¿Para qué sirve la educación en el siglo de la No educación?
(f.a.g.)
La pandemia trajo problemas gravísimos en educación que dentro de unos años serán visibles. Por ahora estamos viviendo la "fiesta de la No educación". Pero no es solamente la pandemia, hay generaciones enteras con problemas educacionales gravísimos. Generaciones que no leen, no pueden abstraer un pensamiento y no pueden escribir tres líneas seguidas expresando algo. No pueden elaborar ideas erróneas o certeras; no pueden elaborar un pensamiento propio. Se cree que una idea debe ser "certera" y abarcar una "verdad". ¿Qué es la verdad? ¿Qué es algo certero? ¿Qué es ficción y qué es No ficción? La verdad está elaborada desde la ficción y la ficción a su vez parte de lo real. Se juntan siempre en un punto y se confunden y eso es Literatura. El discurso político está elaborado desde la "mentira" y "mentira" no es ficción; la mentira es parte de lo "real" del mundo tangible.
La Argentina se ha transformado en los últimos años en un país con un nivel cultural muy bajo. Todo tiene una razón de ser. Una razón que tiene algo certero: la educación es deficiente porque hay una economía de sometimiento. Los 90 fueron el punto de unión y de conflicto a la No educación. La fiesta menemista trajo desempleo, marginación y un gusto cursi por la vida. Fue la década de la glorificación de lo vulgar, del desprecio por el saber y de las masas de desempleados sin acceso a la educación (se juntan tres generaciones acá: padres de cuarenta con bajo nivel educacional, hijos de 24/5 con pésimo nivel cultural y nietos que sufren la pandemia y un nivel muy pobre de educación visible dentro de diez años o menos). Todo tiene un costo, y la fiesta se esta empezando a pagar. Hay un desprecio muy grande por todo lo que sea elaboración propia, por el saber y por la cultura como elemento de emancipación. Mientras más ignorante es la gente es más fácil crear fanáticos, intolerantes y devoción a liderazgos políticos; devoción a "rostros" del poder. El poder se construye desde la ignorancia. Sin ignorancia no tiene peso de decisión el poder.
Un país con una educación deficiente en todos los niveles trae pobreza y desprecio a la vida. Un país donde no hay acceso a los niveles de educación trae aceptación de cualquier orden económico sin oposición. No puede haber lucha de clase "en las calles" en un país donde la mayoría es desclasado. Y no es desclasado solamente por su posición económica, hay desclasados por "ideas" y por no poder distinguir de qué lado están a la hora de definir una lucha de clase. La pertenencia a partidos políticos burgueses (Socialismo, radicalismo, Peronismo, izquierda institucional, derechas) no es pertenencia de clase. Una clase no se define por la pertenencia a liderazgos políticos, es mucho más compleja su definición. Esa complejidad no se puede comprender porque las clases sociales en Argentina tienen un pensamiento desclasado.
Un país con una pandemia es un país condenado al desastre. Y no creamos que las pandemias son gratuitas, porque una pandemia también es un agente de opresión y siempre al servicio de las clases dominantes.
Pero lo peor de todo en Argentina es que la intolerancia no permite que se escriba libremente. No importa si este pensamiento es certero o erróneo, es una elaboración propia y toda elaboración personal es parte de la lucha de clase.
Fabián Ariel Gemelotti
(1 de enero de 2021, tres y veinte de la tarde)
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