La burguesía, esa palabra "maldita" que muchos no comprenden
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
No es una palabra nefasta "burguesía". Pero siempre nos metieron en la cabeza que todo lo malo "es burgués". Como si decirle "burgués" a alguien es insultarlo. Burguesía tiene su etimología en los burgos de las ciudades modernas, de ese paso fundamental del Medioevo a la Modernidad. El burgués es el que lleva adelante la transformación de las ciudades, mediante la actividad bancaria y comercial. Entonces es denotativo decir "es feo ser burgués". El marxismo usa la palabra "burguesía" para denominar al capitalista, término que es usado en un contexto histórico del capitalismo industrial e imperialista. Marx usa muchas palabras que son propias de los teóricos del siglo 19. Pero el siglo 20 es otra cosa. Es como querer ser anarquista y tirar bombas en pleno siglo de la internet. Queda como algo del romanticismo teórico del anarquismo romántico. El siglo veinte tiene dos paradigmas fundamentales: la conformación del capitalismo industrial con el financiero. Y la división entre capitalismo industrial nacional o capitalismo dependiente imperialista. Argentina en 1945 decide formar un capitalismo industrial nacional. Por eso el Peronismo necesita crear una burguesía nacional industrial. Perón no es un utópico teórico de barba y bigotes con un libro de marxismo bajo el sobaco. ¡Noooo!!! Perón es un hombre práctico. Y crea una industria nacional. Favorecido por la coyuntura de la pos guerra, lo cual es favorable en recursos para un país como Argentina que vende trigo a Europa, el Peronismo da nacimiento a la clase media pequeño burgués y a la burguesía industrial. Se crea legislación laboral que protejan al asalariado. Y esas leyes favorecen la distribución del dinero. Nace la sociedad de consumo. Ese consumismo masivo y popular genera odios en los "dueños del país", en la oligarquía agraria que quería un país sin burguesía nacional. La burguesía molesta, porque el oligarca quiere manejar a la población como patrón de estancia: sin leyes y que la torta no sea repartida.
El Peronismo es reparto de la torta. La torta se reparte entre todos: burguesía y trabajadores. No es mala palabra "burguesía". Pero como siempre nos seguirán metiendo en la cabeza que "somos unos burgueses malditos".
A mí me gusta ser burgués y vivir como un burgués. Por eso soy Peronista, y sobre todo, por eso soy Kirchnerista.
Fabián Ariel Gemelotti
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