Apoyo masivo a Juan de los Palotes
(f.a.g.)
En Facebook se escribe con pésima ortografía, sin puntuación y las frases son cortas. En una frase se quiere resumir una idea que lleva por lo menos una página explicarla. Eso es Facebook. Pero eso no interesa, cada cual que use su ortografía y escriba como quiera. Nunca escribiría con lenguaje "inclusivo", pero tampoco me molesta. Cada cual escribe como puede o como guste. De eso se trata la libertad de expresión. Pero me divierten los grupos de opinión de las redes, son muy primitivos y muy violentos. Hay insultos, agresiones personales, racismo, homofobia y miles de cosas más. Se pelean como en una cancha de fútbol. Macristas contra albertistas. Mitristas contra rosistas. Los que defienden a Batman contra los que defienden al Zorro. Nunca me pondría a debatir ni hacer una pregunta en esos grupos. Pero me gusta leerlos, de punta a punta. Una vez me causó risa un muchacho que defendía a muerte al Gobierno Nacional. Enfrente tenía otro que lo cuestionaba. Se insultaban a morir. Escribían con miles de errores ortográficos y ninguno tenía idea de conceptos económicos. Hablaban fanatizados, con odio y cada cual buscaba la ofensa personal del otro. Hice captura de pantalla y esos diálogos van a un ensayo que estoy escribiendo sobre Facebook. Un libro que empecé hace un mes, escrito en los ratos libres y viendo qué es Facebook y el nivel educacional y económico de los que juegan ahí. En las redes tenés de todo, la mujer romántica, el Gordo, la vieja que se saca fotos con piernas sueltas y es ridícula. La chica hermosa que seduce. El agresivo que insulta. La vieja que habla de Dios. El religioso, el poeta, el lector de libros aburridos, la que tira las cartas. La feminista fanática y la anti feminista fanática. El.peronista que justifica todo. El gorila pobre. Todo está en las redes. Por eso es potable un libro sobre Facebook, desde mi impronta y estilo. Algo personal que va saliendo.
En Facebook está todo. El mundo moderno es virtual. Mi vecina tiene una cuenta en Facebook. El marido es celoso. Mi vecina tiene una cuenta secreta. Se hace llamar "....." y ahí se saca fotos del culo y las tetas tapaditas. Nunca muestra la cara. Pero tiene 500 "me gustas". El otro día miro quién pone "me gusta ahí" y están muchos conocidos. El marido no debe saber porque si lo supiera se pondría muy loco. Lo conozco, el Gordo trabaja de sol a sol y su mujer tirada en la cama todo el día es la reina de las redes sociales.
Me divierte leer esas cosas, nunca pregunto ni hago comentarios. Cuando los he hecho me han agredido mal o no respondido. No me interesa debatir ni pelear.
Las redes sociales son un reflejo de la sociedad actual: agresiones y frustraciones personales que se reflejan en palabras hirientes al otro. mientras más se lastima al oponente es como que más goce hay. El fanático quiere insultar y piensa que tiene una verdad "absoluta" y que el Otro es un enemigo a muerte. ¡Son redes, es virtual! Las redes son para que se descargue adrenalina y que nadie protesta en la vida "real". La protesta debe ser en las calles no por internet, porque las redes son parte de los medios masivos. Los medios contienen y ocultan lo que es "real" y la realidad de la vida no es algo virtual.
En un mundo cada día más agobiante y más opresivo las redes van a ser el soporte de la modernidad. En un mundo donde se vive con miedo, encerrados y sin posibilidades de modificar cosas las redes son el trampolín a la fantasía. En las redes hay hambre de muerte y hay sobre todo esa necesidad de destrozar lo que el otro piensa. Y no se trata de libertad de opinión, porque la libertad no es posible cuando no elaboramos una idea propia. Una idea no es posible cuando el odio alimenta nuestra vida virtual.
Pero es muy divertido ver lo mal que se escribe en las redes, el fanatismo, el odio y el nivel por el suelo del pensamiento. Si este es el futuro de la humanidad hasta acá llegó la vida. El futuro es el presente, porque el presente ya es futuro.
Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 28/01/2021)
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