La literatura y la transgresión
(f a.g)
Prólogo:
Cuando tenía 22 años di clases de Literatura en Un secundario. Fue algo divertido y duró muy poco. Eran mi último año de estudio y tenía que hacer las prácticas de Historia. Pero no conseguía una escuela para dar Historia. Y conseguí una práctica de Literatura. Yo no era profesor de literatura, pero siempre fui lector y algo sé. Lo poco que sabia lo traté con humor con los alumnos. Lo lindo de esas clases era esa comunicación con chicas y chicos y poder transmitirles mis gustos literarios. Una alumna de quinto año (que era muy hermosa. Después tuve una historia con ella) me hizo una pregunta muy buena: "¿Los escritores son personas tristes?". Esa pregunta vuelve a mi memoria muchos años después y me sirve para elaborar este pequeño ensayo para internet.
(Primera parte)
Cuando Navokow pública Lolita en 1955 levanta muchas críticas de la Iglesia y de los críticos literarios de Estados Unidos. Lolita es una obra maestra, del lenguaje y la estética literaria, pero sobre todo es una obra transgresora. Navokow escribe su novela y recorre editoriales y nadie quería publicarlo. Decepcionado decide quemar la obra. Su esposa lo alienta a seguir buscando editor. Pasan dos años así, entre la depresión porque pensaba que era una obra mal escrita y sin valor y la angustia lo lleva a la desesperación. Pero consigue que una pequeña editorial pornográfica le publique la obra. Y Lolita se transforma en un gran éxito de ventas. Y Navokow pasa a ser un literato de culto. En 1962 Kubrick hace la película, que es una de sus mejores.
El valor de Lolita radica en las palabras, un lenguaje culto para hablar de un tema simple y ridículo para la época: el amor y el sexo entre un hombre de unos cuarenta años y una niña de 12 años. Un tema muy difícil de hablar y que pisa límites de lo permitido. Pero es un libro literario, y la literatura es sobre todas las cosas un hecho transgresor.
En el siglo 19 circulaba en París de mano en mano un folletín anónimo: De ninfas y sátiros. Era un relato de cien páginas pornográfico donde una prostituta contaba sus experiencias sexuales desde su adolescencia a su adultez. El relato se publica recién en formato de libro en los setenta: Cartas a su médico, de Wilhelmine Scheoder Devrient. Los relatos son cartas enviadas por la prostituta a un amigo médico. No tenían la intención de ser literatura, pero el médico las considera muy bien escritas y arma un folletín anónimo que circulaba en los ambientes burgueses de la época. Es una obra exquisita, donde se habla de sexo explícito con un lenguaje bien trabajado. La autora habla de sexo anal y "me besaba abajo y yo gritaba y lo golpeaba en la cabeza". Es impresionante el relato, porque uno ve a lo largo del texto la transformación de la escritora de mujer pacata a mujer libertina. Es una obra transgresora, y al igual que Lolita habla de juventudes y sexo y adultos y deseos. En París era común estos folletines eróticos. Circulaban de mano en mano, como en la actualidad podrían circular libros de edición del autor que circulan en ambientes determinados y entre grupos reducidos de personas.
En fines de los 60 Shepherd Mehad y el dibujante John Huehnergarth publican un libro que levanta polvareda: Por la liberación del varón. En pleno feminismo y en plena cultura hippie estos autores publican este libro cínico que es una crítica a la masculinidad clásica. No es para nada machista el libro, porque no degrada lo femenino en nada. Simplemente reivindica lo masculino y la masculinidad como parte de nuestra trivialidad. El libro se burla de los esterotipos del hombre clásico y del hombre como "macho". Pone al hombre en el mismo camino de lo femenino, y crea una forma nueva de masculinidad: el hombre sexual con deseos de ser amado y amar al mismo tiempo al igual que la mujer. Es un libro que reivindican muchos en la actualidad. Es un clásico que en su momento fue muy criticado. Los dibujos son geniales. Y los textos muy humorísticos.
Kennedy Toole en los sesenta escribe La conjura de los necios. El autor era un obscuro profesor de literatura que vivía con su madre. El libro no vio la luz en vida de Toole. El autor recibió casi cien rechazos editoriales, y eso lo llevó a una depresión muy grande. Se suicida encerrándose en su auto y dejando el escape de gas abierto. Así se ahoga en una muerte que calma su angustia de escritor fracasado. Su madre insiste con el libro por años, recorriendo editoriales hasta que una pequeña editorial universitaria pública la obra. Se transforma en un libro de culto. Y hoy La conjura de los necios es considerado un Quijote del siglo 20. El libro es una burla al mundo laboral y a esa cosa que hace que el trabajo sea algo desagradable y destructivo para las personas. Tiene mucho humor y está escrito con un estilo ácido y minimalista.
Pierre Louys en el siglo 19 pública su Manual de civismo ( La canción de Bilitis), una obra pornográfica que es un clásico del género. En esta obra se despacha contra la moral de su época; el autor fue encarcelado y su libro considerado "una porquería mal escrito y de una degeneración llena de pecado". El libro narra la vida disoluta de una adolescente y sus inicios sexuales y tiene un lenguaje provocador. Hay lesbianismo y sexo en ambientes religiosos. El lenguaje es muy fino y de un nivel muy elevado. En su época estaba prohibida su circulación, y circulaba en ediciones berreta de mano en mano.
Cuando John O'Brien se suicida nadie iba a pensar que su libro Adiós a las Vegas iba a transformarse en un clásico. O'Brien había nacido en 1960 y transcurre su vida entre el alcohol y la literatura. Nunca públicó un libro en vida, porque nadie osaba publicar sus escritos: depresivos y obscuros y de un cinismo que degrada al hombre a la condición de miseria espiritual. Adiós a las Vegas nos narra la vida de un escritor fracasado que decide morir tomando alcohol hasta lograr "un suicidio" lento y degradante. Las Vegas es el escenario de la novela, donde el escritor conoce a una prostituta depresiva y muy linda. Hay una historia de amor, un amor entre botellas de ginebra y cerveza y vino y caricias y golpes y deseos que desbordan los límites de lo racional. Ese amor tan particular no es suficiente para que la muerte llegue al escritor de un modo que reivindica su asco de vivir. Es un libro duro, no es fácil de leerlo. En 1995 se filma la película, que es dura también, pero suaviza un poco y la hace "más romántica".
La literatura es un hecho transgresor sobre todas las cosas. El escritor transgrede con su obra las normas morales de su tiempo. Algunos son comprendidos y tienen éxito en vida. Otros son un "fracaso" y nunca logran atraer a los lectores de su tiempo. Algunas obras de esos autores "fracasados" superarán el tiempo y se harán famosas después de muertos los autores. Otras obras pasarán al olvido y esos escritores también. Es así la literatura, un camino tortuoso lleno de obstáculos para que una obra logre trascender al autor.
Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 31de diciembre de 2019, una de la madrugada)
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