Hemos vuelto
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
Faltan dos días para que el Peronismo esté de vuelta en La Rosada. Siempre volvemos, siempre estamos ahí donde debemos estar. Estos cuatro años de macrismo fueron una tortura para todo Peronista: fuimos perseguidos, vapuleados y chicaneados por los macristas y por todo anti Peronista. Decían que no íbamos a volver más, pero acá estamos de vuelta. Todo comenzó en 2015, cuando sufrimos la burla berreta de los macristas. Recuerdo frases de compañeros de trabajo y de conocidos y de amigos Macristas y Socialistas y de izquierda: "no vuelven más, van a ir todos presos". Sufrí de todo en estos cuatro años, desde los Wassap burlones por ser kirchnerista hasta la chicana barata diaria de gente que dice ser "amigos". Todo comenzó con "el cambio" y ese cambio me hizo sufrir mucho, porque no es fácil convivir rodeado de gorilas. Tengo amigos macristas, con los cuales comparto gustos por el cine y el coleccionismo de etiquetas de cigarrillos, amigos que fueron muy crueles en estos cuatro años. Yo nunca contesté una agresión, me aguanté como kirchnerista que soy. Sabía que íbamos a volver y que el macrismo iba a destruir al país.
2016 todo el mundo estaba con Macri. Éramos pocos los leales al Kirchnerismo. Pero vino 2017 y ya el macrismo empezaba su camino al saqueo del país. Recuerdo a un compañero de trabajo que me decía: "ustedes son el cáncer del país". Nunca le dije nada, por respeto y porque me daba cuenta que estaba ciego y en su egoísmo personal no podía ver el desastre económico de Macri. Vino la Reforma Previsional y ahí algunos abrieron los ojos. Pero todavía Macri tenía apoyo masivo. Vino 2018 y ahí todo se fue rápido a la mierda: en abril el dólar se dispara y el salario se cae. Se pacta con el FMI y la deuda se transforma en nuestro cáncer que va comiendo el cuerpo social. Empieza el hambre masivo, gente que cae a la pobreza y al hambre. Pero todavía mucha gente sostenía a Macri. Empieza 2019 y ahí sí todo se va al carajo o mejor dicho la gente puede abrir los ojos por primera vez en los cuatro años de macrismo. Macri empieza a ser odiado. Pero todavía me seguían agrediendo por ser Kirchnerista. Recuerdo que hace unos cuatro meses, una novia de izquierda y muy anti Peronista me dijo: "sos un Peronista grasa". Me dolió mucho, porque la amaba. Nos dejamos de ver, mucha diferencia ideológica con Ella. Y diferentes amistades y diferencia generacional muy marcada.
Hemos vuelto, porque el Peronismo siempre vuelve. El Peronismo es eterno y nadie ni nada puede destruirlo. El Peronismo es lo más grande del mundo, porque sobre todo es de acá, nacional y popular.
Fabián Ariel Gemelotti
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