Las Iglesias evangélicas y la derecha
(Primera parte)
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
Del Jesús real al Jesús místico.
"Si Jesús volviera sería ateo", me dice siempre un gran amigo. Martín hizo el secundario conmigo en la Dante. Es sacerdote de vocación. Un tipo que sabe mucho de Teología y de Religiones comparadas. Cada tanto almorzamos juntos y hablamos de dos temas que nos apasiona: el Jesús histórico y la Historia de las religiones. Lo vi hace poco y me dijo esa frase tan bella que inicia este escrito.
El Jesús histórico no es el Jesús que todos conocemos. Jesús sufre varias transformaciones históricas hasta el presente. De un Jesús "normal" y tipo "simple" va mutando a un Jesús "mito" y transformador de conciencias. El Jesús del siglo 1 es un Jesús real que es parte de un pueblo oprimido y no es un Jesús mito. El mito vendrá después, porque Los Evangélicos no los escribe Jesús ni sus apóstoles, los escriben los nuevos creyentes en ese hombre llamado Jesús. Esos creyentes forman un mito nuevo y de las cenizas del asesinato de Jesús nace una religión nueva en el Imperio. Jesús ya en los siglos 3 y 4 no es el Jesús del siglo 1. La Iglesia Católica nace sobre las bases de ese Jesús mito creación de los primeros cristianos. No nace sobre las bases del Jesús del siglo uno. La Iglesia empieza a partir de su formación institucional a transformar a Jesús en varios Jesús. Y así pasamos del Jesús real antes del catolicismo al Jesús mito del siglo 4 y del mito al Jesús místico de la Edad Media. Ahí parte otra forma de ver a Jesús. Si la Iglesia nace del mito, se fundamenta sobre la mística religiosa en el Medioevo. Ya Jesús deja de pertenecer al mundo oriental para pasar a ser parte del mundo de Occidente. La Iglesia actual es la Iglesia que se transforma en tal en la Edad Media. Ahí empieza un conflicto nuevo para Occidente: el Poder del Papa sobre los estados nacionales. Surgen las naciones modernas y la Iglesia pasa a ser parte de las decisiones del mundo. Religión, Estado y Hombre pasan a ser una trilogía del mundo. La conquista de América se fundamenta desde lo religioso y los estados que invaden las nuevas tierras acrecientan sus dominios en base a la Teología de dominación.
El siglo 19 encuentra a Estados Unidos sobre bases sólidas en su devenir capitalista. La joven Nación para transformar su mundo en capitalista necesita bases sólidas religiosas y morales. Necesita de Iglesias que funden sobre la moral occidental un mundo capitalista firme. Y ahí surgen la mística espiritual de la América evangélica. Sobre las bases del Jesús místico se asientan los padres fundadores de Estados Unidos. Surgen cuatro iglesias fundamentales: Adventistas y la "esperanza" de la venida de Jesús. Bautistas estadounidenses. Mormones y los fundamentos morales de la conquista del Oeste Americano. Y los pentecostales y la unidad en Jesús en la salvación por la fe. Estos últimos se ramifican en varias iglesias. De Estados Unidos parten misioneros a todos los países del mundo. Son la vanguardia del Imperialismo norteamericano. Penetra más fácil un Jesús místico que un ejército con metralletas. Los pastores pentecostales harán el trabajo sucio que los antropólogos hicieron en el África para los europeos. Ya a principios del siglo veinte en Brasil empiezan a crecer las iglesias pentecostales. El catolicismo va perdiendo adeptos, por falta de vocación y de dinero. Y de un Jesús real del siglo uno llegamos a un Jesús místico e imperialista que funda las bases del capitalismo en América.
Bolsonaro es un hijo directo del nuevo capitalismo.
(Continuará)
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