El racismo metido en nuestros cuerpos
(Por: F A.G)
No sé para qué escribo esto si nadie lo va a leer. Pero igualmente lo voy a escribir, y tratar de ser claro sin usar palabras difíciles o rebuscadas. Escribir debe ser algo natural, debe salir rápido y fácil.
Lo de Bolivia me hizo pensar mucho, porque es un país donde hay racismo. Lo de Chile también me hizo pensar mucho, otro país con racismo. Pero ese racismo que vemos en Bolivia y Chile también existe en la Argentina. Racismo abarca muchas cosas, desde el color de la piel de una persona hasta su nivel cultural y su pertenencia social. Un pobre es discriminado por su pobreza, y ¿por qué los pobres son "negros" y los ricos "blancos"? La cuestión de la piel y su color empieza ya con la conquista de América y en los países del Continente se asienta con la Independencia. La primer lucha independentista es en Haití a fines del siglo 18 y principios del 19. Los esclavos negros se rebelan contra los blancos. Ahí tenemos el primer movimiento de Independencia de América. Después vendrán otros, pero desde otro lugar. Los movimientos de independencia de América serán movimientos burgueses del poder blanco de América. Los hijos de españoles educados en Europa llevarán las banderas de la independencia de Argentina, Chile, Perú, Venezuela y Colombia. Al lograrse la "libertad" del yugo español, no será más que un mero cambio de "amo" donde los patricios de los países independentistas borrarán de un plumazo al "negro" y al "criollo". Ahí empieza otra cuestión en América: las oligarquías nacionales se adueñan de los territorios nacionales y hacen alianza con las economías capitalistas europeas. En Chile se relacionan con Inglaterra. En Argentina también. Esto lo digo para los que tienen ese odio racista hacia el chileno porque dicen que son pos Inglaterra. Nuestra burguesía le vende todo a Inglaterra y le piden préstamos de dinero. Rivadavia contrae deuda con Inglaterra. Esa deuda será nuestra primera cadena con los mercados de capital extranjeros. Así nace "la patria" y ese concepto de "patria blanca", que perdurará en el tiempo y formará la idiosincrasia nacional. Rosas es un "tipo duro" de una dureza que peca de "totalitario". Pero fue necesario ser así, contra el poder patricio y contra las oligarquías de la tierra que querían un país colonia del capitalismo europeo. Rosas tiene otra visión de país. Pero Rosas pierde y gana la oligarquía mitrista. Y ahí nace otra Argentina más dura: de las oligarquías patricias pasamos a las oligarquías agrarias, a una oligarquía que se adueñará del país. Esa oligarquía hará de Argentina un país vendedor de su materia prima al capitalismo a cambio de capitales para beneficio de las clases dominantes nacionales. Esa oligarquía se adueña de tierras y esclaviza al criollo y al inmigrante pobre europeo y así nacen los "dueños del país". Era común en esos tiempos que el Estado diera tierras a familias de "apellido" para "que la patria se haga grande"(Sarmiento) y porque "el gaucho vago no quiere trabajar la tierra"El Facundo, Sarmiento. Este concepto también está en Juvenilia de Cané). Ahí nace un concepto que perdura: el pobre es "vago" y el blanco rico "busca el progreso". Esos ideales de crecimiento nacen con las oligarquías del siglo 19. Es tan profundo el paradigma que ni el Peronismo pudo eliminar ese concepto racista metido en nuestro cuerpo social.
Pero como digo al principio de este escrito, para qué mierda escribo esto si nadie va a leerlo. Nadie lee lo que escribo, a nadie le interesa. Nadie tiene obligación de nada. Pero yo tampoco tengo obligación de ser correcto con lo que escribo y por eso yo escribo lo que se me canta la pija y lo escribo como quiero. Y los que se ofenden con mis escritos que me chupen bien la verga. Y siempre dispuesta para romperte el orto a las esposas de cualquiera.
Bueno, voy a contar cuando me cogía a la esposa de un amigo. Era muy puta y mi amigo un pelotudo. Pero tengo sueño, y voy a dormir la siesta. Quizás algún día cuente cómo le gustaba tragarse la leche a la esposa de mi amigo.
La Historia Argentina me apasiona.
Fabián Ariel Gemelotti
(Hoy)
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