El Kirchnerismo como hecho revolucionario de clase
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
El Kirchnerismo es el hecho revolucionario de la posmodernidad del capitalismo siglo 21. El siglo 21 no es el siglo 20. Si en el siglo 20 el Peronismo hace una revolución industrial en Argentina, en el siglo 21 el Kirchnerismo hace la revolución populista del consumo y la igualdad de clase en el país. El peronisno toma el atajo más revolucionario de la Historia: no necesita de armas para una revolución. Simplemente la hace creando una burguesía nacional industrial. Esa burguesía nacional es la vanguardia del "peronismo nacional". Sin burguesía ninguna revolución es posible. Sin proletariado no puede haber industrialismo. Burguesía y proletariado son dos necesidades de clase para el nacimiento del Peronismo.
El Kirchnerismo no es el Peronismo del 45. Pero a su vez es el Peronismo en su esencia más revolucionaria. El Peronismo se fue transformando desde el 55 hasta el presente, pasando por muchas etapas. Nace por derecha en el seno del militarismo populista y de ahí tiene muchas fragmentaciones, pasando por el marxismo de Cooke y el nacionalismo de izquierda de Montoneros, hasta derivar en el Kirchnerismo como movimiento de igualdad. Si bien el peronismo con Evita se equilibra en la igualdad, recién la burguesía nacional estaba naciendo. El 55 es un retroceso en el proceso de igualdad y una vuelta al país de la desigualdad. La Libertadora es la revolución patronal que no quiere "privilegios" en la clase obrera. El Peronismo del 45 tiene dos componentes fundamentales de clase: A) la clase obrera que es el eje de la maquinaria y B)la burguesía naciente. Nace el consumo y nace la clase media como resorte de ese consumo que mueve a la industria. Es un círculo económico: se produce y se consume. El país crece. Nace la clase media y su imaginario burgués. La clase media es el resorte que proyecta al Peronismo como movimiento industrial. Sin clase media el Peronismo no podría haberse proyectado como movimiento de clase.
El Kirchnerismo tiene otra lectura más compleja. Y también otra coyuntura histórica. El Peronismo es hijo de los nacionalismos de los años 40. De los nacionalismos de derecha y de izquierda. El Kirchnerismo es un movimiento que surge en una sociedad agobiada por el neoliberalismo. Dos formas de capitalismo y dos paradigmas históricos diferentes dan forma a dos movimientos que tienen un mismo objetivo: la igualdad y el consumo. No es una mala palabra consumo como desde la izquierda "marginal" se dice. Consumo implica muchas cosas, no solamente la compra de productos de consumo masivo. Consumo es: jubilación para toda la población, leyes laborales de protección jurídica, igualdad sexual, vivienda y pleno empleo. Todo eso crea una sociedad sin pobreza, porque la igualdad de derechos crea igualdad social. Después si una persona se compra tres autos y vive viajando a Europa por tener salario alto es otra cosa, una consecuencia de la igualdad jurídica. La igualdad no es una cuestión moral. El consumo sí es una cuestión ética. Un estado igualitario es un estado revolucionario. De ahí que se puede decir que el Kirchnerismo es revolucionario, porque crea igualdad y dignifica al ser humano.Todo lo demás (el auto o el estatus) ya entra en el plano cultural y en la idiosincrasia de clase. Acá lo que importa es la igualdad jurídica y económica. Sin leyes que protejan al trabajador y a la sociedad en su conjunto no puede haber libertad en la población. La libertad depende de lo jurídico. Por eso el Poder Judicial es el poder más importante en todo estado. Sin equilibrio jurídico desaparece la burguesía y nace el atropello y la esclavitud. Por eso Cambiemos y el FMI necesitan una reforma laboral, ese es el último paso para la colonización definitiva de la nación. Con reforma laboral el Imperialismo financiero sentaría las bases para adueñarse del país. Argentina dejaría de ser soberana y libre.
El Kirchnerismo es el "hecho maldito del capitalismo neoliberal".
Fabián Ariel Gemelotti
(14/07/2019)
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