La intranscendencia de Jesús
(f.a.g)
La intranscendencia de Jesús en el mundo romano mucha veces se niega, y se niega porque hablar del tema es ir contra dogmas religiosos y culturales de la conformación de los mitos históricos occidentales. Jesús tiene una construcción social y religiosa, y lo religioso es social; así que Jesús es una construcción del gran mito de Occidente. Del Jesús sin transcendencia de época se llega al Jesús de la estampita. Todo mito sirve para que el poder pueda ejercer dominio. ¿Qué es poder y qué es dominio? Jesús pasó por la vida "terrenal" como una persona más entre miles de personas. La crucifixión y la cruz y las curaciones y todo lo que rodea a Jesús son mitos construidos posteriormente a su muerte. El siglo Uno no registra a Jesús, porque la vida de Jesús se desarrolla en una provincia lejana de Roma. Judea era un dominio del Imperio Romano, importante como estrategia geográfica para contener el avance de los Pardos. Herodes el Grande era el patriarca hebreo que vendió la independencia de Judea a cambio de estabilidad económica y política. Roma domina a Judea por la fuerza, y Herodes es el gobernante que no opone resistencia, porque el Imperio tenía la fuerza y la economía firme para el crecimiento de Judea. Ahí hay un mito: sin el imperialismo romano Judea hubiese desaparecido, es un mito la dependencia oprimida. Nadie oprime si no hay un pueblo convencido de la opresión. No existe opresión solamente de la espada. La dependencia a Roma trasciende a Judea. Jesús nace en un dominio romano, hijo de padres de clase baja. Padres analfabetos y trabajadores precarios. No eran ciudadanos romanos, por lo tanto sus derechos son limitados.
El Imperio Romano no fue tan cruel como se dice: había libertad de pensamiento y de culto. Había prosperidad económica en los sectores "medios" y fueron grandes juristas. Había leyes sobre la esclavitud donde se protegía al esclavo del maltrato del amo. Tenían leyes matrimoniales y divorcio. Y había leyes de minoridad y maltrato a la mujer. Y el aborto estaba permitido en ciudadanos libres.
Entonces ¿por qué Jesús molesta al poder? Jesús no es ciudadano de Roma y por lo tanto no responde a leyes estrictas imperiales. Jesús es un desclasado, no se le conoce actividad laboral alguna. Y como desclasado puede vagar y predicar y hablar librenente, porque sus discursos no son molestos. ¿Qué le importa al Imperio que hable de un dios y sane? Para Roma eso es intrascendente. No es el único "predicador de época". Jesús es molesto solamente para las clases altas hebreas, porque su discurso va contra los "privilegios" de clase del poder hebreo. Ahí está la cuestión; Jesús es intrascendente para Roma y molesto para la clase sacerdotal, porque sus discursos son contra lo dogmático de las clases dominantes hebreas. Jesús predica al pueblo hebreo, no a los romanos. El politeísmo de Roma estaba asentado sobre bases firmes culturales, y los ciudadanos romanos veían a Jesús como un simple "filósofo". Era común predicar doctrinas de dioses. Nadie se alarmaba sobre eso. Cuando Jesús es condenado a muerte el gobernador Pilatos lo condena porque no quiere inmiscuirse en asuntos internos de Judea. Y Jesús muere en la cruz (la cruz una muerte muy común de la época) y muy pero muy pocos seguidores lloran esa muerte. Se calcula que Jesús tuvo 300 seguidores, muy poca gente para una religión y para ser molesto para el Imperio.
Del Jesús intrascendente nace el mito de Occidente. ¿Y por qué? Eso ya es tema de otro ensayo.
NOTA: La puerta de entrada al Infierno, 2016. Ahí hablo del tema. Ediciones Mundo Espacial.
Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 25 de diciembre de 2019)
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