¿Soy Peronista?
(Pensamiento político)
(f.a.g.)
Estos últimos meses me puse a pensar si soy Peronista o soy de izquierda o anarquista o qué soy. Siempre estuve a la izquierda de todo, nunca en el medio y menos a la derecha. Soy Peronista por mi familia. Me crié en un hogar Peronista. Milité en el Peronismo. Pero siempre a la izquierda. Voté a Menem en 1989, ¿engañado o por nostalgia? Creo que por nostalgia, porque el peronismo es eso: nostalgia por los símbolos del movimiento. Pero también el Peronismo es ideología y clasismo. Y yo estoy con el peronismo de base, clasista y contra la oligarquía agraria y contra la burocracia sindical. Hay muchos Peronismos, pero yo me ubico bien a la izquierda. Y si soy de izquierda nunca podría apoyar a este Gobierno. No apoyo a este Gobierno porque no cumple con lo que es el Peronismo que yo profeso. No cumple con lo que uno votó en octubre, porque nuestro voto no quería sumisión al FMI y tampoco quería ajustes salarial ni persecuciones políticas. Yo quería un peronismo contra la oligarquía agraria, porque ahí se concentra la acumulación capitalista.
Poco a poco van a ir tocando los bolsillos de cada sector, a todos les va a llegar el ajuste. Hoy soy yo y mañana podés ser vos. Así comenzó el Menemismo, primero fueron los ferroviarios y después fue Aerolíneas, Entel, Correos y todos. Este Gobierno viene por todos y está dispuesto a todo y no tiene límites ni miedos en tocar tu bolsillo.
¿El Peronismo es revolucionario? El Peronismo sí es revolucionario, porque el Peronismo le da identidad a la clase trabajadora y la incorpora al consumo capitalista. Y eso es revolucionario, en un país donde la oligarquía era la dueña de todo. Pero el Peronismo también es patronal, porque cede también su pedazo de torta a los empresarios y permite la explotación capitalista. Esa conciliación de clase Peronista es la que fragmenta al Peronismo y lo divide dentro del movimiento. El Peronismo tiene muchas lecturas posibles, desde Cooke pasando por Montoneros y enfrente la burocracia sindical y en el medio los tibios del movimiento, que balancean según las circunstancias.
Nunca podría apoyar a un Gobierno como este que nos somete, que niega a los presos políticos del macrismo y que da migajas y se somete a los intereses del agro en pos al mandato del FMI.
Sí, soy Peronista. Muy Peronista. Siempre a la izquierda de todo en mi vida. Nunca en el medio y menos a la derecha. No podría apoyar a este Gobierno nunca, porque este Gobierno es la continuación de las políticas de vaciamiento de Macri y Alberto es sobre todo un disciplinador de la ideología Peronista y está corriendo del lugar revolucionario que alguna vez tuvo el Peronismo y llevándolo a la derecha. En definitiva el Peronismo está marchando hacia la conciliación con los intereses del gran capital. El peronismo oficialista actual es de derecha pero se vende como progresista. Así comenzaron los fascismos y así nació también las tres A. Pero este es otro mundo y los monstruos de estos tiempos se llaman mercado y conciliación. Una conciliación de clases al servicio del capitalismo y del Imperialismo. Y eso no es Peronismo.
Yo soy peronista. Los que no son Peronistas son los que apoyan a este Gobierno, pero te corren con el discurso que son Peronistas. Un mundo al revés es la consecuencia de 4 años de macrismo donde las centrales obreras fueron funcionales al modelo macrista y tan culpables del endeudamiento como lo fueron los macristas. Así que no me vengan con que este Gobierno vino a reconstruir el país. Al revés, vino a hacer la última entrega y entregar al país en bandeja al FMI.
Fabián Ariel Gemelotti
(29/01 febrero/marzo de 2020)
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