El miedo solamente el miedo
(f.a.g)
El amanecer de los muertos, de Romero, es el mejor filme de terror de todos los tiempos. Romero apunta en el filme a una cuestión: ¿qué es el miedo? Los muertos reviven y vienen por nosotros. Y "nosotros" atrapamos a los muertos y los vencemos. Y después " nosotros" nos transformamos en verdugos de los muertos. Del "miedo" pasamos a ser opresores de los muertos vivientes. Romero larga su filme en plena guerra de Vietnam, cuando las tropas yanquis hacen estragos en la población civil asiática. Es un filme político, con una estética dura y minimalista, filmada en blanco y negro. En los setenta otro filme apunta al miedo: Tiburón. En este filme el miedo es algo que está en el agua. Y el agua se transforma en el miedo de la gente. El filme tiene una parte muy buena: los dueños de una playa privada saben que hay un tiburón que mata pero no quieren decirlo, para no arruinar la temporada de verano y no perder dinero. Los bañistas van confiados a la playa y el tiburón ataca. Hay muertos y heridos. El miedo se transforma en terror. La mentira trae muertes.
En los ochenta The Live de Carpenter también apunta al miedo. En este filme unos anteojos sirven para ver más allá de lo que ve la gente. Un tipo encuentra una caja de anteojos, y al ponérselos empieza a ver a los políticos con rostros extraterrestres y a los carteles de publicidad con mensajes extraños. Unos lentes sirven para ver "lo real" contra lo confuso y lo oculto. Era 1988, y el neoliberalismo empezaba a tomar forma y a asentarse en su economía de saqueo. Se necesitan lentes "especiales" para poder ver lo que pasaba. Todo era nuevo, tan nuevo que Menem ganó unas elecciones en 1989 apelando a "lo popular" y al discurso "peroncho".
En los noventa un filme de terror también habla de miedo: Tatiuta, un filme boliviano de vampiros. Lo ví en La Paz en 1996 y me gustó mucho. El filme del director Pachuca Levante apunta al terror indígena: unos indios se convierten de noche en vampiros y van a la ciudad a violar a mujeres rubias de Santa Cruz de la Sierra. Los cruceños se organizan y mandan tanques al altiplano y matan a todos los indios y se apoderan de La Paz. El filme es de terror, pero se anticipa al presente.
El miedo es un arma poderosa. El miedo gana guerras e impone modelos económicos. Macri llega al poder gracias al miedo. Y Alberto también llega al poder gracias al miedo, pero ese miedo viene de la esperanza: ya nadie se podría bancar un fracaso. Del miedo (o fracaso, según desde donde se lo mire) se termina en estallido.
Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 26 de diciembre de 2019)
Fabián Ariel Gemelotti
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