Entre la "verdad" y la "mentira"
(f.a.g.)
El Gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos está aplicando la misma receta que Macri: ajustar a la clase trabajadora. Pero hay una diferencia con Macri, porque este Gobierno invierte el lenguaje. Si para el macrismo "ajuste" era lisa y llanamente "ajuste", y logra vender al país y saquearlo (desde el lugar de "malo"), para este Gobierno no existe la palabra "ajuste" ni "saqueo"; esas palabras fueron cambiadas por "solidaridad" y "necesidad". Las palabras juegan en el discurso de poder. Si Macri tenía el camino definido de Reforma Previsional y Contraer Deuda; para el Frente de Todos todo pasa por "necesidad y urgencia", todo con la complicidad de la CGT y la CTA. Los gremios juegan un papel fundamental en este Gobierno. El Ministro de Economía habló de subir la edad jubilatoria, dice lo mismo que decían los macristas; pero lo dice desde el "progresismo". Argumentan que la expectativa de vida es "otra" y la gente "vive más". Eso mismo argumentaban los macristas. Eso mismo fue 2017 cuando fue la única vez en los cuatro años de Macri que el pueblo salió a la calle. En ese año el Kirchnerismo era otro, Kristina era otra y Alberto ni asomaba la cabeza en el panorama del debate. Los Gremios eran "peronistas" y el pueblo tenía "esperanza". Pasaron los años y se acható el pueblo y el país se endeudó ante la complicidad gremial y el silencio del pueblo argentino.
Este Gobierno invierte las palabras. Juega con los sentimientos del pueblo y usa al lenguaje desde lo perverso. Estamos ante algo que nunca hemos visto antes. Estamos ante lo que Orwell llamó "la neolengua". El FMI agradecido, porque ahora los gremios juegan para el imperialismo y el pueblo está vacío de pensamiento.
Hemos llegado a 1984.
Fabián Ariel Gemelotti
(Miércoles 19 de febrero de 2020, cuatro de la madrugada)
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