domingo, 17 de mayo de 2020

El dia

El día después

(f.a.g.)

El 20 de agosto de 2020 se levantó la cuarentena, y los abrazos y besos y caricias se desparramaron por todo el mundo. Unos médicos uruguayos descubrieron una vacuna. Todo el mundo se vacunó, pero todavía se debía llevar un protocolo para evitar que el virus vuelva a surgir. Una de las medidas más esperadas fue la habilitación de los hoteles alojamientos. Los amantes, novios ocasionales y aventureros del sexo estuvieron meses sin tocarse y sin la privacidad de una pieza de hotel.
-Hola chicos.
-Una pieza por favor.
-Tenemos pieza onda pandemia, con cama redonda y gel y jabón a montones y otra pieza simple.
-Cualquiera, solamente queremos estar dos horas.
-Pero los colchones se usan y se tiran y la pieza es cara ahora
-No importa, tengo dinero.
-Cinco mil pesos dos horas con sábanas descartables y colchón a la basura también.
-Pero estamos vacunados.
-Sí, pero todavía hay que protegerse chicos.
-Bueno, la habitación común.
-Cuatro mil sin colchón y hacen sus cosas en una sábana tirada en el piso.
-Bueno, la otra habitación.
-Cinco mil y tienen que darme las libretas de vacuna.
-Ella se la olvidó.
-Entonces no pueden pasar.
-No sea mala, hace meses que no tenemos contacto carnal.
-Vayan a buscar la libreta y regresen.
Los amantes se van a buscar la libreta y regresan.
-Hola chicos.
-¿La otra empleada?
-Terminó el turno, ahora estoy yo. ¿La conocen a la otra chica?
-Fuimos a buscar la libreta de vacunas.
-Les comento que llegaron en el peor momento.
-¿Qué pasa ahora?
-Van a tener que esperar porque la Brigada de Limpieza Municipal están desinfectando las habitaciones.
-¿Tardaran mucho?
-Dos horas.
Y la pareja se va a dar una vuelta y caminan de la mano y ese amor de amantes y novios ocasionales desespera por la intimidad.
-Hola chicos.
-¿La empleada de hace dos horas?
-Se fue a comprar sábanas.
-No importa, ya. Queremos una habitación.
-Pero tienen que esperar que traiga las sábanas nuevas.
-Pero no importa, sin sábanas.
-Imposible, el protocolo lo obliga.
-Señora, estamos ansiosos.
-Chicos lindos, vayan a dar una vuelta y regresen en una hora
Los chicos van a caminar y regresan a la hora.
-Hola chicos.
-¿Trajeron las sábanas?
-¿Qué sábanas?
-Vinimos hace una hora y no había sábanas y nos dijo una empleada que volviéramos a la hora.
-Sí, ya llegaron las sábanas.
-Queremos la habitación de cinco mil pesos
-La tomaron recién unos chicos
-Entonces la otra.
-Pero la otra no tiene toallas.
-¿Y por qué la de cinco mil la habilitaron?
-Porque esa tenía toallas.
-¿No tienen otra habitación disponible?
-El protocolo habilita dos por hotel, nada más.
-¡¿Cómo no van a tener toallas?!!!
-Es que están todas sucias.
-¿Qué hacemos?
-La otra chica fue a comprar toallas.
-Venimos en una hora.
Y los amantes pasean y pasean y vuelven a la hora
-Hola chicos.
-¿Trajeron las toallas?
-¿Qué toallas?
-Vinimos hace una hora y nos dijo una chica morochita que no había toallas.
-Sí, trajimos las toallas.
-Bien, queremos una habitación.
-No va a ser posible.
-¿Qué pasa ahora?
-Recién avisaron que tenemos que cerrar urgente.
-¿Pero por qué?
-Hay un nuevo virus, hace una hora se descubrió que un nuevo virus afecta a la humanidad.
-¿Quién se lo dijo?
-Lo dijeron por la TV.
-Señora, queremos coger y nos dan vuelta ustedes con pavadas.
-Es un virus mortal.
-No haga caso a la TV.
-Pero el dueño llamó que cerremos
-¿Y qué hacemos nosotros?
-Lo lamento.
Y la pareja se va del hotel y caminan y caminan y se despiden y cada cual regresa a su hogar.

Fabián Ariel Gemelotti

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