un senador y una senadora impulsan el control de la sexualidad poblacional alegando el "vicio y la perversidad sexual". Lo que queda claro en el cuento es la homosexualidad como un paradigma de "la nueva sexualidad". El cuento es una historia de amor y transgresión. El tipo espera a su amante femenina. La mujer llega vestida como hombre y se sienta. Ellos se aman, son heterosexuales (anormales para la sociedad esa) y tienen miedo. Se besan y se dicen que se aman. El le habla del pasado cuando hombres y mujeres podían amarse libremente y vivir juntos. Hay una Unidad de Control que vigila a la población, y controla la sexualidad. Los heterosexuales son perseguidos y adoctrinados por sociólogos y psicólogos y medicados. En el cuento queda claro la seducción homosexual como "la nueva sociedad". Hay seducción de un gordito al tipo, y un mozo seductor que seduce al tipo. El tipo dice: "mi rostro no parece heterosexual", porque el miedo predomina y ser hetero es ser "anormal". Dos mujeres entran al bar y son echadas. Los hombres bailan entre sí y se dan besos de lengua. Mina ama al tipo. La Unidad de Control es la Unidad del Vicio. La heterosexualidad es un "vicio perverso" y la nueva sociedad impulsada por el estado no permite la unión entre hombres y mujeres, son perseguidos. El cuento tiene un final que recuerda a 1984 en su historia de amor. El cuento es una sátira al mejor estilo Jonathan Swift, pero con una trama opresiva y distópico al estilo Matheson y Orwell. El cuento nos recuerda a Visiones peligrosas, de Harlan Ellison, esa historia donde todos los hombres son hermanos y se termina el sexo. Una historia moral de una sociedad comunista mal interpretada. Y más precisamente al filme pornográfico argentino Las Tortugas Pinjas donde coger transmite un virus mortal, pero las Tortugas con sus pijas no se contagian y se cogen a todas las mujeres. Filme de culto de los noventa.
El control de la sexualidad de la población es el paradigma de las sociedades totalitarias. Los nazis, los fascistas, los populismos de derecha (y algunos de izquierda también, por no decir todos), los comunismos soviéticos y chinos se metieron en la vida sexual de su población. En la Edad Media los candados y cadenas vaginales medievales, la prohibición sexual entre nobles y siervos y el celibato sacerdotal fueron formas de control sexual. En la Antigüedad los "anormales" y "enfermos" eran depositados en cuevas olvidados ahí hasta la muerte y mutilados sus penes y quemadas con hierro sus vaginas, para que no se reproduzcan. Los eunucos eran castrados por miedo al despertar sexual y para que cuiden a las vírgenes. Todo control social y sexual.
El coronavirus también es control sexual, no sé si alguien se lo planteó. Más allá del virus (que puede ser real o no, y no quiero meterme en temas médicos que no es lo mío) potencia una pandemia el miedo sexual y favorece el sexo monogámico y aplaca el deseo sexual y tiende a anular la sexualidad libre. Cuando desde los estados se aconseja (todo consejo es una orden cuando lo dice el Estado) el sexo virtual, en ese discurso gubernamental se está instalando el control de la sexualidad. Después podremos discutir mortalidad de un virus, esa es otra discusión de otra ciencia como la medicina que no es mi saber. En la dictadura militar se ponía énfasis en la familia, el bienestar y "la felicidad" como cantaba Palito Ortega en su época de cine durante la dictadura. Sociedades totalitarias hubo siempre y seguirán habiendo siempre.
Charles Beaumont nos muestra en su cuento que todo es posible cuando los Estados quieren normalizar las costumbres y libre sexualidad de sus habitantes.
El miedo es el principal arma de control, sin miedo instaurado en la población a sus leyes y gobernantes ningún Estado podría sostenerse como Estado. La moral es lo primero a normalizar para que el control de la sexualidad sea funcional al Poder estatal.
Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 28 de abril de 2020, cinco de la tarde)
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