La piel
(relato)
(f.a.g.)
Se levantó muy tarde ese lunes de marzo y tomó café y fumó un Marlboro y se lavó los dientes y se cambió y salió a la calle. Las nubes ahí arriba formaban un dibujo de una mujer de tetas pequeñas y cuerpo esterilizado. Eran nubes que anunciaban la lluvia y él salió sin paraguas y no quiso volver a buscarlo y se sentía triste y alegre y estaba muy desenfrenado. Y sacó el celular del bolsillo y telefoneó y atendió una voz del otro lado y era María y María era su amor y María tenía tetas chiquitas y cuerpo esterilizado como a él siempre le gustaron las mujeres. Su novia anterior tenía tetas grandes y era morocha y como toda morocha que no se asume como morocha se teñía de rubio y así era una teñida de tetas vulgares y cuerpo más o menos común y un día conoció a María sentada en un banco de una plaza y María era más joven que su novia anterior y sus tetas pequeñas estaban ahí pegadas a ese vestidito de colores y su pelo era naranja y sus ojos azules y sus labios finitos y su mirada perdida en la nada y él se sentó a su lado y prendió un porro y la chica de tetas pequeñas le pidió una seca y así conoció a María. Y él le dijo a la chica que vivía solo y fueron para el departamento de él y el portero lo miró con bronca porque el portero tenía una mujer gorda y fea y sentía envidia de él y él subió en el ascensor con la chica y entraron al número 234 que es el número de su departamento y ahí la chica de tetas pequeñas se sacó la remera y él vio unos limoncitos fresquitos y no la tocó y la chica se sentó en un sillón blanco y él frente a ella se sentó en otro sillón pero el sillón donde él se sentó era negro y se miraron y ella con sus tetitas y él con su remera negra y prendió un pucho él y ella lo miraba y él la miraba y los dos se miraban y esas miradas eran miradas vacías y terminó el pucho y aplastó sobre un cenicero el cigarrillo terminado y el humo dejó así de expandirse con su aroma a Marlboro y él se levantó del sillón y se dirigió a un estante de libros y sacó un libro y se dirigió a la chica y se lo dio y la chica agarró el libro y lo miró con curiosidad y lo dejó en el suelo y él se sacó la remera y las botas y el pantalón y se arrimó con todo su cuerpo a ella y la chica le metió la mano por arriba del eslástico del calzoncillos y le sacó la verga y la chica de tetitas se metió la verga en la boca y su lengua era única y sus labios aprisionaban y se la metía bien adentro y él agarró la cabeza de la chica y la acaricio y...
María lo esperaba en un bar e iban a tomar algo y después al cine y quizás caminarían si no llovía pero iba a llover y pasarían la tarde en el cine y en bares tomando capuchinos y jugos de naranjas y serían felices y María tenía las tetitas más lindas de todas las tetas y él la amaba y su ex novia tenía tetas vulgares enormes y era una tipa muy vulgar y su ex novia no gustaba de caminar ni de ir al cine y tampoco tomaba capuchinos ni jugos de naranjas ni era inteligente y no disfrutaba de la vida como disfruta su María y sus tetas pequeñas y pelo naranja eran la belleza que tanto él amaba de su María. Y ya estaba llegando al bar y él bar estaba ahí a unos pasos y mucha gente en la Peatonal y siente el frío del metal por la espalda que entra en su carne y siente frío en el cuerpo y se marea y tambalea y cae ahí en la Peatonal y está tirado en el suelo y sus ojos lagrimean y mucha gente se amontona a su alrededor y ve a la gente en penumbra porque su vista se nubla y se va apagando y ve un rostro frente a sus ojos y hace un esfuerzo para ver bien ese rostro y ese rostro es el de su ex novia que le muestra una navaja ensangrentada y esa sonrisa malvada de esa mujer de tetas grandes y vulgares y de pelo teñido es una risa de triunfo y las lágrimas caen de la cara de él y su ex novia está ahí y de pronto ya no la ve y ahí tirado en el suelo siente que su cuerpo ya se enfría y que los músculos no responden y cierra los ojos y siente el ruido de las sirenas y siente náuseas y frío y dolor y empieza a llover y es una lluvia fuerte y su rostro se moja y ya no tiene fuerza para abrir los ojos y se acuerda que no trajo paraguas y siente los pasos de la gente y siente que se muere y siente tristeza y alegría y ve a María desnuda con sus tetitas limoncito y la ve en un sueño y él está ahí sentado en el sillón negro y María lo mira y el frío invade todo su cuerpo y muere y toda muerte es el final de la vida.
Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 10 de mayo de 2020)
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