La insoportable levedad de lo tóxico
(ensayo)
(f.a.g.)
No voy a hablar de Bernardo Stamateas, no me interesa ni leo autoayuda. No voy a hablar de gente tóxica usando el discurso de las religiones ni la filosofía berreta de las redes sociales, puro infantilismo mediático de los navegadores de redes. Voy a hablar de lo que se me cante a mí y al que no le guste le propongo que me bloquee o lo bloqueo yo, pero que me lo hagan saber así sé si debo bloquear. Céline y me gusta mucho Viaje al fin de la noche. Es mi libro de cabecera. Me gusta Céline porque me gusta. No voy a dar más explicaciones del por qué. Uno encuentra a diario a muchos imbéciles, porque el imbécil está ahí a la orden del día, para molestar y generar malestar. El imbécil es aquel que te cuestiona todo y te da consejos. O sea, es el imbécil más común de encontrar. Las redes sociales están llenas de imbéciles, gente mediocre, gente mala leche, gente sin nivel cultural, gente que es una imbécil. El problema es que el imbécil cuando se te cruza en el camino puede generarte mucho malestar. Recuerdo a dos imbéciles que cuando yo escribía artículos políticos me salían al cruce, dos imbéciles muy imbéciles. A esos imbéciles los terminé bloqueando por imbéciles. Pero hay otros imbéciles que tengo que bloquear también, un par de imbéciles que dejo para ver si alguna vez reaccionan. O sea, imbéciles maleducados, chupa pijas, y lamedores de ortos. Me molestan los imbéciles que dan consejos de "vida". Esa gente que te dice cómo tenés que pensar y vivir para ser "feliz", como que ellos tienen la fórmula del "bienestar y la felicidad". Esa gente se te cruza en todas partes en la vida y se potencia en las redes sociales. Las redes sociales son totalmente alienantes, una pérdida de tiempo y un lugar de mucho malestar. Muchos me dirán por qué escribo esto (lo están pensando seguro) Y me dirán muchos por qué uso redes para subir cosas. Les respondo a los imbéciles que piensan eso: que se vayan a la concha de su madre el que piensa eso, yo subo lo que quiero y lo publico donde quiero. Estoy muy pero muy bien, soy una persona muy feliz en mis cosas, escribo esto porque se me canta la pija y si no te interesa no lo leas. Los imbéciles piensan que uno es un imbécil porque escribe esto, o sea, el imbécil te dice imbécil porque uno escribe lo que para ellos es algo sin sentido y no tiene gracia. Los peores imbéciles son los que te leen y no te manifiestan que te leen, o sea el imbécil más común de todos. La vida es una vida y nadie tiene la fórmula de "la felicidad" pero desde el llamado "consejo" ahí aparece el que piensa que tiene la llave de "la vida". Después tenemos a los imbéciles ilustrados (o sea, los que leyeron fotocopias en la facultad y tienen un titulo universitario), esos imbéciles son peores que el imbécil inculto. El bruto muchas veces actúa por bruto, pero el "ilustrado" muchas veces actúa por mala leche, o sea lo hace porque es un reventado hijo de mil puta. Ilustrados en medicina, los más hijos de putas de todos; en Humanidades, lectores de comentarios en internet y no de libros completos; lectores de sandías acuáticas.
Bueno y bueno. Hay cosas más importantes en la vida que escribir algo contra los imbéciles. Coger y leer es mucho más importante. Es lindo que te chupen el culo, el culo de culo, y que la lengua se meta bien adentro. Pero yo odio a los lamedores de culo de no culo, o sea a esos imbéciles que siempre tienen la "justa" y te quieren dar consejos de vida. O sea, imbéciles pelotudos.
Así que sigo bloqueando imbéciles.
La vida es hermosa en su mierda cotidiana.
Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 14 de mayo de 2020, tres y cuarto de la tarde)
Posdata: si no te gusta no me leas y bloqueame ya mismo. No me interesa ti opinión sobre lo que escribí. Así que no opines si no estás de acuerdo.
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