domingo, 28 de julio de 2019

Carta

Carta:

Hace años que no escribo una carta, desde que uso internet. Siempre me gustaron las cartas. A máquina de escribir, con mi vieja máquina que todavía conservo exhibida en mi biblioteca. Tengo cuatro carpetas con cartas, desde mis 16 años hasta mis 40 años, que es cuando escribí mi última carta a máquina. La correspondencia es un género literario, quizás el mejor de todos porque en una carta uno se desplaza con la pasión y la literatura se hace carne. Drácula es una novela armada con cartas. Manuel Puig escribe Boquitas Pintadas con cartas. Lamborghini escribía cartas. Gauguín escribia cartas. La carta es algo muy lindo. Mi primer carta fue a los 11 años a mi tía exiliada en California. Pero creo que siempre escribí cartas, desde muy chiquito. Aprendí a leer a los 4 años y a los 5 ya escribía. La maestra la llamó a mi mamá porque le molestaba que leyera en clase y no la escuchara a ella. Yo leía, amo leer.
El motivo de esta carta es porque no quiero que te formes un concepto erróneo de mi persona. "...la vida es cruda y la gente es cruda. Y ya me acostumbré bastante", me dijiste vos el viernes. Me gusta mucho esa frase, la comparto. Yo pienso igual que vos. Quizás fui muy "crudo" (o vos lo tomaste así) cuando desaprobé tus viandas. Quizás vos mientras leés esto decís: "este boludo qué quiere decirme y porque me molesta con esto un domingo". Pero necesito escribirte, lo necesito por dos razones: 1) porque sobre todo te valoro mucho y me siento obligado a aclarar esto y 2) porque vos sos alguien que merece mis respetos y valiosa para mí. Valoro tu impronta y tu forma de ser. La valoro mucho, porque hay poca gente como vos. La gente es muy cruda en el mundo. Hay mucha maldad y mucha desidia y todo el mundo hace las cosas por interés personal. Nadie se brinda en forma desinteresada. Claro que me gusta que seas solidaria. Está bien que seas así. Yo fui duro el otro día porque "veo en vos capacidad e inteligencia e impronta para logros colectivos mucho más grosos". ¿Vos pensás que yo no sufro por la gente que no tiene un plato de comida? Sufro mucho. Me deprime la pobreza, por eso soy militante. Creo en las cosas organizadas, quizás porque me estoy acercando a la vejez. Ya no tengo 24 años cuando creía en la bondad del pueblo. Ya estoy grande. Nací un 3 de noviembre de 1965, con 53 años que tengo ahora he recorrido un largo camino en esta vida. Tengo 30 años más que vos, y soy de una generación diferente. Una generación quebrada en su ideología y desausiada de las utopías sociales.
He tenido una buena vida. Quizás una vida mucho más linda que mucha gente de mi edad. He conocido el amor, he amado mucho y me han amado mucho. Eso no lo logra mucha gente en esta vida. He tenido bastante mujeres, bastantes amigos y bastante acceso a la educación. A los 24 ya era licenciado en Historia. A los diez años vi los tanques de la dictadura en la calle y sentí el frío de un arma en la cabeza buscando a mi tia. Me siento un poco viejo (Jaja), pese a no aparentar físicamente la edad que tengo. He consumido drogas, he hecho una vida de desgaste pero también me he cuidado mucho, y todavía conservo una piel fresca y no tengo arrugas y muy buen cabello. A mi edad veo gente destrozada. Tengo los dientes blancos todavía. Y tengo todavía (y no es fácil a mi edad) una sexualidad plena y no necesito de "ayudas químicas" para esa plenitud.
Pero es verdad "fui muy crudo". Lo fui porque a veces soy "crudo" con la gente que quiero. Ese es mi gran defecto. Un defecto que siempre lo tuve y el paso del tiempo lo acrecienta. No soy perfecto. Nadie es perfecto, todos tenemos defectos y virtudes.
Quizás me sienta muy solo, una soledad rodeado de gente. Tengo una hija que amo, que con sus 23 años es mi gran felicidad. Pero me es difícil darle todo lo que ella necesita afectivamente. Una hija que recién empecé a disfrutar de adulta. Una hija que cuando la veo siento que la amo. Una hija que me gusta acariciarla y mimarla y abrazarla y sentir su pecho en mi hombro. Tengo a mis padres vivos, a los cuales amo. Tengo dos hermanos que amo, pese a que somos muy diferentes. Ellos son más formales y yo más desarmado en mi estructura personal. Soledad que me abruma, soledad de afectos románticos, quizás eso está perdido hace años en mi vida. Tener un cuerpo para abrazar no quiere decir que sea amor. Gano bien, y doy clases que es lo que me hace feliz. Pero no tengo esa felicidad de la plenitud que tuve en mi pasado.
Bueno, esta carta espero que no sea una molestia para vos. Necesitaba escribirla. Vos merecés ser respetada, porque sos alguien con mucho valor y tengo mucho respeto a tu persona.

Fabián Ariel (domingo 28 de julio de 2019, una de la tarde)

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