Los Albertongos y la ideología del amor y la paz (ensayo)
(Macristas ignorantes abstenerse)
(f.a.g.)
La política es una moda que se impone desde los medios. Y hora están de moda los Albertongos. El Albertongo tiene una característica muy particular: coquetea con la grieta pero habla de amor y paz. Alberto Fernández me hace recordar a un pastor evangélico que conocí de chico en una Iglesia Adventista. Una abuela mía era hebrea y otra Adventista. Así que siempre respeté el sábado como día de descanso. Yo soy ateo y Peronista (pero sobre todo nihilista). Había un pastor en la Iglesia Adventista que era igual a Alberto: cara de salame, gordito y bigotudo. Buen tipo, pero siempre daba sermones de amor y paz. Era un Albertongo, así le decíamos los jóvenes en la Iglesia. Nunca fui Adventista, pero tenía amigos de esa Iglesia. Y me eduqué en colegios católicos. Así que las religiones son parte de mi vida. Y me divierten los creyentes, porque te tiran la Biblia y son peores que un Diablo enamorado. Alberto Fernández es un pastor evangélico: sonrisa fácil y ese bigote donde la lengua puede lamer su vida. En 2008 Alberto se pelea con Kristina, porque Alberto defendió al campo en el conflicto con la oligarquía agraria. Kristina elige a Alberto para las elecciones 2019. Tengo mi teoría sobre el tema, pero no tengo ganas de decirla. Es muy sensible criticar a Kristina. Todavía no es el momento. Pero ya tengo mi idea formada de esa elección. Ahora quiero hablar de los Albertongos.
El Albertongo es una mezcla de Peronismo de peluquería y progresismo del desarme y la mortadela. Alberto se dice estar a favor del aborto pero va al Vaticano (un acreedor del país y miembro con capitales del FMI) a hablar con el Francisco, que por lógica e ideología cristiana está en contra del aborto. Los medios opositores a los Albertongos salen a decir "Alberto habló de aborto". C5N (un medio hegemónico también, de la hegemonía Albertonga no del clarinete) dice que no habló de aborto. O sea, ¿de qué hablaron? El Vaticano es acreedor nuestro, yo creo que se negocia el pago de la deuda. La sonrisa fácil de Alberto y ese bigote repugnante y esa pancita de fiambre caro y falta de abdominales es un caballo de Troya. La gente entra y entró fácil, porque la marcha y los íconos peronistas son una buena ensalada para el asado. Alberto sale a decir en enero (mes de paz y de amor y de playa) que hay que ser "solidario" y bombardea a un sector de trabajadores: "el 82% es un privilegio". La gente toma sol, chapotea en el agua y come choripanes en la Rambla. Alberto entra en tu conciencia como caballo troyano. Todos aplauden. Veinte tractores putean y las Retenciones de rebajan. Después te hacen creer que el problema del país son 200 familias ricas, y el problema del país son esas 200 familias y los acreedores. Estamos al horno. Hace mucho calor y el caballo entra fácil.
Los Albertongos se dicen "peronistas" pero se van acercando día a día a la ideología del saqueo. Alberto hace concepciones con el FMI. El FMI está feliz con Alberto. Doña Rosa de macrista pasó a Albertonga. Estamos en el país de los Albertongos. En 2018 la deuda fue aceptada por el silencio de una CGT de panzas llenas y funcional al FMI. Nadie levantó un pelo. El país entró en la vorágine carnicera de la inflación y caída del salario. 2019 el dólar de 40 se va a 60. Tu salario desapareció. Pero todos contentos, porque "todos unidos junto a Alberto". De las cenizas se levanta el amor. Pero eso es ¿amor? Ya lo decía Barthes. Esto es política y de las cenizas todo se va a la mierda.
A muchos Albertongos les molesta que critiquen a Alberto. Ellos piensan que Alberto es Moisés. Pero Moisés tenía un pacto con Jehová. Alberto tiene un pacto con el FMI. No es la Torá. Es la Biblia. Para el pueblo hebreo no es lo mismo. Pero somos Cristianos. Yo soy ateo. O simplemente soy alguien que escribe. Me han insultado y me han hecho callar los puritanos Albertongos. Son tan pavotes como lo fueron los macristas. Pero ahora la sonrisa evangélica de Alberto es la "liberación". Muchachos, de liberación hablábamos en los 70. Ahora estamos en 2020. Ahora Unidos o Dominados. Yo creo que Dominados. Perón fue un traidor pero era inteligente. Y tenía muchas mujeres. Alberto tiene una. Una mujer. ¡Grande Alberto y su falta de abdominales!!!!
Te corren los Albertongos por izquierda y si uno los crítica para ellos uno es "gorila y pelotudo". Lo que pasa que los Albertongos creen que a la Historia la manejan dos o tres personas. Les aviso que la Historia es otra cosa. La Historia es mucho más compleja. Les recomiendo hacer la carrera en 5 años y leer Dos Mil Libros para que puedan colgar el diploma y hablar de Historia.
Pero es así. Yo me hago problemas al divino botón (botonazo son los Albertongos) teniendo tantas mujeres para disfrutar de la vida. Lo mejor del verano fuiste vos. Pero también Ella. Nunca voy a olvidarte. Te amé durante 16 días allá en Mar del Plata y en Capital. Tu rostro rubio, de ojos grises. Tu piel tostada. Sobre todo amé tus caricias y penetrarte al despertar de dormir enroscados mirando el mar desde el ventanal del hotel cinco estrellas.
Albertongos disfruten de la vida. No se coman los sapos. Comete una mujer joven y que te ame por 16 días. Eso es el verano.
¿Qué es el amor?
Voy a leer de vuelta Fragmentos de un discurso amoroso.
Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 02 de febrero de 2019)
Desde Rosario, primer día de la vuelta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario