domingo, 24 de noviembre de 2019

La Iglesia 3

Las Iglesias evangélicas y la derecha

(Tercera parte)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El pobre y la pobreza

Pobres hubo siempre, no es un invento del capitalismo ni del neoliberalismo, pero la pobreza no fue siempre igual, o por lo menos hubo varias construcciones de pobreza. En el mundo Antiguo la pobreza estaba naturalizada por tres componentes fundamentales: el esclavo; el trabajador de la tierra; y el hombre libre. Se nacía pobre y se moría pobre. Se nacía rico o noble y se moría noble y rico. El hombre en el mundo Antiguo en su gran mayoría era un simple objeto, a no ser que seas noble. Se aceptaba eso como algo natural, más allá que hubo muchas rebeliones de esclavos y trabajadores, pero todas fracasaban porque los ejércitos mercenarios las arrasaban. Cuando el hombre forma el Estado, deja de ser libre, porque el estado necesita de una clase dominante y trabajadores. El escriba, sacerdotes y el rey son la clase dominante. Después hay escalones de los dominados: comerciantes, trabajadores libres, campesinado agrario y por último el esclavo. La esclavitud era algo tan natural que nadie la cuestionaba. El esclavo era un objeto de uso, podía servir para cualquier cosa que el amo quiera. El pobre de la Antigüedad es un paria social. Jesús fue un desclasado y su vida transcurre entre su clase social y el odio de las clases dominantes: saduceos y fariseos y romamos. A Jesús lo matan por pobre, no por otra cosa. El pobre es un objeto, y es molesto un pobre entre los pobres. Nadie levanta un dedo por Jesús, porque Jesús era una especie de "loco predicador", y se podría decir que la muerte de Jesús pasó desapercibida. Miles de pobres eran crucificados por hechos delictivos en todos los dominios romanos.
El mundo capitalista tiene una diferencia muy marcada cuando se habla de pobreza: se es pobre porque "no hay capacidad de ser gente bien". El pobre del capitalismo lo es "por decisión propia, no por un orden natural" (Spring). De lo natural del mundo Antiguo con el capitalismo pasamos a la pobreza por "vago, por negro o por herencia de pobre". El capitalismo es "la felicidad" y quiénes son pobres "son infelices y felices al mismo tiempo". Las Iglesias evangélicas trabajan esta cuestión: "ven al reino de Dios y serás feliz", "Dios es amor" "acepta tu condición social", frases y frases que largan y manejan para alinear las mentes de "todos y de todas".
Las Iglesias evangélicas van a la villa, y predican. Van como un "igual" de igual a igual hablan. El pobre se muere y lo santifican. El pobre vive en la mugre y lo santifican. El pobre no come y el no comer no interesa, porque "la salvación es por la fe". Para el pastor pentecostal el pobre es pobre "por mandato de Dios". No ven estructuras y clases dominantes generadoras de la pobreza. Al pobre se lo convence a sangre y espada, y quienes estén en desacuerdo "irán al Infierno". El Infierno es el castigo a desobedecer la "verdad revelada a la Iglesia". Pobreza, verdad,y fe son los componentes de las Iglesias evangélicas. "No tengas sexo, no tomes vino, no te drogues y pagame el diezmo", y el pastor sí va al Infierno "porque coge, se droga y se afana el diezmo". Pero el fiel vive en la culpa que el pastor coloca en su cabeza.
El catolicismo en eso es mucho más puro y libre. Pero también tienen sus cosas.

(Continuará)

Cuarta parte: de Bolsonaro a los blanquito con la Biblia en Bolivia

Fabián Ariel Gemelotti

No hay comentarios.:

Publicar un comentario