domingo, 7 de abril de 2019

Ford

La Literatura como provocación

(por: Fabián Ariel Gemelotti)

En 1629 se estrena una obra de teatro muy compleja para sus tiempos: Tis pity she's a whore, del dramaturgo británico John Ford. En esta obra el tema del incesto levantó polvareda en la población. El día del estreno casi queman el teatro. En España cuando llega la obra es prohibida por el Tribunal de la Inquisición. Los inquisidores mandan quemar todos los libros de Ford en una gran hoguera pública. Pero la obra, al ser prohibida, circula en forma marginal. Y Ford pasa a ser un autor maldito. Al morir en 1640 muere casi ignorado por el público, pero su obra pasará a la posteridad como una de las grandes obras transgresoras de todos los tiempos.
La obra recoge una tradición que ya los griegos trataron: el amor incestuoso. Giovanni siente un amor pasional por su hermana Annabella, y ésta le corresponde en esa pasión. A su vez Annabella tiene otros tres amores. Son amores que se cruzan, donde el sexo está presente y la angustia que genera el amor lleva a los protagonistas a la tragedia. Si bien Sófocles en Edipo Rey inagura la tragedia romántica, Ford en Lástima que eres muy puta pasa esos límites y lo lleva a la pasión y al homicidio. Giovanni muere, muere en manos de un amante de su hermana.
Nabokov con Lolita también ilumina el incesto, pero desde otro lugar: el amor adolescente con un adulto. Lolita quizás sea una de las grandes obras eróticas de todos los tiempos. En los setenta Michael Sanders pública La edad de amar (una ingenua perversa), donde la sexualidad es tratada en forma vulgar pero con un alto contenido incestuoso.
Si los griegos hicieron de la tragedia una forma de amar, Ford hizo del sexo una provocación. Y la literatura es sobre todas las cosas, una gran provocación.

Fabián Ariel Gemelotti

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